La isla olvidada es lo nuevo de DreamWorks. Una buena película, con ritmo trepidante de principio a fin y una animación que se siente moderna sin dejar de sentirse del estudio. La casa que conoces, con una historia nueva Después de más de treinta años haciendo películas animadas para toda la familia, desde Shrek hasta Kung Fu Panda, pasando por la reciente Robot salvaje, que llegó hasta los Oscar. La isla olvidada sigue esa tradición, pero mira hacia un lugar que el cine de animación casi nunca entra, Filipinas. La historia sigue a Jo y Raissa, mejores amigas desde niñas que están a punto de separarse después de graduarse del colegio. En su última noche juntas encuentran un portal que las lleva a Nakali, una isla mágica llena de criaturas sacadas del folclore filipino, donde el precio para volver a casa podría ser perder los recuerdos de su amistad. Una animación que ya es sello de la casa Hace tiempo que DreamWorks viene mezclando distintos estilos de animación dentro de una misma película, algo que ya se sintió en El gato con botas: El último deseo y que aquí se nota todavía más. El resultado no es solo una película llamativa de mirar, es una experiencia visual que cambia de textura según el momento, y eso ayuda a que los casi cien minutos se sientan livianos. El ritmo tampoco da respiro, porque la aventura arranca rápido y nunca para. Amistad con raíces filipinas Lo mejor de La isla olvidada es la amistad entre Jo y Raissa, contada a través de la cosmología filipina, con espíritus y criaturas que vienen directo de las historias que se cuentan puertas adentro en esas familias, más que los monstruos o los sustos, aunque también los hay. Se nota el cariño real detrás de la película, porque los propios directores - Joel Crawford y Januel Mercado - llevan más de veinte años de amistad trabajando juntos en DreamWorks, y ese vínculo se cuela en la pantalla. Una película para grandes y chicos La película funciona para los niños, que se van a reír y a asustar un poco con las criaturas del lugar, y funciona igual para los adultos, porque la historia de una amistad que está a punto de cambiar para siempre le llega a cualquiera que alguna vez haya tenido que despedirse de alguien importante. En la sala de la avant première, con niños y adultos mezclados, todos salieron comentando lo mismo, la despedida de Jo y Raissa, no las criaturas. La isla olvidada llega a los cines el 24 de septiembre.
La isla olvidada es lo nuevo de DreamWorks. Una buena película, con ritmo trepidante de principio a fin y una animación que se siente moderna sin dejar de sentirse del estudio. La casa que conoces, con una historia nueva Después de más de treinta años haciendo películas animadas para toda la familia, desde Shrek hasta Kung Fu Panda, pasando por la reciente Robot salvaje, que llegó hasta los Oscar. La isla olvidada sigue esa tradición, pero mira hacia un lugar que el cine de animación casi nunca entra, Filipinas. La historia sigue a Jo y Raissa, mejores amigas desde niñas que están a punto de separarse después de graduarse del colegio. En su última noche juntas encuentran un portal que las lleva a Nakali, una isla mágica llena de criaturas sacadas del folclore filipino, donde el precio para volver a casa podría ser perder los recuerdos de su amistad. Una animación que ya es sello de la casa Hace tiempo que DreamWorks viene mezclando distintos estilos de animación dentro de una misma película, algo que ya se sintió en El gato con botas: El último deseo y que aquí se nota todavía más. El resultado no es solo una película llamativa de mirar, es una experiencia visual que cambia de textura según el momento, y eso ayuda a que los casi cien minutos se sientan livianos. El ritmo tampoco da respiro, porque la aventura arranca rápido y nunca para. Amistad con raíces filipinas Lo mejor de La isla olvidada es la amistad entre Jo y Raissa, contada a través de la cosmología filipina, con espíritus y criaturas que vienen directo de las historias que se cuentan puertas adentro en esas familias, más que los monstruos o los sustos, aunque también los hay. Se nota el cariño real detrás de la película, porque los propios directores - Joel Crawford y Januel Mercado - llevan más de veinte años de amistad trabajando juntos en DreamWorks, y ese vínculo se cuela en la pantalla. Una película para grandes y chicos La película funciona para los niños, que se van a reír y a asustar un poco con las criaturas del lugar, y funciona igual para los adultos, porque la historia de una amistad que está a punto de cambiar para siempre le llega a cualquiera que alguna vez haya tenido que despedirse de alguien importante. En la sala de la avant première, con niños y adultos mezclados, todos salieron comentando lo mismo, la despedida de Jo y Raissa, no las criaturas. La isla olvidada llega a los cines el 24 de septiembre.