No siempre gana quien llega primero, a veces se lleva el triunfo aquella persona que sabe trabajar en equipo, que es fiel a sí misma y que tiene claro que la amistad vale más que una copa o medalla. Esta profunda y valiosa moraleja deja a niños y adultos la cinta “El gran premio: a toda velocidad”. La película se centra en la vida de Edda, una joven y audaz ratona que quiere ser piloto de autos de carreras. Su vida da un vuelco cuando se entera que su padre está muy endeudado y puede perder el parque de diversiones que construyó con tanto esfuerzo. Con tal de salvar el negocio familiar, se las ingenia para participar en la competencia “el Gran Premio de Europa”. Su objetivo es captar clientes, pero en lugar de enfocarse en esta misión provoca que Ed, la mega estrella del evento y actual campeón de carreras, se esguince el brazo y no pueda conducir. Edda se hace pasar por su ídolo y participa en el torneo. Pero las cosas no salen como imaginaba. En medio de la competencia, la protagonista deberá enfrentarse no solo a rivales cada vez más exigentes, sino también a sus propios miedos, errores y decisiones. Esta aventura la ayuda a entender que es fundamental competir sin hacer trampa, incluso cuando la presión por ganar parece justificar cualquier atajo. La cinta, dirigida por Waldemar Fast y producida por MACK Magic, también aborda otro tema clave: la importancia de sanar las heridas de la infancia para poder disfrutar plenamente la vida adulta. Gracias a sus escenas llenas de color y adrenalina, el largometraje logra cautivar a los niños en los primeros minutos. Mientras los más pequeños se emocionan con las locuras de la joven ratona, los adultos conectan más con la historia de Ed, personaje que se ha vuelto muy individualista, porque se enfoca cien por ciento en sus metas, pero que finalmente aprende a cultivar la amistad y a celebrar sus triunfos con los demás. Definitivamente, “El gran premio: a toda velocidad” es una hermosa película para ver en familia, que recuerda que vale la pena trabajar por nuestros sueños.
Con una mirada íntima, sensible y profunda, el director nacional José Luis Torres aborda en su nueva película “Cuando las nubes esconden la sombra” el proceso del duelo y lo efímera que es la vida. La cinta - filmada en Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo - sigue a María, una actriz argentina que llega al lugar para protagonizar un rodaje. Para su sorpresa, una tormenta retrasa varios días la llegada del resto del equipo. Mientras espera, María recorre la zona e interactúa con personas de distintas edades: un científico que estudia seres diminutos del bosque, una niña que toca el violín, una mujer que no ha superado el duelo por la muerte de su madre, entre otros habitantes. Sus historias hacen eco en su vida y la invitan a reflexionar sobre temas importantes. Durante su estadía en Puerto Williams, la protagonista vive un viaje de emociones. Allí, en medio de la naturaleza, emergen silencios familiares y viejas heridas que nunca terminaron de sanar. El largometraje destaca por su belleza visual. Los planos de las hermosas postales de nuestro país son realmente cautivadores. Sin duda, el paisaje es un personaje más. El viento que irrumpe, la niebla que lo cubre todo, los horizontes interminables acompañan los silencios de María y la confrontan con sus propias sombras. La película coproducida entre Argentina, Chile y Corea del Sur, adopta un tono contemplativo. Esta propuesta introspectiva y sensorial, donde cada silencio y encuadre tienen un significado profundo, ha sido reconocida a nivel internacional. Recientemente, ganó el Premio a Mejor Largometraje en la 6ª edición del Festival de Cine Villa Crespo. “Cuando las nubes esconden la sombra” es una obra que invita a mirar hacia adentro, a abrazar la vulnerabilidad y a recordar que, incluso en medio de la tormenta, siempre queda algo de luz. La cinta ya está en cartelera en los cines nacionales.
En tiempos donde la animación busca constantemente nuevos territorios, “Zoopocalipsis”, dirigida por Ricardo Curtis y Rodrigo Pérez-Castro, se atreve a jugar con un concepto tan curioso como arriesgado: una invasión zombi protagonizada por animales. Todo comienza cuando un meteorito cae sobre el zoológico de Colepepper y se extiende un virus entre los animales que los transforma en zombis. Gracie, una valiente loba y Dan, un fuerte puma, atraviesan, junto a un grupo de sobrevivientes, una serie de aventuras para salvar a los animales afectados. En medio del caos, los protagonistas transmiten a los espectadores, especialmente a los niños, importantes valores como la amistad, la valentía y el trabajo en equipo. El mensaje principal que deja la película es que la unión hace la fuerza. La cinta es original y muy colorida. Combina terror y comedia. Pero no busca asustar a los más pequeños, sino generar una sensación de adrenalina, curiosidad e intriga. Lograr que todos los elementos estén en su justa medida para que los adultos no se aburran y los niños no queden aterrados es el mayor desafío que asumieron los directores de la cinta. recuerda a producciones como Hotel Transylvania, pero con una estética más irreverente y secuencias que coquetean con el cine de acción. Si bien la animación no está al nivel de grandes estudios como Pixar, porque el presupuesto no es el mismo, la propuesta es visualmente atractiva. El diseño de los personajes cautiva a los niños en pocos minutos. Esto quedó demostrado en la Avant premiere, exhibición en la se escuchaban risas de niños y frases como “mamá, ¿él es bueno o malo?”. “Zoopocalipsis” no pretende reinventar la animación, pero sí se atreve a desordenarla con ingenio. Este thriller de zombis ya está en cartelera y es perfecto para ver en familia.
