Michael es una película hecha para los fanáticos de la música y, sobre todo, para los amantes del legado del rey del pop, Michael Jackson. Esta cinta, dirigida por Antoine Fuqua, se centra en la genialidad del artista y en cómo desde pequeño sobresalió en una casa donde cada uno de los nueve hijos era un músico talentoso (en el filme Rebbie, Janet y Randy Jackson son obviados porque no quisieron aparecer). La producción -en la que están involucrados su madre, parte de sus hermanos, el exmanager y abogado John Branca y sus hijos varones- nos presenta a Michael desde niño hasta la época del exitoso disco Bad, abordando sus inicios en el mundo artístico como un niño prodigio sobreexigido por un padre tremendamente estricto y abusivo, pero también con una gran visión, Joe Jackson, quien no descansó con tal de lograr el éxito de sus hijos y el propio, llegando a extremos impactantes. Sin embargo, la película busca suavizar en parte ese punto, así como minimiza el tema del vitiligo, que apenas se menciona, y tampoco profundiza en la grave dismorfia corporal que padecía el artista. También se centra en su difícil paso a convertirse en un artista solista, pero no por falta de talento, sino por las presiones de su padre: él sabía su valor. En este periodo conocemos anécdotas de la creación de sus tres primeros discos, en medio de música e imágenes que recrean momentos y videos icónicos que generan gran emoción en quienes crecimos con su música. Algo bastante interesante es cómo nos muestran sus influencias artísticas: películas, musicales y libros que lo marcaron. Era un admirador de grandes artistas, además de inspirar su trabajo en hechos que sucedían en el mundo, con una sensibilidad muy particular y una mirada creativa que ayudó a definir su identidad artística. Jaafar Jackson, sobrino del músico e hijo de Jermaine Jackson, es el encargado de darle vida, en una performance (ojo, no es actor profesional) impresionante, sobre todo hacia la segunda mitad de la película. Tiene el encanto de los Jackson y logra capturar el talento y carisma de su tío con gran naturalidad. Otro actor que está soberbio es Colman Domingo como Joe Jackson, su interpretación es potente y convincente, digna de nominaciones en la temporada de premios. Destacar también el carisma y la gracia que le imprime a un Michael de pequeño, el actor Juliano Krue Valdi, quien derrocha carisma captando ampliamente la esencia de Jackson a esa edad. Da para una segunda parte, absolutamente. Probablemente allí sea inevitable tocar temas más oscuros y profundizar en ellos. Pero lo que sí hay que tener claro es que esta cinta es un homenaje, un regalo para los fans, y como tal cumple con creces, especialmente en lo visual y musical, donde logra recrear con energía y respeto algunos de los momentos más recordados del artista, además de regalarnos momentos íntimos más desconocidos. Más que una biografía exhaustiva, “Michael” se presenta como una celebración de su talento y de la huella que dejó en la cultura popular, recordándonos por qué su música y su figura siguen vigentes décadas después. En cines desde el 23 de abril.
Michael es una película hecha para los fanáticos de la música y, sobre todo, para los amantes del legado del rey del pop, Michael Jackson. Esta cinta, dirigida por Antoine Fuqua, se centra en la genialidad del artista y en cómo desde pequeño sobresalió en una casa donde cada uno de los nueve hijos era un músico talentoso (en el filme Rebbie, Janet y Randy Jackson son obviados porque no quisieron aparecer). La producción -en la que están involucrados su madre, parte de sus hermanos, el exmanager y abogado John Branca y sus hijos varones- nos presenta a Michael desde niño hasta la época del exitoso disco Bad, abordando sus inicios en el mundo artístico como un niño prodigio sobreexigido por un padre tremendamente estricto y abusivo, pero también con una gran visión, Joe Jackson, quien no descansó con tal de lograr el éxito de sus hijos y el propio, llegando a extremos impactantes. Sin embargo, la película busca suavizar en parte ese punto, así como minimiza el tema del vitiligo, que apenas se menciona, y tampoco profundiza en la grave dismorfia corporal que padecía el artista. También se centra en su difícil paso a convertirse en un artista solista, pero no por falta de talento, sino por las presiones de su padre: él sabía su valor. En este periodo conocemos anécdotas de la creación de sus tres primeros discos, en medio de música e imágenes que recrean momentos y videos icónicos que generan gran emoción en quienes crecimos con su música. Algo bastante interesante es cómo nos muestran sus influencias artísticas: películas, musicales y libros que lo marcaron. Era un admirador de grandes artistas, además de inspirar su trabajo en hechos que sucedían en el mundo, con una sensibilidad muy particular y una mirada creativa que ayudó a definir su identidad artística. Jaafar Jackson, sobrino del músico e hijo de Jermaine Jackson, es el encargado de darle vida, en una performance (ojo, no es actor profesional) impresionante, sobre todo hacia la segunda mitad de la película. Tiene el encanto de los Jackson y logra capturar el talento y carisma de su tío con gran naturalidad. Otro actor que está soberbio es Colman Domingo como Joe Jackson, su interpretación es potente y convincente, digna de nominaciones en la temporada de premios. Destacar también el carisma y la gracia que le imprime a un Michael de pequeño, el actor Juliano Krue Valdi, quien derrocha carisma captando ampliamente la esencia de Jackson a esa edad. Da para una segunda parte, absolutamente. Probablemente allí sea inevitable tocar temas más oscuros y profundizar en ellos. Pero lo que sí hay que tener claro es que esta cinta es un homenaje, un regalo para los fans, y como tal cumple con creces, especialmente en lo visual y musical, donde logra recrear con energía y respeto algunos de los momentos más recordados del artista, además de regalarnos momentos íntimos más desconocidos. Más que una biografía exhaustiva, “Michael” se presenta como una celebración de su talento y de la huella que dejó en la cultura popular, recordándonos por qué su música y su figura siguen vigentes décadas después. En cines desde el 23 de abril.