NETFLIX La serie documental “Tyson” retrata en cuatro partes la vida del reconocido y a veces temido boxeador estadounidense. Disponible desde el 13 de octubre. En “Lo dejamos acá” unen fuerzas dos grandes de la actuación argentina, Ricardo Darín y Diego Peretti, en una comedia negra donde un psicoanalista frustrado con su profesión cruza ciertas líneas éticas para ayudar a un escritor con bloqueo creativo y problemas de alcoholismo. Estreno: 16 de octubre. El 23 de octubre estrena la cuarta temporada de “Lupin”. Assane Diop, interpretado nuevamente por Omar Sy, lleva cuatro años en prisión y planea dejar atrás su vida como ladrón para reunirse con su familia. Sin embargo, un misterioso imitador comienza a robar museos utilizando su nombre, lo que obliga a Assane a escapar para demostrar que es inocente. El thriller español “Colisión” llega a Netflix el 30 de octubre. Los acontecimientos se sitúan en plena crisis económica, cuando unos asaltantes irrumpen en un banco de Madrid, desencadenando una serie de acontecimientos imprevisibles. Lo que en principio parece un robo más se convierte en una partida de engaños, miedo y supervivencia, donde cada decisión cuenta y nadie sabe para quién trabaja. DISNEY+ La serie original juvenil “Coven Academy: El secreto de las brujas” estrena el 2 de octubre en la plataforma. Briar (Malina Pauli Weissman) es una joven de Nueva York que llega a estudiar a una academia mágica de élite, mientras intenta descubrir la misteriosa desaparición de su madre años atrás, vinculada al pasado del internado y a la directora del establecimiento, interpretada por Tiffani Thiessen. La serie de ocho episodios de Marvel, “VisionQuest”, llega el 14 de octubre a Disney+, para cerrar la trilogía iniciada por “WandaVision”, seguida de “Agatha All Along”. “Phony: La otra madre” es una serie de misterio original de Hulu que estrena el 20 de este mes, protagonizada por Connie Britton, Sam Nivola, Meera Syal, Grace Brennan, Mahaela Park, Maliq Johnson y Colter Lee. UNIVERSAL+ La serie de misterio “Murder in a Small Town” estrena su segunda temporada a partir del 14 de octubre. La esperada serie precuela de la franquicia de terror “Friday the 13th”, “Crystal Lake” , debuta en la plataforma el 16 de octubre, protagonizada por Linda Cardellini como Pamela Voorhees , la madre de Jason , quien es incapaz de superar el dolor por la muerte de su único hijo, pero que también oculta algo siniestro en su interior. “Michael Jackson: El Juicio” es una serie documental de cuatro episodios que presenta nuevos antecedentes sobre el juicio que en 2005 enfrentó al Rey del Pop. Estreno: 19 de octubre. PRIME VIDEO El 7 de octubre estrena “Carrie”, basada en la famosa novela de Stephen King del mismo nombre. Por primera vez, el libro se adapta en formato a serie y se traslada a la época actual. Esta producción está adaptada y dirigida por Mike Flanagan, y es protagonizada por Summer H. Howell, Samantha Sloyan y Siena Agudong. “Drive - The Pretenders” es una película alemana que mezcla drama y romance en el entorno del automovilismo, basada en el trabajo de la autora Tamara Lush, éxito en Wattpad. Una joven mecánica de autos de carreras llamada Sarah Jenkins finge estar comprometida con una polémica estrella del automovilismo para salvar su reputación. Aunque, secretamente, ella desea una oportunidad para participar en carreras. Estreno: 28 de octubre. PARAMOUNT+ El 15 de octubre regresa con una nueva temporada “Tulsa King”, protagonizada por Sylvester Stallone. La segunda temporada de “Dexter: Resurrección” llega el 30 de octubre a Paramount+. La trama da un salto temporal en el que Dexter Morgan se encuentra en Nueva York, lidiando con nuevos asesinos y una inesperada crisis personal.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
La obra de Mercedes Ron, autora de la saga Culpables, llega nuevamente a Prime Video con esta bilogía que comienza con “Enfrentados: Marfil”, una historia de amor, acción y mentiras. Marfil Cortés es una joven española, millonaria y rebelde, que estudia danza en Nueva York, pese a que su padre la envió allí para estudiar otra carrera. Un día cualquiera es secuestrada en plena calle, aunque permanece retenida por poco tiempo. El hecho lleva a su padre, un poderoso hombre de negocios que guarda más de un secreto, a contratarle un guardaespaldas a tiempo completo: Sebastian Moore. Fastidiada con la idea, Marfil se resiste a tener a alguien vigilándola las 24 horas del día, mientras todo parece indicar que Sebastian también tiene sus propios secretos e intereses detrás de este trabajo. Y, como del odio al amor hay un solo paso, ambos pronto se verán envueltos en situaciones cargadas de tensión sexual que los acercarán cada vez más. La trama, en general, resulta bastante conocida y recuerda, de cierta manera, a la telenovela argentina “Amor en Custodia” y a sus posteriores remakes mexicanos. Además, está cargada de clichés propios del género, lo que permite predecir fácilmente buena parte de lo que ocurrirá, incluso sin haber leído el libro. Los protagonistas, Ester Expósito como Marfil y Hugo Diego García como Sebastian, poseen una buena química en pantalla, lo que juega a favor de la producción. Otro punto positivo es su banda sonora, que incorpora algunos clásicos como “Part-Time Lover” de Stevie Wonder. A pesar de sus falencias de guion y algunos problemas de continuidad, la serie funciona para su público objetivo, o sea quienes disfrutaron del libro y quienes gustan de las historias románticas del tipo enemies to lovers. “Enfrentados: Marfil” llega a Prime Video el 9 de septiembre.