Con vivos colores, música contagiosa y curiosos personajes, la cinta británica “Frankie y los monstruos”, dirigida por Steve Hudson y Toby Genkel, invita a niños y adultos a enfrentar sus miedos y a atreverse a ser auténticos. Todo comienza en un espeluznante castillo, donde un profesor crea monstruos y luego los olvida. Frankie, su primer invento, se encarga de cuidar a todas las criaturas. Apenas salen del laboratorio les dice que jamás muestren su naturaleza monstruosa, porque si lo hacen la gente del pueblo formará una turba enfurecida y quemará el castillo. Frankie, es el líder del grupo. Todos lo aman y admiran. Sin embargo, hay un vacío en su corazón, porque el profesor ni siquiera nota su existencia. Cierto día el joven, cansado de vivir en las sombras, abandona el castillo y se une a un circo. El dueño le asegura que será famoso y la gente lo amará. Pronto la promesa se cumple: Frankie se convierte en la estrella del espectáculo. Los aplausos y las luces lo hacen sentir vivo. Al principio el protagonista cree que por fin llegó a un lugar donde lo valoran y aprecian. Pero en realidad, el propietario del circo se aprovecha de él para ganar dinero. Cuando Frankie se da cuenta de que lo están utilizando decide regresar al castillo y lo consigue gracias a sus amigos. El empresario cegado por la ira idea un maquiavélico plan para que el pueblo destruya el castillo. En medio del caos, los monstruos enfrentan sus mayores miedos con tal de defender su hogar. Esta versión moderna del clásico monstruo de Frankenstein nos recuerda que nunca debemos ocultar nuestra verdadera esencia por miedo al que dirán o a la reacción de los demás, porque viviremos llenos de contradicciones y poco a poco nos iremos apagando. En cambio, cuando nos atrevemos a ser auténticos brillamos con luz propia.
¿Como buen cinéfilo(a) quieres celebrar Halloween con una buena maratón de películas que te hagan saltar de miedo? Si quieres irte a la segura, incluye en tu listadoLa masacre de Texas de Tobe Hooper (1974). Este clásico no defrauda. Tiene suspenso, acción, escenas sangrientas y una sobre dosis de terror. La cinta cuenta la historia de Sally y Franklin, dos hermanos que viajan- junto a un grupo de amigos- a la parte más desolada de Texas para verificar que la tumba de sus abuelos estaba intacta, porque se había dado a conocer una serie de profanaciones en el cementerio donde estaban enterrados. Lamentablemente, en el camino se encuentran con una familia de caníbales que los quiere devorar. Son cuatro integrantes. Todos psicópatas. Para intimidar a las víctimas, utilizan durante las persecuciones ganchos de carnicero y una motosierra. Como si esto fuera poco, uno de los malhechores usa una máscara hecha con piel humana. Este macabro personaje se llama Leatherface y es encarnado por Gunnar Hansen.Su casa es muy tétrica, tiene restos de cadaveres por todas partes. Los jóvenes viven una verdadera pesadilla. Toda la desesperación, angustia y terror extremo que sienten traspasa la pantalla. Las emociones están tan bien logradas que los espectadores sufren con ellos como si fueran una víctima más que intenta escapar. La masacre de Texas es de esos films que aceleran los latidos cardíacos y te hacen estar alerta en todo momento. Lo más terrorífico de la cinta, es que está basada en hechos reales. Hooper se inspiró en la historia de Ed Gein, un asesino en serie y profanador de tumbas que conmocionó a Estados Unidos con sus crímenes durante la década de los 50. En los últimos años, se ha realizado una serie de secuelas, precuelas y remakes de la película, pero ninguna ha sido tan exitosa como la original, porque no lograron igualar su atmósfera espeluznante. Recientemente, Netflix estreno la serie “Monstruo: La Historia de Ed Gein” que nos presenta la vida y crímenes de la persona que inspiró a Leatherface, y también hace referencia a la filmación de este clásico.
