Babadú, banda chilena dedicada a crear experiencias musicales para la primera infancia, acaba de estrenar en YouTube el videoclip de la canción “Chungunga Surf” , una animación que sigue a una relajada y taquillera chungunga mientras atraviesa los caóticos y divertidos acontecimientos de su día en la playa donde convive con otros animales. El pegajoso tema forma parte de su disco anterior, Chungunga Sounds, y marca un nuevo paso en el crecimiento creativo del grupo.La decisión viene porque es de las canciones que hemos visto en vivo que prende mucho, es de la camada de canciones que siempre nos piden. No tenía video y le faltaba un video bueno, confiesa Matías Darraidou. El videoclip, dirigido por el realizador nacional Sebastián Platz en colaboración con Maqui Films, suma a un equipo de destacados artistas que dieron vida a este universo visual pensado para niñas, niños y sus familias.Nos pasó que queríamos hacer un video con una productora, con gente más profesional, y resultó este video que se realizó con el Fondo de Fomento Audiovisual del Ministerio de las Culturas... Fue todo un proceso con un equipo tremendo, explica Tere Iñiguez. Desde su fundación en 2020, Babadú ha construido un catálogo de canciones, espectáculos y materiales educativos que convierten lo cotidiano -ordenar juguetes, pasear en bicicleta o bañarse- en verdaderas aventuras musicales. Hoy, con “Chungunga Surf”, el grupo amplía ese imaginario lúdico hacia la animación. Además del lanzamiento del video, la banda espera este año concretar más presentaciones a lo largo del país, encuentros más cercanos con los pequeños fans de regiones, como anhela Tere:que nos llamen de provincia... hay infinitas cosas que hacer en un ámbito más íntimo y a la vez en conciertos más grandes... Nos gusta estar más cerca de la familia y hacer estos tours comunales en provincia sería para mi maravillosos. En conversación con En Palco, Teresa Iñiguez y Matías Darraidou profundizan en este nuevo estreno, el proceso creativo detrás del videoclip y el camino que ha llevado a Babadú a consolidarse como uno de los proyectos más activos de la música infantil chilena. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube. .
La periodista y escritora chilena Andrea Amosson, radicada en Estados Unidos, vuelve a la novela histórica conHija del desierto, un relato profundamente ligado al norte de Chile, a la memoria familiar y a una de las culturas más antiguas del mundo: la Chinchorro. En conversación con En Palco, la autora reflexiona sobre el origen de esta historia, su vínculo personal con el desierto y la construcción de un personaje femenino adelantado a su tiempo. El desierto como origen y memoria Nacida en Antofagasta y criada entre oficinas salitreras, Amosson reconoce que su relación con el desierto es inseparable de su identidad. “Es parte de mí”, señala. A través de la escritura, la autora busca no solo recrear ese mundo, sino también mostrarlo fuera de Chile, derribando la imagen estereotipada del desierto como un vergel de oasis. En Hija del desierto, el norte aparece como un territorio duro y aparentemente estéril, pero a la vez fértil en historias, afectos y resistencias. Un espacio donde, pese a la aridez extrema, las personas construyen vida, vínculos y memoria. Albúmina Azócar y las voces del pasado La novela nace, según cuenta la autora, desde una imagen en movimiento: alguien corriendo incansablemente por el desierto. Esa figura terminó tomando forma en Albúmina Azócar, una joven inquieta, curiosa y rebelde, que parece escabullirse en la mente de la escritora para exigir que su historia sea contada. A esa imagen inicial se sumó un recuerdo de infancia: la primera vez que Andrea vio una momia Chinchorro en un museo del norte. Años más tarde, la investigación para la novela profundizó ese asombro inicial, revelándole el carácter profundamente amoroso y democrático de esta cultura, donde todos los cuerpos -sin distinción de edad o estatus- eran preservados como un acto de amor y cuidado. Investigación, historia y ficción El proceso creativo de Hija del desierto estuvo marcado por una exhaustiva documentación. Libros, documentales y entrevistas fueron claves, así como el contacto directo con el antropólogo Dr. Bernardo Arriaza, uno de los principales expertos en la cultura Chinchorro. Ese trabajo permitió a la autora comprender no solo la relevancia histórica de estas momias -las más antiguas del mundo preservadas de manera intencional- sino también el trasfondo emocional que dialoga con la historia íntima de Albúmina. Ambientada en el Chile de la década de 1920, la novela retrata una época de transiciones, marcada por normas rígidas, especialmente para las mujeres. Albúmina crece en un entorno donde, como mujer, leer y educarse no es bien visto, y debe hacerlo a escondidas, mientras intenta recomponer una historia familiar fragmentada tras la muerte de su madre. Derechos, memoria y vigencia Para la autora, Albúmina es también una invitación a reflexionar sobre los derechos de las mujeres y su fragilidad. Aunque se trate de una historia ambientada hace más de un siglo, las trabas cambian de forma, pero no desaparecen. Desde su experiencia viviendo en Estados Unidos, la autora subraya la importancia de cuidar los derechos conquistados, porque “lo que costó sangre, sudor y lágrimas, muy fácilmente se puede perder”. Hija del desierto ya se encuentra disponible en librerías chilenas y en formato digital. Una novela ideal para acompañar el verano, que invita a sumergirse en el norte, en la historia y en la búsqueda personal de una protagonista tan intensa como entrañable. Revisa la entrevista completa con Andrea Amosson en nuestro canal de Youtube.