En noviembre de 1992, Argentina entera se remeció con el brutal asesinato de una dueña de casa en La Plata, su madre y sus dos hijas veinteañeras, a manos del jefe de hogar: Ricardo Barreda , un aparentemente tranquilo odontólogo. Más allá de la brutalidad de los crímenes, lo que ocurrió después se convirtió en un verdadero torbellino mediático. Barreda, quien en un comienzo aseguró que las cuatro mujeres habían sido víctimas de un robo, terminó reconociendo su culpabilidad, pero argumentando que durante años había sido constantemente humillado, invisibilizado y maltratado por las mujeres de su familia. Una defensa que dividió a la opinión pública y que incluso llevó a muchos hombres a verlo como una suerte de valiente que se había rebelado contra su entorno. Pero, ¿puede algún tipo de humillación o maltrato justificar el asesinato de cuatro personas? Durante el juicio, además, las personas que conocían a la familia describieron a Barreda como un hombre frío y distante con su entorno, que mantenía relaciones extramaritales y que incluso se paseaba públicamente con sus amantes. En contraste, de Gladys, su esposa; de su madre y de sus hijas solo existían buenas referencias. Las jóvenes, además, estaban a punto de comenzar una nueva etapa de sus vidas. Cecilia, la mayor, era odontóloga como su padre y estaba por irse de la casa para vivir con su novio. Adriana, por su parte, era restauradora de arte y estaba próxima a casarse. Sus proyectos de vida y su inminente salida del hogar incluso aparecen como uno de los posibles elementos que pudieron gatillar el crimen. La cinta, dirigida por Daniela Goggi (“Abzurdah”, “El hilo rojo”, “María Marta: el crimen del country”), utiliza dos líneas temporales: por una parte, el juicio de Barreda y, por otra, la vida de estas cuatro mujeres antes de los asesinatos. Y es precisamente ahí donde la película adquiere mayor valor. Porque de ellas se sabía poco. El enorme festín mediático que se generó alrededor del caso terminó concentrándose en el asesino, mientras sus víctimas quedaron relegadas a un segundo plano. Todo esto, además, ocurrió en una época en la que el concepto de femicidio ni siquiera formaba parte del lenguaje cotidiano. “Barreda” intenta devolverles ese espacio, reconstruyendo sus personalidades, sus vínculos y sus proyectos a partir de los testimonios de personas que las conocieron y compartieron con ellas. Más que convertirlas únicamente en víctimas, busca mostrarlas como mujeres con historias, sueños y vidas propias que fueron brutalmente interrumpidas. En paralelo, la película retrata a Barreda como un hombre marcado por la misoginia, el narcisismo y una profunda frialdad frente a sus propios actos. Su capacidad de manipulación y la manera en que logró instalar su versión de los hechos exponen también algo mucho más incómodo: cómo una sociedad puede llegar a justificar la violencia cuando quien la ejerce consigue presentarse como víctima. “Barreda” es, finalmente, una reflexión sobre la violencia de género, las distintas formas que puede adoptar el maltrato y la facilidad con que una historia puede ser distorsionada cuando quien tiene la voz más fuerte consigue apropiarse del relato. Porque detrás del nombre de Barreda hubo cuatro mujeres cuyas vidas quedaron reducidas durante años a una noticia policial. Esta película intenta, precisamente, devolverles algo que el crimen y el posterior espectáculo mediático les arrebataron: su propia historia. Para terminar, cabe destacar el elenco principal que compone esta película. Luis Machín entrega una perturbadora interpretación del asesino, mientras Carla Peterson y Mercedes Morán hacen lo suyo -como siempre- en el rol de Gladys y la suegra, respectivamente. Las hijas, Cecilia y Adriana, también quedan en buena manos, representadas por Maite Lanata y Margarita Páez, esta última hija del músico Fito Páez. “Barreda” está disponible en Prime Video desde el 28 de agosto.
