La canción permaneció guardada durante un año, madurando en silencio, mientras el dúo oriundo de Puerto Montt recibía comentarios positivos que terminaron por confirmar que era momento de volver a grabarla y convertirla en su nuevo sencillo. “Qué hermosa canción, llega a tu corazón como un gran resplandor”, “preciosa versión en esas voces maravillosas”, “gran interpretación de esta canción”, “qué lindo escucharlos chicos, energía para el alma”, son algunos de los comentarios que ha escrito la gente en YouTube. El videoclip, grabado en Cachagua y en el Embalse El Yeso, apuesta por una escena natural y contemplativa. “Lo grabamos en invierno, cuando estaba todo nevado. Fue una odisea llegar al embalse, porque los autos llegaban hasta cierta parte nomás y de ahí había que caminar como un kilómetro y medio, pero sobre por lo menos 20 cm de nieve, fue una odisea llegar con los equipos. Pero afortunadamente salió todo bien. La fotografía quedó preciosa, estamos súper contentos con el resultado”, señalan. ¿Qué otros proyectos se vienen para este 2026? Seguir trabajando en lo musical y preparando nuevo material. Yo creo que se viene un año bastante movido con actuaciones, con gira en los casinos durante el año, así que esperemos que continúe tan positivo como hasta ahora. El año que pasó estuvo bien bueno para nosotros, esperamos que este se replique y si es mejor, genial. Hace un tiempo ustedes lanzaron una canción con Mario Guerrero, ¿les gustaría hacer colaboraciones con otros artistas nacionales o internacionales? Sí, la verdad que hemos tenido la suerte de hacer varios feat. Hicimos, como dices tú, una con Mario, hicimos con Pablo Herrera, también hicimos uno con Andrés de León, y la joyita, por decirlo de alguna forma, fue el tema que hicimos junto a Jon Secada, de uno de sus grandes clásicos “Ángel”. Por supuesto siempre estamos abiertos a trabajar con colegas, porque es súper positivo hacer música con otros artistas, ya sea del mismo género o de otros. Aparte que hay mucho talento acá en Chile. Hay algunas conversaciones con algunos artistas para hacer colaboración, así que felices nosotros. Este 2026 se cumplen 20 años desde que ustedes lanzaron su primer sencillo “Cuanto más”, ¿Cómo han sido estas dos décadas de carrera musical? Han sido bastante bonitas, con altos y bajos, como es la música en realidad acá en Chile, pero la verdad nosotros no nos podemos quejar, porque hemos tenido bastante suerte de mantenernos vigentes durante estos 20 años, no es fácil. Hemos tenido un público cautivo que nos ha seguido prácticamente desde que nos iniciamos en esto de la música profesionalmente, que fue el 2006. Y haber arrancado con “Cuanto más” fue una bendición, porque nunca nos imaginamos que nos íbamos a dedicar por tantos años a la música. Esta canción cuando la lanzamos fue una sorpresa para nosotros, porque muy rápido llegó al número uno y la verdad que para nosotros fue cumplir un sueño. Entonces, mantenerte durante estos 20 años en las radios, girando, la verdad que ha sido súper positivo y una bendición y esperamos por qué no estar unos 20 años más dedicados a la música, ya sea cantando, produciendo, escribiendo. La verdad ha sido una etapa muy bonita en nuestras vidas. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
Si quieres celebrar el Día de los Enamorados viendo una película romántica bien construida, con personajes inolvidables, música envolvente, paisajes espectaculares y diálogos llenos de ingenio, “Orgullo y prejuicio” (2005) es la cinta que estás buscando. Esta aclamada adaptación de la novela de Jane Austen nos transporta a la Inglaterra de 1813 para contar la historia de la audaz Elizabeth Bennet ( Keira Knightley) y del reservado, pero aparentemente arrogante, señor Darcy ( Matthew Macfadyen) . Los protagonistas se conocen en una fiesta. Allí sus miradas se cruzan mientras bailan. Inmediatamente se crea una conexión entre ellos, pero ninguno lo reconoce, porque se dejan llevar por las diferencias de clase, los malentendidos y sus propios prejuicios, de ahí el título de la cinta. La escena del baile es famosa, porque se usó una técnica cinematográfica que hace que el resto de los invitados desaparezcan visualmente