Basado en un hecho real ocurrido en plena dictadura chilena,Un crimen en La Cruz es el nuevo libro del periodista y guionista Jorge Díaz Saenger. La obra reconstruye uno de los casos policiales más estremecedores de la Región de Valparaíso: el asesinato de Alberto “el Beto” Muñoz, un crimen marcado por el abuso de poder, la impunidad y una red de silencios que protegió al responsable. La historia se inicia con un disparo en medio de la noche que rompe la aparente calma rural del pueblo de La Cruz, en 1975. La víctima, un joven trabajador de la zona, muere a manos de Cayo Beltrán, un poderoso empresario local. A partir de ese hecho, el relato avanza entre la desesperada búsqueda de una madre, la investigación policial y un entorno social que se resiste a que la verdad salga a la luz. “A mí el caso, como crimen policial en sí, no es lo que más me interesaba”, explica Díaz Saenger. “Lo que me interesó mucho fue el entorno. Esto ocurrió en plena dictadura, cuando había personajes que se sentían protegidos por el nuevo régimen y que hicieron buenos negocios al amparo del poder”. Periodismo, memoria y ficción A medio camino entre el periodismo narrativo y la novela policial, Un crimen en La Cruz se lee con el pulso de un thriller, pero también funciona como una radiografía social de una época marcada por el miedo. El propio autor define el libro como una “novela periodística”, donde los hechos reales conviven con recursos narrativos propios de la ficción. “He cambiado nombres y algunos diálogos, pero la línea central de lo que realmente pasó está ahí”, señala. “Lo que quise trasladar fue el ambiente, las vivencias de esa época, porque es importante recordarlas para no volver a vivir situaciones de esa naturaleza”. Díaz Saenger conoció el caso siendo reportero policial y judicial en el diario Crónica de Concepción, cuando ejercer el periodismo durante la dictadura no era sencillo. Tras publicar las primeras notas, logró acceder al expediente judicial completo, material que conservó durante décadas. “Intenté escribir un cuento, un guion cinematográfico, pero por distintas responsabilidades nunca tuve el tiempo. Ahora sentí que era el momento de volver a este caso y presentárselo a los lectores”, cuenta. Del noticiero a las teleseries icónicas Con una extensa trayectoria en medios, Jorge Díaz Saenger fue reportero, conductor y editor de noticias en Canal 13 durante más de 20 años, experiencia que se refleja en el rigor investigativo del libro. A eso se suma su formación en dramaturgia y escritura creativa, que lo llevó a convertirse en uno de los guionistas clave de la televisión chilena. Dentro del área dramática de Canal 13 escribió y adaptó teleseries que marcaron época, como Ángel Malo, Semidiós, La Invitación y ¿Te Conté?. “Toda esa formación me ayudó a crear una historia atractiva para el lector”, reconoce. “Cuando uno escribe teleseries aprende a manejar el suspenso, a dejar finales arriba, a construir tensión para que la gente quiera seguir”. Ese aprendizaje se traslada directamente a Un crimen en La Cruz. “Hoy las series policiales parten con escenas muy fuertes para atrapar al espectador. Eso mismo apliqué acá. Muchos lectores me han dicho que tomaron el libro y no lo pudieron soltar hasta llegar al final”. Un crimen que refleja un país Más allá del suspenso, el libro propone una reflexión profunda sobre el abuso de poder y la complicidad civil durante la dictadura. “Lo que más me impactó fue la sensación de impunidad”, afirma el autor. “Alguien que se siente con tanto poder que cree que no va a ser castigado. Eso es un microcosmos de lo que pasaba a nivel nacional”. En ese sentido, la historia trasciende el caso específico. “Aquí hay hechos que reflejan muchas de las violaciones a los derechos humanos en Chile, pero con participación de civiles. Eso también es importante de mirar”, subraya. Al cierre, Díaz Saenger espera que el libro deje una resonancia clara en el lector: “Que hagamos una reflexión frente a nuestra historia y que tratemos de no repetirla. Los abusos de poder y la corrupción son cosas que tenemos que desterrar”. Un crimen en La Cruz ya se encuentra disponible en librerías del país y en plataformas digitales. Un thriller intenso y ágil, que no solo reconstruye un asesinato, sino que expone una época, un sistema y una forma brutal de ejercer el poder. Revisa la entrevista completa con Jorge Díaz en nuestro canal de YouTube.
