Conversamos con los investigadores chilenos Marcelo Moya y Rodrigo Fuenzalida sobreOvnis sobre Chile: casos que desafían a la ciencia, libro que reúne algunos de los avistamientos más impactantes del país y que busca abrir el debate desde una mirada seria y documentada. El fenómeno OVNI ha sido, por décadas, un territorio donde conviven la fascinación, el misterio y también la desinformación. En ese escenario, el cine ha jugado un rol clave en construir imaginarios muchas veces alejados de la realidad. “Tiene sus pros y sus contras”, explican los autores, quienes reconocen que si bien las películas han instalado el tema en la conversación pública, también han contribuido a generar miedo y confusión sobre lo que realmente implica la investigación ufológica. Lejos de ese enfoque espectacular, el libro apuesta por un trabajo riguroso. La publicación - coescrita junto a Rodrigo Bravo - reúne casos seleccionados por su peso informativo, muchos de ellos respaldados por documentos, testimonios múltiples y registros que han sido analizados durante años. “Quisimos elegir lo más sólido, lo que realmente desafía una explicación convencional”, señalan. La obra recoge avistamientos desde distintas zonas del país, desde el norte hasta la Patagonia, incorporando también fenómenos menos conocidos como los objetos submarinos no identificados (osni). En ese sentido, Chile aparece como un territorio especialmente relevante para este tipo de estudios, no solo por su geografía extensa y su baja densidad poblacional, sino también por factores como la presencia de recursos naturales y un vasto océano que aún guarda incógnitas. Otro de los puntos que aborda el libro es el rol de las Fuerzas Armadas como testigos de estos fenómenos. Según explican, ha habido una apertura progresiva en las últimas décadas, aunque todavía persisten reticencias. “Muchos testigos tienen miedo de hablar por posibles consecuencias en sus carreras”, comentan, destacando que, aun así, existen registros y testimonios relevantes provenientes de personal militar. En paralelo, la investigación ufológica enfrenta nuevos desafíos en la era digital. La irrupción de las redes sociales y la inteligencia artificial ha facilitado la circulación de material falso o poco riguroso, lo que complica el análisis serio del fenómeno. “Hoy cualquiera puede crear una imagen creíble. Eso obliga a ser mucho más cautelosos”, advierten. Frente a este escenario, los autores insisten en la importancia de recuperar el método: investigación en terreno, análisis de contexto y, sobre todo, testimonios verificables. “El 99% del material que circula en internet no tiene valor investigativo”, aseguran. Más allá de entregar respuestas definitivas, Ovnis sobre Chile busca algo más ambicioso, invitar a mirar el fenómeno con pensamiento crítico. A través de sus páginas, no solo se exponen casos, sino también herramientas para que el lector pueda distinguir entre evidencia, error y ficción. “Este libro es una invitación a aprender a discernir”, explican. Y en ese proceso, plantean una idea clave, más que buscar certezas absolutas, el desafío está en hacerse las preguntas correctas. Porque si algo queda claro tras esta investigación, es que el misterio sigue abierto. Y, al parecer, Chile aún tiene mucho que contar. Para ver la entrevista completa con Rodrigo Fuenzalida y Marcelo Moya, visita nuestro canal de Youtube.
