Pichilemu es uno de los balnearios favoritos de los chilenos. Un lugar hermoso y tranquilo que cada verano se llena de turistas que llegan a disfrutar de sus múltiples bondades. Además de ser reconocida como la capital chilena del surf, recibe a deportistas de distintas partes del mundo que buscan desafiar sus imponentes olas. Ubicada a poco más de tres horas en auto o bus desde Santiago, nosotros viajamos hasta Pichilemu para una escapada en temporada baja, con el objetivo de recorrer con calma algunos de sus lugares más emblemáticos y, por supuesto, probar su exquisita gastronomía, en el marco de un nuevo episodio de En Palco Condimenta. El pasaje en buses Transantin tuvo un valor de poco más de 16 mil pesos (en temporada alta los precios pueden aumentar), con salida desde el terminal San Borja en Santiago. El viaje es cómodo y no se hace tedioso. Una vez en Pichilemu, bajamos en el Terminal Infiernillo, desde donde es posible caminar a pie hasta el centro de la ciudad. Nuestra estadía fue en Pichilemu Domos, ubicado en Camino a Cahuil 2870. Si bien no se encuentra en pleno centro, el lugar está bien conectado, en el exterior pasan colectivos que trasladan a los principales atractivos por precios bastante accesibles. El recinto ofrece cómodas y bien equipadas cabañas y domos, que incluyen un desayuno rico y variado, entregado en una canastita a la hora que acuerdes durante la mañana. En general, Pichilemu Domos destaca por su buena relación precio-calidad, un servicio atento destinado para el buen descanso y la comodidad. En el centro de la ciudad los panoramas abundan, así como también los restaurantes especializados en pescados y mariscos. Uno de los imperdibles es el Centro Cultural Agustín Ross, un hermoso castillo construido a comienzos del siglo XX por el político Agustín Ross Edwards, que alberga interesantes exposiciones permanentes e itinerantes. A un costado se encuentra el Parque Ross, con una privilegiada vista a la costanera, áreas verdes muy bien cuidadas y rincones ideales para descansar o tomar lindas fotografías. La amplia Plaza Arturo Prat es otro punto ideal para pasear, sentarse y adquirir recuerdos de la zona. Desde allí, caminando algunos minutos, se puede llegar a la antigua estación de trenes -hoy convertida en museo- bordeando la Laguna Petrel, un humedal urbano que destaca por su rica flora silvestre y su valor natural. Una caminata imperdible es por la arena oscura y fina de la Playa Principal de Pichilemu. En su borde costero se concentran puestos de artesanía, restaurantes, locales de empanadas y diversas opciones para disfrutar de la gastronomía local frente al mar. Un poco más alejadas del centro se encuentran las salinas de Cáhuil y Barrancas, donde es posible conocer el proceso de extracción de la sal y adquirir este mineral en versiones tradicionales y gourmet. También se pueden encontrar souvenirs elaborados con sal y disfrutar de un entorno natural privilegiado. En el sector de Barrancas destaca además el columpio gigante El Ensueño , ideal para obtener postales inolvidables del viaje. Otra localidad cercana que vale la pena visitar es Los Ciruelos, donde se ubica la Parroquia San Andrés, un espacio de recogimiento y reflexión dedicado a San Andrés Apóstol. Durante los fines de semana, también se puede visitar el Museo del Niño Rural, que exhibe antiguos objetos y piezas artísticas realizadas por alumnos de la escuela del sector y vecinos de la zona. El entorno se complementa con áreas verdes para descansar y puestos donde disfrutar de un tradicional mote con huesillo. Por último, fuimos a conocer Punta de Lobos, una playa reconocida por tener algunas de las mejores olas de la zona, razón por la cual muchos la consideran el paraíso de los surfistas. Su nombre proviene de los lobos marinos que habitan el sector y que pueden observarse principalmente en sus roqueríos, junto a diversas especies de aves marinas. Los paisajes que regala esta playa, especialmente desde su mirador, son realmente impactantes. Eso sí, es importante considerar que no es apta para el baño. En nuestro canal de YouTube no te pierdas todos los detalles de esta escapada en un nuevo episodio de En Palco Condimenta, donde te mostramos parte de estos recorridos y, especialmente, la destacada oferta gastronómica de Pichilemu.
