En plena Segunda Guerra Mundial, lejos del ruido de las bombas, también se libraban otras batallas: silenciosas, íntimas y cargadas de tensión. Una de ellas tuvo lugar en la mesa de Adolf Hitler, donde un grupo de mujeres era obligado a probar su comida para evitar un posible envenenamiento. Esta intrigante historia llegó a la pantalla grande con “Las Catadoras” del director italiano Silvio Soldini. La cinta se centra en la vida de Rosa, una joven secretaria que huye de Berlín y se refugia en la casa de sus suegros, mientras espera que su esposo regrese de la guerra. Allí, su vida da un giro inesperado: es reclutada junto a otras mujeres del pueblo para convertirse en una de las catadoras. Desde entonces, cada día son trasladadas a un recinto militar, donde deben probar los alimentos antes que el Führer. Al principio, la protagonista tiene algunos conflictos con sus compañeras, quienes la miran con desconfianza por no ser oriunda del pueblo. Cuando finalmente logra integrarse al grupo, se entera de que su esposo ha sido declarado desaparecido en Rusia. Esta noticia la deja devastada. Está tan triste que se niega a trabajar, pero los militares la llevan a la fuerza. Con el tiempo, Rosa se acostumbra a su peculiar rutina y forma una amistad con sus compañeras. Sin embargo, la ausencia de su esposo hace que se siga sintiendo sola. Para llenar ese vacío, establece una relación con un oficial de las SS, vínculo que mantiene en secreto para evitar ser tildada de traidora. Un día el oficial le confiesa que lo peor es matar a niños y mujeres, pero que con el tiempo se acostumbran. Después de oír esto, Rosa decide poner fin a su romance. Él insiste en que sigan juntos, pero la joven le deja claro que no puede estar con alguien que está dispuesto a asesinar solo porque se lo ordenan. La cinta tiene un final inesperado, donde se pone a prueba la verdadera amistad. Durante toda la trama, especialmente en el desenlace, destaca la interpretación de la actriz protagónica Elisa Schlott. Su actuación transmite muchas emociones. “Las catadoras” se inspira en la historia de Margot Wölk, quien en 2012, a los 95 años, reveló haber formado parte de este grupo. Según su testimonio, eran quince mujeres, y ella fue la única sobreviviente. En lo visual, el film apuesta por una fotografía sobria, de tonos apagados, que refuerza la sensación de encierro y vigilancia. El entorno rural aparece como un espacio suspendido, donde la guerra se percibe de manera indirecta, mientras la figura de Hitler permanece fuera de campo, reducida a rumores y decisiones que impactan la vida de las protagonistas. Este recurso recuerda el largometraje La zona de interés, donde el horror se construye desde la ausencia. “Las catadoras” muestra que las guerras no solo se combaten en los campos de batalla, sino también en espacios íntimos, en decisiones cotidianas y en el peso de seguir con vida cuando todo alrededor se desmorona. Es una película muy conmovedora e intrigante que ayuda a entender el nazismo desde otra mirada. Sin duda, vale la pena verla.
