19 de diciembre de 2022

Rodrigo Muñoz y Sebastián Freund, co-guionistas de “Papá al Rescate”, nos cuentan sobre la gestación de esta producción cinematográfica chilena que pronto llega a los cines

La comedia estrena el 5 de enero de 2023.

Cuatro amigos a prueba de todo deben cruzar la cordillera para rescatar a la pequeña hija de uno de ellos, que acaba de perder a su mamá y está a punto de pasar al sistema de adopción en la ciudad de Mendoza. Todo esto ocurre a pocos días del matrimonio entre el papá de la pequeña y su novio.

Un viaje lleno de aventuras, locuras, hermosos paisajes y amistad, es el que vivirán los personajes de Benjamín Vicuña (La memoria del agua, El hilo rojo), Jorge Zabaleta (Antonia), Fernando Larraín (La rubia de Kennedy, El Babysitter) y Rodrigo Muñoz (El fotógrafo, Los 33 de Atacama), este último también co-guionista de esta historia junto a Sebastián Freund (Stefan v/s Kramer), el productor de la cinta.

“Papá al rescate” está dirigida por el argentino Marcos Carnevale (Elsa y Fred, Viudas, Granizo), y promete ser la comedia chilena del año. Una road movie con humor inteligente, que toca temas contingentes, pero también algunas fibras sensibles.


 
En Palco tuvo una entretenida conversación con los creadores de esta nueva cinta chilena, que estrena el 5 de enero de 2023. Rodrigo Muñoz y Sebastián Freund, nos contaron sobre la gestación de esta producción que inició en 2017. Todos los cambios que sufrió en el camino debido a la contingencia, las facilidades para filmar en Argentina, cómo fue trabajar por primera vez juntos y más…


¿Cómo nace la idea de escribir papá al rescate?

Rodrigo: Esto nació primero por los personajes, creo yo, porque cuando hicimos primero una teleserie, después hicimos una obra de teatro, todos quedamos enamorados de los personajes, quedamos enamorados como de trabajar juntos, porque como que teníamos que inventar una nueva historia, queríamos volver a trabajar juntos, y ahí se unió Sebastián Freund, con toda su experiencia en el cine, y empezamos a elaborar esta nueva historia con personajes que también fue mutando en el tiempo. Es bien loco, porque como yo estaba acostumbrado a escribir teatro, televisión y otras cosas, como que uno los proyectos los hace, y rápidamente como que los concreta. En cambio, en el cine, hay que darse muchas vueltas, porque el mundo cambia, porque nos tocó una época controvertida que fue el estallido, después fue la pandemia. También hubo cambios en cómo se relaciona el hombre con la mujer. Hubo tantos cambios sociales que tuvimos que cambiar la historia tres, cuatro, cinco, seis veces, y ya, la verdad, estaba a punto de tirar la esponja, cuando Sebastián me decía decir: ¡no, va a salir, va a salir!

¿Y cuándo partieron este proceso?

Sebastián: Como el 2017. Ahí empezamos en realidad a atisbar, y buscarle la vuelta, por dónde, porque la verdad es que la obra es una obra súper divertida, pero es una gran anécdota. No daba para película. Lo único que se podía sacar de ahí eran los personajes, y lo rico de cada uno de ellos, con sus personalidades y como armaban este conjunto muy especial y muy afiatado. Y que además venían haciendo dos, tres años haciendo la obra. Para un director como Marco que le tocó, es un regalo, en el fondo tener un equipo humano que se conoce, que ya viene trabajando junto, le hace todo mucho más fácil. Pero ahí hubo que empezar a cranear, cranear, dar vueltas. Íbamos para un lado, retrocedíamos. Estuvimos conversando con un experto argentino, un capo, y nos rompió un poco el esquema y tuvimos que volver de nuevo a cero. Como dice Rodrigo, lo más heavy es que ya había montado un montón. Teníamos un guion súper divertido, que nos gustaba mucho. De hecho, cuando nos juntamos a leerlo con los cuatro actores y yo, era goce, pero era un humor un poquito pasado de vuelta. O sea, es como 'Los Tres Chiflados', un poco entre comillas, pero que hay gente que se incomoda con esos chistes (sic). Entonces, de nuevo, ya no podemos reírnos de esto, ya no podemos mover para allá, ya no da, ya este personaje no puede ser tan como Club de Toby, y reírse del gay, o reírse de cosas que antes pasaban coladas. Y, de nuevo, otra vez a darle una vuelta, y a cada personaje y cada diálogo. De hecho, incluso es más, porque en un minuto eran cinco actores, no eran cuatro. Y los cinco en una película de 100 minutos, que es el número perfecto para una comedia, se roban un poquito espacio también. Entonces empezó como a incomodar, porque de alguna manera uno le robaba un poquito espacio, al otro se repetían un poquito la personalidad. Terminó saliendo uno de ellos. Fue un proceso largo, como que de frentón le pusimos mucha caña el 2018, 2019, y cuando ya estábamos por iniciar el rodaje. Esta película tuvo otro director, tuvo una pre-producción, tuvo locaciones, tuvo co-productor argentino distinto al de hoy día. Una directora española, se llama María Ripoll y que yo trabajé con ella en el guion, en Barcelona, tres días. Y cuando volvimos a empezar el rodaje nos agarra la pandemia, y nos fue a encerrar dos años. Así que ha sido un largo trecho en este desarrollo y sacar este proyecto adelante.