para enfatizar que, en ese momento, solo existen ellos. Aquí lo que no se dicen con palabras lo trasmiten con los ojos. Paralelamente, la dulce Jane Bennet, hermana de Lizzie, vive un encuentro más sereno con el señor Bingley, amigo de Darcy. La madre de las jóvenes se entusiasma al verlas bailar con estos apuestos y adinerados caballeros, ya que su objetivo es asegurarles un buen futuro a sus cinco hijas, dado que su familia no tiene un buen pasar. En este momento un malentendido genera tensión entre los protagonistas: el señor Darcy cree que a Jane no le interesa Bingley, por eso, se distancia de la familia Bennet para que su amigo no sufra. A su vez Lizzie piensa que Darcy se entrometió en la relación de su hermana. Pero estas confusiones no logran que los sentimientos de ambos desaparezcan. Más adelante, el señor Darcy deja su orgullo de lado y le declara su amor a Lizzie. Después de reprocharle un montón de cuestiones, ella lo rechaza. Esta escena bajo la lluvia es una de las más recordadas. Con el paso del tiempo ambos se conocen mejor y se dan cuentan cuán equivocados estaban. Mientras tanto, la protagonista recibe propuestas de matrimonio de otros hombres, y no las acepta, porque no siente nada por ellos. Sin duda, Lizzie era una mujer adelantada a su época, ya que cualquiera hubiese dicho que sí por las presiones de la sociedad. Al final, Elizabeth y Darcy superan sus malentendidos y sellan su amor en una emotiva escena bajo la niebla. “Orgullo y prejuicio” es una cinta llena de romanticismo que recuerda que vale la pena luchar por el verdadero amor y que este requiere humildad, sinceridad y valentía. Al principio la mayoría de los espectadores odian al señor Darcy, pero hay un desarrollo tan bueno del personaje, que gran parte lo termina amando. Definitivamente, es una película que te hará suspirar de amor, y que elevará tus expectativas. Probablemente por esto, una usuaria de Netflix la ha visto más de 200 veces.
Con una historia llena de misterio, inspirada en un artefacto prehispánico real descubierto en 1999 en el Templo de Quetzalcóatl en México, el cineasta británico, Corin Hardy -quien dirigió “La Monja” (2018) - busca asustar a los fanáticos del género de terror. La película “El sonido de la muerte” sigue a Chrys ( Dafne Keen), una adolescente que se muda a vivir con su primo Rel (Sky Yang) después de que muere su padre. Todo cambia cuando encuentra en el casillero que le asignan en el colegio un antiguo silbato azteca con forma de cráneo que, al soplarlo, emite un sonido perturbador. No es solo una reliquia exótica: es el detonante de una cadena de asesinatos inevitables. Cada vez que el artefacto suena, se invoca la muerte de quienes lo oyen. Durante un encuentro entre amigos, una integrante del grupo hace sonar el silbato. Desde ese día, la muerte los acecha. Mientras aumenta la cantidad de víctimas, los jóvenes intentan desesperadamente comprender el origen del objeto para salvar sus vidas. Esta premisa del terror adolescente que convierte el destino en persecución a ratos recuerda la película “Destino final”. La cinta incluye un romance entre la protagonista y una de sus amigas. Este vínculo amoroso funciona como respiro narrativo. Además, aporta dramatismo, ya que incrementa el sentido de urgencia por escapar de la muerte. El silbato se convierte en un personaje más. Su presencia propone un terror que no se ve, pero se siente y del que no se puede escapar. El hecho de que el instrumento esté inspirado en un artefacto que existe en la vida real, que ha sido investigado por científicos y que incluso ha salido en documentales de National Geographic, genera más miedo a los espectadores. “El sonido de la muerte” cuenta con un reconocido elenco, compuesto por Dafne Keen (Logan), Sophie Nélisse (Yellowjackets), Percy Hynes White (Merlina) y Michelle Fairley (Game of Thrones). Tal vez los fanáticos del género queden con gusto a poco, porque la trama es un tanto débil, pero cumple el objetivo de generar miedo, inquietud, tensión y suspenso, sobre todo en las escenas de muertes. Uno de los grandes aciertos de Corin Hardy es producir terror a partir de aquello que no se puede anticipar ni controlar: el propio destino.
