Charlie Clark vuelve a Chile. Pero esta vez no lo hace con una película de acción bajo el brazo, sino con una historia que -según él- le cambió la vida. El actor y empresario estadounidense visitó el país el año pasado para promocionarGreen Ghost and the Masters of the Stone, cinta que presentó ante el público chileno junto a figuras como Danny Trejo y Marko Zaror. Aquella visita lo consolidó como un invitado cercano al público local, pero también marcó -según sus propias palabras- el inicio de un proceso más profundo. Hoy regresa con un proyecto completamente distinto: el rodaje de un documental centrado en fenómenos aéreos no identificados, experiencias personales y una búsqueda espiritual que lo ha llevado desde el desierto de Atacama hasta ceremonias en la Patagonia. “Yo pensé que venía a Chile solo por mi película. Pero ahora entiendo que había algo más”, cuenta en conversación con En Palco. Una imagen en el espejo y el inicio del misterio Clark asegura que todo comenzó antes de su primer viaje al país, alrededor de 2015. En un hotel en Estados Unidos, mientras se preparaba para volar a Chile, dice haber visto en su hombro una figura que describió como “una cara no humana” y posteriormente un corazón. Afirma haber registrado imágenes que formarán parte del documental y que, desde entonces, comenzó una serie de experiencias que interpreta como mensajes. “Yo estoy limpio. No hay nada fake aquí”, sostiene. Incluso declara estar dispuesto a someterse a un detector de mentiras frente a científicos que analicen el material. Patagonia, Torres del Paine y luces en la montaña El proyecto contempla rodajes en zonas históricamente vinculadas a avistamientos, como San Pedro de Atacama, el Valle del Elqui y la Patagonia. En particular, menciona experiencias en las cercanías de Torres del Paine, donde asegura haber registrado orbes luminosos y fenómenos que califica como “impresionantes”. En uno de los relatos más llamativos, describe una estructura lumínica de gran tamaño elevándose sobre una montaña, con una apariencia que -según sus palabras- parecía “pixelada, como un videojuego antiguo”. Parte del material ya estaría siendo revisado por investigadores ligados al estudio del fenómeno OVNI en Latinoamérica. Amaru, la cosmovisión andina y un giro vital Más allá de los avistamientos, el documental explorará un eje espiritual y cultural. Clark relata una experiencia en San Pedro de Atacama donde descubrió el significado de “Amaru” , palabra que en la tradición andina representa la serpiente sagrada vinculada al mundo espiritual y a la transformación. El símbolo lo impactó profundamente: coincide con el nombre de su empresa fundada en 2001, algo que hoy interpreta como una “sincronicidad”. Desde entonces, asegura haber reforzado su conexión con ceremonias ancestrales, cantos tradicionales y comunidades indígenas, integrando esa dimensión a su vida empresarial y personal. “Estoy entendiendo mi propósito paso a paso”, afirma. Documental en desarrollo El proyecto es producido en Chile por la compañía Trío de la Luz Producciones y actualmente se encuentra en etapa de rodaje y registro de entrevistas, incluyendo la participación de investigadores internacionales. Clarke estima que el documental podría estar listo en aproximadamente un año. El título aún se mantiene en reserva. “Hay mucho más pasando de lo que pensamos”, concluye. Sea cual sea la lectura -escéptica, espiritual o científica- el nuevo proyecto de Charlie Clark no promete indiferencia. Esta vez, la acción no está en la pantalla verde ni en las coreografías de combate, sino en el cielo del sur del mundo.