Planos abiertos del desierto, gente caminando en silencio y voces que buscan ser oídas construyen el núcleo de “Si vas para Chile”, documental de drama humano que transforma el paisaje en testigo de una crisis marcada por el esfuerzo, el dolor y la resistencia. El filme, dirigido por Amilcar Infante y Sebastián González, sigue el recorrido de cientos de venezolanos que cruzan el altiplano andino y el desierto de Atacama en busca de oportunidades. Las imágenes muestran cómo hombres, mujeres y familias completas enfrentan condiciones extremas con la esperanza de encontrar un trabajo que les permita tener una mejor calidad de vida. “Si vas para Chile” retrata historias profundamente dolorosas: padres que vieron morir a sus hijos en el desierto, personas que caminaron días enteros y mujeres embarazadas que no recibieron atención médica oportuna y perdieron a sus bebés. De esta forma, le pone rostro a la migración para revelar la crudeza de una crisis que muchas veces se observa a distancia. El largometraje también expone la tensión creciente en las comunidades del norte. A través de testimonios de habitantes se evidencian percepciones de inseguridad, frustración e impotencia frente a un fenómeno que supera las capacidades institucionales. Este cruce de miradas configura un escenario complejo, donde el conflicto social se intensifica y el discurso de “Y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero” parece resquebrajarse. El film, ganador del premio Hot Docs Emerging International Filmmakers Award, aborda uno de los episodios más críticos de la crisis: las manifestaciones antiinmigrantes de 2021 en Iquique, donde se registraron actos de violencia como la quema de carpas y otras pertenencias de familias migrantes. Estas imágenes, que dieron la vuelta al mundo, evidencian el nivel de tensión alcanzado en el norte del país. “Si vas para Chile” muestra las dos caras de la crisis migratoria, mezclando secuencias de paisajes agrestes con escenas cotidianas de campamentos y testimonios tanto de venezolanos como chilenos. El resultado es un relato íntimo y sensible que expone el drama humano de la migración. Esta mirada cercana contribuye al debate público en torno al tema.
La canción permaneció guardada durante un año, madurando en silencio, mientras el dúo oriundo de Puerto Montt recibía comentarios positivos que terminaron por confirmar que era momento de volver a grabarla y convertirla en su nuevo sencillo. “Qué hermosa canción, llega a tu corazón como un gran resplandor”, “preciosa versión en esas voces maravillosas”, “gran interpretación de esta canción”, “qué lindo escucharlos chicos, energía para el alma”, son algunos de los comentarios que ha escrito la gente en YouTube. El videoclip, grabado en Cachagua y en el Embalse El Yeso, apuesta por una escena natural y contemplativa. “Lo grabamos en invierno, cuando estaba todo nevado. Fue una odisea llegar al embalse, porque los autos llegaban hasta cierta parte nomás y de ahí había que caminar como un kilómetro y medio, pero sobre por lo menos 20 cm de nieve, fue una odisea llegar con los equipos. Pero afortunadamente salió todo bien. La fotografía quedó preciosa, estamos súper contentos con el resultado”, señalan. ¿Qué otros proyectos se vienen para este 2026? Seguir trabajando en lo musical y preparando nuevo material. Yo creo que se viene un año bastante movido con actuaciones, con gira en los casinos durante el año, así que esperemos que continúe tan positivo como hasta ahora. El año que pasó estuvo bien bueno para nosotros, esperamos que este se replique y si es mejor, genial. Hace un tiempo ustedes lanzaron una canción con Mario Guerrero, ¿les gustaría hacer colaboraciones con otros artistas nacionales o internacionales? Sí, la verdad que hemos tenido la suerte de hacer varios feat. Hicimos, como dices tú, una con Mario, hicimos con Pablo Herrera, también hicimos uno con Andrés de León, y la joyita, por decirlo de alguna forma, fue el tema que hicimos junto a Jon Secada, de uno de sus grandes clásicos “Ángel”. Por supuesto siempre estamos abiertos a trabajar con colegas, porque es súper positivo hacer música con otros artistas, ya sea del mismo género o de