En esta serie documental británica de tres capítulos se plantean dilemas morales y éticos, además de reflexionar sobre la importancia del cuidado de la salud mental. En 2020, la médica forense escocesa Caroline Muirhead comienza una relación sentimental, a través de Tinder, con un granjero llamado Alexander “Sandy” McKellar. Al poco tiempo de conocerse, él le confiesa que en 2017, mientras estaba borracho junto a su hermano gemelo, atropelló a un hombre que andaba en bicicleta y luego ambos enterraron el cuerpo cerca de la zona. Perturbada por la confesión, Caroline comienza a darle vueltas al tema y finalmente logra averiguar dónde fue enterrado el cuerpo de Tony Parsons, quien era intensamente buscado por sus familiares y cercanos. Entonces decide acudir a la policía para revelar lo ocurrido. Sin embargo, las autoridades también le piden ayuda para reunir las pruebas necesarias que permitan culpar a Sandy y a su hermano Robert. Esto provoca que Caroline continúe la relación atrapada en una compleja mezcla de sentimientos hacia su novio, mientras desarrolla un importante abuso de drogas y alcohol. La serie también expone cómo la policía, en vez de apoyarla emocionalmente para enfrentar una situación tan extrema, priorizó la investigación, ignorando las consecuencias psicológicas que todo esto estaba provocando en ella. Incluso su madre abogó por ella, sin mayores resultados. Esta producción aborda el caso real principalmente desde el punto de vista de Caroline, mostrando el infierno que vivió tras enamorarse del hombre equivocado y el desgaste emocional que implicó fingir normalidad mientras colaboraba con las autoridades. A través de material de prensa, recreaciones, videos grabados por la propia Caroline durante esa época y entrevistas, se reconstruye este caso que conmocionó a la opinión pública británica. Should I Marry a Murderer? -titulado en español como ¿Debería casarme con un asesino?- está disponible en la plataforma de Netflix.
En esta serie documental británica de tres capítulos se plantean dilemas morales y éticos, además de reflexionar sobre la importancia del cuidado de la salud mental. En 2020, la médica forense escocesa Caroline Muirhead comienza una relación sentimental, a través de Tinder, con un granjero llamado Alexander “Sandy” McKellar. Al poco tiempo de conocerse, él le confiesa que en 2017, mientras estaba borracho junto a su hermano gemelo, atropelló a un hombre que andaba en bicicleta y luego ambos enterraron el cuerpo cerca de la zona. Perturbada por la confesión, Caroline comienza a darle vueltas al tema y finalmente logra averiguar dónde fue enterrado el cuerpo de Tony Parsons, quien era intensamente buscado por sus familiares y cercanos. Entonces decide acudir a la policía para revelar lo ocurrido. Sin embargo, las autoridades también le piden ayuda para reunir las pruebas necesarias que permitan culpar a Sandy y a su hermano Robert. Esto provoca que Caroline continúe la relación atrapada en una compleja mezcla de sentimientos hacia su novio, mientras desarrolla un importante abuso de drogas y alcohol. La serie también expone cómo la policía, en vez de apoyarla emocionalmente para enfrentar una situación tan extrema, priorizó la investigación, ignorando las consecuencias psicológicas que todo esto estaba provocando en ella. Incluso su madre abogó por ella, sin mayores resultados. Esta producción aborda el caso real principalmente desde el punto de vista de Caroline, mostrando el infierno que vivió tras enamorarse del hombre equivocado y el desgaste emocional que implicó fingir normalidad mientras colaboraba con las autoridades. A través de material de prensa, recreaciones, videos grabados por la propia Caroline durante esa época y entrevistas, se reconstruye este caso que conmocionó a la opinión pública británica. Should I Marry a Murderer? -titulado en español como ¿Debería casarme con un asesino?- está disponible en la plataforma de Netflix.