En noviembre de este año se cumple medio siglo desde que Brian De Palma tiñó de rojo la pantalla grande con Carrie (1976). A 50 años de su estreno, la primera adaptación cinematográfica de la obra de Stephen King no solo se mantiene como una pieza icónica del terror, sino que sigue siendo el estándar con el que se mide cualquier intento de revivir la tragedia de Carrietta White. La excusa para volver a este clásico no viene solo de la mano del aniversario fílmico. El año pasado, Penguin Random House lanzó una hermosa edición especial de tapa dura del libro con un prólogo de Margaret Atwood -junto a otros tres títulos del autor- convirtiéndose en la invitación perfecta para revisitar la novela que lo inició todo y descubrir cómo una historia sobre el dolor, el aislamiento y la venganza adolescente sigue más vigente que nunca. El origen: De la basura a la consagración Publicada en 1974, Carrie fue la primera novela de King editada por una editorial grande. Sin embargo, estuvo a punto de no existir. Frustrado por no lograr plasmar adecuadamente la enajenación que sufren los adolescentes distintos a la mayoría en su etapa escolar, King tiró el primer manuscrito a la basura. Fue su esposa Tabitha quien rescató las páginas, las leyó a escondidas y lo convenció de seguir. El éxito fue rotundo y el libro, dedicado a ella, catapultó la carrera del maestro del terror. El libro es una experiencia fascinante que expone los hechos a través de diversas crónicas, mezclando el punto de vista del libro escrito por la única sobreviviente Sue Snell, recortes de prensa e investigaciones policiales. Este formato coral y fragmentado le otorga un realismo espeluznante a la narrativa. Cuando la historia llegó a manos de Brian De Palma, el guionista Lawrence D. Cohen optó por un camino distint o: estructurar la historia de manera lineal. El resultado fue una película que, si bien es muy fiel a los diálogos y hechos esenciales (como el cruel baño de sangre de chancho en el baile de graduación), cambia sutilmente las psicologías de los personajes. En la novela, Carrie alberga mucha más rabia interior y tiene un dejo malévolo. En la película de De Palma, Sissy Spacek (quien logró una nominación al Oscar, al igual que Piper Laurie como su fanática madre) nos entrega una Carrie mucho más inocente, bondadosa y vulnerable, generando una compasión absoluta en el espectador. Otras diferencias sutiles asoman en detalles: en el libro, el personaje de Billy (interpretado por John Travolta en el cine) tiene una maldad intrínseca mucho mayor, mientras que en la cinta se ve más como un rebelde que sigue el juego de su insoportable novia Chris (Nancy Allen). Además, los orígenes del abandono paterno cambian, en la cinta el padre huye con otra mujer aparentemente cansado del delirio religioso de su mujer, pero en el texto original muere en un accidente cuando Carrie tenía apenas tres años. Ambas obras, libro y película de 1976, se complementan a la perfección : el primero es la minuciosa base de datos psicológica y coral, y la segunda es el drama humano y visual llevado a la perfección. Las secuelas y remakes que nadie pidió Lamentablemente, el peso de la cinta original dio pie a otras versiones bastante desafortunadas a lo largo de las décadas: The Rage: Carrie 2 (1999): Una secuela directa de la película del 76, totalmente innecesaria. No adapta la obra de King, sino que inventa a Rachel Lang (Emily Bergl), una adolescente marginada que resulta ser la media hermana menor de Carrie (algo ilógico considerando que en la obra original no tiene hermanos). Tras el suicidio de su mejor amiga, Rachel desata su propia venganza telequinética. El único puente real con la original es la actriz Amy Irving, quien retoma su rol como Sue Snell, quien intenta nuevamente ayudar a la protagonista. Carrie (2002): Un telefilme con guion de Bryan Fuller (Hannibal). Aunque intentó emular el formato de falso documental y crónicas del libro mediante flashbacks e interrogatorios, falló rotundamente por su pobre nivel técnico y actuaciones