Italia es sinónimo de pizza , y muchos caen en la tentación de afirmar la existencia de la “pizza italiana”. Pero en un país con tantos años de historia, con un fuerte sentido de localismo, su plato más identitario tiene, a su vez, distintas identidades en los diversos rincones del país. Y no me estoy refiriendo a los ingredientes que se le agregan sobre la masa, sino precisamente de esta, del cómo se elabora para sostener la popular comida que nació en el puerto de Nápoles en el siglo XVIII, y que hoy está presente en cada uno de los países existente en el globo terráqueo. Frente a este hecho, decidimos viajar de norte a sur por el país de la bota para conocer 4 tipos de pizzas, que como verán a continuación, tienen sus propias características que las distinguen completamente una de la otra, pasando a ser un sello cultural distintivo de los lugares donde nacieron y en que hoy se ofrecen. En el norte hay una pizza que, si bien nace en la región de la Toscana, se ha popularizado sobre todo en la Liguria, aunque también se puede encontrar en otras regiones del septentrión itálico. Nos referimos a la pizza al padellino, es decir, una pizza hecha en un sartén. Quisimos conocer su versión original, y para ello visitamos en la ciudad de Ferrara, en la región de la Emilia Romagna, la pizzería Orsucci de 1936. Esta verdadera institución de la pizza conserva la tradición original de la Toscana, región de donde proviene esta familia que ya lleva 4 generaciones deleitando con sus pizzas. Acá también se ofrece la llamada farinata, una tarta salada hecha en sartenes metálicos con harina de garbanzos, agua, aceite y sal. Para los que conocen las pizzas porteñas argentinas, sabrán que allende los Andes se ofrece pizza con “fainá”, la hermana sudamericana de esta farinata, lo que confirma el traspaso cultural de los inmigrantes italianos que llegaron al extremo sur de nuestro continente, los cuales, en su mayoría, provenían del norte de Italia. En el centro del país, más precisamente en su capital, Roma, nació una pizza que buscaba “independizarse” de la original pizza napolitana. Es por ello que, tras la Segunda Guerra Mundial, los panaderos y pizzeros de la “ciudad eterna” crearon la pizza tonda romana, una pizza redonda, delgada, crocante, que no se estira con la mano sino con uslero. Para comer una de estas pizzas típicas y hecha en horno a leña te recomendamos la Pizzeria Formula 1, ubicada en el universitario barrio de San Lorenzo, quizás no tan turístico como otros, pero auténticamente romano. No podíamos dejar fuera de este tour la primera pizza, la que alimentaba al pueblo de la ciudad puerto de Nápoles. Es la pizza napolitana, la original, la que se replica en todo el país porque para muchos es LA pizza. De masa suave, hidratada, simple y a la vez bendecida con los exquisitos ingredientes que provee la región de la Campania (tomates, quesos), es reconocida como patrimonio de la humanidad. Una pizza con tanta historia tiene hoy variantes. Si quieres una auténtica pizza napolitana, te recomendamos la Pizzeria Carmnella (via Marino Cristoforo n°22). Si quieres probar su histórica versión Ruota di Carro, esa gigante que se sale del plato, te recomendamos la Pizzeria Trianón (via Pietro Colletta n°42). Si quieres probar la evolución de esta pizza, en una versión más sofisticada, la recomendación es la Pizzeria 10 de Diego Vitagliano (via Santa Lucia n° 78). Finalmente, viajamos al extremo sur, al lado oeste de la isla de Sicilia, a Trapani, el puerto que une a las idílicas islas Egadas. Es en esta ciudad donde nació, también tras la Segunda Guerra Mundial (época de escasez), una pizza hecha, a diferencia de las anteriores, con sémola o harina de trigo duro, con una masa alta y con una cantidad considerable de ingredientes. Se trata de la pizza Rianata, que, entre otros, tiene anchoas, ajo, trozos de tomates (no salsa), orégano y perejil. Una verdadera institución gastronómica de esta localidad ameritaba probarla en un lugar legendario. Fuimos a la Pizzeria Stefy, considerada por muchos la mejor de la ciudad, y probamos esta peculiar pizza, que atrapa tanto tu sentido del gusto como el del olfato. Una experiencia única que hace valer la pena el viaje. Te invitamos a ver este tour completo en el siguiente En Palco Condimenta.