El espíritu alegre y familiar del FestiCRIN vuelve a llenar de ritmo y color distintos rincones del país. El Festival Nacional de Música para la Infancia celebrará sus 10 años con una nueva edición que se desarrollará entre noviembre y diciembre en cinco sedes: Independencia, Rancagua, Santiago, Cerro Navia y Viña del Mar. Todas las actividades son gratuitas, inclusivas y abiertas a toda la comunidad. Organizado por la Asociación Gremial de Creadores Infantiles de Chile (CRIN Chile), FestiCRIN 2025 reunirá a 22 bandas nacionales dedicadas a la música para niñas y niños, junto con talleres, espacios de juego y actividades participativas para toda la familia. “Estamos felices de celebrar 10 años de FestiCRIN en un espacio entretenido y enriquecedor para las familias, donde abrimos espacio a la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes”, señaló Daniela Guzmán, presidenta de CRIN Chile. Un recorrido musical por distintas regiones El festival abrirá su programación el sábado 8 de noviembre en el Parque Mirador Viejo de Independencia, con presentaciones de Acuarela, Go, go Gallo Pipe, Babadú, Un Recreo Fantástico e Hilda Cristy. Para luego continuar su recorrido en la siguientes comunas: Casa de la Cultura de Rancagua (15 de noviembre) Con Los Frutantes, Panchi & Pato, Banda Sopita, Flor de Nai y Epewtufe. Centro Cultural GAM en Santiago (22 de noviembre) Con Los Patapelá, Banda Porota y Los Pentagrama. Parque Mapocho Río de Cerro Navia (29 de noviembre) Con Lechuga Mecánica, Electrorobot, Alcachofas Rebeldes y Mapocho Orquesta. Museo Artequin de Viña del Mar (6 de diciembre) Con Diana Reds, Biodivertidos, Guaypes Club, Musicanciones y La Cantárida. Un festival inclusivo y con enfoque en derechos FestiCRIN destaca por su enfoque inclusivo: todos los conciertos contarán con interpretación en Lengua de Señas Chilena (LSCh) y se habilitará una zona de bajo impacto pensada especialmente para niñas y niños neurodivergentes, con volumen moderado y adecuaciones sensoriales. El evento cuenta con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, SCD, Parquemet, y distintas instituciones municipales y culturales del país. Una década de música, juego y comunidad Desde su creación, FestiCRIN se ha consolidado como uno de los principales festivales gratuitos de música infantil en Chile, promoviendo el desarrollo integral de la niñez y el acceso equitativo a la cultura. Con diez años de trayectoria, el festival reafirma su compromiso con la infancia, la descentralización y la inclusión, invitando a disfrutar de una experiencia artística que celebra la creatividad, la diversidad y la alegría de ser niño.
Pichilemu es uno de los balnearios favoritos de los chilenos. Un lugar hermoso y tranquilo que cada verano se llena de turistas que llegan a disfrutar de sus múltiples bondades. Además de ser reconocida como la capital chilena del surf, recibe a deportistas de distintas partes del mundo que buscan desafiar sus imponentes olas. Ubicada a poco más de tres horas en auto o bus desde Santiago, nosotros viajamos hasta Pichilemu para una escapada en temporada baja, con el objetivo de recorrer con calma algunos de sus lugares más emblemáticos y, por supuesto, probar su exquisita gastronomía, en el marco de un nuevo episodio de En Palco Condimenta. El pasaje en buses Transantin tuvo un valor de poco más de 16 mil pesos (en temporada alta los precios pueden aumentar), con salida desde el terminal San Borja en Santiago. El viaje es cómodo y no se hace tedioso. Una vez en Pichilemu, bajamos en el Terminal Infiernillo, desde donde es posible caminar a pie hasta el centro de la ciudad. Nuestra estadía fue en Pichilemu Domos, ubicado en Camino a Cahuil 2870. Si bien no se encuentra en pleno centro, el lugar está bien conectado, en el exterior pasan colectivos que trasladan a los principales atractivos por precios bastante accesibles. El recinto ofrece cómodas y bien equipadas cabañas y domos, que incluyen un desayuno rico y variado, entregado en una canastita a la hora que acuerdes durante la mañana. En general, Pichilemu Domos destaca por su buena relación precio-calidad, un servicio atento destinado para el buen descanso y la comodidad. En el centro de la ciudad los panoramas abundan, así como también los restaurantes especializados en pescados y mariscos. Uno de los imperdibles es el Centro Cultural Agustín Ross, un hermoso castillo construido a comienzos del siglo XX por el político Agustín Ross Edwards, que alberga interesantes exposiciones permanentes e itinerantes. A un costado se encuentra el Parque Ross, con una privilegiada vista a la costanera, áreas verdes muy bien cuidadas y rincones ideales para descansar o tomar lindas fotografías. La amplia Plaza Arturo Prat es otro punto ideal para pasear, sentarse y adquirir