Uno de los secuestros que causó mayor revuelo en los Estados Unidos a comienzos de los 2000 fue el de Elizabeth Smart, una niña de 14 años sustraída de su propio hogar por un extraño mientras dormía junto a su hermana menor, Mary Katherine. Esta historia, que por momentos parece increíble, no solo marcó la vida de la joven, sino que la transformó en una ferviente activista en apoyo a las víctimas de delitos sexuales. Brian David Mitchell, su captor, era un pedófilo con delirios mesiánicos que operaba junto a su esposa, una mujer sumisa que ejecutaba cada una de sus órdenes. Lamentablemente, Elizabeth permaneció secuestrada durante nueve meses, periodo en el que sufrió repetidos abusos y padeció los sermones delirantes del hombre, viviendo la mayor parte del tiempo en condiciones precarias en una montaña. Aunque la historia ya ha sido adaptada al formato de telefilm por el canal Lifetime, Netflix acaba de sumar a su catálogo un documental que utiliza testimonios, material de archivo y dramatizaciones. Esta producción refleja en primera persona no solo el calvario de Elizabeth, sino también el impacto en su familia y la labor policial tras el suceso. Mary Katherine, testigo presencial del rapto, declaró en múltiples ocasiones que la voz del secuestrador le resultaba familiar, aunque no lograba identificarlo. Esta afirmación, sumada a la pulcritud con la que se cometió el delito, llevó a la policía a sospechar del entorno cercano, situando al padre y a los hermanos de este en la primera línea de investigación, lo que generó un gran impacto en la opinión pública. Finalmente, tras varios meses, Mary Katherine logró recordar a quién pertenecía la voz, se trataba de un hombre sin hogar que había realizado trabajos menores en la casa tiempo atrás. Los Smart, mormones devotos, solían ayudar habitualmente a personas en situación de vulnerabilidad. “Kidnapped: Elizabeth Smart” es un relato real impactante y terrible que, a pesar de la tragedia, ofrece una luz de esperanza gracias a la resiliencia de Elizabeth y la persistencia inagotable de su familia. El documental ya se encuentra disponible en Netflix.
Hay películas que nacen de un plan minucioso, y otras que simplemente aparecen. “Ensayos y errores”, dirigida por Ignacio Rojas Vallejo, pertenece a la segunda categoría: un documental que comenzó como un experimento diario en la boutique de su madre, y terminó convirtiéndose en un retrato tan personal como universal sobre la perseverancia, la creatividad y el vínculo familiar. La película sigue a Ignacio, un joven cineasta desempleado que intenta filmar su primera obra mientras trabaja en la tienda de ropa de su madre. Entre clientas, vestidos y conversaciones cotidianas, el director registra con humor y ternura los tropiezos de la adultez, el miedo al fracaso y el amor por el cine, transformando la rutina en una búsqueda artística y emocional. “Partió con la necesidad de hacer algo parecido al cine” , cuenta Ignacio. “Estaba en la tienda, con mucho tiempo muerto, y pensé que podía aprovecharlo para filmar todos los días. Con el tiempo, ese ejercicio terminó convirtiéndose en una película, sin que la película supiera al principio que lo iba a ser”. Lo que nació como un juego terminó siendo una reflexión sobre la frustración y la constancia. “La gente no sabe lo frustrante que puede ser hacer una película,” dice el realizador. “Pero lo importante es no rendirse. Filmar me producía alegría; cuando no lo hacía, me sentía triste. Creo que eso es lo más bonito: descubrir que, a pesar de todo, el cine te hace bien”. Su madre, Paula Vallejo Reyes, coprotagonista de la película, recuerda con ternura el proceso: “Yo no sabía ni siquiera para qué estaba filmando. Y de pronto un día me dijo: ‘Mamá, voy a un festival, a la Cineteca Nacional’. Ver la película completa por primera vez fue una gran sorpresa. Sentí mucha alegría y agradecimiento de que lo hubiera logrado, pese a todas las dificultades”. La relación entre ambos atraviesa toda la película, marcada por el amor al cine y una complicidad que traspasa la pantalla. “Siempre nos recomendamos películas”, comenta Ignacio. “Por suerte nací en una familia muy cinéfila: mi mamá y mi papá siempre estaban viendo cine, y nunca me restringieron nada. Gracias a ese apoyo pude estudiar cine y dedicarme a esto”. En cuanto a influencias, Rojas se declara admirador de los clásicos: Hitchcock, Lubitsch y el cine mudo. “Ensayos y errores es contemporánea, pero estructuralmente clásica; tiene tres actos, un arco claro. Me interesa mucho esa mezcla”. Paula, por su parte, confiesa su amor por Drácula de Coppola y el cine romántico: “Me gustan las películas que dejan algo, que alimentan el alma”. El director ya trabaja en una segunda película, donde esta vez aparece su padre: “Va a ser como un díptico familiar. Quiero que ambas se vean como parte de un mismo universo personal, donde la familia y el cine se entrelazan”. Finalmente, Rojas hace un llamado al público y a las salas: “En Chile se están haciendo propuestas muy diversas y frescas. Ojalá las cadenas se atrevan a tener más cine chileno en cartelera. Así como la gente va a ver Marvel, también puede ir a ver nuestras películas”. Gracias a Miradoc Estrenos, Ensayos y errores se estará exhibiendo en salas lo largo de Chile. Conversamos con Ignacio Rojas Vallejo y Paula Vallejo Reyes sobre cómo una cámara, una tienda y una madre se convirtieron en el punto de partida de una de las películas más originales del documental chileno reciente. Mira la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