Tras 25 años desarrollando su carrera fuera de Chile, el músico chileno Dazer vuelve a reencontrarse con sus raíces y con el público local. Radicado en Los Ángeles, California, el artista presenta “Son Rumores” , su nuevo sencillo y videoclip, disponible desde el 6 de febrero, marcando no solo un nuevo lanzamiento musical, sino también el inicio de una etapa profundamente personal y emocional. “Volver a Chile ha sido súper emocional”, reconoce Dazer en conversación con En Palco. “Aunque uno mantenga el contacto con la familia y los amigos, verlos, abrazarlos, estar ahí… es una sensación muy linda”. Durante su estadía, el músico ha recorrido Viña del Mar y otros lugares significativos, viviendo lo que él mismo define como una “maratón de reencuentros”, aprovechando cada día al máximo. Este regreso ocurre en un momento clave de su vida artística. Tras años de trabajo constante en Estados Unidos y México, Dazer atraviesa un período de expansión creativa y mayor visibilidad. “Estoy en un momento de auge, con bastante difusión en distintos lugares. Volver ahora a Chile no es solo ver a la familia, también es mostrar mi música al pueblo chileno”, explica. Una canción que marca un punto de inflexión “Son Rumores” es el primer adelanto de su próximo álbum “Besos y Lágrimas” y representa, según el propio artista, un punto de quiebre en su carrera. La canción fue compuesta y producida junto al destacado músico chileno Turra Medina, exdirector musical de Sin Bandera y ganador de dos Latin Grammy, una colaboración que Dazer define como “muy rica musicalmente”. “La canción habla de decirle a tu pareja que no crea lo que dice la gente, que solo son rumores”, cuenta. A nivel visual, el videoclip apuesta por un tono melodramático y exagerado, casi de teleserie. “Quisimos hacer algo bien actuado, bien cebolla”, dice entre risas. La historia incluye celos, malentendidos y situaciones absurdas que acompañan el tono lúdico del tema. “Hay canciones que marcan un paso en la carrera de uno, y esta es una de ellas”. De hip hop a cumbia: una evolución natural La trayectoria de Dazer ha sido todo menos lineal. Sus inicios estuvieron ligados al hip hop y la música urbana, género en el que desarrolló gran parte de su carrera en Los Ángeles. Sin embargo, con el paso del tiempo y tras un período alejado de la música por proyectos personales, su sonido comenzó a transformarse. “Estados Unidos es un país en inglés, pero con una subcultura latina muy fuerte, especialmente mexicana”, explica. Esa influencia fue permeando su música hasta llevarlo a explorar la cumbia urbana y la cumbia norteña, un giro que terminó por abrirle nuevas audiencias. “La cumbia es alegre, donde uno va la gente la baila. Es una fiesta”. Ese cambio se reflejó incluso en espacios inesperados, como clases de zumba y eventos fitness, donde sus canciones comenzaron a sonar con fuerza. “Llegué a cantar en la mañana, muerto de sueño, y había 200 personas bailando la coreografía. Eso se siente muy bonito”, recuerda. Para Dazer, esta conexión con un público diverso y transversal ha sido clave en su nueva etapa. “Besos y Lágrimas”: amor, desamor y celebración El próximo álbum de Dazer, “Besos y Lágrimas”, profundiza esta búsqueda sonora y emocional. Se trata de un disco de cumbia con distintos matices -tejano, norteño y latino- que aborda el amor desde múltiples ángulos. “La vida es como una montaña rusa de emociones: a veces te da besos, a veces lágrimas”, reflexiona el músico, explicando el concepto del disco. El álbum incluirá canciones románticas, temas bailables y otros de desamor, todos atravesados por experiencias reales. “Todo lo que hablo en mi música son cosas que uno vive”, señala, convencido de que esa honestidad es lo que conecta con el público. Un nuevo cara a cara con Chile De cara a este reencuentro con la audiencia chilena, Dazer se muestra optimista. A través de redes sociales ha podido medir la recepción de su música y detectar un interés creciente por la cumbia y los sonidos latinos. “La música está movida, a todos les gusta bailar. Creo que va a tener muy buen recibimiento”. Con “Son Rumores”, Dazer no solo presenta una nueva canción, sino que abre un puente entre su historia en el extranjero y su identidad chilena, apostando por la celebración, la emoción y el baile como lenguaje común. “Quiero que la gente se divierta, que se sienta identificada y que tenga un momento de felicidad escuchando mi música”, concluye. Para conocer más sobre este regreso, el proceso creativo detrás de Son Rumores y la historia musical de Dazer, te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
