Piedras angulares de la comida mediterránea son, sin duda, los pescados y mariscos. En el Mare Nostrum, como le decían al Mar Mediterráneo los antiguos romanos, los productos del mar de calidad abundan, siendo parte importante de la dieta de los seres humanos desde tiempos pretéritos. Y en Sicilia, la isla más grande de este ponto, y más precisamente para los sicilianos, la gastronomía del mar es uno de los elementos más destacados de su variada oferta, y es por ello que nos decidimos recorrer parte de sus 25.833 kilómetros cuadrados con la intención de probar sus bondades. Iniciamos este pequeño tour en las alturas de Erice, uno de los pueblos medievales más bellos de Italia, que, con sus 750 metros sobre el nivel de mar, también ofrece los platos típicos de la cocina siciliana. Y en esta ocasión probamos la mezcla perfecta entre la tradicional pasta con uno de los mariscos por excelencia; ¿el plato? Spaghetti alle vongole , es decir, con almejas. Con fuerte sabor del mar, aceite de oliva y pequeñas almejitas, este plato que generalmente se asocia a Nápoles, tiene su versión original en Sicilia. Es realmente un imperdible que nosotros probamos en Postale 17 (Piazza Antonino Grammatico), traspasando la icónica Porta Trapani. Nos trasladamos sólo unos pocos kilómetros hacia el mar, al puerto de Trapani, capital de la región homónima, al que lo baña la costa oeste de Sicilia. En este caso optamos por probar comida del mar de una manera más relajada, más street food, y encontramos el lugar preciso: Sapurito (Via Turreta n°13), un pequeño local con algunas mesas afuera, que ofrece comida siciliana auténtica con un enfoque de comida callejera. El resultado fue plenamente satisfactorio: probamos un panino con camarones , mayonesa con lima y tomates que estaba muy bueno; y un plato que está entre los top 3 de los más tradicionales en la isla, el pez espada a la parrilla . Correctamente presentado, este filete del popular pez es una de las grandes delicias que nadie puede perderse si visitas este rincón del mundo. Finalmente cruzamos Sicilia de oeste a este, para llegar a la provincia de Messina, a la ciudad costera de Milazzo. Esta particular ciudad que geográficamente es una península cuenta con una oferta gastronómica variada en lo que a gastronomía del mar se refiere. Pero esta vez quisimos ir más allá, y decidimos entrar a un restaurante de comida de autor para obtener una experiencia distinta. Y vaya que lo logramos. El lugar elegido, y que recomiendo a ojos cerrados, es Crudo Mordi il Mare (Via Cumbo Borgia n° 17), proyecto de una talentosa chef y un sommelier que da vida a experiencias sensoriales únicas a través de pescados y mariscos, que acompañados de otros productos italianos, son un deleite para la vista, el olfato y, por supuesto, del gusto. La oferta es diversa, original, única. Desde un “helado Magnum” de pez espada , pasando por una variedad de tártaras, hasta tradicionales arancini con sepia y camarones, o cannoli con productos del mar son algunas de las propuestas de Crudo. El punto más alto, son sus sándwiches. El que te recomiendo: el de atún crudo acompañado de mayonesa con albahaca, tomatitos, cebollín, ‘nduja calabrese y una burrata. Por supuesto acompañado de alguno de los tantos tragos que la carta ofrece. Te invitamos a ver nuestra experiencia completa en En Palco Condimenta, donde podrás apreciar mejor estos deliciosos platos. Disponible en nuestro canal de Youtube.
