El cine documental chileno sigue encontrando en la memoria un territorio fértil, y pocas veces con tanta honestidad como en “Los Hijos”, la nueva película del realizador rapanui Leonardo Pakarati. Parte de una trilogía que indaga en conceptos fundamentales de la cultura polinésica, este segundo capítulo se instala en un lugar profundamente humano: el amor entendido como respeto, orgullo e identidad compartida. Si en su obra anterior -centrada en el concepto de “maná”- Pakarati exploraba la dimensión espiritual y patrimonial del pueblo rapanui, aquí el foco se desplaza hacia los descendientes. Son ellos quienes, desde distintas geografías y contextos, reconstruyen una historia fragmentada, marcada por migraciones, tensiones culturales y procesos coloniales que aún resuenan. Ambientado en la isla desde los años 50 en adelante, “Los Hijos” no solo revisita episodios poco difundidos de la historia de Rapa Nui, sino que también propone algo más ambicioso: cuestionar quiénes cuentan esa historia. Y en ese gesto, la película adquiere una potencia particular, al estar narrada desde dentro, lejos de miradas externas o exotizantes. Uno de los grandes valores del documental es su uso del archivo. Pakarati -quien durante años ha recopilado material audiovisual sobre la isla- construye un relato donde lo íntimo y lo histórico dialogan constantemente. Imágenes de expediciones, registros familiares y fragmentos de películas clásicas sobre Rapa Nui conviven con testimonios actuales, dando forma a un tejido narrativo que conecta generaciones. En conversación con En Palco, el realizador profundiza en el origen del proyecto: “Quisimos hablar de cómo el respeto y el orgullo se reconstruyen también con personas que no eran originalmente rapanui, pero que llegaron a la isla y formaron parte de su historia. Desde ahí se genera una sinergia que finalmente construye comunidad”. Esa idea -la de una identidad en permanente construcción- atraviesa toda la película. Lejos de una mirada homogénea, “Los Hijos” se detiene en las contradicciones, en los dolores heredados y en los vínculos inesperados que terminan definiendo a una cultura. Desde figuras históricas hasta relatos familiares, el documental propone una reflexión sobre cómo los procesos individuales terminan moldeando la memoria colectiva. Pero Pakarati no esquiva los aspectos más duros. La película también aborda el periodo en que Rapa Nui fue administrada por el Estado chileno bajo condiciones de control y vulneración, recordando que la memoria no puede construirse sin enfrentar sus zonas más incómodas. Aun así, el tono no es de denuncia, sino de comprensión: entender el pasado para darle sentido al presente. En ese equilibrio radica uno de los mayores logros del film. “Los Hijos” no busca cerrar heridas, sino abrir preguntas. ¿Qué significa pertenecer? ¿Cómo se hereda la identidad? ¿De qué manera el pasado sigue influyendo en quienes somos? Para el propio Pakarati, la respuesta está en lo esencial: “Finalmente somos todos personas. Venimos de distintas culturas, pero los conflictos y las emociones son los mismos. Lo importante es el respeto”. El documental también refleja un momento particular para el audiovisual en la isla. Según el director, en los últimos años ha surgido una nueva generación de realizadores rapanui, lo que marca un cambio significativo en la forma en que se narran estas historias: desde la experiencia propia, con voz y mirada propia. “Los Hijos” se estrenará en cines chilenos el próximo 30 de abril, invitando al público no solo a conocer una parte fundamental de la historia del país, sino también a reconocerse en ella. Porque, en el fondo, como sugiere la película, hablar de Rapa Nui no es hablar de un territorio lejano, sino de una memoria compartida. Revisa la entrevista completa con Leonardo Pakarati en el canal de YouTube de En Palco y profundiza en el proceso creativo detrás de este potente documental.
El cine documental chileno sigue encontrando en la memoria un territorio fértil, y pocas veces con tanta honestidad como en “Los Hijos”, la nueva película del realizador rapanui Leonardo Pakarati. Parte de una trilogía que indaga en conceptos fundamentales de la cultura polinésica, este segundo capítulo se instala en un lugar profundamente humano: el amor entendido como respeto, orgullo e identidad compartida. Si en su obra anterior -centrada en el concepto de “maná”- Pakarati exploraba la dimensión espiritual y patrimonial del pueblo rapanui, aquí el foco se desplaza hacia los descendientes. Son ellos quienes, desde distintas geografías y contextos, reconstruyen una historia fragmentada, marcada por migraciones, tensiones culturales y procesos coloniales que aún resuenan. Ambientado en la isla desde los años 50 en adelante, “Los Hijos” no solo revisita episodios poco difundidos de la historia de Rapa Nui, sino que también propone algo más ambicioso: cuestionar quiénes cuentan esa historia. Y en ese gesto, la película adquiere una potencia particular, al estar narrada desde dentro, lejos de miradas externas o exotizantes. Uno de los grandes valores del documental es su uso del archivo. Pakarati -quien durante años ha recopilado material audiovisual sobre la isla- construye un relato donde lo íntimo y lo histórico dialogan constantemente. Imágenes de expediciones, registros familiares y fragmentos de películas clásicas sobre Rapa Nui conviven con testimonios actuales, dando forma a un tejido narrativo que conecta generaciones. En conversación con En Palco, el realizador profundiza en el origen del proyecto: “Quisimos hablar de cómo el respeto y el orgullo se reconstruyen también con personas que no eran originalmente rapanui, pero que llegaron a la isla y formaron parte de su historia. Desde ahí se genera una sinergia que finalmente construye comunidad”. Esa idea -la de una identidad en permanente construcción- atraviesa toda la película. Lejos de una mirada homogénea, “Los Hijos” se detiene en las contradicciones, en los dolores heredados y en los vínculos inesperados que terminan definiendo a una cultura. Desde figuras históricas hasta relatos familiares, el documental propone una reflexión sobre cómo los procesos individuales terminan moldeando la memoria colectiva. Pero Pakarati no esquiva los aspectos más duros. La película también aborda el periodo en que Rapa Nui fue administrada por el Estado chileno bajo condiciones de control y vulneración, recordando que la memoria no puede construirse sin enfrentar sus zonas más incómodas. Aun así, el tono no es de denuncia, sino de comprensión: entender el pasado para darle sentido al presente. En ese equilibrio radica uno de los mayores logros del film. “Los Hijos” no busca cerrar heridas, sino abrir preguntas. ¿Qué significa pertenecer? ¿Cómo se hereda la identidad? ¿De qué manera el pasado sigue influyendo en quienes somos? Para el propio Pakarati, la respuesta está en lo esencial: “Finalmente somos todos personas. Venimos de distintas culturas, pero los conflictos y las emociones son los mismos. Lo importante es el respeto”. El documental también refleja un momento particular para el audiovisual en la isla. Según el director, en los últimos años ha surgido una nueva generación de realizadores rapanui, lo que marca un cambio significativo en la forma en que se narran estas historias: desde la experiencia propia, con voz y mirada propia. “Los Hijos” se estrenará en cines chilenos el próximo 30 de abril, invitando al público no solo a conocer una parte fundamental de la historia del país, sino también a reconocerse en ella. Porque, en el fondo, como sugiere la película, hablar de Rapa Nui no es hablar de un territorio lejano, sino de una memoria compartida. Revisa la entrevista completa con Leonardo Pakarati en el canal de YouTube de En Palco y profundiza en el proceso creativo detrás de este potente documental.