NETFLIX La serie documental “Tyson” retrata en cuatro partes la vida del reconocido y a veces temido boxeador estadounidense. Disponible desde el 13 de octubre. En “Lo dejamos acá” unen fuerzas dos grandes de la actuación argentina, Ricardo Darín y Diego Peretti, en una comedia negra donde un psicoanalista frustrado con su profesión cruza ciertas líneas éticas para ayudar a un escritor con bloqueo creativo y problemas de alcoholismo. Estreno: 16 de octubre. El 23 de octubre estrena la cuarta temporada de “Lupin”. Assane Diop, interpretado nuevamente por Omar Sy, lleva cuatro años en prisión y planea dejar atrás su vida como ladrón para reunirse con su familia. Sin embargo, un misterioso imitador comienza a robar museos utilizando su nombre, lo que obliga a Assane a escapar para demostrar que es inocente. El thriller español “Colisión” llega a Netflix el 30 de octubre. Los acontecimientos se sitúan en plena crisis económica, cuando unos asaltantes irrumpen en un banco de Madrid, desencadenando una serie de acontecimientos imprevisibles. Lo que en principio parece un robo más se convierte en una partida de engaños, miedo y supervivencia, donde cada decisión cuenta y nadie sabe para quién trabaja. DISNEY+ La serie original juvenil “Coven Academy: El secreto de las brujas” estrena el 2 de octubre en la plataforma. Briar (Malina Pauli Weissman) es una joven de Nueva York que llega a estudiar a una academia mágica de élite, mientras intenta descubrir la misteriosa desaparición de su madre años atrás, vinculada al pasado del internado y a la directora del establecimiento, interpretada por Tiffani Thiessen. La serie de ocho episodios de Marvel, “VisionQuest”, llega el 14 de octubre a Disney+, para cerrar la trilogía iniciada por “WandaVision”, seguida de “Agatha All Along”. “Phony: La otra madre” es una serie de misterio original de Hulu que estrena el 20 de este mes, protagonizada por Connie Britton, Sam Nivola, Meera Syal, Grace Brennan, Mahaela Park, Maliq Johnson y Colter Lee. UNIVERSAL+ La serie de misterio “Murder in a Small Town” estrena su segunda temporada a partir del 14 de octubre. La esperada serie precuela de la franquicia de terror “Friday the 13th”, “Crystal Lake” , debuta en la plataforma el 16 de octubre, protagonizada por Linda Cardellini como Pamela Voorhees , la madre de Jason , quien es incapaz de superar el dolor por la muerte de su único hijo, pero que también oculta algo siniestro en su interior. “Michael Jackson: El Juicio” es una serie documental de cuatro episodios que presenta nuevos antecedentes sobre el juicio que en 2005 enfrentó al Rey del Pop. Estreno: 19 de octubre. PRIME VIDEO El 7 de octubre estrena “Carrie”, basada en la famosa novela de Stephen King del mismo nombre. Por primera vez, el libro se adapta en formato a serie y se traslada a la época actual. Esta producción está adaptada y dirigida por Mike Flanagan, y es protagonizada por Summer H. Howell, Samantha Sloyan y Siena Agudong. “Drive - The Pretenders” es una película alemana que mezcla drama y romance en el entorno del automovilismo, basada en el trabajo de la autora Tamara Lush, éxito en Wattpad. Una joven mecánica de autos de carreras llamada Sarah Jenkins finge estar comprometida con una polémica estrella del automovilismo para salvar su reputación. Aunque, secretamente, ella desea una oportunidad para participar en carreras. Estreno: 28 de octubre. PARAMOUNT+ El 15 de octubre regresa con una nueva temporada “Tulsa King”, protagonizada por Sylvester Stallone. La segunda temporada de “Dexter: Resurrección” llega el 30 de octubre a Paramount+. La trama da un salto temporal en el que Dexter Morgan se encuentra en Nueva York, lidiando con nuevos asesinos y una inesperada crisis personal.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
La obra de Mercedes Ron, autora de la saga Culpables, llega nuevamente a Prime Video con esta bilogía que comienza con “Enfrentados: Marfil”, una historia de amor, acción y mentiras. Marfil Cortés es una joven española, millonaria y rebelde, que estudia danza en Nueva York, pese a que su padre la envió allí para estudiar otra carrera. Un día cualquiera es secuestrada en plena calle, aunque permanece retenida por poco tiempo. El hecho lleva a su padre, un poderoso hombre de negocios que guarda más de un secreto, a contratarle un guardaespaldas a tiempo completo: Sebastian Moore. Fastidiada con la idea, Marfil se resiste a tener a alguien vigilándola las 24 horas del día, mientras todo parece indicar que Sebastian también tiene sus propios secretos e intereses detrás de este trabajo. Y, como del odio al amor hay un solo paso, ambos pronto se verán envueltos en situaciones cargadas de tensión sexual que los acercarán cada vez más. La trama, en general, resulta bastante conocida y recuerda, de cierta manera, a la telenovela argentina “Amor en Custodia” y a sus posteriores remakes mexicanos. Además, está cargada de clichés propios del género, lo que permite predecir fácilmente buena parte de lo que ocurrirá, incluso sin haber leído el libro. Los protagonistas, Ester Expósito como Marfil y Hugo Diego García como Sebastian, poseen una buena química en pantalla, lo que juega a favor de la producción. Otro punto positivo es su banda sonora, que incorpora algunos clásicos como “Part-Time Lover” de Stevie Wonder. A pesar de sus falencias de guion y algunos problemas de continuidad, la serie funciona para su público objetivo, o sea quienes disfrutaron del libro y quienes gustan de las historias románticas del tipo enemies to lovers. “Enfrentados: Marfil” llega a Prime Video el 9 de septiembre.