otros. Aparte que hay mucho talento acá en Chile. Hay algunas conversaciones con algunos artistas para hacer colaboración, así que felices nosotros. Este 2026 se cumplen 20 años desde que ustedes lanzaron su primer sencillo “Cuanto más”, ¿Cómo han sido estas dos décadas de carrera musical? Han sido bastante bonitas, con altos y bajos, como es la música en realidad acá en Chile, pero la verdad nosotros no nos podemos quejar, porque hemos tenido bastante suerte de mantenernos vigentes durante estos 20 años, no es fácil. Hemos tenido un público cautivo que nos ha seguido prácticamente desde que nos iniciamos en esto de la música profesionalmente, que fue el 2006. Y haber arrancado con “Cuanto más” fue una bendición, porque nunca nos imaginamos que nos íbamos a dedicar por tantos años a la música. Esta canción cuando la lanzamos fue una sorpresa para nosotros, porque muy rápido llegó al número uno y la verdad que para nosotros fue cumplir un sueño. Entonces, mantenerte durante estos 20 años en las radios, girando, la verdad que ha sido súper positivo y una bendición y esperamos por qué no estar unos 20 años más dedicados a la música, ya sea cantando, produciendo, escribiendo. La verdad ha sido una etapa muy bonita en nuestras vidas. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
Si quieres celebrar el Día de los Enamorados viendo una película romántica bien construida, con personajes inolvidables, música envolvente, paisajes espectaculares y diálogos llenos de ingenio, “Orgullo y prejuicio” (2005) es la cinta que estás buscando. Esta aclamada adaptación de la novela de Jane Austen nos transporta a la Inglaterra de 1813 para contar la historia de la audaz Elizabeth Bennet ( Keira Knightley) y del reservado, pero aparentemente arrogante, señor Darcy ( Matthew Macfadyen) . Los protagonistas se conocen en una fiesta. Allí sus miradas se cruzan mientras bailan. Inmediatamente se crea una conexión entre ellos, pero ninguno lo reconoce, porque se dejan llevar por las diferencias de clase, los malentendidos y sus propios prejuicios, de ahí el título de la cinta. La escena del baile es famosa, porque se usó una técnica cinematográfica que hace que el resto de los invitados desaparezcan visualmente para enfatizar que, en ese momento, solo existen ellos. Aquí lo que no se dicen con palabras lo trasmiten con los ojos. Paralelamente, la dulce Jane Bennet, hermana de Lizzie, vive un encuentro más sereno con el señor Bingley, amigo de Darcy. La madre de las jóvenes se entusiasma al verlas bailar con estos apuestos y adinerados caballeros, ya que su objetivo es asegurarles un buen futuro a sus cinco hijas, dado que su familia no tiene un buen pasar. En este momento un malentendido genera tensión entre los protagonistas: el señor Darcy cree que a Jane no le interesa Bingley, por eso, se distancia de la familia Bennet para que su amigo no sufra. A su vez Lizzie piensa que Darcy se entrometió en la relación de su hermana. Pero estas confusiones no logran que los sentimientos de ambos desaparezcan. Más adelante, el señor Darcy deja su orgullo de lado y le declara su amor a Lizzie. Después de reprocharle un montón de cuestiones, ella lo rechaza. Esta escena bajo la lluvia es una de las más recordadas. Con el paso del tiempo ambos se conocen mejor y se dan cuentan cuán equivocados estaban. Mientras tanto, la protagonista recibe propuestas de matrimonio de otros hombres, y no las acepta, porque no siente nada por ellos. Sin duda, Lizzie era una mujer adelantada a su época, ya que cualquiera hubiese dicho que sí por las presiones de la sociedad. Al final, Elizabeth y Darcy superan sus malentendidos y sellan su amor en una emotiva escena bajo la niebla. “Orgullo y prejuicio” es una cinta llena de romanticismo que recuerda que vale la pena luchar por el verdadero amor y que este requiere humildad, sinceridad y valentía. Al principio la mayoría de los espectadores odian al señor Darcy, pero hay un desarrollo tan bueno del personaje, que gran parte lo termina amando. Definitivamente, es una película que te hará suspirar de amor, y que elevará tus expectativas. Probablemente por esto, una usuaria de Netflix la ha visto más de 200 veces.