No siempre gana quien llega primero, a veces se lleva el triunfo aquella persona que sabe trabajar en equipo, que es fiel a sí misma y que tiene claro que la amistad vale más que una copa o medalla. Esta profunda y valiosa moraleja deja a niños y adultos la cinta “El gran premio: a toda velocidad”. La película se centra en la vida de Edda, una joven y audaz ratona que quiere ser piloto de autos de carreras. Su vida da un vuelco cuando se entera que su padre está muy endeudado y puede perder el parque de diversiones que construyó con tanto esfuerzo. Con tal de salvar el negocio familiar, se las ingenia para participar en la competencia “el Gran Premio de Europa”. Su objetivo es captar clientes, pero en lugar de enfocarse en esta misión provoca que Ed, la mega estrella del evento y actual campeón de carreras, se esguince el brazo y no pueda conducir. Edda se hace pasar por su ídolo y participa en el torneo. Pero las cosas no salen como imaginaba. En medio de la competencia, la protagonista deberá enfrentarse no solo a rivales cada vez más exigentes, sino también a sus propios miedos, errores y decisiones. Esta aventura la ayuda a entender que es fundamental competir sin hacer trampa, incluso cuando la presión por ganar parece justificar cualquier atajo. La cinta, dirigida por Waldemar Fast y producida por MACK Magic, también aborda otro tema clave: la importancia de sanar las heridas de la infancia para poder disfrutar plenamente la vida adulta. Gracias a sus escenas llenas de color y adrenalina, el largometraje logra cautivar a los niños en los primeros minutos. Mientras los más pequeños se emocionan con las locuras de la joven ratona, los adultos conectan más con la historia de Ed, personaje que se ha vuelto muy individualista, porque se enfoca cien por ciento en sus metas, pero que finalmente aprende a cultivar la amistad y a celebrar sus triunfos con los demás. Definitivamente, “El gran premio: a toda velocidad” es una hermosa película para ver en familia, que recuerda que vale la pena trabajar por nuestros sueños.
Con una mirada íntima, sensible y profunda, el director nacional José Luis Torres aborda en su nueva película “Cuando las nubes esconden la sombra” el proceso del duelo y lo efímera que es la vida. La cinta - filmada en Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo - sigue a María, una actriz argentina que llega al lugar para protagonizar un rodaje. Para su sorpresa, una tormenta retrasa varios días la llegada del resto del equipo. Mientras espera, María recorre la zona e interactúa con personas de distintas edades: un científico que estudia seres diminutos del bosque, una niña que toca el violín, una mujer que no ha superado el duelo por la muerte de su madre, entre otros habitantes. Sus historias hacen eco en su vida y la invitan a reflexionar sobre temas importantes. Durante su estadía en Puerto Williams, la protagonista vive un viaje de emociones. Allí, en medio de la naturaleza, emergen silencios familiares y viejas heridas que nunca terminaron de sanar. El largometraje destaca por su belleza visual. Los planos de las hermosas postales de nuestro país son realmente cautivadores. Sin duda, el paisaje es un personaje más. El viento que irrumpe, la niebla que lo cubre todo, los horizontes interminables acompañan los silencios de María y la confrontan con sus propias sombras. La película coproducida entre Argentina, Chile y Corea del Sur, adopta un tono contemplativo. Esta propuesta introspectiva y sensorial, donde cada silencio y encuadre tienen un significado profundo, ha sido reconocida a nivel internacional. Recientemente, ganó el Premio a Mejor Largometraje en la 6ª edición del Festival de Cine Villa Crespo. “Cuando las nubes esconden la sombra” es una obra que invita a mirar hacia adentro, a abrazar la vulnerabilidad y a recordar que, incluso en medio de la tormenta, siempre queda algo de luz. La cinta ya está en cartelera en los cines nacionales.