Una de las más reconocidas comidas en el mundo de la gastronomía es la italiana; y qué duda cabe. El hecho de que a fines del año pasado fue distinguida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad fue sólo el corolario de una tradición gastronómica que ha conquistado al mundo entero por sus platos y productos tan especiales. Por otro lado, la comida mexicana es, junto a la peruana, una de las gastronomías hispanoamericanas mejor evaluadas por los comensales de todo el mundo. Tanto pizzas, pastas, guacamole o tacos son opciones que se encuentran, generalmente en todo el planeta, expresiones de estas culturas distintas, pero que tienen en común la alta relevancia que le dan a ese acto tan humano como es el comer. Es por eso, que en nuestra visita a la ciudad siciliana de Milazzo, esa pequeña península en la cual habitan 30.000 habitantes, pero que concentra una oferta gastronómica espectacular para todo amante del buen comer, nos sorprendimos al encontrar Pizza e Taco (Cumbo Borgia n°18), en pleno centro de la ciudad del Capo. Este pequeño local, de regencia familiar, propone comida mexicana como tacos, burritos, nachos, etc., con ingredientes locales, es decir sicilianos. Esto, de por sí, es una garantía de buen gusto, pero no es para engañarse; también está presente el toque picante (por supuesto opcional), tan propio de la comida de las tierras del mítico Don Ramón. Pero como bien dice su nombre, los tacos están acompañados de las pizzas, y en mi opinión, y como buenos italianos, acá está el fuerte. Una larga carta de pizzas con múltiples opciones de ingredientes que tiene como particularidad una sección con pizzas llamadas “mexicanas”, las cuales integran a la popular comida con raíces napolitanas eso ingredientes que no pueden faltar en la comida mexicana tradicional. En nuestro caso, por ejemplo, probamos una rica pizza blanca, es decir, con fondo de fior di latte (el queso por excelencia para las pizzas tradicionales), con pomodoro piccadilly y salsa guacamole. Destacable mezcla, pero también es justo destacar la calidad de la pizza, en cuanto a su masa: muy sabrosa, bien cocida, de muy buena calidad, comparándola dentro de las opciones que se encuentran en la misma Italia. Si quieres ver esta pizza con guacamole, y las otras exquisiteces mexicanas que probamos en Pizza e Taco, te invitamos a ver el siguiente episodio de En Palco Condimenta.
Bolonia o Bologna, la ciudad del norte de Italia, es, para muchos, la capital gastronómica del país de la bota. Es en esta ciudad donde han nacido, o popularizado, platos típicos de la cocina italiana, que luego han inundado las cartas de tantos restaurantes italianos por el mundo. Es por ello que, quien visita la ciudad está casi obligado a pasar por alguna trattoria u osteria y deleitarse con los bendecidos productos que la Emilia Romagna ofrece. Pero Bologna es una ciudad universitaria (su universidad data de 1088), y también recibe a cientos de miles de turistas cada año, atraídos por su gastronomía y por sus particulares edificios y calles. Por tanto, los conceptos de comida callejera, comida rápida, comida para llevar, comida más barata, etc. son más que necesarios. El punto es, ¿Cómo compatibilizar esta necesidad práctica con una tradición gastronómica tan bien reputada? Y Bologna ha dado con la respuesta correcta…y con creces. La oferta de la llamada Street food es enorme, de calidad, y aprovechando los exquisitos recursos con los que cuenta la gastronomía regional. Esto, combinado muchas veces con la innovación, ha llevado incluso a la invención de propuestas cada vez más osadas y que bien podrían ser consideradas incluso gourmet por los paladares más exigentes. Es así como a través de unos pancitos típicos, llamados tigelle, puedes probar productos tan típicos que van desde quesos, cecinas o salsas típicas; puedes probar sándwiches de ensueño con la famosa mortadella de Bologna o el popular Ragú, este último que impropiamente llamamos salsa boloñesa; o comer platos típicos de la ciudad, como su cotoletta alla bolognese o la archiconocida lasagna, en versiones revisitadas y aptas para disfrutarlos en una plaza. Las opciones son casi ilimitadas, y son, por cierto, opciones de altísima calidad para quienes visitan la ciudad y que, por razones de dinero o tiempo, prefieran este tipo de comida. Te invitamos a ver en Youtube el episodio de En Palco Condimenta, en el cual hicimos un tour por algunos de estos sitios de comida callejera, para que puedas conocer mejor sobre algunas de estas deliciosas propuestas que Bologna tiene para ofrecer.