Hay novelas que se leen rápido. Y hay otras que se quedan. Soledad, la primera novela de Ximena Güiraldes, pertenece a este segundo grupo: una historia que se instala en el cuerpo del lector y no se va fácilmente. Íntima, sensorial y profundamente honesta, la novela explora el deseo, la memoria, el amor y la pérdida a través de la experiencia de una mujer que intenta comprender sus propias grietas, siempre en diálogo con un contexto social y político marcado por la dictadura. “Es una novela que dialoga con lo emocional, pero también con un contexto social y político”, explica la autora en conversación con En Palco. “No podría contar una historia de amor sin situarla en la realidad de lo que estaba pasando en el país”. Aunque Güiraldes ya había recorrido con éxito el terreno del cuento -con Vidrios empañados (2023), libro que reunió relatos premiados- Soledad marca su debut en la novela. Y su origen es tan inesperado como revelador: una canción. “Escuché por primera vez Tu falta de querer de Mon Laferte y fue instantáneo”, recuerda. “Sentí esa voz, ese desgarro, esa intensidad… y ahí apareció Soledad, la protagonista. Fue un clic emocional muy fuerte”. A partir de ese impulso, la historia se escribió rápidamente. La novela abarca cerca de doce años y comienza en Argentina, cuando una joven chilena viaja desde Valparaíso para conocer a su padre biológico, un músico argentino al que nunca había visto. Criada bajo una sobreprotección extrema -su abuelo era almirante de la Armada en tiempos de dictadura- ese viaje se convierte en el primer contacto real con el mundo, el amor y también con una dimensión política que desconocía. “Ella no tenía absolutamente ninguna sospecha de lo que existía”, señala Güiraldes. “Ese choque cultural, político y emocional la atraviesa por completo”. Soledad no es solo una historia de amor intenso y desamor profundo, sino también un relato de formación, caída y reconstrucción. La novela está construida de manera circular -el inicio y el final se espejan- y en su centro se despliega el proceso de quiebre, silencio y posterior transformación de la protagonista. Para la autora, la clave está en la verdad emocional. “Esta novela fue una verdadera introspección. Me metí a fondo conmigo, a recuperar emociones, sensaciones, erotismo”, confiesa. “No es fácil. Quedé bastante tocada, porque hay cosas que uno tiene olvidadas y que conscientemente decide volver a mirar”. Esa honestidad parece ser uno de los mayores aciertos del libro. “Mucha gente me ha dicho que siente a Soledad como si la conociera”, comenta Güiraldes. “Y creo que es porque las emociones contadas con verdad quedan”. Consultada sobre la idea de que Soledad pueda leerse como una “novela femenina”, la autora es clara: “Es la voz de una mujer contada por una mujer, sin intermediarios. La intimidad, el deseo, el amor, no tienen que explicarse. Son lo que son”. Y agrega algo fundamental: “Es muy rico que los hombres puedan leer y entender cómo siente una mujer, sin cuestionar por qué debería sentir distinto”. El trasfondo político, en tanto, aparece sin subrayados. Güiraldes opta por la sugerencia y los silencios: “No me gusta ser explícita. Me interesa que el lector lea entre líneas. Los silencios dicen mucho”. Durante el lanzamiento del libro, el crítico Javier Edwards Renard destacó precisamente ese equilibrio entre emoción, contexto y austeridad narrativa. Y José Ignacio Valenzuela, autor del prólogo, lo resumió con una imagen elocuente: Soledad es un libro que no se puede soltar. Hoy, con esta primera novela, Ximena Güiraldes confirma una voz narrativa madura, sensible y profundamente humana. Soledad ya está disponible en librerías y en el sitio web de Editorial Forja. Un libro para leer con tiempo, con el cuerpo atento y con la disposición a dejarse atravesar. Revisa nuestra entrevista completa con Ximena Güiraldes en nuestro canal de YouTube.