La canción permaneció guardada durante un año, madurando en silencio, mientras el dúo oriundo de Puerto Montt recibía comentarios positivos que terminaron por confirmar que era momento de volver a grabarla y convertirla en su nuevo sencillo. “Qué hermosa canción, llega a tu corazón como un gran resplandor”, “preciosa versión en esas voces maravillosas”, “gran interpretación de esta canción”, “qué lindo escucharlos chicos, energía para el alma”, son algunos de los comentarios que ha escrito la gente en YouTube. El videoclip, grabado en Cachagua y en el Embalse El Yeso, apuesta por una escena natural y contemplativa. “Lo grabamos en invierno, cuando estaba todo nevado. Fue una odisea llegar al embalse, porque los autos llegaban hasta cierta parte nomás y de ahí había que caminar como un kilómetro y medio, pero sobre por lo menos 20 cm de nieve, fue una odisea llegar con los equipos. Pero afortunadamente salió todo bien. La fotografía quedó preciosa, estamos súper contentos con el resultado”, señalan. ¿Qué otros proyectos se vienen para este 2026? Seguir trabajando en lo musical y preparando nuevo material. Yo creo que se viene un año bastante movido con actuaciones, con gira en los casinos durante el año, así que esperemos que continúe tan positivo como hasta ahora. El año que pasó estuvo bien bueno para nosotros, esperamos que este se replique y si es mejor, genial. Hace un tiempo ustedes lanzaron una canción con Mario Guerrero, ¿les gustaría hacer colaboraciones con otros artistas nacionales o internacionales? Sí, la verdad que hemos tenido la suerte de hacer varios feat. Hicimos, como dices tú, una con Mario, hicimos con Pablo Herrera, también hicimos uno con Andrés de León, y la joyita, por decirlo de alguna forma, fue el tema que hicimos junto a Jon Secada, de uno de sus grandes clásicos “Ángel”. Por supuesto siempre estamos abiertos a trabajar con colegas, porque es súper positivo hacer música con otros artistas, ya sea del mismo género o de otros. Aparte que hay mucho talento acá en Chile. Hay algunas conversaciones con algunos artistas para hacer colaboración, así que felices nosotros. Este 2026 se cumplen 20 años desde que ustedes lanzaron su primer sencillo “Cuanto más”, ¿Cómo han sido estas dos décadas de carrera musical? Han sido bastante bonitas, con altos y bajos, como es la música en realidad acá en Chile, pero la verdad nosotros no nos podemos quejar, porque hemos tenido bastante suerte de mantenernos vigentes durante estos 20 años, no es fácil. Hemos tenido un público cautivo que nos ha seguido prácticamente desde que nos iniciamos en esto de la música profesionalmente, que fue el 2006. Y haber arrancado con “Cuanto más” fue una bendición, porque nunca nos imaginamos que nos íbamos a dedicar por tantos años a la música. Esta canción cuando la lanzamos fue una sorpresa para nosotros, porque muy rápido llegó al número uno y la verdad que para nosotros fue cumplir un sueño. Entonces, mantenerte durante estos 20 años en las radios, girando, la verdad que ha sido súper positivo y una bendición y esperamos por qué no estar unos 20 años más dedicados a la música, ya sea cantando, produciendo, escribiendo. La verdad ha sido una etapa muy bonita en nuestras vidas. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
Si quieres celebrar el Día de los Enamorados viendo una película romántica bien construida, con personajes inolvidables, música envolvente, paisajes espectaculares y diálogos llenos de ingenio, “Orgullo y prejuicio” (2005) es la cinta que estás buscando. Esta aclamada adaptación de la novela de Jane Austen nos transporta a la Inglaterra de 1813 para contar la historia de la audaz Elizabeth Bennet ( Keira Knightley) y del reservado, pero aparentemente arrogante, señor Darcy ( Matthew Macfadyen) . Los protagonistas se conocen en una fiesta. Allí sus miradas se cruzan mientras bailan. Inmediatamente se crea una conexión entre ellos, pero ninguno lo reconoce, porque se dejan llevar por las diferencias de clase, los malentendidos y sus propios prejuicios, de ahí el título de la cinta. La escena del baile es famosa, porque se usó una técnica cinematográfica que hace que el resto de los invitados desaparezcan visualmente