Rodrigo: Muchas de las historias, por ejemplo, iban avanzando y de pronto le consultamos, por ejemplo, a amigos abogados, amigo que tenían experiencia en ciertas cosas, decían, aquí hay un error, no, no, no, esto no pueden dejarlo pasar. Entonces. Ahí vuelta atrás de nuevo. Porque empezamos a asesorarnos por gente experta, pero finalmente lo pudimos lograr. Fue increíble.

Independiente de que estos personajes ya existían, ¿tomaron alguna referencia a la hora de escribir?

Sebastián:Sí, igual con Rodrigo tuvimos que inventar toda la historia, porque con la obra, ni con la telenovela que había, no se relaciona en nada en la historia misma. Sí, está la misma relación entre ellos y todo ese mundo si se rescató. Pero, por ejemplo, 'Hangover', que tiene esta cosa de cuatro amigos que van en un viaje, son totalmente diferente, pero sí, en los tiempos. Cuando ocurren las cosas, como hay un marco teórico estructural que fuimos a visitar para los tiempos, o 'Miss Little Sunshine', o hay una película mexicana que se llama 'No se aceptan devoluciones', que tiene que ver con un papá también que recupera una hija, pero que sólo es uno, y sólo se centra en ello. Ahí habían algunas visitas para un poco entender el formato y lo que queríamos hacer más bien en término estructural. Pero lo otro fluyó con el Rodrigo. 

Rodrigo: Fue muy entretenido, porque, además, con Sebastián no nos conocíamos, nos empezamos a conocer haciendo la película. La labor que hace el guionista es una labor muy expuesta para la otra persona. Estamos los dos encerrados en un lugar durante muchas horas. Entonces ,ahí tú empieza a hablar de tu vida también. La película rescató personajes que después incluso cambiaron, entró un actor que no conocíamos también. Fue como amalgamar un montón de vidas de personas, y eso para mí fue una experiencia muy enriquecedora. O sea, conocer a una persona a través de cómo piensa, y eso lo ponía en su escritura, y después teníamos discusiones donde el objetivo no era ganarle al otro, sino que convencerlo para que la película fuera mejor. Esto todo un sistema bien interesante, largo, donde uno tiene que tener mucha autocrítica también. Yo creo que aprendí muchísimo.

¿Cómo fue el desafío de hacer una road movie? Estar mucho en exteriores y aparte en dos países, filmar en Chile y en Argentina.

Sebastián:Como es un viaje que hay que cruzar, en este caso cruzar la cordillera. La verdad que se transformó en una película del otro lado de la cordillera que de este, porque allá está el objetivo. Fue una experiencia increíble, porque como dicen los gringos, voy a citarlos aunque no son mi preferencia (risas), son como una una región friendly, film friendly. Hasta teníamos autos de policía y no nos ponían problemas. El Tribunal de Justicia de la Ciudad a nuestra merced, parando el tránsito, los cuatro municipios más grandes de Mendoza, aportando, pintando la calle para que se viera bonita su ciudad. O sea, realmente era ¡Wow! Fue una hermosa experiencia que no ocurre en Santiago. En Santiago, un permiso puede llevarte meses, olvídate de filmar en el Congreso. Nos recibió su despacho como la jefa del poder, como 'que rico que estén', o sea, fue así, 'como que lindo que pase eso'. Y para qué hablar de las bondades culinarias, las noches, donde toda la primera etapa de la pre-producción, leer guion y todo, lo pasamos... Llorábamos de la risa.

Rodrigo:Ahí los personajes engordaron un poco, en esa etapa.

A la gente que va a ver la película, ¿con qué sorpresas se van a encontrar?

Rodrigo: Yo quiero invitarlos a ver "Papá al Rescate", es una comedia inteligente, sensible, graciosa también. Uno al ver cómo salía la gente del cine, feliz y todo, abrazándonos y riéndose, emocionados, eso te habla de cómo es la película. Yo podría decir miles de cosas buenas que yo creo que tiene, pero -finalmente- el público es el que decide, y el público que yo he visto salir de la película (en funciones cerradas), sale feliz y contento, y sigue hablando de la película mucho rato, sigue redescubriéndola. 

Sebastián: Yo quería agregar que no es una comedia por comedia, sino que es una comedia que pasa por mucho estado, y que visita la emoción, que creo que es una parte fundamental. Hay momentos de la película que son de reflexión que empujan y que le dan un valor muy fuerte a la amistad, y que no importa tu condición y no importa de donde provengas, no importan los colores, sino que es lo que llevas adentro, y es lo que valora. Una película que va a identificar, que te vas a reír en momentos a carcajada, lo vas a pasar bien, incluso, yo creo que te puede llegar hasta emocionar y mojarte un poquito los ojos. Además, hay aventuras y hay acción. Es bien completa. Es una experiencia, creo, única en los últimos años como cine chileno de exportación, y creemos que ojalá todo el público nos prefiera, y elija el cine chileno, especialmente una película que invita a pasarlo bien, a disfrutarlo y a conocernos un poquito más.

A continuación, puedes ver la entrevista completa.







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