Babadú, banda chilena dedicada a crear experiencias musicales para la primera infancia, acaba de estrenar en YouTube el videoclip de la canción “Chungunga Surf” , una animación que sigue a una relajada y taquillera chungunga mientras atraviesa los caóticos y divertidos acontecimientos de su día en la playa donde convive con otros animales. El pegajoso tema forma parte de su disco anterior, Chungunga Sounds, y marca un nuevo paso en el crecimiento creativo del grupo.La decisión viene porque es de las canciones que hemos visto en vivo que prende mucho, es de la camada de canciones que siempre nos piden. No tenía video y le faltaba un video bueno, confiesa Matías Darraidou. El videoclip, dirigido por el realizador nacional Sebastián Platz en colaboración con Maqui Films, suma a un equipo de destacados artistas que dieron vida a este universo visual pensado para niñas, niños y sus familias.Nos pasó que queríamos hacer un video con una productora, con gente más profesional, y resultó este video que se realizó con el Fondo de Fomento Audiovisual del Ministerio de las Culturas... Fue todo un proceso con un equipo tremendo, explica Tere Iñiguez. Desde su fundación en 2020, Babadú ha construido un catálogo de canciones, espectáculos y materiales educativos que convierten lo cotidiano -ordenar juguetes, pasear en bicicleta o bañarse- en verdaderas aventuras musicales. Hoy, con “Chungunga Surf”, el grupo amplía ese imaginario lúdico hacia la animación. Además del lanzamiento del video, la banda espera este año concretar más presentaciones a lo largo del país, encuentros más cercanos con los pequeños fans de regiones, como anhela Tere:que nos llamen de provincia... hay infinitas cosas que hacer en un ámbito más íntimo y a la vez en conciertos más grandes... Nos gusta estar más cerca de la familia y hacer estos tours comunales en provincia sería para mi maravillosos. En conversación con En Palco, Teresa Iñiguez y Matías Darraidou profundizan en este nuevo estreno, el proceso creativo detrás del videoclip y el camino que ha llevado a Babadú a consolidarse como uno de los proyectos más activos de la música infantil chilena. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube. .
La periodista y escritora chilena Andrea Amosson, radicada en Estados Unidos, vuelve a la novela histórica conHija del desierto, un relato profundamente ligado al norte de Chile, a la memoria familiar y a una de las culturas más antiguas del mundo: la Chinchorro. En conversación con En Palco, la autora reflexiona sobre el origen de esta historia, su vínculo personal con el desierto y la construcción de un personaje femenino adelantado a su tiempo. El desierto como origen y memoria Nacida en Antofagasta y criada entre oficinas salitreras, Amosson reconoce que su relación con el desierto es inseparable de su identidad. “Es parte de mí”, señala. A través de la escritura, la autora busca no solo recrear ese mundo, sino también mostrarlo fuera de Chile, derribando la imagen estereotipada del desierto como un vergel de oasis. En Hija del desierto, el norte aparece como un territorio duro y aparentemente estéril, pero a la vez fértil en historias, afectos y resistencias. Un espacio donde, pese a la aridez extrema, las personas construyen vida, vínculos y memoria. Albúmina Azócar y las voces del pasado La novela nace, según cuenta la autora, desde una imagen en movimiento: alguien corriendo incansablemente por el desierto. Esa figura terminó tomando forma en Albúmina Azócar, una joven inquieta, curiosa y rebelde, que parece escabullirse en la mente de la escritora para exigir que su historia sea contada. A esa imagen inicial se sumó un recuerdo de infancia: la primera vez que Andrea vio una momia Chinchorro en un museo del norte. Años más tarde, la investigación para la novela profundizó ese asombro inicial, revelándole el carácter profundamente amoroso y democrático de esta cultura, donde todos los cuerpos -sin distinción de edad o estatus- eran preservados como un acto de amor y cuidado. Investigación, historia y ficción El proceso creativo de Hija del desierto estuvo marcado por una exhaustiva documentación. Libros, documentales y entrevistas fueron claves, así como el contacto directo con el antropólogo Dr. Bernardo Arriaza, uno de los principales expertos en la cultura Chinchorro. Ese trabajo permitió a la autora comprender no solo la relevancia histórica de estas momias -las más antiguas del mundo preservadas de manera intencional- sino también el trasfondo emocional que dialoga con la historia íntima de Albúmina. Ambientada en el Chile de la década de 1920, la novela retrata una época de transiciones, marcada por normas rígidas, especialmente para las mujeres. Albúmina crece en un entorno donde, como mujer, leer y educarse no es bien visto, y debe hacerlo a escondidas, mientras intenta recomponer una historia familiar fragmentada tras la muerte de su madre. Derechos, memoria y vigencia Para la autora, Albúmina es también una invitación a reflexionar sobre los derechos de las mujeres y su fragilidad. Aunque se trate de una historia ambientada hace más de un siglo, las trabas cambian de forma, pero no desaparecen. Desde su experiencia viviendo en Estados Unidos, la autora subraya la importancia de cuidar los derechos conquistados, porque “lo que costó sangre, sudor y lágrimas, muy fácilmente se puede perder”. Hija del desierto ya se encuentra disponible en librerías chilenas y en formato digital. Una novela ideal para acompañar el verano, que invita a sumergirse en el norte, en la historia y en la búsqueda personal de una protagonista tan intensa como entrañable. Revisa la entrevista completa con Andrea Amosson en nuestro canal de Youtube.
