El mundo de las artes escénicas está de luto. A los 71 años falleció el actor uruguayo nacionalizado chileno Fernando Kliche, figura emblemática de la televisión, el teatro y la comedia nacional. La noticia fue confirmada este viernes por ChileActores, organismo que despidió al intérprete destacando su extensa trayectoria y el cariño que despertó entre colegas y público. Hasta el momento no se han entregado detalles sobre la causa de su muerte. Nacido el 8 de octubre de 1954 en Montevideo, Uruguay, Fernando Walter Kliche Hermida era hijo del reconocido actor Walter Kliche. Aunque estudió medicina veterinaria e incluso ejerció la profesión en Inglaterra, un viaje a Chile cambiaría para siempre el rumbo de su vida. Descubierto por el productor Ricardo Miranda y bajo el alero del dramaturgo Arturo Moya Grau, debutó en 1981 en la teleserie Casagrande, iniciando una carrera que lo convertiría en uno de los rostros más reconocibles de la ficción chilena. Durante las décadas de los ochenta y noventa se consolidó como uno de los grandes galanes de Canal 13. Participó en producciones como La Intrusa, ¿Te Conté?, Blue Jeans, Fácil de Amar, Champaña, El Amor Está de Moda, Amándote y Algo Está Cambiando. Sin embargo, fue su interpretación de Octavio Silva en Marrón Glacé la que lo transformó en uno de los actores más populares de la televisión chilena, protagonizando una de las teleseries más exitosas de la historia del país. Con la crisis que atravesó el área dramática de Canal 13 a comienzos de los años 2000, Kliche encontró un nuevo espacio en el humor. Se incorporó al elenco estable de Teatro en Chilevisión, encabezado por Patricio Torres, donde permaneció durante cerca de una década. Allí demostró una notable versatilidad, transitando con naturalidad entre la comedia y el drama, y acercándose a una nueva generación de espectadores. Su regreso a las teleseries llegó con fuerza gracias a Lola, donde interpretó al recordado Eduardo Guayo Padilla. Posteriormente integró el elenco de producciones como Corazón Rebelde, Soltera Otra Vez, Pobre Rico, No Abras la Puerta, Dime Quién Fue y Amor a la Catalán, manteniéndose activo en televisión hasta la actualidad. Paralelamente desarrolló una constante carrera teatral y también incursionó en el cine, participando en películas como Todo por Nada, Secuestro, La Noche del Jabalí y Los Turistas All Inclusive. Su trabajo se caracterizó por una presencia elegante, una voz inconfundible y una capacidad interpretativa que le permitió abordar con igual solvencia personajes románticos, dramáticos y humorísticos. La partida de Fernando Kliche marca el adiós a uno de los actores más representativos de la llamada época dorada de las teleseries chilenas. Su legado permanece en decenas de producciones que acompañaron a millones de espectadores durante más de cuatro décadas y que lo consolidaron como uno de los intérpretes más queridos de la televisión nacional.
El mundo de las artes escénicas está de luto. A los 71 años falleció el actor uruguayo nacionalizado chileno Fernando Kliche, figura emblemática de la televisión, el teatro y la comedia nacional. La noticia fue confirmada este viernes por ChileActores, organismo que despidió al intérprete destacando su extensa trayectoria y el cariño que despertó entre colegas y público. Hasta el momento no se han entregado detalles sobre la causa de su muerte. Nacido el 8 de octubre de 1954 en Montevideo, Uruguay, Fernando Walter Kliche Hermida era hijo del reconocido actor Walter Kliche. Aunque estudió medicina veterinaria e incluso ejerció la profesión en Inglaterra, un viaje a Chile cambiaría para siempre el rumbo de su vida. Descubierto por el productor Ricardo Miranda y bajo el alero del dramaturgo Arturo Moya Grau, debutó en 1981 en la teleserie Casagrande, iniciando una carrera que lo convertiría en uno de los rostros más reconocibles de la ficción chilena. Durante las décadas de los ochenta y noventa se consolidó como uno de los grandes galanes de Canal 13. Participó en producciones como La Intrusa, ¿Te Conté?, Blue Jeans, Fácil de Amar, Champaña, El Amor Está de Moda, Amándote y Algo Está Cambiando. Sin embargo, fue su interpretación de Octavio Silva en Marrón Glacé la que lo transformó en uno de los actores más populares de la televisión chilena, protagonizando una de las teleseries más exitosas de la historia del país. Con la crisis que atravesó el área dramática de Canal 13 a comienzos de los años 2000, Kliche encontró un nuevo espacio en el humor. Se incorporó al elenco estable de Teatro en Chilevisión, encabezado por Patricio Torres, donde permaneció durante cerca de una década. Allí demostró una notable versatilidad, transitando con naturalidad entre la comedia y el drama, y acercándose a una nueva generación de espectadores. Su regreso a las teleseries llegó con fuerza gracias a Lola, donde interpretó al recordado Eduardo Guayo Padilla. Posteriormente integró el elenco de producciones como Corazón Rebelde, Soltera Otra Vez, Pobre Rico, No Abras la Puerta, Dime Quién Fue y Amor a la Catalán, manteniéndose activo en televisión hasta la actualidad. Paralelamente desarrolló una constante carrera teatral y también incursionó en el cine, participando en películas como Todo por Nada, Secuestro, La Noche del Jabalí y Los Turistas All Inclusive. Su trabajo se caracterizó por una presencia elegante, una voz inconfundible y una capacidad interpretativa que le permitió abordar con igual solvencia personajes románticos, dramáticos y humorísticos. La partida de Fernando Kliche marca el adiós a uno de los actores más representativos de la llamada época dorada de las teleseries chilenas. Su legado permanece en decenas de producciones que acompañaron a millones de espectadores durante más de cuatro décadas y que lo consolidaron como uno de los intérpretes más queridos de la televisión nacional.