Con una historia llena de misterio, inspirada en un artefacto prehispánico real descubierto en 1999 en el Templo de Quetzalcóatl en México, el cineasta británico, Corin Hardy -quien dirigió “La Monja” (2018) - busca asustar a los fanáticos del género de terror. La película “El sonido de la muerte” sigue a Chrys ( Dafne Keen), una adolescente que se muda a vivir con su primo Rel (Sky Yang) después de que muere su padre. Todo cambia cuando encuentra en el casillero que le asignan en el colegio un antiguo silbato azteca con forma de cráneo que, al soplarlo, emite un sonido perturbador. No es solo una reliquia exótica: es el detonante de una cadena de asesinatos inevitables. Cada vez que el artefacto suena, se invoca la muerte de quienes lo oyen. Durante un encuentro entre amigos, una integrante del grupo hace sonar el silbato. Desde ese día, la muerte los acecha. Mientras aumenta la cantidad de víctimas, los jóvenes intentan desesperadamente comprender el origen del objeto para salvar sus vidas. Esta premisa del terror adolescente que convierte el destino en persecución a ratos recuerda la película “Destino final”. La cinta incluye un romance entre la protagonista y una de sus amigas. Este vínculo amoroso funciona como respiro narrativo. Además, aporta dramatismo, ya que incrementa el sentido de urgencia por escapar de la muerte. El silbato se convierte en un personaje más. Su presencia propone un terror que no se ve, pero se siente y del que no se puede escapar. El hecho de que el instrumento esté inspirado en un artefacto que existe en la vida real, que ha sido investigado por científicos y que incluso ha salido en documentales de National Geographic, genera más miedo a los espectadores. “El sonido de la muerte” cuenta con un reconocido elenco, compuesto por Dafne Keen (Logan), Sophie Nélisse (Yellowjackets), Percy Hynes White (Merlina) y Michelle Fairley (Game of Thrones). Tal vez los fanáticos del género queden con gusto a poco, porque la trama es un tanto débil, pero cumple el objetivo de generar miedo, inquietud, tensión y suspenso, sobre todo en las escenas de muertes. Uno de los grandes aciertos de Corin Hardy es producir terror a partir de aquello que no se puede anticipar ni controlar: el propio destino.
En plena Segunda Guerra Mundial, lejos del ruido de las bombas, también se libraban otras batallas: silenciosas, íntimas y cargadas de tensión. Una de ellas tuvo lugar en la mesa de Adolf Hitler, donde un grupo de mujeres era obligado a probar su comida para evitar un posible envenenamiento. Esta intrigante historia llegó a la pantalla grande con “Las Catadoras” del director italiano Silvio Soldini. La cinta se centra en la vida de Rosa, una joven secretaria que huye de Berlín y se refugia en la casa de sus suegros, mientras espera que su esposo regrese de la guerra. Allí, su vida da un giro inesperado: es reclutada junto a otras mujeres del pueblo para convertirse en una de las catadoras. Desde entonces, cada día son trasladadas a un recinto militar, donde deben probar los alimentos antes que el Führer. Al principio, la protagonista tiene algunos conflictos con sus compañeras, quienes la miran con desconfianza por no ser oriunda del pueblo. Cuando finalmente logra integrarse al grupo, se entera de que su esposo ha sido declarado desaparecido en Rusia. Esta noticia la deja devastada. Está tan triste que se niega a trabajar, pero los militares la llevan a la fuerza. Con el tiempo, Rosa se acostumbra a su peculiar rutina y forma una amistad con sus compañeras. Sin embargo, la ausencia de su esposo hace que se siga sintiendo sola. Para llenar ese vacío, establece una relación con un oficial de las SS, vínculo que mantiene en secreto para evitar ser tildada de traidora. Un día el oficial le confiesa que lo peor es matar a niños y mujeres, pero que con el tiempo se acostumbran. Después de oír esto, Rosa decide poner fin a su romance. Él insiste en que sigan juntos, pero la joven le deja claro que no puede estar con alguien que está dispuesto a asesinar solo porque se lo ordenan. La cinta tiene un final inesperado, donde se pone a prueba la verdadera amistad. Durante toda la trama, especialmente en el desenlace, destaca la interpretación de la actriz protagónica Elisa Schlott. Su actuación transmite muchas emociones. “Las catadoras” se inspira en la historia de Margot Wölk, quien en 2012, a los 95 años, reveló haber formado parte de este grupo. Según su testimonio, eran quince mujeres, y ella fue la única sobreviviente. En lo visual, el film apuesta por una fotografía sobria, de tonos apagados, que refuerza la sensación de encierro y vigilancia. El entorno rural aparece como un espacio suspendido, donde la guerra se percibe de manera indirecta, mientras la figura de Hitler permanece fuera de campo, reducida a rumores y decisiones que impactan la vida de las protagonistas. Este recurso recuerda el largometraje La zona de interés, donde el horror se construye desde la ausencia. “Las catadoras” muestra que las guerras no solo se combaten en los campos de batalla, sino también en espacios íntimos, en decisiones cotidianas y en el peso de seguir con vida cuando todo alrededor se desmorona. Es una película muy conmovedora e intrigante que ayuda a entender el nazismo desde otra mirada. Sin duda, vale la pena verla.