En noviembre de 1992, Argentina entera se remeció con el brutal asesinato de una dueña de casa en La Plata, su madre y sus dos hijas veinteañeras, a manos del jefe de hogar: Ricardo Barreda , un aparentemente tranquilo odontólogo. Más allá de la brutalidad de los crímenes, lo que ocurrió después se convirtió en un verdadero torbellino mediático. Barreda, quien en un comienzo aseguró que las cuatro mujeres habían sido víctimas de un robo, terminó reconociendo su culpabilidad, pero argumentando que durante años había sido constantemente humillado, invisibilizado y maltratado por las mujeres de su familia. Una defensa que dividió a la opinión pública y que incluso llevó a muchos hombres a verlo como una suerte de valiente que se había rebelado contra su entorno. Pero, ¿puede algún tipo de humillación o maltrato justificar el asesinato de cuatro personas? Durante el juicio, además, las personas que conocían a la familia describieron a Barreda como un hombre frío y distante con su entorno, que mantenía relaciones extramaritales y que incluso se paseaba públicamente con sus amantes. En contraste, de Gladys, su esposa; de su madre y de sus hijas solo existían buenas referencias. Las jóvenes, además, estaban a punto de comenzar una nueva etapa de sus vidas. Cecilia, la mayor, era odontóloga como su padre y estaba por irse de la casa para vivir con su novio. Adriana, por su parte, era restauradora de arte y estaba próxima a casarse. Sus proyectos de vida y su inminente salida del hogar incluso aparecen como uno de los posibles elementos que pudieron gatillar el crimen. La cinta, dirigida por Daniela Goggi (“Abzurdah”, “El hilo rojo”, “María Marta: el crimen del country”), utiliza dos líneas temporales: por una parte, el juicio de Barreda y, por otra, la vida de estas cuatro mujeres antes de los asesinatos. Y es precisamente ahí donde la película adquiere mayor valor. Porque de ellas se sabía poco. El enorme festín mediático que se generó alrededor del caso terminó concentrándose en el asesino, mientras sus víctimas quedaron relegadas a un segundo plano. Todo esto, además, ocurrió en una época en la que el concepto de femicidio ni siquiera formaba parte del lenguaje cotidiano. “Barreda” intenta devolverles ese espacio, reconstruyendo sus personalidades, sus vínculos y sus proyectos a partir de los testimonios de personas que las conocieron y compartieron con ellas. Más que convertirlas únicamente en víctimas, busca mostrarlas como mujeres con historias, sueños y vidas propias que fueron brutalmente interrumpidas. En paralelo, la película retrata a Barreda como un hombre marcado por la misoginia, el narcisismo y una profunda frialdad frente a sus propios actos. Su capacidad de manipulación y la manera en que logró instalar su versión de los hechos exponen también algo mucho más incómodo: cómo una sociedad puede llegar a justificar la violencia cuando quien la ejerce consigue presentarse como víctima. “Barreda” es, finalmente, una reflexión sobre la violencia de género, las distintas formas que puede adoptar el maltrato y la facilidad con que una historia puede ser distorsionada cuando quien tiene la voz más fuerte consigue apropiarse del relato. Porque detrás del nombre de Barreda hubo cuatro mujeres cuyas vidas quedaron reducidas durante años a una noticia policial. Esta película intenta, precisamente, devolverles algo que el crimen y el posterior espectáculo mediático les arrebataron: su propia historia. Para terminar, cabe destacar el elenco principal que compone esta película. Luis Machín entrega una perturbadora interpretación del asesino, mientras Carla Peterson y Mercedes Morán hacen lo suyo -como siempre- en el rol de Gladys y la suegra, respectivamente. Las hijas, Cecilia y Adriana, también quedan en buena manos, representadas por Maite Lanata y Margarita Páez, esta última hija del músico Fito Páez. “Barreda” está disponible en Prime Video desde el 28 de agosto.