Hay documentales que buscan explicar y otros que buscan entender. Este pertenece al segundo grupo. Acosador Nocturno: Las Cintas de Richard Ramirez no es solo la historia de un asesino serial, es una inmersión en su mente enferma, en sus traumas y en los años que lo convirtieron en una figura de puro horror. La miniserie, dirigida por Tiller Russell, se estructura en dos episodios ágiles, intensos y muy bien montados, donde el ritmo nunca decae y el impacto crece minuto a minuto. La gran diferencia frente a otros documentales sobre el “Night Stalker” -como el de Netflix de 2021- está en su uso de audio real. A lo largo del metraje, escuchamos las cintas grabadas en prisión, donde Ramirez fue entrevistado. Su voz, pausada y a veces casi divertida, hiela la sangre: es el propio asesino narrando su historia, hablando de los abusos, de su fascinación con el mal y de los impulsos que lo llevaron a matar sin distinción de edad, género o condición. Este recurso convierte a Acosador Nocturno en una experiencia mucho más íntima y perturbadora. Ya no es solo un policía recordando el caso ni una voz en off reconstruyendo los hechos: es él. Es el monstruo hablando directamente al espectador. A eso se suma un excelente trabajo de archivo, con material de la época, fotografías inéditas y fragmentos noticiosos que muestran el pánico que vivió California durante 1984 y 1985. La serie también da espacio a los familiares de las víctimas, quienes aportan humanidad y dolor, recordándonos que detrás de cada crimen hay una vida rota y un vacío imposible de llenar. Lo más interesante es que el documental no busca glorificar al asesino ni convertirlo en leyenda pop. Al contrario, lo desnuda. Nos muestra a un hombre criado en la violencia, marcado por los abusos, por la droga y por una obsesión con la oscuridad. Es una radiografía del origen del mal, contada sin morbo pero con crudeza. Y lo mejor: son solo dos capítulos. Directo, conciso y eficaz, sin estirar la historia. Si ya viste Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer en Netflix, esta nueva versión funciona como el complemento perfecto: el primero se enfoca en la investigación policial, mientras que el de HBO Max nos mete de lleno en la mente del asesino. Acosador Nocturno: Las Cintas de Richard Ramirez es, en definitiva, un documental que te deja mirando la pantalla incluso después de que termina. No solo por el horror de sus crímenes, sino por la incomodidad de escuchar al propio Richard Ramirez contar su historia con una calma escalofriante. Una obra tan breve como intensa, que vuelve a recordarnos que el verdadero terror no siempre viene de la ficción. Ya disponible en HBO Max.
A dos años de la muerte de Matthew Perry, Universal+ estrenó en Latinoamérica el documental “Matthew Perry: A Hollywood Tragedy”, dirigido por Robert Palumbo, que profundiza principalmente en los últimos días del recordado actor de Friends, y en las trágicas circunstancias que rodearon su trágica muerte por una sobredosis de ketamina el 28 de octubre de 2023. El documental incluye testimonios de figuras cercanas como la actriz Morgan Fairchild, su madre en la ficción, además de autoridades judiciales, detectives y colegas del mundo del entretenimiento. A través de material de archivo inédito y entrevistas, la producción reconstruye de forma paralela su vida personal, éxitos y caídas profesionales y su muerte, tiempo después de lanzar su autobiografía. Su infancia marcada por el alcoholismo y las adicciones luego de la separación de sus padres, su internación de emergencia en 2018, el impacto que tuvo interpretar a Chandler Bing en Friends, y el dolor de sus compañeros de elenco, quienes tras su muerte expresaron estar devastados en un comunicado conjunto, son parte de los aspectos de este especial. Pero se le dedica una importante atención a la investigación judicial que determinó la responsabilidad de cuatro personas por suministrarle importantes cantidades de ketamina -para combatir supuestamente la depresión- al actor, entre ellas su asistente personal y dos médicos. Además de Friends, Perry participó en películas como Fools Rush In, Mi Vecino el Asesino y 17 Otra Vez, y participó en las series The West Wing, The Good Wife, entre otras. “Matthew Perry: A Hollywood Tragedy” está disponible en los canales Universal Premiere, Universal Cinema, Universal Crime, Universal Comedy y Universal Reality de Universal+.