deficientes (especialmente la protagonista Angela Bettis, que imitaba burdamente a Spacek). Como originalmente iba a ser el piloto de una serie que nunca se concretó, posee el cambio más imperdonable de la saga, Carrie sobrevive al trágico e icónico final. Carrie (2013): Dirigida por Kimberly Peirce y protagonizada por Chloë Grace Moretz y Julianne Moore. Esta versión actualizó el entorno al incorporar redes sociales y ciberbullying como, por ejemplo, el incidente de las duchas es grabado con celular. Sin embargo, a pesar de sus buenos efectos especiales, no logró distanciarse de la estructura de la película de 1976, sintiéndose como un remake con poco que aportar, además que la actuación de Chloë Grace Moretz dejó bastante que desear. La nueva era: La visión de Mike Flanagan Y cuando pensábamos que la historia ya no daba para más, el ecosistema del streaming nos trae la gran novedad del mes. Este 7 de octubre se estrena en Prime Video una nueva serie sobre Carrie, y hay quizás razones de sobra para tener fe: el proyecto está en manos del aclamado realizador Mike Flanagan (The Haunting of Hill House, Midnight Mass), quien además dirige cuatro episodios, contando con el propio Stephen King como productor ejecutivo. Producida por Amazon MGM Studios, esta serie de ocho episodios promete ser una reinvención audaz y oportuna. La trama nos presentará a una Carrie White interpretada por Summer H. Howell, en su primer gran rol, quien debe enfrentar el implacable mundo de la escuela pública actual tras la muerte de su padre. Aquí, el despertar de los poderes telequinéticos de Carrie chocará de frente con la crueldad cotidiana de la era de las redes sociales, en medio de un caso de acoso que se vuelve viral. El elenco lo completan Samantha Sloyan como la temible madre Margaret White, Siena Agudong como Sue Snell, Alison Thornton como Chris Hargensen, y un rostro conocido del terror como Matthew Lillard en el rol del director del colegio. Según anuncian sus creadores, la serie buscará profundizar en las pequeñas elecciones cotidianas que construyen el camino hacia esa trágica noche de graduación, planteando una reflexión profundamente humana, frente a la bondad y la crueldad, ¿estamos presenciando el nacimiento de una heroína, de un monstruo, o de algo mucho más complejo? A 50 años del gran hito de De Palma, Carrie vuelve a mancharse de sangre. Solo queda ver si esta nueva adaptación logra, por fin, estar a la altura de la reina del baile original.
NETFLIX La serie documental “Tyson” retrata en cuatro partes la vida del reconocido y a veces temido boxeador estadounidense. Disponible desde el 13 de octubre. En “Lo dejamos acá” unen fuerzas dos grandes de la actuación argentina, Ricardo Darín y Diego Peretti, en una comedia negra donde un psicoanalista frustrado con su profesión cruza ciertas líneas éticas para ayudar a un escritor con bloqueo creativo y problemas de alcoholismo. Estreno: 16 de octubre. El 23 de octubre estrena la cuarta temporada de “Lupin”. Assane Diop, interpretado nuevamente por Omar Sy, lleva cuatro años en prisión y planea dejar atrás su vida como ladrón para reunirse con su familia. Sin embargo, un misterioso imitador comienza a robar museos utilizando su nombre, lo que obliga a Assane a escapar para demostrar que es inocente. El thriller español “Colisión” llega a Netflix el 30 de octubre. Los acontecimientos se sitúan en plena crisis económica, cuando unos asaltantes irrumpen en un banco de Madrid, desencadenando una serie de acontecimientos imprevisibles. Lo que en principio parece un robo más se convierte en una partida de engaños, miedo y supervivencia, donde cada decisión cuenta y nadie sabe para quién trabaja. DISNEY+ La serie original juvenil “Coven Academy: El secreto de las brujas” estrena el 2 de octubre en la plataforma. Briar (Malina Pauli Weissman) es una joven de Nueva York que llega a estudiar a una academia mágica de élite, mientras intenta descubrir la misteriosa desaparición de su madre años atrás, vinculada al pasado del internado y a la