Las personas, cuando llegan a cierta edad, muchas veces tienen la necesidad de compartir sus experiencias al resto…dejar el testimonio como en una carrera de posta o relevos. Y este acto tan humano lo acaba de tener un hombre que, a pesar de haber vivido momentos difíciles, ha sido un privilegiado, ha cumplido muchos de sus sueños. Nos referimos al destacado, querido y respetado comunicador magallánico Vladimiro Mimica : un hombre de fútbol, del deporte y también de la política, quien, a sus 81 años publicó, en conjunto a la editorial Catalonia, “Tuya, mía, para ti y para mí. Una vida compartida”. De esta forma, el “Cantagoles” , la voz icónica de la final de la Copa Libertadores que ganó Colo Colo el año 1991, nos entrega algunas de sus más importantes vivencias; desde sus infantiles inicios, a los 10 años, relatando en una de sus grandes pasiones, la radio, hasta sus últimas labores en el Palacio de la Moneda, durante el Gobierno del Presidente Boric. ¿Qué es lo que ofrece Mimica en este libro? Tal como nos comentó el autor, “sin pretensiones literarias, pero escrito con la pluma de la memoria y del corazón”, el oriundo de Punta Arenas nos va mostrando, a través de sus experiencias, conversaciones, viajes y opiniones, no solamente su trayectoria en las comunicaciones ligadas a la radio y al deporte, sino también su trayectoria social, cultural y política. Por cierto, con sus vicisitudes: fue detenido político en el Estadio Nacional y alcalde de Punta Arenas, entre otras experiencias de esta índole. Tuvo el privilegio de compartir, desde muy joven, con personalidades nacionales y extranjeras, como Pelé, Maradona, Salvador Allende, Lucho Gatica, Pepe Mujica, Carlos Caszely, “Chamaco” Valdés, entre tantos otros. Sin olvidar a todos los grandes de las comunicaciones deportivas, a sus amigos del barrio e incluso, a su abuela materna, una mujer adelantada a su época. En mi opinión, este es un testimonio que vale la pena detenerse a leer, por su valioso contenido que nos muestra a diversas personas, diversos acontecimientos bajo la óptica de un hombre apasionado y con un talento único para comunicar. Te dejamos invitado a ver la interesante conversación completa que tuvimos con don Vladimiro Mimica, en nuestro canal de Youtube.
Tras Ike: Countdown to D-Day, la película del 2004 para la televisión magistralmente protagonizada por Tom Selleck (el recordado Magnum), nuevamente tenemos a nuestra disposición una producción que nos sumerge en los días previos a la mayor empresa militar de todos los tiempos: el desembarco de Normandía. Se trata deEl Día D: Bajo Presión (Pressure), una película inglesa dirigida por Anthony Maras que relata las 72 horas previas al inicio del desembarco desde la perspectiva de dos personas que tuvieron un papel clave. En primer lugar, el capitán meteorólogo inglés James Stagg, protagonizado por el ex Band of Brothers Andrew Scott, quien es el responsable de dar al alto mando un pronóstico del tiempo confiable que determine si es o no posible realizar el desembarco. En segundo lugar, el general Dwight Eisenhower, personificado por el ganador del Oscar Brendan Fraser, el que debe tomar la decisión final de llevar a cabo, o no, el desembarco. La trama se va desarrollando basado en la presión que deben soportar ambos personajes, quienes tienen en sus manos no sólo la vida de un poco más de 150.000 soldados, sino también el destino de la guerra. Si toman la decisión equivocada, se pierde la guerra y el mundo libre quedará bajo el yugo del Nacional Socialismo de Hitler. El reporte meteorológico fue, a la postre fundamental, y si bien es un factor que ya había sido tocado en otras producciones, en esta, la participación de James Stagg es más detallada, siendo el principal aporte para todos aquellos fanáticos de las películas sobre la Segunda Guerra Mundial. En términos generales, El Día D: Bajo Presión es una película bien producida, con buenas actuaciones. Punto aparte merece Damian Lewis, el recordado Mayor Winters de la ya legendaria serie de HBO Band of Brothers, en el papel del General Montgomery, con una imitación genial de su voz. Pero, en mi opinión, y a pesar de las buenas actuaciones, la tensión imperante no se transmite como, por ejemplo, en la ya nombrada IkeW. Si bien se recurre a los hechos históricos, más o menos modificados (como en toda obra de ficción), el relato mismo en varias escenas no permitió generar un desarrollo interno de ambos personajes que diera cuenta, con profundo dramatismo, el via crucis que de hecho vivieron. La película llega a cines nacionales el 6 de agosto.
