Hay ausencias que nunca terminan de explicarse y búsquedas que pueden extenderse durante décadas. Desde esa experiencia naceEl lugar de la ausencia, el documental de la realizadora chilena Marialuisa Ernst, quien se encuentra en nuestro país para presentar su película en SANFIC 22. La producción acompaña a la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos en un recorrido de más de 4.000 kilómetros por México, donde estas mujeres visitan albergues, cárceles, prostíbulos y otros lugares intentando encontrar alguna pista sobre el paradero de sus hijos. Una búsqueda que se entrelaza con la historia personal de la directora, su tío Guillermo desapareció durante la dictadura argentina, dejando a su familia marcada por la incertidumbre, en especial a su madre. La película se trata sobre dos búsquedas, sobre dos viajes, explica Ernst. Uno es el recorrido que realiza junto a las madres centroamericanas y el otro es un viaje íntimo hacia su propia historia familiar. A partir de ambos, la realizadora aborda lo que se conoce como pérdida ambigua, la experiencia de permanecer suspendido entre la esperanza de encontrar a un ser querido con vida y la posibilidad de que haya muerto, sin tener respuestas. Pero, pese a la dureza de las historias que retrata, la directora insiste en que su película no busca ser únicamente un relato triste.Quería mostrar la resiliencia, la fuerza, el poder del amor, señala. En ese sentido, la solidaridad entre las mujeres ocupa un lugar central, son ellas quienes se acompañan, se sostienen y encuentran fuerzas para continuar buscando, incluso después de muchos años. El documental también significó un proceso personal para Ernst, quien reconoce que la realización la llevó a enfrentar preguntas que nunca antes se había atrevido a hacerle a su madre. Yo era la que tenía preguntas y yo fui la que necesité entender, comenta al recordar cómo la historia de su tío había afectado a distintas generaciones de su familia. En esa búsqueda, la directora también descubrió la importancia de mostrar las contradicciones y las imperfecciones humanas.Lo que hace más interesante una película es la humanidad, reflexiona. Una mirada que atraviesa la obra y que permite que el espectador conecte con estas historias, incluso si nunca ha vivido una experiencia de desaparición cercana.Todos tenemos ausencias en nuestra vida, todos tenemos dolores, agrega. El recorrido de El lugar de la ausencia también ha tenido importantes reconocimientos. El documental tuvo una temporada en salas de cine de Nueva York, lo que le permitió cumplir con los requisitos de exhibición y quedar habilitada para competir oficialmente en la categoría de Mejor Documental en los próximos Premios Oscar. Aunque todavía debe avanzar en las siguientes etapas de selección, para Ernst ya representa un importante logro. La realizadora destaca, además, que el camino de la película ha estado marcado por la inspiración de todas las madres que nunca han dejado de buscar. Ahora, su llegada a Chile tiene un significado especial. Será la primera vez que el documental se presente ante el público nacional, algo que la directora espera con mucha ilusión.Volver a mi patria, mi cordillera, y que la gente chilena vea la película me hace tanta ilusión, confiesa. El lugar de la ausencia tendrá funciones y conversatorio en SANFIC 22 el viernes 6 de noviembre, a las 21:00 horas, en Cinépolis La Reina y el sábado 7 de noviembre, a las 16:15 horas, en Centro Arte Alameda.
Hay ausencias que nunca terminan de explicarse y búsquedas que pueden extenderse durante décadas. Desde esa experiencia naceEl lugar de la ausencia, el documental de la realizadora chilena Marialuisa Ernst, quien se encuentra en nuestro país para presentar su película en SANFIC 22. La producción acompaña a la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos en un recorrido de más de 4.000 kilómetros por México, donde estas mujeres visitan albergues, cárceles, prostíbulos y otros lugares intentando encontrar alguna pista sobre el paradero de sus hijos. Una búsqueda que se entrelaza con la historia personal de la directora, su tío Guillermo desapareció durante la dictadura argentina, dejando a su familia marcada por la incertidumbre, en especial a su madre. La película se trata sobre dos búsquedas, sobre dos viajes, explica Ernst. Uno es el recorrido que realiza junto a las madres centroamericanas y el otro es un viaje íntimo hacia su propia historia familiar. A partir de ambos, la realizadora aborda lo que se conoce como pérdida ambigua, la experiencia de permanecer suspendido entre la esperanza de encontrar a un ser querido con vida y la posibilidad de que haya muerto, sin tener respuestas. Pero, pese a la dureza de las historias que retrata, la directora insiste en que su película no busca ser únicamente un relato triste.Quería mostrar la resiliencia, la fuerza, el poder del amor, señala. En ese sentido, la solidaridad entre las mujeres ocupa un lugar central, son ellas quienes se acompañan, se sostienen y encuentran fuerzas para continuar buscando, incluso después de muchos años. El documental también significó un proceso personal para Ernst, quien reconoce que la realización la llevó a enfrentar preguntas que nunca antes se había atrevido a hacerle a su madre. Yo era la que tenía preguntas y yo fui la que necesité entender, comenta al recordar cómo la historia de su tío había afectado a distintas generaciones de su familia. En esa búsqueda, la directora también descubrió la importancia de mostrar las contradicciones y las imperfecciones humanas.Lo que hace más interesante una película es la humanidad, reflexiona. Una mirada que atraviesa la obra y que permite que el espectador conecte con estas historias, incluso si nunca ha vivido una experiencia de desaparición cercana.Todos tenemos ausencias en nuestra vida, todos tenemos dolores, agrega. El recorrido de El lugar de la ausencia también ha tenido importantes reconocimientos. El documental tuvo una temporada en salas de cine de Nueva York, lo que le permitió cumplir con los requisitos de exhibición y quedar habilitada para competir oficialmente en la categoría de Mejor Documental en los próximos Premios Oscar. Aunque todavía debe avanzar en las siguientes etapas de selección, para Ernst ya representa un importante logro. La realizadora destaca, además, que el camino de la película ha estado marcado por la inspiración de todas las madres que nunca han dejado de buscar. Ahora, su llegada a Chile tiene un significado especial. Será la primera vez que el documental se presente ante el público nacional, algo que la directora espera con mucha ilusión.Volver a mi patria, mi cordillera, y que la gente chilena vea la película me hace tanta ilusión, confiesa. El lugar de la ausencia tendrá funciones y conversatorio en SANFIC 22 el viernes 6 de noviembre, a las 21:00 horas, en Cinépolis La Reina y el sábado 7 de noviembre, a las 16:15 horas, en Centro Arte Alameda.