directora del establecimiento, interpretada por Tiffani Thiessen. La serie de ocho episodios de Marvel, “VisionQuest”, llega el 14 de octubre a Disney+, para cerrar la trilogía iniciada por “WandaVision”, seguida de “Agatha All Along”. “Phony: La otra madre” es una serie de misterio original de Hulu que estrena el 20 de este mes, protagonizada por Connie Britton, Sam Nivola, Meera Syal, Grace Brennan, Mahaela Park, Maliq Johnson y Colter Lee. UNIVERSAL+ La serie de misterio “Murder in a Small Town” estrena su segunda temporada a partir del 14 de octubre. La esperada serie precuela de la franquicia de terror “Friday the 13th”, “Crystal Lake” , debuta en la plataforma el 16 de octubre, protagonizada por Linda Cardellini como Pamela Voorhees , la madre de Jason , quien es incapaz de superar el dolor por la muerte de su único hijo, pero que también oculta algo siniestro en su interior. “Michael Jackson: El Juicio” es una serie documental de cuatro episodios que presenta nuevos antecedentes sobre el juicio que en 2005 enfrentó al Rey del Pop. Estreno: 19 de octubre. PRIME VIDEO El 7 de octubre estrena “Carrie”, basada en la famosa novela de Stephen King del mismo nombre. Por primera vez, el libro se adapta en formato a serie y se traslada a la época actual. Esta producción está adaptada y dirigida por Mike Flanagan, y es protagonizada por Summer H. Howell, Samantha Sloyan y Siena Agudong. “Drive - The Pretenders” es una película alemana que mezcla drama y romance en el entorno del automovilismo, basada en el trabajo de la autora Tamara Lush, éxito en Wattpad. Una joven mecánica de autos de carreras llamada Sarah Jenkins finge estar comprometida con una polémica estrella del automovilismo para salvar su reputación. Aunque, secretamente, ella desea una oportunidad para participar en carreras. Estreno: 28 de octubre. PARAMOUNT+ El 15 de octubre regresa con una nueva temporada “Tulsa King”, protagonizada por Sylvester Stallone. La segunda temporada de “Dexter: Resurrección” llega el 30 de octubre a Paramount+. La trama da un salto temporal en el que Dexter Morgan se encuentra en Nueva York, lidiando con nuevos asesinos y una inesperada crisis personal.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
La obra de Mercedes Ron, autora de la saga Culpables, llega nuevamente a Prime Video con esta bilogía que comienza con “Enfrentados: Marfil”, una historia de amor, acción y mentiras. Marfil Cortés es una joven española, millonaria y rebelde, que estudia danza en Nueva York, pese a que su padre la envió allí para estudiar otra carrera. Un día cualquiera es secuestrada en plena calle, aunque permanece retenida por poco tiempo. El hecho lleva a su padre, un poderoso hombre de negocios que guarda más de un secreto, a contratarle un guardaespaldas a tiempo completo: Sebastian Moore. Fastidiada con la idea, Marfil se resiste a tener a alguien vigilándola las 24 horas del día, mientras todo parece indicar que Sebastian también tiene sus propios secretos e intereses detrás de este trabajo. Y, como del odio al amor hay un solo paso, ambos pronto se verán envueltos en situaciones cargadas de tensión sexual que los acercarán cada vez más. La trama, en general, resulta bastante conocida y recuerda, de cierta manera, a la telenovela argentina “Amor en Custodia” y a sus posteriores remakes mexicanos. Además, está cargada de clichés propios del género, lo que permite predecir fácilmente buena parte de lo que ocurrirá, incluso sin haber leído el libro. Los protagonistas, Ester Expósito como Marfil y Hugo Diego García como Sebastian, poseen una buena química en pantalla, lo que juega a favor de la producción. Otro punto positivo es su banda sonora, que incorpora algunos clásicos como “Part-Time Lover” de Stevie Wonder. A pesar de sus falencias de guion y algunos problemas de continuidad, la serie funciona para su público objetivo, o sea quienes disfrutaron del libro y quienes gustan de las historias románticas del tipo enemies to lovers. “Enfrentados: Marfil” llega a Prime Video el 9 de septiembre.