Normalmente al visitar una isla, lo más atractivo es conocer sus ciudades costeras, pero nunca está demás echar un vistazo al interior, el cual generalmente esconde lugares mágicos, con quizás un poco menos de buen marketing que una ciudad con hermosas playas. En el caso de Sicilia, la isla del sur de Italia, y la más grande del mar Mediterráneo, puedes encontrar varios rincones interiores que bien vale la pena visitar, pero hay uno que, por su riqueza arquitectónica supera al resto: el Val di Noto . El Valle del Noto es una enorme extensión de territorio ubicada al noreste de Sicilia, que concentra una serie de ciudades que cuentan con espectaculares edificios que arquitectónicamente responden al barroco tardío. ¿El motivo? La región sufrió varios terremotos, siendo el de 1693 tan devastador, que prácticamente se tuvieron que levantar casi desde cero muchas ciudades, replanteándose en los códigos que planteaba el barroco de la época. Ciudades con estas características son muchas, pero hay una de ellas que, además, cuenta con el título de ser la capital del chocolate, por lo que la hace doblemente interesante de visitar. Su nombre: Módica. A sólo media hora en automóvil desde la capital provincial Ragusa, esta pequeña ciudad, de sólo 55.000 habitantes, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2002, cuenta con dos edificios históricos que reflejan lo mejor del estilo artístico que dominó buena parte de Europa durante los siglos XVII e inicios del XVIII. Ambos son templos cristianos católicos que se enmarcan en la corriente tardía del barroco, en empresas de reconstrucción de las estructuras medievales que colapsaron con el antes citado terremoto de 1693. Nos referimos a la Iglesia de San Pedro, ubicada en la zona baja de la ciudad, en su calle principal, el Corso Umberto I; y a la catedral de San Jorge, ubicada en la zona alta de Módica. Los dos imponentes edificios cobijan obras de arte dignas de cualquier museo. En el caso del duomo de San Jorge, también se puede subir a su torre campanario, la cual mide 62 metros de altura, lugar desde donde se pueden obtener las mejores vistas de la ciudad. El segundo, y quizás para muchos el principal motivo para visitar Módica es su chocolate. Fue en la época en la que el Reino de Sicilia estuvo bajo dominio español post descubrimiento de América, que estos llevaron a Módica el método artesanal para fabricar chocolate que utilizaban los Aztecas, los cuales, a su vez, seguían la tradición de los Mayas. Si bien la receta en Módica agrega azúcar al chocolate (se sabe que en América no se combinaba el cacao con el azúcar), el método de elaboración es similar: Se muele el cacao y se une al azúcar mediante un proceso de elaboración en frío. Este proceso permite que los cristales de azúcar permanezcan intactos en lugar de disolverse. Esta particularidad hace a este chocolate único en sabor y en textura. Hoy es el único chocolate en el mundo con Indicación Geográfica Protegida (IGP). ¿Dónde encontrarlo? En Módica, en todos lados, en especial en la ya señalada calle Umberto I, en donde se encuentran las más prestigiosas chocolaterías de la ciudad. Si quieres conocer más de esta hermosa ciudad y, por supuesto, de su chocolate, te invitamos a ver el nuevo episodio de En Palco Condimenta en el canal de Youtube.