Italia es sinónimo de pizza , y muchos caen en la tentación de afirmar la existencia de la “pizza italiana”. Pero en un país con tantos años de historia, con un fuerte sentido de localismo, su plato más identitario tiene, a su vez, distintas identidades en los diversos rincones del país. Y no me estoy refiriendo a los ingredientes que se le agregan sobre la masa, sino precisamente de esta, del cómo se elabora para sostener la popular comida que nació en el puerto de Nápoles en el siglo XVIII, y que hoy está presente en cada uno de los países existente en el globo terráqueo. Frente a este hecho, decidimos viajar de norte a sur por el país de la bota para conocer 4 tipos de pizzas, que como verán a continuación, tienen sus propias características que las distinguen completamente una de la otra, pasando a ser un sello cultural distintivo de los lugares donde nacieron y en que hoy se ofrecen. En el norte hay una pizza que, si bien nace en la región de la Toscana, se ha popularizado sobre todo en la Liguria, aunque también se puede encontrar en otras regiones del septentrión itálico. Nos referimos a la pizza al padellino, es decir, una pizza hecha en un sartén. Quisimos conocer su versión original, y para ello visitamos en la ciudad de Ferrara, en la región de la Emilia Romagna, la pizzería Orsucci de 1936. Esta verdadera institución de la pizza conserva la tradición original de la Toscana, región de donde proviene esta familia que ya lleva 4 generaciones deleitando con sus pizzas. Acá también se ofrece la llamada farinata, una tarta salada hecha en sartenes metálicos con harina de garbanzos, agua, aceite y sal. Para los que conocen las pizzas porteñas argentinas, sabrán que allende los Andes se ofrece pizza con “fainá”, la hermana sudamericana de esta farinata, lo que confirma el traspaso cultural de los inmigrantes italianos que llegaron al extremo sur de nuestro continente, los cuales, en su mayoría, provenían del norte de Italia. En el centro del país, más precisamente en su capital, Roma, nació una pizza que buscaba “independizarse” de la original pizza napolitana. Es por ello que, tras la Segunda Guerra Mundial, los panaderos y pizzeros de la “ciudad eterna” crearon la pizza tonda romana, una pizza redonda, delgada, crocante, que no se estira con la mano sino con uslero. Para comer una de estas pizzas típicas y hecha en horno a leña te recomendamos la Pizzeria Formula 1, ubicada en el universitario barrio de San Lorenzo, quizás no tan turístico como otros, pero auténticamente romano. No podíamos dejar fuera de este tour la primera pizza, la que alimentaba al pueblo de la ciudad puerto de Nápoles. Es la pizza napolitana, la original, la que se replica en todo el país porque para muchos es LA pizza. De masa suave, hidratada, simple y a la vez bendecida con los exquisitos ingredientes que provee la región de la Campania (tomates, quesos), es reconocida como patrimonio de la humanidad. Una pizza con tanta historia tiene hoy variantes. Si quieres una auténtica pizza napolitana, te recomendamos la Pizzeria Carmnella (via Marino Cristoforo n°22). Si quieres probar su histórica versión Ruota di Carro, esa gigante que se sale del plato, te recomendamos la Pizzeria Trianón (via Pietro Colletta n°42). Si quieres probar la evolución de esta pizza, en una versión más sofisticada, la recomendación es la Pizzeria 10 de Diego Vitagliano (via Santa Lucia n° 78). Finalmente, viajamos al extremo sur, al lado oeste de la isla de Sicilia, a Trapani, el puerto que une a las idílicas islas Egadas. Es en esta ciudad donde nació, también tras la Segunda Guerra Mundial (época de escasez), una pizza hecha, a diferencia de las anteriores, con sémola o harina de trigo duro, con una masa alta y con una cantidad considerable de ingredientes. Se trata de la pizza Rianata, que, entre otros, tiene anchoas, ajo, trozos de tomates (no salsa), orégano y perejil. Una verdadera institución gastronómica de esta localidad ameritaba probarla en un lugar legendario. Fuimos a la Pizzeria Stefy, considerada por muchos la mejor de la ciudad, y probamos esta peculiar pizza, que atrapa tanto tu sentido del gusto como el del olfato. Una experiencia única que hace valer la pena el viaje. Te invitamos a ver este tour completo en el siguiente En Palco Condimenta.