En noviembre de este año se cumple medio siglo desde que Brian De Palma tiñó de rojo la pantalla grande con Carrie (1976). A 50 años de su estreno, la primera adaptación cinematográfica de la obra de Stephen King no solo se mantiene como una pieza icónica del terror, sino que sigue siendo el estándar con el que se mide cualquier intento de revivir la tragedia de Carrietta White. La excusa para volver a este clásico no viene solo de la mano del aniversario fílmico. El año pasado, Penguin Random House lanzó una hermosa edición especial de tapa dura del libro con un prólogo de Margaret Atwood -junto a otros tres títulos del autor- convirtiéndose en la invitación perfecta para revisitar la novela que lo inició todo y descubrir cómo una historia sobre el dolor, el aislamiento y la venganza adolescente sigue más vigente que nunca. El origen: De la basura a la consagración Publicada en 1974, Carrie fue la primera novela de King editada por una editorial grande. Sin embargo, estuvo a punto de no existir. Frustrado por no lograr plasmar adecuadamente la enajenación que sufren los adolescentes distintos a la mayoría en su etapa escolar, King tiró el primer manuscrito a la basura. Fue su esposa Tabitha quien rescató las páginas, las leyó a escondidas y lo convenció de seguir. El éxito fue rotundo y el libro, dedicado a ella, catapultó la carrera del maestro del terror. El libro es una experiencia fascinante que expone los hechos a través de diversas crónicas, mezclando el punto de vista del libro escrito por la única sobreviviente Sue Snell, recortes de prensa e investigaciones policiales. Este formato coral y fragmentado le otorga un realismo espeluznante a la narrativa. Cuando la historia llegó a manos de Brian De Palma, el guionista Lawrence D. Cohen optó por un camino distint o: estructurar la historia de manera lineal. El resultado fue una película que, si bien es muy fiel a los diálogos y hechos esenciales (como el cruel baño de sangre de chancho en el baile de graduación), cambia sutilmente las psicologías de los personajes. En la novela, Carrie alberga mucha más rabia interior y tiene un dejo malévolo. En la película de De Palma, Sissy Spacek (quien logró una nominación al Oscar, al igual que Piper Laurie como su fanática madre) nos entrega una Carrie mucho más inocente, bondadosa y vulnerable, generando una compasión absoluta en el espectador. Otras diferencias sutiles asoman en detalles: en el libro, el personaje de Billy (interpretado por John Travolta en el cine) tiene una maldad intrínseca mucho mayor, mientras que en la cinta se ve más como un rebelde que sigue el juego de su insoportable novia Chris (Nancy Allen). Además, los orígenes del abandono paterno cambian, en la cinta el padre huye con otra mujer aparentemente cansado del delirio religioso de su mujer, pero en el texto original muere en un accidente cuando Carrie tenía apenas tres años. Ambas obras, libro y película de 1976, se complementan a la perfección : el primero es la minuciosa base de datos psicológica y coral, y la segunda es el drama humano y visual llevado a la perfección. Las secuelas y remakes que nadie pidió Lamentablemente, el peso de la cinta original dio pie a otras versiones bastante desafortunadas a lo largo de las décadas: The Rage: Carrie 2 (1999): Una secuela directa de la película del 76, totalmente innecesaria. No adapta la obra de King, sino que inventa a Rachel Lang (Emily Bergl), una adolescente marginada que resulta ser la media hermana menor de Carrie (algo ilógico considerando que en la obra original no tiene hermanos). Tras el suicidio de su mejor amiga, Rachel desata su propia venganza telequinética. El único puente real con la original es la actriz Amy Irving, quien retoma su rol como Sue Snell, quien intenta nuevamente ayudar a la protagonista. Carrie (2002): Un telefilme con guion de Bryan Fuller (Hannibal). Aunque intentó emular el formato de falso documental y crónicas del libro mediante flashbacks e interrogatorios, falló rotundamente por su pobre nivel técnico y actuaciones