Una de las más reconocidas comidas en el mundo de la gastronomía es la italiana; y qué duda cabe. El hecho de que a fines del año pasado fue distinguida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad fue sólo el corolario de una tradición gastronómica que ha conquistado al mundo entero por sus platos y productos tan especiales. Por otro lado, la comida mexicana es, junto a la peruana, una de las gastronomías hispanoamericanas mejor evaluadas por los comensales de todo el mundo. Tanto pizzas, pastas, guacamole o tacos son opciones que se encuentran, generalmente en todo el planeta, expresiones de estas culturas distintas, pero que tienen en común la alta relevancia que le dan a ese acto tan humano como es el comer. Es por eso, que en nuestra visita a la ciudad siciliana de Milazzo, esa pequeña península en la cual habitan 30.000 habitantes, pero que concentra una oferta gastronómica espectacular para todo amante del buen comer, nos sorprendimos al encontrar Pizza e Taco (Cumbo Borgia n°18), en pleno centro de la ciudad del Capo. Este pequeño local, de regencia familiar, propone comida mexicana como tacos, burritos, nachos, etc., con ingredientes locales, es decir sicilianos. Esto, de por sí, es una garantía de buen gusto, pero no es para engañarse; también está presente el toque picante (por supuesto opcional), tan propio de la comida de las tierras del mítico Don Ramón. Pero como bien dice su nombre, los tacos están acompañados de las pizzas, y en mi opinión, y como buenos italianos, acá está el fuerte. Una larga carta de pizzas con múltiples opciones de ingredientes que tiene como particularidad una sección con pizzas llamadas “mexicanas”, las cuales integran a la popular comida con raíces napolitanas eso ingredientes que no pueden faltar en la comida mexicana tradicional. En nuestro caso, por ejemplo, probamos una rica pizza blanca, es decir, con fondo de fior di latte (el queso por excelencia para las pizzas tradicionales), con pomodoro piccadilly y salsa guacamole. Destacable mezcla, pero también es justo destacar la calidad de la pizza, en cuanto a su masa: muy sabrosa, bien cocida, de muy buena calidad, comparándola dentro de las opciones que se encuentran en la misma Italia. Si quieres ver esta pizza con guacamole, y las otras exquisiteces mexicanas que probamos en Pizza e Taco, te invitamos a ver el siguiente episodio de En Palco Condimenta.
Piedras angulares de la comida mediterránea son, sin duda, los pescados y mariscos. En el Mare Nostrum, como le decían al Mar Mediterráneo los antiguos romanos, los productos del mar de calidad abundan, siendo parte importante de la dieta de los seres humanos desde tiempos pretéritos. Y en Sicilia, la isla más grande de este ponto, y más precisamente para los sicilianos, la gastronomía del mar es uno de los elementos más destacados de su variada oferta, y es por ello que nos decidimos recorrer parte de sus 25.833 kilómetros cuadrados con la intención de probar sus bondades. Iniciamos este pequeño tour en las alturas de Erice, uno de los pueblos medievales más bellos de Italia, que, con sus 750 metros sobre el nivel de mar, también ofrece los platos típicos de la cocina siciliana. Y en esta ocasión probamos la mezcla perfecta entre la tradicional pasta con uno de los mariscos por excelencia; ¿el plato? Spaghetti alle vongole , es decir, con almejas. Con fuerte sabor del mar, aceite de oliva y pequeñas almejitas, este plato que generalmente se asocia a Nápoles, tiene su versión original en Sicilia. Es realmente un imperdible que nosotros probamos en Postale 17 (Piazza Antonino Grammatico), traspasando la icónica Porta Trapani. Nos trasladamos sólo unos pocos kilómetros hacia el mar, al puerto de Trapani, capital de la región homónima, al que lo baña la costa oeste de Sicilia. En este caso optamos por probar comida del mar de una manera más relajada, más street food, y encontramos el lugar preciso: Sapurito (Via Turreta n°13), un pequeño local con algunas mesas afuera, que ofrece comida siciliana auténtica con un enfoque de comida