No siempre gana quien llega primero, a veces se lleva el triunfo aquella persona que sabe trabajar en equipo, que es fiel a sí misma y que tiene claro que la amistad vale más que una copa o medalla. Esta profunda y valiosa moraleja deja a niños y adultos la cinta “El gran premio: a toda velocidad”. La película se centra en la vida de Edda, una joven y audaz ratona que quiere ser piloto de autos de carreras. Su vida da un vuelco cuando se entera que su padre está muy endeudado y puede perder el parque de diversiones que construyó con tanto esfuerzo. Con tal de salvar el negocio familiar, se las ingenia para participar en la competencia “el Gran Premio de Europa”. Su objetivo es captar clientes, pero en lugar de enfocarse en esta misión provoca que Ed, la mega estrella del evento y actual campeón de carreras, se esguince el brazo y no pueda conducir. Edda se hace pasar por su ídolo y participa en el torneo. Pero las cosas no salen como imaginaba. En medio de la competencia, la protagonista deberá enfrentarse no solo a rivales cada vez más exigentes, sino también a sus propios miedos, errores y decisiones. Esta aventura la ayuda a entender que es fundamental competir sin hacer trampa, incluso cuando la presión por ganar parece justificar cualquier atajo. La cinta, dirigida por Waldemar Fast y producida por MACK Magic, también aborda otro tema clave: la importancia de sanar las heridas de la infancia para poder disfrutar plenamente la vida adulta. Gracias a sus escenas llenas de color y adrenalina, el largometraje logra cautivar a los niños en los primeros minutos. Mientras los más pequeños se emocionan con las locuras de la joven ratona, los adultos conectan más con la historia de Ed, personaje que se ha vuelto muy individualista, porque se enfoca cien por ciento en sus metas, pero que finalmente aprende a cultivar la amistad y a celebrar sus triunfos con los demás. Definitivamente, “El gran premio: a toda velocidad” es una hermosa película para ver en familia, que recuerda que vale la pena trabajar por nuestros sueños.
Con una mirada íntima, sensible y profunda, el director nacional José Luis Torres aborda en su nueva película “Cuando las nubes esconden la sombra” el proceso del duelo y lo efímera que es la vida. La cinta - filmada en Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo - sigue a María, una actriz argentina que llega al lugar para protagonizar un rodaje. Para su sorpresa, una tormenta retrasa varios días la llegada del resto del equipo. Mientras espera, María recorre la zona e interactúa con personas de distintas edades: un científico que estudia seres diminutos del bosque, una niña que toca el violín, una mujer que no ha superado el duelo por la muerte de su madre, entre otros habitantes. Sus historias hacen eco en su vida y la invitan a reflexionar sobre temas importantes. Durante su estadía en Puerto Williams, la protagonista vive un viaje de emociones. Allí, en medio de la naturaleza, emergen silencios familiares y viejas heridas que nunca terminaron de sanar. El largometraje destaca por su belleza visual. Los planos de las hermosas postales de nuestro país son realmente cautivadores. Sin duda, el paisaje es un personaje más. El viento que irrumpe, la niebla que lo cubre todo, los horizontes interminables acompañan los silencios de María y la confrontan con sus propias sombras. La película coproducida entre Argentina, Chile y Corea del Sur, adopta un tono contemplativo. Esta propuesta introspectiva y sensorial, donde cada silencio y encuadre tienen un significado profundo, ha sido reconocida a nivel internacional. Recientemente, ganó el Premio a Mejor Largometraje en la 6ª edición del Festival de Cine Villa Crespo. “Cuando las nubes esconden la sombra” es una obra que invita a mirar hacia adentro, a abrazar la vulnerabilidad y a recordar que, incluso en medio de la tormenta, siempre queda algo de luz. La cinta ya está en cartelera en los cines nacionales.
En tiempos donde la animación busca constantemente nuevos territorios, “Zoopocalipsis”, dirigida por Ricardo Curtis y Rodrigo Pérez-Castro, se atreve a jugar con un concepto tan curioso como arriesgado: una invasión zombi protagonizada por animales. Todo comienza cuando un meteorito cae sobre el zoológico de Colepepper y se extiende un virus entre los animales que los transforma en zombis. Gracie, una valiente loba y Dan, un fuerte puma, atraviesan, junto a un grupo de sobrevivientes, una serie de aventuras para salvar a los animales afectados. En medio del caos, los protagonistas transmiten a los espectadores, especialmente a los niños, importantes valores como la amistad, la valentía y el trabajo en equipo. El mensaje principal que deja la película es que la unión hace la fuerza. La cinta es original y muy colorida. Combina terror y comedia. Pero no busca asustar a los más pequeños, sino generar una sensación de adrenalina, curiosidad e intriga. Lograr que todos los elementos estén en su justa medida para que los adultos no se aburran y los niños no queden aterrados es el mayor desafío que asumieron los directores de la cinta. recuerda a producciones como Hotel Transylvania, pero con una estética más irreverente y secuencias que coquetean con el cine de acción. Si bien la animación no está al nivel de grandes estudios como Pixar, porque el presupuesto no es el mismo, la propuesta es visualmente atractiva. El diseño de los personajes cautiva a los niños en pocos minutos. Esto quedó demostrado en la Avant premiere, exhibición en la se escuchaban risas de niños y frases como “mamá, ¿él es bueno o malo?”. “Zoopocalipsis” no pretende reinventar la animación, pero sí se atreve a desordenarla con ingenio. Este thriller de zombis ya está en cartelera y es perfecto para ver en familia.