Charlie Clark vuelve a Chile. Pero esta vez no lo hace con una película de acción bajo el brazo, sino con una historia que -según él- le cambió la vida. El actor y empresario estadounidense visitó el país el año pasado para promocionarGreen Ghost and the Masters of the Stone, cinta que presentó ante el público chileno junto a figuras como Danny Trejo y Marko Zaror. Aquella visita lo consolidó como un invitado cercano al público local, pero también marcó -según sus propias palabras- el inicio de un proceso más profundo. Hoy regresa con un proyecto completamente distinto: el rodaje de un documental centrado en fenómenos aéreos no identificados, experiencias personales y una búsqueda espiritual que lo ha llevado desde el desierto de Atacama hasta ceremonias en la Patagonia. “Yo pensé que venía a Chile solo por mi película. Pero ahora entiendo que había algo más”, cuenta en conversación con En Palco. Una imagen en el espejo y el inicio del misterio Clark asegura que todo comenzó antes de su primer viaje al país, alrededor de 2015. En un hotel en Estados Unidos, mientras se preparaba para volar a Chile, dice haber visto en su hombro una figura que describió como “una cara no humana” y posteriormente un corazón. Afirma haber registrado imágenes que formarán parte del documental y que, desde entonces, comenzó una serie de experiencias que interpreta como mensajes. “Yo estoy limpio. No hay nada fake aquí”, sostiene. Incluso declara estar dispuesto a someterse a un detector de mentiras frente a científicos que analicen el material. Patagonia, Torres del Paine y luces en la montaña El proyecto contempla rodajes en zonas históricamente vinculadas a avistamientos, como San Pedro de Atacama, el Valle del Elqui y la Patagonia. En particular, menciona experiencias en las cercanías de Torres del Paine, donde asegura haber registrado orbes luminosos y fenómenos que califica como “impresionantes”. En uno de los relatos más llamativos, describe una estructura lumínica de gran tamaño elevándose sobre una montaña, con una apariencia que -según sus palabras- parecía “pixelada, como un videojuego antiguo”. Parte del material ya estaría siendo revisado por investigadores ligados al estudio del fenómeno OVNI en Latinoamérica. Amaru, la cosmovisión andina y un giro vital Más allá de los avistamientos, el documental explorará un eje espiritual y cultural. Clark relata una experiencia en San Pedro de Atacama donde descubrió el significado de “Amaru” , palabra que en la tradición andina representa la serpiente sagrada vinculada al mundo espiritual y a la transformación. El símbolo lo impactó profundamente: coincide con el nombre de su empresa fundada en 2001, algo que hoy interpreta como una “sincronicidad”. Desde entonces, asegura haber reforzado su conexión con ceremonias ancestrales, cantos tradicionales y comunidades indígenas, integrando esa dimensión a su vida empresarial y personal. “Estoy entendiendo mi propósito paso a paso”, afirma. Documental en desarrollo El proyecto es producido en Chile por la compañía Trío de la Luz Producciones y actualmente se encuentra en etapa de rodaje y registro de entrevistas, incluyendo la participación de investigadores internacionales. Clarke estima que el documental podría estar listo en aproximadamente un año. El título aún se mantiene en reserva. “Hay mucho más pasando de lo que pensamos”, concluye. Sea cual sea la lectura -escéptica, espiritual o científica- el nuevo proyecto de Charlie Clark no promete indiferencia. Esta vez, la acción no está en la pantalla verde ni en las coreografías de combate, sino en el cielo del sur del mundo.
Conversamos con los investigadores chilenos Marcelo Moya y Rodrigo Fuenzalida sobreOvnis sobre Chile: casos que desafían a la ciencia, libro que reúne algunos de los avistamientos más impactantes del país y que busca abrir el debate desde una mirada seria y documentada. El fenómeno OVNI ha sido, por décadas, un territorio donde conviven la fascinación, el misterio y también la desinformación. En ese escenario, el cine ha jugado un rol clave en construir imaginarios muchas veces alejados de la realidad. “Tiene sus pros y sus contras”, explican los autores, quienes reconocen que si bien las películas han instalado el tema en la conversación pública, también han contribuido a generar miedo y confusión sobre lo que realmente implica la investigación ufológica. Lejos de ese enfoque espectacular, el libro apuesta por un trabajo riguroso. La publicación - coescrita junto a Rodrigo Bravo - reúne casos seleccionados por su peso informativo, muchos de ellos respaldados por documentos, testimonios múltiples y registros que han sido analizados durante años. “Quisimos elegir lo más sólido, lo que realmente desafía una explicación convencional”, señalan. La obra recoge avistamientos desde distintas zonas del país, desde el norte hasta la Patagonia, incorporando también fenómenos menos conocidos como los objetos submarinos no identificados (osni). En ese sentido, Chile aparece como un territorio especialmente relevante para este tipo de estudios, no solo por su geografía extensa y su baja densidad poblacional, sino también por factores como la presencia de recursos naturales y un vasto océano que aún guarda incógnitas. Otro de los puntos que aborda el libro es el rol de las Fuerzas Armadas como testigos de estos fenómenos. Según explican, ha habido una apertura progresiva en las últimas décadas, aunque todavía persisten reticencias. “Muchos testigos tienen miedo de hablar por posibles consecuencias en sus carreras”, comentan, destacando que, aun así, existen registros y testimonios relevantes provenientes de personal militar. En paralelo, la investigación ufológica enfrenta nuevos desafíos en la era digital. La irrupción de las redes sociales y la inteligencia artificial ha facilitado la circulación de material falso o poco riguroso, lo que complica el análisis serio del fenómeno. “Hoy cualquiera puede crear una imagen creíble. Eso obliga a ser mucho más cautelosos”, advierten. Frente a este escenario, los autores insisten en la importancia de recuperar el método: investigación en terreno, análisis de contexto y, sobre todo, testimonios verificables. “El 99% del material que circula en internet no tiene valor investigativo”, aseguran. Más allá de entregar respuestas definitivas, Ovnis sobre Chile busca algo más ambicioso, invitar a mirar el fenómeno con pensamiento crítico. A través de sus páginas, no solo se exponen casos, sino también herramientas para que el lector pueda distinguir entre evidencia, error y ficción. “Este libro es una invitación a aprender a discernir”, explican. Y en ese proceso, plantean una idea clave, más que buscar certezas absolutas, el desafío está en hacerse las preguntas correctas. Porque si algo queda claro tras esta investigación, es que el misterio sigue abierto. Y, al parecer, Chile aún tiene mucho que contar. Para ver la entrevista completa con Rodrigo Fuenzalida y Marcelo Moya, visita nuestro canal de Youtube.