Planos abiertos del desierto, gente caminando en silencio y voces que buscan ser oídas construyen el núcleo de “Si vas para Chile”, documental de drama humano que transforma el paisaje en testigo de una crisis marcada por el esfuerzo, el dolor y la resistencia. El filme, dirigido por Amilcar Infante y Sebastián González, sigue el recorrido de cientos de venezolanos que cruzan el altiplano andino y el desierto de Atacama en busca de oportunidades. Las imágenes muestran cómo hombres, mujeres y familias completas enfrentan condiciones extremas con la esperanza de encontrar un trabajo que les permita tener una mejor calidad de vida. “Si vas para Chile” retrata historias profundamente dolorosas: padres que vieron morir a sus hijos en el desierto, personas que caminaron días enteros y mujeres embarazadas que no recibieron atención médica oportuna y perdieron a sus bebés. De esta forma, le pone rostro a la migración para revelar la crudeza de una crisis que muchas veces se observa a distancia. El largometraje también expone la tensión creciente en las comunidades del norte. A través de testimonios de habitantes se evidencian percepciones de inseguridad, frustración e impotencia frente a un fenómeno que supera las capacidades institucionales. Este cruce de miradas configura un escenario complejo, donde el conflicto social se intensifica y el discurso de “Y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero” parece resquebrajarse. El film, ganador del premio Hot Docs Emerging International Filmmakers Award, aborda uno de los episodios más críticos de la crisis: las manifestaciones antiinmigrantes de 2021 en Iquique, donde se registraron actos de violencia como la quema de carpas y otras pertenencias de familias migrantes. Estas imágenes, que dieron la vuelta al mundo, evidencian el nivel de tensión alcanzado en el norte del país. “Si vas para Chile” muestra las dos caras de la crisis migratoria, mezclando secuencias de paisajes agrestes con escenas cotidianas de campamentos y testimonios tanto de venezolanos como chilenos. El resultado es un relato íntimo y sensible que expone el drama humano de la migración. Esta mirada cercana contribuye al debate público en torno al tema.