para enfatizar que, en ese momento, solo existen ellos. Aquí lo que no se dicen con palabras lo trasmiten con los ojos. Paralelamente, la dulce Jane Bennet, hermana de Lizzie, vive un encuentro más sereno con el señor Bingley, amigo de Darcy. La madre de las jóvenes se entusiasma al verlas bailar con estos apuestos y adinerados caballeros, ya que su objetivo es asegurarles un buen futuro a sus cinco hijas, dado que su familia no tiene un buen pasar. En este momento un malentendido genera tensión entre los protagonistas: el señor Darcy cree que a Jane no le interesa Bingley, por eso, se distancia de la familia Bennet para que su amigo no sufra. A su vez Lizzie piensa que Darcy se entrometió en la relación de su hermana. Pero estas confusiones no logran que los sentimientos de ambos desaparezcan. Más adelante, el señor Darcy deja su orgullo de lado y le declara su amor a Lizzie. Después de reprocharle un montón de cuestiones, ella lo rechaza. Esta escena bajo la lluvia es una de las más recordadas. Con el paso del tiempo ambos se conocen mejor y se dan cuentan cuán equivocados estaban. Mientras tanto, la protagonista recibe propuestas de matrimonio de otros hombres, y no las acepta, porque no siente nada por ellos. Sin duda, Lizzie era una mujer adelantada a su época, ya que cualquiera hubiese dicho que sí por las presiones de la sociedad. Al final, Elizabeth y Darcy superan sus malentendidos y sellan su amor en una emotiva escena bajo la niebla. “Orgullo y prejuicio” es una cinta llena de romanticismo que recuerda que vale la pena luchar por el verdadero amor y que este requiere humildad, sinceridad y valentía. Al principio la mayoría de los espectadores odian al señor Darcy, pero hay un desarrollo tan bueno del personaje, que gran parte lo termina amando. Definitivamente, es una película que te hará suspirar de amor, y que elevará tus expectativas. Probablemente por esto, una usuaria de Netflix la ha visto más de 200 veces.
Con una historia llena de misterio, inspirada en un artefacto prehispánico real descubierto en 1999 en el Templo de Quetzalcóatl en México, el cineasta británico, Corin Hardy -quien dirigió “La Monja” (2018) - busca asustar a los fanáticos del género de terror. La película “El sonido de la muerte” sigue a Chrys ( Dafne Keen), una adolescente que se muda a vivir con su primo Rel (Sky Yang) después de que muere su padre. Todo cambia cuando encuentra en el casillero que le asignan en el colegio un antiguo silbato azteca con forma de cráneo que, al soplarlo, emite un sonido perturbador. No es solo una reliquia exótica: es el detonante de una cadena de asesinatos inevitables. Cada vez que el artefacto suena, se invoca la muerte de quienes lo oyen. Durante un encuentro entre amigos, una integrante del grupo hace sonar el silbato. Desde ese día, la muerte los acecha. Mientras aumenta la cantidad de víctimas, los jóvenes intentan desesperadamente comprender el origen del objeto para salvar sus vidas. Esta premisa del terror adolescente que convierte el destino en persecución a ratos recuerda la película “Destino final”. La cinta incluye un romance entre la protagonista y una de sus amigas. Este vínculo amoroso funciona como respiro narrativo. Además, aporta dramatismo, ya que incrementa el sentido de urgencia por escapar de la muerte. El silbato se convierte en un personaje más. Su presencia propone un terror que no se ve, pero se siente y del que no se puede escapar. El hecho de que el instrumento esté inspirado en un artefacto que existe en la vida real, que ha sido investigado por científicos y que incluso ha salido en documentales de National Geographic, genera más miedo a los espectadores. “El sonido de la muerte” cuenta con un reconocido elenco, compuesto por Dafne Keen (Logan), Sophie Nélisse (Yellowjackets), Percy Hynes White (Merlina) y Michelle Fairley (Game of Thrones). Tal vez los fanáticos del género queden con gusto a poco, porque la trama es un tanto débil, pero cumple el objetivo de generar miedo, inquietud, tensión y suspenso, sobre todo en las escenas de muertes. Uno de los grandes aciertos de Corin Hardy es producir terror a partir de aquello que no se puede anticipar ni controlar: el propio destino.