deficientes (especialmente la protagonista Angela Bettis, que imitaba burdamente a Spacek). Como originalmente iba a ser el piloto de una serie que nunca se concretó, posee el cambio más imperdonable de la saga, Carrie sobrevive al trágico e icónico final. Carrie (2013): Dirigida por Kimberly Peirce y protagonizada por Chloë Grace Moretz y Julianne Moore. Esta versión actualizó el entorno al incorporar redes sociales y ciberbullying como, por ejemplo, el incidente de las duchas es grabado con celular. Sin embargo, a pesar de sus buenos efectos especiales, no logró distanciarse de la estructura de la película de 1976, sintiéndose como un remake con poco que aportar, además que la actuación de Chloë Grace Moretz dejó bastante que desear. La nueva era: La visión de Mike Flanagan Y cuando pensábamos que la historia ya no daba para más, el ecosistema del streaming nos trae la gran novedad del mes. Este 7 de octubre se estrena en Prime Video una nueva serie sobre Carrie, y hay quizás razones de sobra para tener fe: el proyecto está en manos del aclamado realizador Mike Flanagan (The Haunting of Hill House, Midnight Mass), quien además dirige cuatro episodios, contando con el propio Stephen King como productor ejecutivo. Producida por Amazon MGM Studios, esta serie de ocho episodios promete ser una reinvención audaz y oportuna. La trama nos presentará a una Carrie White interpretada por Summer H. Howell, en su primer gran rol, quien debe enfrentar el implacable mundo de la escuela pública actual tras la muerte de su padre. Aquí, el despertar de los poderes telequinéticos de Carrie chocará de frente con la crueldad cotidiana de la era de las redes sociales, en medio de un caso de acoso que se vuelve viral. El elenco lo completan Samantha Sloyan como la temible madre Margaret White, Siena Agudong como Sue Snell, Alison Thornton como Chris Hargensen, y un rostro conocido del terror como Matthew Lillard en el rol del director del colegio. Según anuncian sus creadores, la serie buscará profundizar en las pequeñas elecciones cotidianas que construyen el camino hacia esa trágica noche de graduación, planteando una reflexión profundamente humana, frente a la bondad y la crueldad, ¿estamos presenciando el nacimiento de una heroína, de un monstruo, o de algo mucho más complejo? A 50 años del gran hito de De Palma, Carrie vuelve a mancharse de sangre. Solo queda ver si esta nueva adaptación logra, por fin, estar a la altura de la reina del baile original.
NETFLIX La serie documental “Tyson” retrata en cuatro partes la vida del reconocido y a veces temido boxeador estadounidense. Disponible desde el 13 de octubre. En “Lo dejamos acá” unen fuerzas dos grandes de la actuación argentina, Ricardo Darín y Diego Peretti, en una comedia negra donde un psicoanalista frustrado con su profesión cruza ciertas líneas éticas para ayudar a un escritor con bloqueo creativo y problemas de alcoholismo. Estreno: 16 de octubre. El 23 de octubre estrena la cuarta temporada de “Lupin”. Assane Diop, interpretado nuevamente por Omar Sy, lleva cuatro años en prisión y planea dejar atrás su vida como ladrón para reunirse con su familia. Sin embargo, un misterioso imitador comienza a robar museos utilizando su nombre, lo que obliga a Assane a escapar para demostrar que es inocente. El thriller español “Colisión” llega a Netflix el 30 de octubre. Los acontecimientos se sitúan en plena crisis económica, cuando unos asaltantes irrumpen en un banco de Madrid, desencadenando una serie de acontecimientos imprevisibles. Lo que en principio parece un robo más se convierte en una partida de engaños, miedo y supervivencia, donde cada decisión cuenta y nadie sabe para quién trabaja. DISNEY+ La serie original juvenil “Coven Academy: El secreto de las brujas” estrena el 2 de octubre en la plataforma. Briar (Malina Pauli Weissman) es una joven de Nueva York que llega a estudiar a una academia mágica de élite, mientras intenta descubrir la misteriosa desaparición de su madre años atrás, vinculada al pasado del internado y a la