La canción permaneció guardada durante un año, madurando en silencio, mientras el dúo oriundo de Puerto Montt recibía comentarios positivos que terminaron por confirmar que era momento de volver a grabarla y convertirla en su nuevo sencillo. “Qué hermosa canción, llega a tu corazón como un gran resplandor”, “preciosa versión en esas voces maravillosas”, “gran interpretación de esta canción”, “qué lindo escucharlos chicos, energía para el alma”, son algunos de los comentarios que ha escrito la gente en YouTube. El videoclip, grabado en Cachagua y en el Embalse El Yeso, apuesta por una escena natural y contemplativa. “Lo grabamos en invierno, cuando estaba todo nevado. Fue una odisea llegar al embalse, porque los autos llegaban hasta cierta parte nomás y de ahí había que caminar como un kilómetro y medio, pero sobre por lo menos 20 cm de nieve, fue una odisea llegar con los equipos. Pero afortunadamente salió todo bien. La fotografía quedó preciosa, estamos súper contentos con el resultado”, señalan. ¿Qué otros proyectos se vienen para este 2026? Seguir trabajando en lo musical y preparando nuevo material. Yo creo que se viene un año bastante movido con actuaciones, con gira en los casinos durante el año, así que esperemos que continúe tan positivo como hasta ahora. El año que pasó estuvo bien bueno para nosotros, esperamos que este se replique y si es mejor, genial. Hace un tiempo ustedes lanzaron una canción con Mario Guerrero, ¿les gustaría hacer colaboraciones con otros artistas nacionales o internacionales? Sí, la verdad que hemos tenido la suerte de hacer varios feat. Hicimos, como dices tú, una con Mario, hicimos con Pablo Herrera, también hicimos uno con Andrés de León, y la joyita, por decirlo de alguna forma, fue el tema que hicimos junto a Jon Secada, de uno de sus grandes clásicos “Ángel”. Por supuesto siempre estamos abiertos a trabajar con colegas, porque es súper positivo hacer música con otros artistas, ya sea del mismo género o de otros. Aparte que hay mucho talento acá en Chile. Hay algunas conversaciones con algunos artistas para hacer colaboración, así que felices nosotros. Este 2026 se cumplen 20 años desde que ustedes lanzaron su primer sencillo “Cuanto más”, ¿Cómo han sido estas dos décadas de carrera musical? Han sido bastante bonitas, con altos y bajos, como es la música en realidad acá en Chile, pero la verdad nosotros no nos podemos quejar, porque hemos tenido bastante suerte de mantenernos vigentes durante estos 20 años, no es fácil. Hemos tenido un público cautivo que nos ha seguido prácticamente desde que nos iniciamos en esto de la música profesionalmente, que fue el 2006. Y haber arrancado con “Cuanto más” fue una bendición, porque nunca nos imaginamos que nos íbamos a dedicar por tantos años a la música. Esta canción cuando la lanzamos fue una sorpresa para nosotros, porque muy rápido llegó al número uno y la verdad que para nosotros fue cumplir un sueño. Entonces, mantenerte durante estos 20 años en las radios, girando, la verdad que ha sido súper positivo y una bendición y esperamos por qué no estar unos 20 años más dedicados a la música, ya sea cantando, produciendo, escribiendo. La verdad ha sido una etapa muy bonita en nuestras vidas. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
Si quieres celebrar el Día de los Enamorados viendo una película romántica bien construida, con personajes inolvidables, música envolvente, paisajes espectaculares y diálogos llenos de ingenio, “Orgullo y prejuicio” (2005) es la cinta que estás buscando. Esta aclamada adaptación de la novela de Jane Austen nos transporta a la Inglaterra de 1813 para contar la historia de la audaz Elizabeth Bennet ( Keira Knightley) y del reservado, pero aparentemente arrogante, señor Darcy ( Matthew Macfadyen) . Los protagonistas se conocen en una fiesta. Allí sus miradas se cruzan mientras bailan. Inmediatamente se crea una conexión entre ellos, pero ninguno lo reconoce, porque se dejan llevar por las diferencias de clase, los malentendidos y sus propios prejuicios, de ahí el título de la cinta. La escena del baile es famosa, porque se usó una técnica cinematográfica que hace que el resto de los invitados desaparezcan visualmente