callejera. El resultado fue plenamente satisfactorio: probamos un panino con camarones , mayonesa con lima y tomates que estaba muy bueno; y un plato que está entre los top 3 de los más tradicionales en la isla, el pez espada a la parrilla . Correctamente presentado, este filete del popular pez es una de las grandes delicias que nadie puede perderse si visitas este rincón del mundo. Finalmente cruzamos Sicilia de oeste a este, para llegar a la provincia de Messina, a la ciudad costera de Milazzo. Esta particular ciudad que geográficamente es una península cuenta con una oferta gastronómica variada en lo que a gastronomía del mar se refiere. Pero esta vez quisimos ir más allá, y decidimos entrar a un restaurante de comida de autor para obtener una experiencia distinta. Y vaya que lo logramos. El lugar elegido, y que recomiendo a ojos cerrados, es Crudo Mordi il Mare (Via Cumbo Borgia n° 17), proyecto de una talentosa chef y un sommelier que da vida a experiencias sensoriales únicas a través de pescados y mariscos, que acompañados de otros productos italianos, son un deleite para la vista, el olfato y, por supuesto, del gusto. La oferta es diversa, original, única. Desde un “helado Magnum” de pez espada , pasando por una variedad de tártaras, hasta tradicionales arancini con sepia y camarones, o cannoli con productos del mar son algunas de las propuestas de Crudo. El punto más alto, son sus sándwiches. El que te recomiendo: el de atún crudo acompañado de mayonesa con albahaca, tomatitos, cebollín, ‘nduja calabrese y una burrata. Por supuesto acompañado de alguno de los tantos tragos que la carta ofrece. Te invitamos a ver nuestra experiencia completa en En Palco Condimenta, donde podrás apreciar mejor estos deliciosos platos. Disponible en nuestro canal de Youtube.
Las personas, cuando llegan a cierta edad, muchas veces tienen la necesidad de compartir sus experiencias al resto…dejar el testimonio como en una carrera de posta o relevos. Y este acto tan humano lo acaba de tener un hombre que, a pesar de haber vivido momentos difíciles, ha sido un privilegiado, ha cumplido muchos de sus sueños. Nos referimos al destacado, querido y respetado comunicador magallánico Vladimiro Mimica : un hombre de fútbol, del deporte y también de la política, quien, a sus 81 años publicó, en conjunto a la editorial Catalonia, “Tuya, mía, para ti y para mí. Una vida compartida”. De esta forma, el “Cantagoles” , la voz icónica de la final de la Copa Libertadores que ganó Colo Colo el año 1991, nos entrega algunas de sus más importantes vivencias; desde sus infantiles inicios, a los 10 años, relatando en una de sus grandes pasiones, la radio, hasta sus últimas labores en el Palacio de la Moneda, durante el Gobierno del Presidente Boric. ¿Qué es lo que ofrece Mimica en este libro? Tal como nos comentó el autor, “sin pretensiones literarias, pero escrito con la pluma de la memoria y del corazón”, el oriundo de Punta Arenas nos va mostrando, a través de sus experiencias, conversaciones, viajes y opiniones, no solamente su trayectoria en las comunicaciones ligadas a la radio y al deporte, sino también su trayectoria social, cultural y política. Por cierto, con sus vicisitudes: fue detenido político en el Estadio Nacional y alcalde de Punta Arenas, entre otras experiencias de esta índole. Tuvo el privilegio de compartir, desde muy joven, con personalidades nacionales y extranjeras, como Pelé, Maradona, Salvador Allende, Lucho Gatica, Pepe Mujica, Carlos Caszely, “Chamaco” Valdés, entre tantos otros. Sin olvidar a todos los grandes de las comunicaciones deportivas, a sus amigos del barrio e incluso, a su abuela materna, una mujer adelantada a su época. En mi opinión, este es un testimonio que vale la pena detenerse a leer, por su valioso contenido que nos muestra a diversas personas, diversos acontecimientos bajo la óptica de un hombre apasionado y con un talento único para comunicar. Te dejamos invitado a ver la interesante conversación completa que tuvimos con don Vladimiro Mimica, en nuestro canal de Youtube.
