Corrían los primeros años del nuevo siglo, y surgió una nueva forma (algunos dicen reinterpretación, otros, evolución) de la famosa y tradicional pizza napolitana . Esto ya no se trata de crear otro tipo de pizza distinta a la original napolitana, como podría ser una pizza romana, sino de transformarla sin perder su esencia. Repasemos, la pizza napolitana verace, es decir, la tradicional, se caracteriza por una masa fina, suave, con un borde (cornicione) alto e inflado, cocida en un horno a leña por escaso tiempo a una temperatura entre 450° y 500°. Todas estas características se mantienen en esta nueva creación de la cocina napolitana, pero se intensifican con la intención de obtener una masa más hidratada, más digerible, incluso más suave y ligera que la tradicional. ¿El resultado? Una pizza que se caracteriza por una masa similar a una nube; con un borde más alto, pero a la vez más aireado; y generalmente con apuestas de ingredientes menos tradicionales y más finos (como reemplazar la salsa de tomate por pastas de distintas verduras, por ejemplo), lográndose una pizza que perfectamente podemos llamar gourmet. Y si bien, con los años, cada vez más nacen pizzerías que ofrecen esta pizza contemporánea, hay una que se ha convertido en cadena, y que ha expandido esta novedosa comida por gran parte de Italia e, incluso, por otros países europeos y asiáticos. Nos referimos a la pizzería del pizzaiolo Vincenzo Capuano, uno de los líderes de esta verdadera revolución dentro de la tradición, quien siendo nieto e hijo de maestros pizzeros, ha dado con una receta en donde la hidratación, el uso de una harina fuerte, y la utilización de ingredientes gourmet campanos, han sido claves para formar un verdadero imperio que se expande día a día. ¿La experiencia? Sencillamente una de las mejores. Comer esta pizza es realmente una experiencia nueva y distinta. La suavidad de la masa llega a sorprender; su borde, que a pesar de que se ve mucho más grande de lo normal, es tan aireado y rico que es un placer comérselo; y los ingredientes, de inmediato se nota su buena calidad. Comer pizza napolitana en Nápoles es un imperativo, que duda cabe, pero comer también una pizza contemporánea te llevará a otras latitudes del placer culinario. Nosotros, en esta ocasión, visitamos la sucursal de la ciudad siciliana de Catania. Buena atención, lugar cómodo y una pizza sensacional. Compartimos nuestra experiencia completa en el nuevo episodio de En Palco Condimenta disponible en el canal de Youtube.
Corrían los primeros años del nuevo siglo, y surgió una nueva forma (algunos dicen reinterpretación, otros, evolución) de la famosa y tradicional pizza napolitana . Esto ya no se trata de crear otro tipo de pizza distinta a la original napolitana, como podría ser una pizza romana, sino de transformarla sin perder su esencia. Repasemos, la pizza napolitana verace, es decir, la tradicional, se caracteriza por una masa fina, suave, con un borde (cornicione) alto e inflado, cocida en un horno a leña por escaso tiempo a una temperatura entre 450° y 500°. Todas estas características se mantienen en esta nueva creación de la cocina napolitana, pero se intensifican con la intención de obtener una masa más hidratada, más digerible, incluso más suave y ligera que la tradicional. ¿El resultado? Una pizza que se caracteriza por una masa similar a una nube; con un borde más alto, pero a la vez más aireado; y generalmente con apuestas de ingredientes menos tradicionales y más finos (como reemplazar la salsa de tomate por pastas de distintas verduras, por ejemplo), lográndose una pizza que perfectamente podemos llamar gourmet. Y si bien, con los años, cada vez más nacen pizzerías que ofrecen esta pizza contemporánea, hay una que se ha convertido en cadena, y que ha expandido esta novedosa comida por gran parte de Italia e, incluso, por otros países europeos y asiáticos. Nos referimos a la pizzería del pizzaiolo Vincenzo Capuano, uno de los líderes de esta verdadera revolución dentro de la tradición, quien siendo nieto e hijo de maestros pizzeros, ha dado con una receta en donde la hidratación, el uso de una harina fuerte, y la utilización de ingredientes gourmet campanos, han sido claves para formar un verdadero imperio que se expande día a día. ¿La experiencia? Sencillamente una de las mejores. Comer esta pizza es realmente una experiencia nueva y distinta. La suavidad de la masa llega a sorprender; su borde, que a pesar de que se ve mucho más grande de lo normal, es tan aireado y rico que es un placer comérselo; y los ingredientes, de inmediato se nota su buena calidad. Comer pizza napolitana en Nápoles es un imperativo, que duda cabe, pero comer también una pizza contemporánea te llevará a otras latitudes del placer culinario. Nosotros, en esta ocasión, visitamos la sucursal de la ciudad siciliana de Catania. Buena atención, lugar cómodo y una pizza sensacional. Compartimos nuestra experiencia completa en el nuevo episodio de En Palco Condimenta disponible en el canal de Youtube.