El reconocido chef chileno conversó con En Palco sobre el debut de su primer libro de cocina, un colorido recetario nacido desde su propio 'despertar' como padre llamado¡Tengo hambre, papá!. En esta nota, nos cuenta por qué decidió apagar el delivery y cómo enfrenta el veredicto de sus comensales más exigentes: sus hijos. Para quienes siguen la trayectoria de Benjamín Nast, su nombre está ligado a la alta cocina y a conceptos como Demencia o De Calle. Sin embargo, su nuevo proyecto nos lleva directo al rincón más íntimo de su vida, la cocina de su casa. A pesar de pasar casi 20 años cocinando de manera profesional, Nast revela que en su hogar la realidad era otra y solía recurrir al delivery. El punto de quiebre llegó al notar que se estaba perdiendo un espacio clave de conexión:Me daba cuenta de que estaba abriendo una caja en vez de abrir un vínculo con mi hijo. Me dio un poco de orgullo. Pensé: 'Pucha, el niño va a ver al papá y el papá es cocinero... me estoy perdiendo algo'. Cocinar es una tremenda muestra de cariño; a veces es tan cotidiano que no nos damos cuenta de lo importante que es. Al ser consultado sobre qué veredicto es más complejo de sobrellevar, el chef no duda: el de los hijos siempre gana. Mientras que un comensal tradicional tiene ciertos criterios que se pueden manejar, con los niños las reglas cambian por completo de un día para otro. Un día le gusta algo y al día siguiente no les gusta, tampoco entiendes cuáles son los parámetros de por qué no le gusta algo. A mi hijo no le gusta el pollo asado, le encanta el pollo frito (...). Pucha, si viene verde, a mi hija no se lo puede comer, o la guarnición no puede tocar la proteína. Los niños son seres complejos, ríe Nast. Aún así, asegura que el público infantil no tiene prejuicios preconcebidos:A nivel gastronómico, al final lo rico se lo van a comer siempre. Todo depende del trabajo de 'marketing' que haya detrás para que lo acepten. Nast ve este libro como una invitación a bajar las revoluciones en el hogar.Quizá estamos cocinando menos en casa hoy en día (...). Este libro lo que hace es un llamado a parar un poquito. Si tenías en el refrigerador algunos ingredientes, en menos de una hora vas a tener la cocina hecha. Hay una intención detrás de que simplemente tus hijos vean que cocinas para ellos; ese es el corazón de todo esto. El libro ya se encuentra disponible en las principales librerías del país y reúne casi 100 recetas simples estructuradas por momentos cotidianos cpmo desayunos, platos para el fin de semana, etc. La invitación de Benjamín Nast en En Palco es clara: apagar las pantallas por un momento, entrar a la cocina y reencontrarse con la familia a través del sabor. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
El reconocido chef chileno conversó con En Palco sobre el debut de su primer libro de cocina, un colorido recetario nacido desde su propio 'despertar' como padre llamado¡Tengo hambre, papá!. En esta nota, nos cuenta por qué decidió apagar el delivery y cómo enfrenta el veredicto de sus comensales más exigentes: sus hijos. Para quienes siguen la trayectoria de Benjamín Nast, su nombre está ligado a la alta cocina y a conceptos como Demencia o De Calle. Sin embargo, su nuevo proyecto nos lleva directo al rincón más íntimo de su vida, la cocina de su casa. A pesar de pasar casi 20 años cocinando de manera profesional, Nast revela que en su hogar la realidad era otra y solía recurrir al delivery. El punto de quiebre llegó al notar que se estaba perdiendo un espacio clave de conexión:Me daba cuenta de que estaba abriendo una caja en vez de abrir un vínculo con mi hijo. Me dio un poco de orgullo. Pensé: 'Pucha, el niño va a ver al papá y el papá es cocinero... me estoy perdiendo algo'. Cocinar es una tremenda muestra de cariño; a veces es tan cotidiano que no nos damos cuenta de lo importante que es. Al ser consultado sobre qué veredicto es más complejo de sobrellevar, el chef no duda: el de los hijos siempre gana. Mientras que un comensal tradicional tiene ciertos criterios que se pueden manejar, con los niños las reglas cambian por completo de un día para otro. Un día le gusta algo y al día siguiente no les gusta, tampoco entiendes cuáles son los parámetros de por qué no le gusta algo. A mi hijo no le gusta el pollo asado, le encanta el pollo frito (...). Pucha, si viene verde, a mi hija no se lo puede comer, o la guarnición no puede tocar la proteína. Los niños son seres complejos, ríe Nast. Aún así, asegura que el público infantil no tiene prejuicios preconcebidos:A nivel gastronómico, al final lo rico se lo van a comer siempre. Todo depende del trabajo de 'marketing' que haya detrás para que lo acepten. Nast ve este libro como una invitación a bajar las revoluciones en el hogar.Quizá estamos cocinando menos en casa hoy en día (...). Este libro lo que hace es un llamado a parar un poquito. Si tenías en el refrigerador algunos ingredientes, en menos de una hora vas a tener la cocina hecha. Hay una intención detrás de que simplemente tus hijos vean que cocinas para ellos; ese es el corazón de todo esto. El libro ya se encuentra disponible en las principales librerías del país y reúne casi 100 recetas simples estructuradas por momentos cotidianos cpmo desayunos, platos para el fin de semana, etc. La invitación de Benjamín Nast en En Palco es clara: apagar las pantallas por un momento, entrar a la cocina y reencontrarse con la familia a través del sabor. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.