Tras Ike: Countdown to D-Day, la película del 2004 para la televisión magistralmente protagonizada por Tom Selleck (el recordado Magnum), nuevamente tenemos a nuestra disposición una producción que nos sumerge en los días previos a la mayor empresa militar de todos los tiempos: el desembarco de Normandía. Se trata deEl Día D: Bajo Presión (Pressure), una película inglesa dirigida por Anthony Maras que relata las 72 horas previas al inicio del desembarco desde la perspectiva de dos personas que tuvieron un papel clave. En primer lugar, el capitán meteorólogo inglés James Stagg, protagonizado por el ex Band of Brothers Andrew Scott, quien es el responsable de dar al alto mando un pronóstico del tiempo confiable que determine si es o no posible realizar el desembarco. En segundo lugar, el general Dwight Eisenhower, personificado por el ganador del Oscar Brendan Fraser, el que debe tomar la decisión final de llevar a cabo, o no, el desembarco. La trama se va desarrollando basado en la presión que deben soportar ambos personajes, quienes tienen en sus manos no sólo la vida de un poco más de 150.000 soldados, sino también el destino de la guerra. Si toman la decisión equivocada, se pierde la guerra y el mundo libre quedará bajo el yugo del Nacional Socialismo de Hitler. El reporte meteorológico fue, a la postre fundamental, y si bien es un factor que ya había sido tocado en otras producciones, en esta, la participación de James Stagg es más detallada, siendo el principal aporte para todos aquellos fanáticos de las películas sobre la Segunda Guerra Mundial. En términos generales, El Día D: Bajo Presión es una película bien producida, con buenas actuaciones. Punto aparte merece Damian Lewis, el recordado Mayor Winters de la ya legendaria serie de HBO Band of Brothers, en el papel del General Montgomery, con una imitación genial de su voz. Pero, en mi opinión, y a pesar de las buenas actuaciones, la tensión imperante no se transmite como, por ejemplo, en la ya nombrada IkeW. Si bien se recurre a los hechos históricos, más o menos modificados (como en toda obra de ficción), el relato mismo en varias escenas no permitió generar un desarrollo interno de ambos personajes que diera cuenta, con profundo dramatismo, el via crucis que de hecho vivieron. La película llega a cines nacionales el 6 de agosto.
Normalmente al visitar una isla, lo más atractivo es conocer sus ciudades costeras, pero nunca está demás echar un vistazo al interior, el cual generalmente esconde lugares mágicos, con quizás un poco menos de buen marketing que una ciudad con hermosas playas. En el caso de Sicilia, la isla del sur de Italia, y la más grande del mar Mediterráneo, puedes encontrar varios rincones interiores que bien vale la pena visitar, pero hay uno que, por su riqueza arquitectónica supera al resto: el Val di Noto . El Valle del Noto es una enorme extensión de territorio ubicada al noreste de Sicilia, que concentra una serie de ciudades que cuentan con espectaculares edificios que arquitectónicamente responden al barroco tardío. ¿El motivo? La región sufrió varios terremotos, siendo el de 1693 tan devastador, que prácticamente se tuvieron que levantar casi desde cero muchas ciudades, replanteándose en los códigos que planteaba el barroco de la época. Ciudades con estas características son muchas, pero hay una de ellas que, además, cuenta con el título de ser la capital del chocolate, por lo que la hace doblemente interesante de visitar. Su nombre: Módica. A sólo media hora en automóvil desde la capital provincial Ragusa, esta pequeña ciudad, de sólo 55.000 habitantes, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2002, cuenta con dos edificios históricos que reflejan lo mejor del estilo artístico que dominó buena parte de Europa durante los siglos XVII e inicios del XVIII. Ambos son templos cristianos católicos que se enmarcan en la corriente tardía del barroco, en empresas de reconstrucción de las estructuras medievales que colapsaron con el antes citado terremoto de 