para enfatizar que, en ese momento, solo existen ellos. Aquí lo que no se dicen con palabras lo trasmiten con los ojos. Paralelamente, la dulce Jane Bennet, hermana de Lizzie, vive un encuentro más sereno con el señor Bingley, amigo de Darcy. La madre de las jóvenes se entusiasma al verlas bailar con estos apuestos y adinerados caballeros, ya que su objetivo es asegurarles un buen futuro a sus cinco hijas, dado que su familia no tiene un buen pasar. En este momento un malentendido genera tensión entre los protagonistas: el señor Darcy cree que a Jane no le interesa Bingley, por eso, se distancia de la familia Bennet para que su amigo no sufra. A su vez Lizzie piensa que Darcy se entrometió en la relación de su hermana. Pero estas confusiones no logran que los sentimientos de ambos desaparezcan. Más adelante, el señor Darcy deja su orgullo de lado y le declara su amor a Lizzie. Después de reprocharle un montón de cuestiones, ella lo rechaza. Esta escena bajo la lluvia es una de las más recordadas. Con el paso del tiempo ambos se conocen mejor y se dan cuentan cuán equivocados estaban. Mientras tanto, la protagonista recibe propuestas de matrimonio de otros hombres, y no las acepta, porque no siente nada por ellos. Sin duda, Lizzie era una mujer adelantada a su época, ya que cualquiera hubiese dicho que sí por las presiones de la sociedad. Al final, Elizabeth y Darcy superan sus malentendidos y sellan su amor en una emotiva escena bajo la niebla. “Orgullo y prejuicio” es una cinta llena de romanticismo que recuerda que vale la pena luchar por el verdadero amor y que este requiere humildad, sinceridad y valentía. Al principio la mayoría de los espectadores odian al señor Darcy, pero hay un desarrollo tan bueno del personaje, que gran parte lo termina amando. Definitivamente, es una película que te hará suspirar de amor, y que elevará tus expectativas. Probablemente por esto, una usuaria de Netflix la ha visto más de 200 veces.
Con una historia llena de misterio, inspirada en un artefacto prehispánico real descubierto en 1999 en el Templo de Quetzalcóatl en México, el cineasta británico, Corin Hardy -quien dirigió “La Monja” (2018) - busca asustar a los fanáticos del género de terror. La película “El sonido de la muerte” sigue a Chrys ( Dafne Keen), una adolescente que se muda a vivir con su primo Rel (Sky Yang) después de que muere su padre. Todo cambia cuando encuentra en el casillero que le asignan en el colegio un antiguo silbato azteca con forma de cráneo que, al soplarlo, emite un sonido perturbador. No es solo una reliquia exótica: es el detonante de una cadena de asesinatos inevitables. Cada vez que el artefacto suena, se invoca la muerte de quienes lo oyen. Durante un encuentro entre amigos, una integrante del grupo hace sonar el silbato. Desde ese día, la muerte los acecha. Mientras aumenta la cantidad de víctimas, los jóvenes intentan desesperadamente comprender el origen del objeto para salvar sus vidas. Esta premisa del terror adolescente que convierte el destino en persecución a ratos recuerda la película “Destino final”. La cinta incluye un romance entre la protagonista y una de sus amigas. Este vínculo amoroso funciona como respiro narrativo. Además, aporta dramatismo, ya que incrementa el sentido de urgencia por escapar de la muerte. El silbato se convierte en un personaje más. Su presencia propone un terror que no se ve, pero se siente y del que no se puede escapar. El hecho de que el instrumento esté inspirado en un artefacto que existe en la vida real, que ha sido investigado por científicos y que incluso ha salido en documentales de National Geographic, genera más miedo a los espectadores. “El sonido de la muerte” cuenta con un reconocido elenco, compuesto por Dafne Keen (Logan), Sophie Nélisse (Yellowjackets), Percy Hynes White (Merlina) y Michelle Fairley (Game of Thrones). Tal vez los fanáticos del género queden con gusto a poco, porque la trama es un tanto débil, pero cumple el objetivo de generar miedo, inquietud, tensión y suspenso, sobre todo en las escenas de muertes. Uno de los grandes aciertos de Corin Hardy es producir terror a partir de aquello que no se puede anticipar ni controlar: el propio destino.