Una de las más reconocidas comidas en el mundo de la gastronomía es la italiana; y qué duda cabe. El hecho de que a fines del año pasado fue distinguida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad fue sólo el corolario de una tradición gastronómica que ha conquistado al mundo entero por sus platos y productos tan especiales. Por otro lado, la comida mexicana es, junto a la peruana, una de las gastronomías hispanoamericanas mejor evaluadas por los comensales de todo el mundo. Tanto pizzas, pastas, guacamole o tacos son opciones que se encuentran, generalmente en todo el planeta, expresiones de estas culturas distintas, pero que tienen en común la alta relevancia que le dan a ese acto tan humano como es el comer. Es por eso, que en nuestra visita a la ciudad siciliana de Milazzo, esa pequeña península en la cual habitan 30.000 habitantes, pero que concentra una oferta gastronómica espectacular para todo amante del buen comer, nos sorprendimos al encontrar Pizza e Taco (Cumbo Borgia n°18), en pleno centro de la ciudad del Capo. Este pequeño local, de regencia familiar, propone comida mexicana como tacos, burritos, nachos, etc., con ingredientes locales, es decir sicilianos. Esto, de por sí, es una garantía de buen gusto, pero no es para engañarse; también está presente el toque picante (por supuesto opcional), tan propio de la comida de las tierras del mítico Don Ramón. Pero como bien dice su nombre, los tacos están acompañados de las pizzas, y en mi opinión, y como buenos italianos, acá está el fuerte. Una larga carta de pizzas con múltiples opciones de ingredientes que tiene como particularidad una sección con pizzas llamadas “mexicanas”, las cuales integran a la popular comida con raíces napolitanas eso ingredientes que no pueden faltar en la comida mexicana tradicional. En nuestro caso, por ejemplo, probamos una rica pizza blanca, es decir, con fondo de fior di latte (el queso por excelencia para las pizzas tradicionales), con pomodoro piccadilly y salsa guacamole. Destacable mezcla, pero también es justo destacar la calidad de la pizza, en cuanto a su masa: muy sabrosa, bien cocida, de muy buena calidad, comparándola dentro de las opciones que se encuentran en la misma Italia. Si quieres ver esta pizza con guacamole, y las otras exquisiteces mexicanas que probamos en Pizza e Taco, te invitamos a ver el siguiente episodio de En Palco Condimenta.
Bolonia o Bologna, la ciudad del norte de Italia, es, para muchos, la capital gastronómica del país de la bota. Es en esta ciudad donde han nacido, o popularizado, platos típicos de la cocina italiana, que luego han inundado las cartas de tantos restaurantes italianos por el mundo. Es por ello que, quien visita la ciudad está casi obligado a pasar por alguna trattoria u osteria y deleitarse con los bendecidos productos que la Emilia Romagna ofrece. Pero Bologna es una ciudad universitaria (su universidad data de 1088), y también recibe a cientos de miles de turistas cada año, atraídos por su gastronomía y por sus particulares edificios y calles. Por tanto, los conceptos de comida callejera, comida rápida, comida para llevar, comida más barata, etc. son más que necesarios. El punto es, ¿Cómo compatibilizar esta necesidad práctica con una tradición gastronómica tan bien reputada? Y Bologna ha dado con la respuesta correcta…y con creces. La oferta de la llamada Street food es enorme, de calidad, y aprovechando los exquisitos recursos con los que cuenta la gastronomía regional. Esto, combinado muchas veces con la innovación, ha llevado incluso a la invención de propuestas cada vez más osadas y que bien podrían ser consideradas incluso gourmet por los paladares más exigentes. Es así como a través de unos pancitos típicos, llamados tigelle, puedes probar productos tan típicos que van desde quesos, cecinas o salsas típicas; puedes probar sándwiches de ensueño con la famosa mortadella de Bologna o el popular Ragú, este último que impropiamente llamamos salsa boloñesa; o comer platos típicos de la ciudad, como su cotoletta alla bolognese o la archiconocida lasagna, en versiones revisitadas y aptas para disfrutarlos en una plaza. Las opciones son casi ilimitadas, y son, por cierto, opciones de altísima calidad para quienes visitan la ciudad y que, por razones de dinero o tiempo, prefieran este tipo de comida. Te invitamos a ver en Youtube el episodio de En Palco Condimenta, en el cual hicimos un tour por algunos de estos sitios de comida callejera, para que puedas conocer mejor sobre algunas de estas deliciosas propuestas que Bologna tiene para ofrecer.