Charlie Clark vuelve a Chile. Pero esta vez no lo hace con una película de acción bajo el brazo, sino con una historia que -según él- le cambió la vida. El actor y empresario estadounidense visitó el país el año pasado para promocionarGreen Ghost and the Masters of the Stone, cinta que presentó ante el público chileno junto a figuras como Danny Trejo y Marko Zaror. Aquella visita lo consolidó como un invitado cercano al público local, pero también marcó -según sus propias palabras- el inicio de un proceso más profundo. Hoy regresa con un proyecto completamente distinto: el rodaje de un documental centrado en fenómenos aéreos no identificados, experiencias personales y una búsqueda espiritual que lo ha llevado desde el desierto de Atacama hasta ceremonias en la Patagonia. “Yo pensé que venía a Chile solo por mi película. Pero ahora entiendo que había algo más”, cuenta en conversación con En Palco. Una imagen en el espejo y el inicio del misterio Clark asegura que todo comenzó antes de su primer viaje al país, alrededor de 2015. En un hotel en Estados Unidos, mientras se preparaba para volar a Chile, dice haber visto en su hombro una figura que describió como “una cara no humana” y posteriormente un corazón. Afirma haber registrado imágenes que formarán parte del documental y que, desde entonces, comenzó una serie de experiencias que interpreta como mensajes. “Yo estoy limpio. No hay nada fake aquí”, sostiene. Incluso declara estar dispuesto a someterse a un detector de mentiras frente a científicos que analicen el material. Patagonia, Torres del Paine y luces en la montaña El proyecto contempla rodajes en zonas históricamente vinculadas a avistamientos, como San Pedro de Atacama, el Valle del Elqui y la Patagonia. En particular, menciona experiencias en las cercanías de Torres del Paine, donde asegura haber registrado orbes luminosos y fenómenos que califica como “impresionantes”. En uno de los relatos más llamativos, describe una estructura lumínica de gran tamaño elevándose sobre una montaña, con una apariencia que -según sus palabras- parecía “pixelada, como un videojuego antiguo”. Parte del material ya estaría siendo revisado por investigadores ligados al estudio del fenómeno OVNI en Latinoamérica. Amaru, la cosmovisión andina y un giro vital Más allá de los avistamientos, el documental explorará un eje espiritual y cultural. Clark relata una experiencia en San Pedro de Atacama donde descubrió el significado de “Amaru” , palabra que en la tradición andina representa la serpiente sagrada vinculada al mundo espiritual y a la transformación. El símbolo lo impactó profundamente: coincide con el nombre de su empresa fundada en 2001, algo que hoy interpreta como una “sincronicidad”. Desde entonces, asegura haber reforzado su conexión con ceremonias ancestrales, cantos tradicionales y comunidades indígenas, integrando esa dimensión a su vida empresarial y personal. “Estoy entendiendo mi propósito paso a paso”, afirma. Documental en desarrollo El proyecto es producido en Chile por la compañía Trío de la Luz Producciones y actualmente se encuentra en etapa de rodaje y registro de entrevistas, incluyendo la participación de investigadores internacionales. Clarke estima que el documental podría estar listo en aproximadamente un año. El título aún se mantiene en reserva. “Hay mucho más pasando de lo que pensamos”, concluye. Sea cual sea la lectura -escéptica, espiritual o científica- el nuevo proyecto de Charlie Clark no promete indiferencia. Esta vez, la acción no está en la pantalla verde ni en las coreografías de combate, sino en el cielo del sur del mundo.