Charlie Clark vuelve a Chile. Pero esta vez no lo hace con una película de acción bajo el brazo, sino con una historia que -según él- le cambió la vida. El actor y empresario estadounidense visitó el país el año pasado para promocionarGreen Ghost and the Masters of the Stone, cinta que presentó ante el público chileno junto a figuras como Danny Trejo y Marko Zaror. Aquella visita lo consolidó como un invitado cercano al público local, pero también marcó -según sus propias palabras- el inicio de un proceso más profundo. Hoy regresa con un proyecto completamente distinto: el rodaje de un documental centrado en fenómenos aéreos no identificados, experiencias personales y una búsqueda espiritual que lo ha llevado desde el desierto de Atacama hasta ceremonias en la Patagonia. “Yo pensé que venía a Chile solo por mi película. Pero ahora entiendo que había algo más”, cuenta en conversación con En Palco. Una imagen en el espejo y el inicio del misterio Clark asegura que todo comenzó antes de su primer viaje al país, alrededor de 2015. En un hotel en Estados Unidos, mientras se preparaba para volar a Chile, dice haber visto en su hombro una figura que describió como “una cara no humana” y posteriormente un corazón. Afirma haber registrado imágenes que formarán parte del documental y que, desde entonces, comenzó una serie de experiencias que interpreta como mensajes. “Yo estoy limpio. No hay nada fake aquí”, sostiene. Incluso declara estar dispuesto a someterse a un detector de mentiras frente a científicos que analicen el material. Patagonia, Torres del Paine y luces en la montaña El proyecto contempla rodajes en zonas históricamente vinculadas a avistamientos, como San Pedro de Atacama, el Valle del Elqui y la Patagonia. En particular, menciona experiencias en las cercanías de Torres del Paine, donde asegura haber registrado orbes luminosos y fenómenos que califica como “impresionantes”. En uno de los relatos más llamativos, describe una estructura lumínica de gran tamaño elevándose sobre una montaña, con una apariencia que -según sus palabras- parecía “pixelada, como un videojuego antiguo”. Parte del material ya estaría siendo revisado por investigadores ligados al estudio del fenómeno OVNI en Latinoamérica. Amaru, la cosmovisión andina y un giro vital Más allá de los avistamientos, el documental explorará un eje espiritual y cultural. Clark relata una experiencia en San Pedro de Atacama donde descubrió el significado de “Amaru” , palabra que en la tradición andina representa la serpiente sagrada vinculada al mundo espiritual y a la transformación. El símbolo lo impactó profundamente: coincide con el nombre de su empresa fundada en 2001, algo que hoy interpreta como una “sincronicidad”. Desde entonces, asegura haber reforzado su conexión con ceremonias ancestrales, cantos tradicionales y comunidades indígenas, integrando esa dimensión a su vida empresarial y personal. “Estoy entendiendo mi propósito paso a paso”, afirma. Documental en desarrollo El proyecto es producido en Chile por la compañía Trío de la Luz Producciones y actualmente se encuentra en etapa de rodaje y registro de entrevistas, incluyendo la participación de investigadores internacionales. Clarke estima que el documental podría estar listo en aproximadamente un año. El título aún se mantiene en reserva. “Hay mucho más pasando de lo que pensamos”, concluye. Sea cual sea la lectura -escéptica, espiritual o científica- el nuevo proyecto de Charlie Clark no promete indiferencia. Esta vez, la acción no está en la pantalla verde ni en las coreografías de combate, sino en el cielo del sur del mundo.