Basado en un hecho real ocurrido en plena dictadura chilena,Un crimen en La Cruz es el nuevo libro del periodista y guionista Jorge Díaz Saenger. La obra reconstruye uno de los casos policiales más estremecedores de la Región de Valparaíso: el asesinato de Alberto “el Beto” Muñoz, un crimen marcado por el abuso de poder, la impunidad y una red de silencios que protegió al responsable. La historia se inicia con un disparo en medio de la noche que rompe la aparente calma rural del pueblo de La Cruz, en 1975. La víctima, un joven trabajador de la zona, muere a manos de Cayo Beltrán, un poderoso empresario local. A partir de ese hecho, el relato avanza entre la desesperada búsqueda de una madre, la investigación policial y un entorno social que se resiste a que la verdad salga a la luz. “A mí el caso, como crimen policial en sí, no es lo que más me interesaba”, explica Díaz Saenger. “Lo que me interesó mucho fue el entorno. Esto ocurrió en plena dictadura, cuando había personajes que se sentían protegidos por el nuevo régimen y que hicieron buenos negocios al amparo del poder”. Periodismo, memoria y ficción A medio camino entre el periodismo narrativo y la novela policial, Un crimen en La Cruz se lee con el pulso de un thriller, pero también funciona como una radiografía social de una época marcada por el miedo. El propio autor define el libro como una “novela periodística”, donde los hechos reales conviven con recursos narrativos propios de la ficción. “He cambiado nombres y algunos diálogos, pero la línea central de lo que realmente pasó está ahí”, señala. “Lo que quise trasladar fue el ambiente, las vivencias de esa época, porque es importante recordarlas para no volver a vivir situaciones de esa naturaleza”. Díaz Saenger conoció el caso siendo reportero policial y judicial en el diario Crónica de Concepción, cuando ejercer el periodismo durante la dictadura no era sencillo. Tras publicar las primeras notas, logró acceder al expediente judicial completo, material que conservó durante décadas. “Intenté escribir un cuento, un guion cinematográfico, pero por distintas responsabilidades nunca tuve el tiempo. Ahora sentí que era el momento de volver a este caso y presentárselo a los lectores”, cuenta. Del noticiero a las teleseries icónicas Con una extensa trayectoria en medios, Jorge Díaz Saenger fue reportero, conductor y editor de noticias en Canal 13 durante más de 20 años, experiencia que se refleja en el rigor investigativo del libro. A eso se suma su formación en dramaturgia y escritura creativa, que lo llevó a convertirse en uno de los guionistas clave de la televisión chilena. Dentro del área dramática de Canal 13 escribió y adaptó teleseries que marcaron época, como Ángel Malo, Semidiós, La Invitación y ¿Te Conté?. “Toda esa formación me ayudó a crear una historia atractiva para el lector”, reconoce. “Cuando uno escribe teleseries aprende a manejar el suspenso, a dejar finales arriba, a construir tensión para que la gente quiera seguir”. Ese aprendizaje se traslada directamente a Un crimen en La Cruz. “Hoy las series policiales parten con escenas muy fuertes para atrapar al espectador. Eso mismo apliqué acá. Muchos lectores me han dicho que tomaron el libro y no lo pudieron soltar hasta llegar al final”. Un crimen que refleja un país Más allá del suspenso, el libro propone una reflexión profunda sobre el abuso de poder y la complicidad civil durante la dictadura. “Lo que más me impactó fue la sensación de impunidad”, afirma el autor. “Alguien que se siente con tanto poder que cree que no va a ser castigado. Eso es un microcosmos de lo que pasaba a nivel nacional”. En ese sentido, la historia trasciende el caso específico. “Aquí hay hechos que reflejan muchas de las violaciones a los derechos humanos en Chile, pero con participación de civiles. Eso también es importante de mirar”, subraya. Al cierre, Díaz Saenger espera que el libro deje una resonancia clara en el lector: “Que hagamos una reflexión frente a nuestra historia y que tratemos de no repetirla. Los abusos de poder y la corrupción son cosas que tenemos que desterrar”. Un crimen en La Cruz ya se encuentra disponible en librerías del país y en plataformas digitales. Un thriller intenso y ágil, que no solo reconstruye un asesinato, sino que expone una época, un sistema y una forma brutal de ejercer el poder. Revisa la entrevista completa con Jorge Díaz en nuestro canal de YouTube.