recuerdos de la zona. Desde allí, caminando algunos minutos, se puede llegar a la antigua estación de trenes -hoy convertida en museo- bordeando la Laguna Petrel, un humedal urbano que destaca por su rica flora silvestre y su valor natural. Una caminata imperdible es por la arena oscura y fina de la Playa Principal de Pichilemu. En su borde costero se concentran puestos de artesanía, restaurantes, locales de empanadas y diversas opciones para disfrutar de la gastronomía local frente al mar. Un poco más alejadas del centro se encuentran las salinas de Cáhuil y Barrancas, donde es posible conocer el proceso de extracción de la sal y adquirir este mineral en versiones tradicionales y gourmet. También se pueden encontrar souvenirs elaborados con sal y disfrutar de un entorno natural privilegiado. En el sector de Barrancas destaca además el columpio gigante El Ensueño , ideal para obtener postales inolvidables del viaje. Otra localidad cercana que vale la pena visitar es Los Ciruelos, donde se ubica la Parroquia San Andrés, un espacio de recogimiento y reflexión dedicado a San Andrés Apóstol. Durante los fines de semana, también se puede visitar el Museo del Niño Rural, que exhibe antiguos objetos y piezas artísticas realizadas por alumnos de la escuela del sector y vecinos de la zona. El entorno se complementa con áreas verdes para descansar y puestos donde disfrutar de un tradicional mote con huesillo. Por último, fuimos a conocer Punta de Lobos, una playa reconocida por tener algunas de las mejores olas de la zona, razón por la cual muchos la consideran el paraíso de los surfistas. Su nombre proviene de los lobos marinos que habitan el sector y que pueden observarse principalmente en sus roqueríos, junto a diversas especies de aves marinas. Los paisajes que regala esta playa, especialmente desde su mirador, son realmente impactantes. Eso sí, es importante considerar que no es apta para el baño. En nuestro canal de YouTube no te pierdas todos los detalles de esta escapada en un nuevo episodio de En Palco Condimenta, donde te mostramos parte de estos recorridos y, especialmente, la destacada oferta gastronómica de Pichilemu.
El espíritu alegre y familiar del FestiCRIN vuelve a llenar de ritmo y color distintos rincones del país. El Festival Nacional de Música para la Infancia celebrará sus 10 años con una nueva edición que se desarrollará entre noviembre y diciembre en cinco sedes: Independencia, Rancagua, Santiago, Cerro Navia y Viña del Mar. Todas las actividades son gratuitas, inclusivas y abiertas a toda la comunidad. Organizado por la Asociación Gremial de Creadores Infantiles de Chile (CRIN Chile), FestiCRIN 2025 reunirá a 22 bandas nacionales dedicadas a la música para niñas y niños, junto con talleres, espacios de juego y actividades participativas para toda la familia. “Estamos felices de celebrar 10 años de FestiCRIN en un espacio entretenido y enriquecedor para las familias, donde abrimos espacio a la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes”, señaló Daniela Guzmán, presidenta de CRIN Chile. Un recorrido musical por distintas regiones El festival abrirá su programación el sábado 8 de noviembre en el Parque Mirador Viejo de Independencia, con presentaciones de Acuarela, Go, go Gallo Pipe, Babadú, Un Recreo Fantástico e Hilda Cristy. Para luego continuar su recorrido en la siguientes comunas: Casa de la Cultura de Rancagua (15 de noviembre) Con Los Frutantes, Panchi & Pato, Banda Sopita, Flor de Nai y Epewtufe. Centro Cultural GAM en Santiago (22 de noviembre) Con Los Patapelá, Banda Porota y Los Pentagrama. Parque Mapocho Río de Cerro Navia (29 de noviembre) Con Lechuga Mecánica, Electrorobot, Alcachofas Rebeldes y Mapocho Orquesta. Museo Artequin de Viña del Mar (6 de diciembre) Con Diana Reds, Biodivertidos, Guaypes Club, Musicanciones y La Cantárida. Un festival inclusivo y con enfoque en derechos FestiCRIN destaca por su enfoque inclusivo: todos los conciertos contarán con interpretación en Lengua de Señas Chilena (LSCh) y se habilitará una zona de bajo impacto pensada especialmente para niñas y niños neurodivergentes, con volumen moderado y adecuaciones sensoriales. El evento cuenta con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, SCD, Parquemet, y distintas instituciones municipales y culturales del país. Una década de música, juego y comunidad Desde su creación, FestiCRIN se ha consolidado como uno de los principales festivales gratuitos de música infantil en Chile, promoviendo el desarrollo integral de la niñez y el acceso equitativo a la cultura. Con diez años de trayectoria, el festival reafirma su compromiso con la infancia, la descentralización y la inclusión, invitando a disfrutar de una experiencia artística que celebra la creatividad, la diversidad y la alegría de ser niño.