1693. Nos referimos a la Iglesia de San Pedro, ubicada en la zona baja de la ciudad, en su calle principal, el Corso Umberto I; y a la catedral de San Jorge, ubicada en la zona alta de Módica. Los dos imponentes edificios cobijan obras de arte dignas de cualquier museo. En el caso del duomo de San Jorge, también se puede subir a su torre campanario, la cual mide 62 metros de altura, lugar desde donde se pueden obtener las mejores vistas de la ciudad. El segundo, y quizás para muchos el principal motivo para visitar Módica es su chocolate. Fue en la época en la que el Reino de Sicilia estuvo bajo dominio español post descubrimiento de América, que estos llevaron a Módica el método artesanal para fabricar chocolate que utilizaban los Aztecas, los cuales, a su vez, seguían la tradición de los Mayas. Si bien la receta en Módica agrega azúcar al chocolate (se sabe que en América no se combinaba el cacao con el azúcar), el método de elaboración es similar: Se muele el cacao y se une al azúcar mediante un proceso de elaboración en frío. Este proceso permite que los cristales de azúcar permanezcan intactos en lugar de disolverse. Esta particularidad hace a este chocolate único en sabor y en textura. Hoy es el único chocolate en el mundo con Indicación Geográfica Protegida (IGP). ¿Dónde encontrarlo? En Módica, en todos lados, en especial en la ya señalada calle Umberto I, en donde se encuentran las más prestigiosas chocolaterías de la ciudad. Si quieres conocer más de esta hermosa ciudad y, por supuesto, de su chocolate, te invitamos a ver el nuevo episodio de En Palco Condimenta en el canal de Youtube.
Una de las más reconocidas comidas en el mundo de la gastronomía es la italiana; y qué duda cabe. El hecho de que a fines del año pasado fue distinguida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad fue sólo el corolario de una tradición gastronómica que ha conquistado al mundo entero por sus platos y productos tan especiales. Por otro lado, la comida mexicana es, junto a la peruana, una de las gastronomías hispanoamericanas mejor evaluadas por los comensales de todo el mundo. Tanto pizzas, pastas, guacamole o tacos son opciones que se encuentran, generalmente en todo el planeta, expresiones de estas culturas distintas, pero que tienen en común la alta relevancia que le dan a ese acto tan humano como es el comer. Es por eso, que en nuestra visita a la ciudad siciliana de Milazzo, esa pequeña península en la cual habitan 30.000 habitantes, pero que concentra una oferta gastronómica espectacular para todo amante del buen comer, nos sorprendimos al encontrar Pizza e Taco (Cumbo Borgia n°18), en pleno centro de la ciudad del Capo. Este pequeño local, de regencia familiar, propone comida mexicana como tacos, burritos, nachos, etc., con ingredientes locales, es decir sicilianos. Esto, de por sí, es una garantía de buen gusto, pero no es para engañarse; también está presente el toque picante (por supuesto opcional), tan propio de la comida de las tierras del mítico Don Ramón. Pero como bien dice su nombre, los tacos están acompañados de las pizzas, y en mi opinión, y como buenos italianos, acá está el fuerte. Una larga carta de pizzas con múltiples opciones de ingredientes que tiene como particularidad una sección con pizzas llamadas “mexicanas”, las cuales integran a la popular comida con raíces napolitanas eso ingredientes que no pueden faltar en la comida mexicana tradicional. En nuestro caso, por ejemplo, probamos una rica pizza blanca, es decir, con fondo de fior di latte (el queso por excelencia para las pizzas tradicionales), con pomodoro piccadilly y salsa guacamole. Destacable mezcla, pero también es justo destacar la calidad de la pizza, en cuanto a su masa: muy sabrosa, bien cocida, de muy buena calidad, comparándola dentro de las opciones que se encuentran en la misma Italia. Si quieres ver esta pizza con guacamole, y las otras exquisiteces mexicanas que probamos en Pizza e Taco, te invitamos a ver el siguiente episodio de En Palco Condimenta.