Uno de los secuestros que causó mayor revuelo en los Estados Unidos a comienzos de los 2000 fue el de Elizabeth Smart, una niña de 14 años sustraída de su propio hogar por un extraño mientras dormía junto a su hermana menor, Mary Katherine. Esta historia, que por momentos parece increíble, no solo marcó la vida de la joven, sino que la transformó en una ferviente activista en apoyo a las víctimas de delitos sexuales. Brian David Mitchell, su captor, era un pedófilo con delirios mesiánicos que operaba junto a su esposa, una mujer sumisa que ejecutaba cada una de sus órdenes. Lamentablemente, Elizabeth permaneció secuestrada durante nueve meses, periodo en el que sufrió repetidos abusos y padeció los sermones delirantes del hombre, viviendo la mayor parte del tiempo en condiciones precarias en una montaña. Aunque la historia ya ha sido adaptada al formato de telefilm por el canal Lifetime, Netflix acaba de sumar a su catálogo un documental que utiliza testimonios, material de archivo y dramatizaciones. Esta producción refleja en primera persona no solo el calvario de Elizabeth, sino también el impacto en su familia y la labor policial tras el suceso. Mary Katherine, testigo presencial del rapto, declaró en múltiples ocasiones que la voz del secuestrador le resultaba familiar, aunque no lograba identificarlo. Esta afirmación, sumada a la pulcritud con la que se cometió el delito, llevó a la policía a sospechar del entorno cercano, situando al padre y a los hermanos de este en la primera línea de investigación, lo que generó un gran impacto en la opinión pública. Finalmente, tras varios meses, Mary Katherine logró recordar a quién pertenecía la voz, se trataba de un hombre sin hogar que había realizado trabajos menores en la casa tiempo atrás. Los Smart, mormones devotos, solían ayudar habitualmente a personas en situación de vulnerabilidad. “Kidnapped: Elizabeth Smart” es un relato real impactante y terrible que, a pesar de la tragedia, ofrece una luz de esperanza gracias a la resiliencia de Elizabeth y la persistencia inagotable de su familia. El documental ya se encuentra disponible en Netflix.
Hay películas que nacen de un plan minucioso, y otras que simplemente aparecen. “Ensayos y errores”, dirigida por Ignacio Rojas Vallejo, pertenece a la segunda categoría: un documental que comenzó como un experimento diario en la boutique de su madre, y terminó convirtiéndose en un retrato tan personal como universal sobre la perseverancia, la creatividad y el vínculo familiar. La película sigue a Ignacio, un joven cineasta desempleado que intenta filmar su primera obra mientras trabaja en la tienda de ropa de su madre. Entre clientas, vestidos y conversaciones cotidianas, el director registra con humor y ternura los tropiezos de la adultez, el miedo al fracaso y el amor por el cine, transformando la rutina en una búsqueda artística y emocional. “Partió con la necesidad de hacer algo parecido al cine” , cuenta Ignacio. “Estaba en la tienda, con mucho tiempo muerto, y pensé que podía aprovecharlo para filmar todos los días. Con el tiempo, ese ejercicio terminó convirtiéndose en una película, sin que la película supiera al principio que lo iba a ser”. Lo que nació como un juego terminó siendo una reflexión sobre la frustración y la constancia. “La gente no sabe lo frustrante que puede ser hacer una película,” dice el realizador. “Pero lo importante es no rendirse. Filmar me producía alegría; cuando no lo hacía, me sentía triste. Creo que eso es lo más bonito: descubrir que, a pesar de todo, el cine te hace bien”. Su madre, Paula Vallejo Reyes, coprotagonista de la película, recuerda con ternura el proceso: “Yo no sabía ni siquiera para qué estaba filmando. Y de pronto un día me dijo: ‘Mamá, voy a un festival, a la Cineteca Nacional’. Ver la película completa por primera vez fue una gran sorpresa. Sentí mucha alegría y agradecimiento de que lo hubiera logrado, pese a todas las dificultades”. La relación entre ambos atraviesa toda la película, marcada por el amor al cine y una complicidad que traspasa la pantalla. “Siempre nos recomendamos películas”, comenta Ignacio. “Por suerte nací en una familia muy cinéfila: mi mamá y mi papá siempre estaban viendo cine, y nunca me restringieron nada. Gracias a ese apoyo pude estudiar cine y dedicarme a esto”. En cuanto a influencias, Rojas se declara admirador de los clásicos: Hitchcock, Lubitsch y el cine mudo. “Ensayos y errores es contemporánea, pero estructuralmente clásica; tiene tres actos, un arco claro. Me interesa mucho esa mezcla”. Paula, por su parte, confiesa su amor por Drácula de Coppola y el cine romántico: “Me gustan las películas que dejan algo, que alimentan el alma”. El director ya trabaja en una segunda película, donde esta vez aparece su padre: “Va a ser como un díptico familiar. Quiero que ambas se vean como parte de un mismo universo personal, donde la familia y el cine se entrelazan”. Finalmente, Rojas hace un llamado al público y a las salas: “En Chile se están haciendo propuestas muy diversas y frescas. Ojalá las cadenas se atrevan a tener más cine chileno en cartelera. Así como la gente va a ver Marvel, también puede ir a ver nuestras películas”. Gracias a Miradoc Estrenos, Ensayos y errores se estará exhibiendo en salas lo largo de Chile. Conversamos con Ignacio Rojas Vallejo y Paula Vallejo Reyes sobre cómo una cámara, una tienda y una madre se convirtieron en el punto de partida de una de las películas más originales del documental chileno reciente. Mira la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