directora del establecimiento, interpretada por Tiffani Thiessen. La serie de ocho episodios de Marvel, “VisionQuest”, llega el 14 de octubre a Disney+, para cerrar la trilogía iniciada por “WandaVision”, seguida de “Agatha All Along”. “Phony: La otra madre” es una serie de misterio original de Hulu que estrena el 20 de este mes, protagonizada por Connie Britton, Sam Nivola, Meera Syal, Grace Brennan, Mahaela Park, Maliq Johnson y Colter Lee. UNIVERSAL+ La serie de misterio “Murder in a Small Town” estrena su segunda temporada a partir del 14 de octubre. La esperada serie precuela de la franquicia de terror “Friday the 13th”, “Crystal Lake” , debuta en la plataforma el 16 de octubre, protagonizada por Linda Cardellini como Pamela Voorhees , la madre de Jason , quien es incapaz de superar el dolor por la muerte de su único hijo, pero que también oculta algo siniestro en su interior. “Michael Jackson: El Juicio” es una serie documental de cuatro episodios que presenta nuevos antecedentes sobre el juicio que en 2005 enfrentó al Rey del Pop. Estreno: 19 de octubre. PRIME VIDEO El 7 de octubre estrena “Carrie”, basada en la famosa novela de Stephen King del mismo nombre. Por primera vez, el libro se adapta en formato a serie y se traslada a la época actual. Esta producción está adaptada y dirigida por Mike Flanagan, y es protagonizada por Summer H. Howell, Samantha Sloyan y Siena Agudong. “Drive - The Pretenders” es una película alemana que mezcla drama y romance en el entorno del automovilismo, basada en el trabajo de la autora Tamara Lush, éxito en Wattpad. Una joven mecánica de autos de carreras llamada Sarah Jenkins finge estar comprometida con una polémica estrella del automovilismo para salvar su reputación. Aunque, secretamente, ella desea una oportunidad para participar en carreras. Estreno: 28 de octubre. PARAMOUNT+ El 15 de octubre regresa con una nueva temporada “Tulsa King”, protagonizada por Sylvester Stallone. La segunda temporada de “Dexter: Resurrección” llega el 30 de octubre a Paramount+. La trama da un salto temporal en el que Dexter Morgan se encuentra en Nueva York, lidiando con nuevos asesinos y una inesperada crisis personal.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
La obra de Mercedes Ron, autora de la saga Culpables, llega nuevamente a Prime Video con esta bilogía que comienza con “Enfrentados: Marfil”, una historia de amor, acción y mentiras. Marfil Cortés es una joven española, millonaria y rebelde, que estudia danza en Nueva York, pese a que su padre la envió allí para estudiar otra carrera. Un día cualquiera es secuestrada en plena calle, aunque permanece retenida por poco tiempo. El hecho lleva a su padre, un poderoso hombre de negocios que guarda más de un secreto, a contratarle un guardaespaldas a tiempo completo: Sebastian Moore. Fastidiada con la idea, Marfil se resiste a tener a alguien vigilándola las 24 horas del día, mientras todo parece indicar que Sebastian también tiene sus propios secretos e intereses detrás de este trabajo. Y, como del odio al amor hay un solo paso, ambos pronto se verán envueltos en situaciones cargadas de tensión sexual que los acercarán cada vez más. La trama, en general, resulta bastante conocida y recuerda, de cierta manera, a la telenovela argentina “Amor en Custodia” y a sus posteriores remakes mexicanos. Además, está cargada de clichés propios del género, lo que permite predecir fácilmente buena parte de lo que ocurrirá, incluso sin haber leído el libro. Los protagonistas, Ester Expósito como Marfil y Hugo Diego García como Sebastian, poseen una buena química en pantalla, lo que juega a favor de la producción. Otro punto positivo es su banda sonora, que incorpora algunos clásicos como “Part-Time Lover” de Stevie Wonder. A pesar de sus falencias de guion y algunos problemas de continuidad, la serie funciona para su público objetivo, o sea quienes disfrutaron del libro y quienes gustan de las historias románticas del tipo enemies to lovers. “Enfrentados: Marfil” llega a Prime Video el 9 de septiembre.