Tras 25 años desarrollando su carrera fuera de Chile, el músico chileno Dazer vuelve a reencontrarse con sus raíces y con el público local. Radicado en Los Ángeles, California, el artista presenta “Son Rumores” , su nuevo sencillo y videoclip, disponible desde el 6 de febrero, marcando no solo un nuevo lanzamiento musical, sino también el inicio de una etapa profundamente personal y emocional. “Volver a Chile ha sido súper emocional”, reconoce Dazer en conversación con En Palco. “Aunque uno mantenga el contacto con la familia y los amigos, verlos, abrazarlos, estar ahí… es una sensación muy linda”. Durante su estadía, el músico ha recorrido Viña del Mar y otros lugares significativos, viviendo lo que él mismo define como una “maratón de reencuentros”, aprovechando cada día al máximo. Este regreso ocurre en un momento clave de su vida artística. Tras años de trabajo constante en Estados Unidos y México, Dazer atraviesa un período de expansión creativa y mayor visibilidad. “Estoy en un momento de auge, con bastante difusión en distintos lugares. Volver ahora a Chile no es solo ver a la familia, también es mostrar mi música al pueblo chileno”, explica. Una canción que marca un punto de inflexión “Son Rumores” es el primer adelanto de su próximo álbum “Besos y Lágrimas” y representa, según el propio artista, un punto de quiebre en su carrera. La canción fue compuesta y producida junto al destacado músico chileno Turra Medina, exdirector musical de Sin Bandera y ganador de dos Latin Grammy, una colaboración que Dazer define como “muy rica musicalmente”. “La canción habla de decirle a tu pareja que no crea lo que dice la gente, que solo son rumores”, cuenta. A nivel visual, el videoclip apuesta por un tono melodramático y exagerado, casi de teleserie. “Quisimos hacer algo bien actuado, bien cebolla”, dice entre risas. La historia incluye celos, malentendidos y situaciones absurdas que acompañan el tono lúdico del tema. “Hay canciones que marcan un paso en la carrera de uno, y esta es una de ellas”. De hip hop a cumbia: una evolución natural La trayectoria de Dazer ha sido todo menos lineal. Sus inicios estuvieron ligados al hip hop y la música urbana, género en el que desarrolló gran parte de su carrera en Los Ángeles. Sin embargo, con el paso del tiempo y tras un período alejado de la música por proyectos personales, su sonido comenzó a transformarse. “Estados Unidos es un país en inglés, pero con una subcultura latina muy fuerte, especialmente mexicana”, explica. Esa influencia fue permeando su música hasta llevarlo a explorar la cumbia urbana y la cumbia norteña, un giro que terminó por abrirle nuevas audiencias. “La cumbia es alegre, donde uno va la gente la baila. Es una fiesta”. Ese cambio se reflejó incluso en espacios inesperados, como clases de zumba y eventos fitness, donde sus canciones comenzaron a sonar con fuerza. “Llegué a cantar en la mañana, muerto de sueño, y había 200 personas bailando la coreografía. Eso se siente muy bonito”, recuerda. Para Dazer, esta conexión con un público diverso y transversal ha sido clave en su nueva etapa. “Besos y Lágrimas”: amor, desamor y celebración El próximo álbum de Dazer, “Besos y Lágrimas”, profundiza esta búsqueda sonora y emocional. Se trata de un disco de cumbia con distintos matices -tejano, norteño y latino- que aborda el amor desde múltiples ángulos. “La vida es como una montaña rusa de emociones: a veces te da besos, a veces lágrimas”, reflexiona el músico, explicando el concepto del disco. El álbum incluirá canciones románticas, temas bailables y otros de desamor, todos atravesados por experiencias reales. “Todo lo que hablo en mi música son cosas que uno vive”, señala, convencido de que esa honestidad es lo que conecta con el público. Un nuevo cara a cara con Chile De cara a este reencuentro con la audiencia chilena, Dazer se muestra optimista. A través de redes sociales ha podido medir la recepción de su música y detectar un interés creciente por la cumbia y los sonidos latinos. “La música está movida, a todos les gusta bailar. Creo que va a tener muy buen recibimiento”. Con “Son Rumores”, Dazer no solo presenta una nueva canción, sino que abre un puente entre su historia en el extranjero y su identidad chilena, apostando por la celebración, la emoción y el baile como lenguaje común. “Quiero que la gente se divierta, que se sienta identificada y que tenga un momento de felicidad escuchando mi música”, concluye. Para conocer más sobre este regreso, el proceso creativo detrás de Son Rumores y la historia musical de Dazer, te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
