Adria Arjona se convierte en Celeste , una exsoldado del ejército, francotiradora, malhumorada y fanática de las armas en “Aniquilación” . Ella vive en un desierto, donde trabaja como gerenta de una zona de trailers habitada por diversos personajes que, al igual que ella, viven al día y se encuentran un tanto marginados de la sociedad. Cuando el padre de su tierna y bien portada pequeña hija llega a dejársela por el fin de semana sin previo aviso y le anuncia que pronto se irá a vivir lejos con ella y su nueva esposa, el mal humor de Celeste estalla. Sin embargo, pronto tendrá un nuevo y mucho más grande dolor de cabeza. La irrupción nocturna en la zona de trailers de unos supersoldados, creados a partir de excombatientes modificados mediante cirugías y reprogramación mental por una división secreta del Gobierno, de la mano de un delirante y caricaturesco científico alemán, llevará a Celeste y sus vecinos a vivir una noche en el infierno, tratando de sobrevivir a como dé lugar y, además, proteger a su pequeña hija, quien ha vivido una vida muy alejada de los horrores de una guerra. Adam Wingard (“Godzilla vs. Kong”, “La bruja de Blair” 2016) dirige “Aniquilación” casi a modo de homenaje al cine B de terror de los años 80 y 90, con especial fijación en la obra de John Carpenter. Hay planos e iluminación similares a los que utilizaba el maestro, una música con sintetizadores que marca los ritmos y, sobre todo, un personaje como el de Adria Arjona, que parece ser la única que intuye que algo realmente grave está pasando. Celeste es una chica ruda e impresionante, capaz de enfrentarse a todo y a todos, muy en la línea de Snake Plissken (también termina con un ojo tapado), interpretado por Kurt Russell en “Escape de Nueva York”, o Nada, protagonizado por Roddy Piper en “They Live!”. La estructura narrativa también recuerda a cintas de Carpenter como “Asalto en el precinto 13” o “The Thing”: hechos que ocurren en zonas aisladas, personajes ordinarios que deben enfrentarse a un miedo que viene desde afuera y que es mucho más poderoso que ellos, lo que pone a prueba su calidad y capacidad humana. A esto se suma un componente de crítica social al poder, que “Aniquilación” marca con bastante claridad. De hecho, durante sus créditos iniciales, uno podría pensar que la película será mucho más contestataria y que avanzará con mayor fuerza en esa dirección. Sin embargo, esa mirada no termina de desarrollarse de manera demasiado sólida. Algo similar ocurre con sus personajes. La película no trabaja demasiado en su desarrollo y esa es, a mi juicio, su mayor falencia. Casi todos terminan sintiéndose demasiado superficiales y con una marcada tendencia hacia la caricatura, lo que hace difícil conectar realmente con ellos más allá de la acción y la supervivencia. “Aniquilación” es entretenida para quienes disfrutan este tipo de cintas de terror y acción, especialmente para los que tienen debilidad por el cine B y por la obra de Carpenter. Sin embargo, en ningún caso está al nivel de los grandes clásicos del director, a los que claramente busca homenajear. Además de Adria Arjona -también productora ejecutiva de la película- el reparto está compuesto por el luchador Alex Pereira, Michael Biehn (un clásico de este tipo de cintas), Dan Stevens, Erin Wareheim y Rebecca Hall, en un papel bastante desperdiciado como la esposa del científico alemán. En cines desde el 8 de octubre.
Adria Arjona se convierte en Celeste , una exsoldado del ejército, francotiradora, malhumorada y fanática de las armas en “Aniquilación” . Ella vive en un desierto, donde trabaja como gerenta de una zona de trailers habitada por diversos personajes que, al igual que ella, viven al día y se encuentran un tanto marginados de la sociedad. Cuando el padre de su tierna y bien portada pequeña hija llega a dejársela por el fin de semana sin previo aviso y le anuncia que pronto se irá a vivir lejos con ella y su nueva esposa, el mal humor de Celeste estalla. Sin embargo, pronto tendrá un nuevo y mucho más grande dolor de cabeza. La irrupción nocturna en la zona de trailers de unos supersoldados, creados a partir de excombatientes modificados mediante cirugías y reprogramación mental por una división secreta del Gobierno, de la mano de un delirante y caricaturesco científico alemán, llevará a Celeste y sus vecinos a vivir una noche en el infierno, tratando de sobrevivir a como dé lugar y, además, proteger a su pequeña hija, quien ha vivido una vida muy alejada de los horrores de una guerra. Adam Wingard (“Godzilla vs. Kong”, “La bruja de Blair” 2016) dirige “Aniquilación” casi a modo de homenaje al cine B de terror de los años 80 y 90, con especial fijación en la obra de John Carpenter. Hay planos e iluminación similares a los que utilizaba el maestro, una música con sintetizadores que marca los ritmos y, sobre todo, un personaje como el de Adria Arjona, que parece ser la única que intuye que algo realmente grave está pasando. Celeste es una chica ruda e impresionante, capaz de enfrentarse a todo y a todos, muy en la línea de Snake Plissken (también termina con un ojo tapado), interpretado por Kurt Russell en “Escape de Nueva York”, o Nada, protagonizado por Roddy Piper en “They Live!”. La estructura narrativa también recuerda a cintas de Carpenter como “Asalto en el precinto 13” o “The Thing”: hechos que ocurren en zonas aisladas, personajes ordinarios que deben enfrentarse a un miedo que viene desde afuera y que es mucho más poderoso que ellos, lo que pone a prueba su calidad y capacidad humana. A esto se suma un componente de crítica social al poder, que “Aniquilación” marca con bastante claridad. De hecho, durante sus créditos iniciales, uno podría pensar que la película será mucho más contestataria y que avanzará con mayor fuerza en esa dirección. Sin embargo, esa mirada no termina de desarrollarse de manera demasiado sólida. Algo similar ocurre con sus personajes. La película no trabaja demasiado en su desarrollo y esa es, a mi juicio, su mayor falencia. Casi todos terminan sintiéndose demasiado superficiales y con una marcada tendencia hacia la caricatura, lo que hace difícil conectar realmente con ellos más allá de la acción y la supervivencia. “Aniquilación” es entretenida para quienes disfrutan este tipo de cintas de terror y acción, especialmente para los que tienen debilidad por el cine B y por la obra de Carpenter. Sin embargo, en ningún caso está al nivel de los grandes clásicos del director, a los que claramente busca homenajear. Además de Adria Arjona -también productora ejecutiva de la película- el reparto está compuesto por el luchador Alex Pereira, Michael Biehn (un clásico de este tipo de cintas), Dan Stevens, Erin Wareheim y Rebecca Hall, en un papel bastante desperdiciado como la esposa del científico alemán. En cines desde el 8 de octubre.