Hay documentales que buscan explicar y otros que buscan entender. Este pertenece al segundo grupo. Acosador Nocturno: Las Cintas de Richard Ramirez no es solo la historia de un asesino serial, es una inmersión en su mente enferma, en sus traumas y en los años que lo convirtieron en una figura de puro horror. La miniserie, dirigida por Tiller Russell, se estructura en dos episodios ágiles, intensos y muy bien montados, donde el ritmo nunca decae y el impacto crece minuto a minuto. La gran diferencia frente a otros documentales sobre el “Night Stalker” -como el de Netflix de 2021- está en su uso de audio real. A lo largo del metraje, escuchamos las cintas grabadas en prisión, donde Ramirez fue entrevistado. Su voz, pausada y a veces casi divertida, hiela la sangre: es el propio asesino narrando su historia, hablando de los abusos, de su fascinación con el mal y de los impulsos que lo llevaron a matar sin distinción de edad, género o condición. Este recurso convierte a Acosador Nocturno en una experiencia mucho más íntima y perturbadora. Ya no es solo un policía recordando el caso ni una voz en off reconstruyendo los hechos: es él. Es el monstruo hablando directamente al espectador. A eso se suma un excelente trabajo de archivo, con material de la época, fotografías inéditas y fragmentos noticiosos que muestran el pánico que vivió California durante 1984 y 1985. La serie también da espacio a los familiares de las víctimas, quienes aportan humanidad y dolor, recordándonos que detrás de cada crimen hay una vida rota y un vacío imposible de llenar. Lo más interesante es que el documental no busca glorificar al asesino ni convertirlo en leyenda pop. Al contrario, lo desnuda. Nos muestra a un hombre criado en la violencia, marcado por los abusos, por la droga y por una obsesión con la oscuridad. Es una radiografía del origen del mal, contada sin morbo pero con crudeza. Y lo mejor: son solo dos capítulos. Directo, conciso y eficaz, sin estirar la historia. Si ya viste Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer en Netflix, esta nueva versión funciona como el complemento perfecto: el primero se enfoca en la investigación policial, mientras que el de HBO Max nos mete de lleno en la mente del asesino. Acosador Nocturno: Las Cintas de Richard Ramirez es, en definitiva, un documental que te deja mirando la pantalla incluso después de que termina. No solo por el horror de sus crímenes, sino por la incomodidad de escuchar al propio Richard Ramirez contar su historia con una calma escalofriante. Una obra tan breve como intensa, que vuelve a recordarnos que el verdadero terror no siempre viene de la ficción. Ya disponible en HBO Max.
A dos años de la muerte de Matthew Perry, Universal+ estrenó en Latinoamérica el documental “Matthew Perry: A Hollywood Tragedy”, dirigido por Robert Palumbo, que profundiza principalmente en los últimos días del recordado actor de Friends, y en las trágicas circunstancias que rodearon su trágica muerte por una sobredosis de ketamina el 28 de octubre de 2023. El documental incluye testimonios de figuras cercanas como la actriz Morgan Fairchild, su madre en la ficción, además de autoridades judiciales, detectives y colegas del mundo del entretenimiento. A través de material de archivo inédito y entrevistas, la producción reconstruye de forma paralela su vida personal, éxitos y caídas profesionales y su muerte, tiempo después de lanzar su autobiografía. Su infancia marcada por el alcoholismo y las adicciones luego de la separación de sus padres, su internación de emergencia en 2018, el impacto que tuvo interpretar a Chandler Bing en Friends, y el dolor de sus compañeros de elenco, quienes tras su muerte expresaron estar devastados en un comunicado conjunto, son parte de los aspectos de este especial. Pero se le dedica una importante atención a la investigación judicial que determinó la responsabilidad de cuatro personas por suministrarle importantes cantidades de ketamina -para combatir supuestamente la depresión- al actor, entre ellas su asistente personal y dos médicos. Además de Friends, Perry participó en películas como Fools Rush In, Mi Vecino el Asesino y 17 Otra Vez, y participó en las series The West Wing, The Good Wife, entre otras. “Matthew Perry: A Hollywood Tragedy” está disponible en los canales Universal Premiere, Universal Cinema, Universal Crime, Universal Comedy y Universal Reality de Universal+.