Hay novelas que se leen rápido. Y hay otras que se quedan. Soledad, la primera novela de Ximena Güiraldes, pertenece a este segundo grupo: una historia que se instala en el cuerpo del lector y no se va fácilmente. Íntima, sensorial y profundamente honesta, la novela explora el deseo, la memoria, el amor y la pérdida a través de la experiencia de una mujer que intenta comprender sus propias grietas, siempre en diálogo con un contexto social y político marcado por la dictadura. “Es una novela que dialoga con lo emocional, pero también con un contexto social y político”, explica la autora en conversación con En Palco. “No podría contar una historia de amor sin situarla en la realidad de lo que estaba pasando en el país”. Aunque Güiraldes ya había recorrido con éxito el terreno del cuento -con Vidrios empañados (2023), libro que reunió relatos premiados- Soledad marca su debut en la novela. Y su origen es tan inesperado como revelador: una canción. “Escuché por primera vez Tu falta de querer de Mon Laferte y fue instantáneo”, recuerda. “Sentí esa voz, ese desgarro, esa intensidad… y ahí apareció Soledad, la protagonista. Fue un clic emocional muy fuerte”. A partir de ese impulso, la historia se escribió rápidamente. La novela abarca cerca de doce años y comienza en Argentina, cuando una joven chilena viaja desde Valparaíso para conocer a su padre biológico, un músico argentino al que nunca había visto. Criada bajo una sobreprotección extrema -su abuelo era almirante de la Armada en tiempos de dictadura- ese viaje se convierte en el primer contacto real con el mundo, el amor y también con una dimensión política que desconocía. “Ella no tenía absolutamente ninguna sospecha de lo que existía”, señala Güiraldes. “Ese choque cultural, político y emocional la atraviesa por completo”. Soledad no es solo una historia de amor intenso y desamor profundo, sino también un relato de formación, caída y reconstrucción. La novela está construida de manera circular -el inicio y el final se espejan- y en su centro se despliega el proceso de quiebre, silencio y posterior transformación de la protagonista. Para la autora, la clave está en la verdad emocional. “Esta novela fue una verdadera introspección. Me metí a fondo conmigo, a recuperar emociones, sensaciones, erotismo”, confiesa. “No es fácil. Quedé bastante tocada, porque hay cosas que uno tiene olvidadas y que conscientemente decide volver a mirar”. Esa honestidad parece ser uno de los mayores aciertos del libro. “Mucha gente me ha dicho que siente a Soledad como si la conociera”, comenta Güiraldes. “Y creo que es porque las emociones contadas con verdad quedan”. Consultada sobre la idea de que Soledad pueda leerse como una “novela femenina”, la autora es clara: “Es la voz de una mujer contada por una mujer, sin intermediarios. La intimidad, el deseo, el amor, no tienen que explicarse. Son lo que son”. Y agrega algo fundamental: “Es muy rico que los hombres puedan leer y entender cómo siente una mujer, sin cuestionar por qué debería sentir distinto”. El trasfondo político, en tanto, aparece sin subrayados. Güiraldes opta por la sugerencia y los silencios: “No me gusta ser explícita. Me interesa que el lector lea entre líneas. Los silencios dicen mucho”. Durante el lanzamiento del libro, el crítico Javier Edwards Renard destacó precisamente ese equilibrio entre emoción, contexto y austeridad narrativa. Y José Ignacio Valenzuela, autor del prólogo, lo resumió con una imagen elocuente: Soledad es un libro que no se puede soltar. Hoy, con esta primera novela, Ximena Güiraldes confirma una voz narrativa madura, sensible y profundamente humana. Soledad ya está disponible en librerías y en el sitio web de Editorial Forja. Un libro para leer con tiempo, con el cuerpo atento y con la disposición a dejarse atravesar. Revisa nuestra entrevista completa con Ximena Güiraldes en nuestro canal de YouTube.