No siempre gana quien llega primero, a veces se lleva el triunfo aquella persona que sabe trabajar en equipo, que es fiel a sí misma y que tiene claro que la amistad vale más que una copa o medalla. Esta profunda y valiosa moraleja deja a niños y adultos la cinta “El gran premio: a toda velocidad”. La película se centra en la vida de Edda, una joven y audaz ratona que quiere ser piloto de autos de carreras. Su vida da un vuelco cuando se entera que su padre está muy endeudado y puede perder el parque de diversiones que construyó con tanto esfuerzo. Con tal de salvar el negocio familiar, se las ingenia para participar en la competencia “el Gran Premio de Europa”. Su objetivo es captar clientes, pero en lugar de enfocarse en esta misión provoca que Ed, la mega estrella del evento y actual campeón de carreras, se esguince el brazo y no pueda conducir. Edda se hace pasar por su ídolo y participa en el torneo. Pero las cosas no salen como imaginaba. En medio de la competencia, la protagonista deberá enfrentarse no solo a rivales cada vez más exigentes, sino también a sus propios miedos, errores y decisiones. Esta aventura la ayuda a entender que es fundamental competir sin hacer trampa, incluso cuando la presión por ganar parece justificar cualquier atajo. La cinta, dirigida por Waldemar Fast y producida por MACK Magic, también aborda otro tema clave: la importancia de sanar las heridas de la infancia para poder disfrutar plenamente la vida adulta. Gracias a sus escenas llenas de color y adrenalina, el largometraje logra cautivar a los niños en los primeros minutos. Mientras los más pequeños se emocionan con las locuras de la joven ratona, los adultos conectan más con la historia de Ed, personaje que se ha vuelto muy individualista, porque se enfoca cien por ciento en sus metas, pero que finalmente aprende a cultivar la amistad y a celebrar sus triunfos con los demás. Definitivamente, “El gran premio: a toda velocidad” es una hermosa película para ver en familia, que recuerda que vale la pena trabajar por nuestros sueños.
Con una mirada íntima, sensible y profunda, el director nacional José Luis Torres aborda en su nueva película “Cuando las nubes esconden la sombra” el proceso del duelo y lo efímera que es la vida. La cinta - filmada en Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo - sigue a María, una actriz argentina que llega al lugar para protagonizar un rodaje. Para su sorpresa, una tormenta retrasa varios días la llegada del resto del equipo. Mientras espera, María recorre la zona e interactúa con personas de distintas edades: un científico que estudia seres diminutos del bosque, una niña que toca el violín, una mujer que no ha superado el duelo por la muerte de su madre, entre otros habitantes. Sus historias hacen eco en su vida y la invitan a reflexionar sobre temas importantes. Durante su estadía en Puerto Williams, la protagonista vive un viaje de emociones. Allí, en medio de la naturaleza, emergen silencios familiares y viejas heridas que nunca terminaron de sanar. El largometraje destaca por su belleza visual. Los planos de las hermosas postales de nuestro país son realmente cautivadores. Sin duda, el paisaje es un personaje más. El viento que irrumpe, la niebla que lo cubre todo, los horizontes interminables acompañan los silencios de María y la confrontan con sus propias sombras. La película coproducida entre Argentina, Chile y Corea del Sur, adopta un tono contemplativo. Esta propuesta introspectiva y sensorial, donde cada silencio y encuadre tienen un significado profundo, ha sido reconocida a nivel internacional. Recientemente, ganó el Premio a Mejor Largometraje en la 6ª edición del Festival de Cine Villa Crespo. “Cuando las nubes esconden la sombra” es una obra que invita a mirar hacia adentro, a abrazar la vulnerabilidad y a recordar que, incluso en medio de la tormenta, siempre queda algo de luz. La cinta ya está en cartelera en los cines nacionales.