Con vivos colores, música contagiosa y curiosos personajes, la cinta británica “Frankie y los monstruos”, dirigida por Steve Hudson y Toby Genkel, invita a niños y adultos a enfrentar sus miedos y a atreverse a ser auténticos. Todo comienza en un espeluznante castillo, donde un profesor crea monstruos y luego los olvida. Frankie, su primer invento, se encarga de cuidar a todas las criaturas. Apenas salen del laboratorio les dice que jamás muestren su naturaleza monstruosa, porque si lo hacen la gente del pueblo formará una turba enfurecida y quemará el castillo. Frankie, es el líder del grupo. Todos lo aman y admiran. Sin embargo, hay un vacío en su corazón, porque el profesor ni siquiera nota su existencia. Cierto día el joven, cansado de vivir en las sombras, abandona el castillo y se une a un circo. El dueño le asegura que será famoso y la gente lo amará. Pronto la promesa se cumple: Frankie se convierte en la estrella del espectáculo. Los aplausos y las luces lo hacen sentir vivo. Al principio el protagonista cree que por fin llegó a un lugar donde lo valoran y aprecian. Pero en realidad, el propietario del circo se aprovecha de él para ganar dinero. Cuando Frankie se da cuenta de que lo están utilizando decide regresar al castillo y lo consigue gracias a sus amigos. El empresario cegado por la ira idea un maquiavélico plan para que el pueblo destruya el castillo. En medio del caos, los monstruos enfrentan sus mayores miedos con tal de defender su hogar. Esta versión moderna del clásico monstruo de Frankenstein nos recuerda que nunca debemos ocultar nuestra verdadera esencia por miedo al que dirán o a la reacción de los demás, porque viviremos llenos de contradicciones y poco a poco nos iremos apagando. En cambio, cuando nos atrevemos a ser auténticos brillamos con luz propia.
¿Como buen cinéfilo(a) quieres celebrar Halloween con una buena maratón de películas que te hagan saltar de miedo? Si quieres irte a la segura, incluye en tu listadoLa masacre de Texas de Tobe Hooper (1974). Este clásico no defrauda. Tiene suspenso, acción, escenas sangrientas y una sobre dosis de terror. La cinta cuenta la historia de Sally y Franklin, dos hermanos que viajan- junto a un grupo de amigos- a la parte más desolada de Texas para verificar que la tumba de sus abuelos estaba intacta, porque se había dado a conocer una serie de profanaciones en el cementerio donde estaban enterrados. Lamentablemente, en el camino se encuentran con una familia de caníbales que los quiere devorar. Son cuatro integrantes. Todos psicópatas. Para intimidar a las víctimas, utilizan durante las persecuciones ganchos de carnicero y una motosierra. Como si esto fuera poco, uno de los malhechores usa una máscara hecha con piel humana. Este macabro personaje se llama Leatherface y es encarnado por Gunnar Hansen.Su casa es muy tétrica, tiene restos de cadaveres por todas partes. Los jóvenes viven una verdadera pesadilla. Toda la desesperación, angustia y terror extremo que sienten traspasa la pantalla. Las emociones están tan bien logradas que los espectadores sufren con ellos como si fueran una víctima más que intenta escapar. La masacre de Texas es de esos films que aceleran los latidos cardíacos y te hacen estar alerta en todo momento. Lo más terrorífico de la cinta, es que está basada en hechos reales. Hooper se inspiró en la historia de Ed Gein, un asesino en serie y profanador de tumbas que conmocionó a Estados Unidos con sus crímenes durante la década de los 50. En los últimos años, se ha realizado una serie de secuelas, precuelas y remakes de la película, pero ninguna ha sido tan exitosa como la original, porque no lograron igualar su atmósfera espeluznante. Recientemente, Netflix estreno la serie “Monstruo: La Historia de Ed Gein” que nos presenta la vida y crímenes de la persona que inspiró a Leatherface, y también hace referencia a la filmación de este clásico.