La novela continúa el viaje iniciado en Violeta y la biblioteca infinita, donde su protagonista descubría el mundo de los libros. En esta nueva entrega, Violeta da un paso más allá: ya no solo lee, sino que siente la necesidad de compartir lo que lee. Así nace un club de lectura junto a sus amigos, bautizado con humor como “La guerra de los libros”, en una clara señal de que la lectura también puede ser una experiencia colectiva. Kühne explica que el origen de esta historia está en una idea central: la “biblioteca infinita”, entendida como un universo al que se puede entrar. “Los libros son un mundo en sí mismos”, plantea el autor, quien desde ahí ha ido construyendo una saga que busca celebrar el amor por la lectura. El personaje de Violeta, además, tiene raíces personales. Según cuenta el escritor, parte de su inspiración proviene de su propia familia, particularmente de su hermana, quien encontraba refugio en la biblioteca durante su etapa escolar. Ese vínculo íntimo se traduce en un personaje cercano, curioso y en constante crecimiento. Leer como experiencia y refugio Más allá de la historia, el libro también propone una reflexión sobre el lugar de la lectura en tiempos dominados por las pantallas. Desde su mirada como psicólogo clínico, Kuhne advierte sobre los efectos del consumo digital en la capacidad de atención, y posiciona la lectura como un “factor protector”. “Leer fortalece la concentración, el lenguaje y la capacidad de comprender el mundo”, señala. En ese sentido, su propuesta no es imponer libros, sino invitar a descubrirlos desde el interés personal: cómics, mangas o novelas juveniles pueden ser puertas de entrada válidas para formar lectores. Esa idea se refleja en Violeta y la guerra de los libros, que combina texto con ilustraciones —a cargo de Carolina Undurraga— y suma elementos lúdicos como actividades, preguntas y espacios para intervenir el propio libro. La intención es clara: que el lector no sea pasivo, sino que dialogue con la historia. Un universo en expansión La saga de Violeta se proyecta como un universo en crecimiento, siempre ligado al mundo de los libros. De hecho, Kuhne ya trabaja en una tercera entrega, donde la protagonista enfrentará uno de los mayores desafíos creativos: la temida página en blanco. Así, la historia no solo acompaña el desarrollo del personaje, sino también el del lector, en un tránsito que va desde descubrir la lectura hasta atreverse a escribir. Con imaginación, humor y múltiples referencias culturales, la propuesta de Kuhne busca algo simple pero ambicioso: que los niños se entretengan, se hagan preguntas y, sobre todo, quieran seguir leyendo. Si quieres conocer más detalles del libro y escuchar directamente al autor, te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
La novela continúa el viaje iniciado en Violeta y la biblioteca infinita, donde su protagonista descubría el mundo de los libros. En esta nueva entrega, Violeta da un paso más allá: ya no solo lee, sino que siente la necesidad de compartir lo que lee. Así nace un club de lectura junto a sus amigos, bautizado con humor como “La guerra de los libros”, en una clara señal de que la lectura también puede ser una experiencia colectiva. Kühne explica que el origen de esta historia está en una idea central: la “biblioteca infinita”, entendida como un universo al que se puede entrar. “Los libros son un mundo en sí mismos”, plantea el autor, quien desde ahí ha ido construyendo una saga que busca celebrar el amor por la lectura. El personaje de Violeta, además, tiene raíces personales. Según cuenta el escritor, parte de su inspiración proviene de su propia familia, particularmente de su hermana, quien encontraba refugio en la biblioteca durante su etapa escolar. Ese vínculo íntimo se traduce en un personaje cercano, curioso y en constante crecimiento. Leer como experiencia y refugio Más allá de la historia, el libro también propone una reflexión sobre el lugar de la lectura en tiempos dominados por las pantallas. Desde su mirada como psicólogo clínico, Kuhne advierte sobre los efectos del consumo digital en la capacidad de atención, y posiciona la lectura como un “factor protector”. “Leer fortalece la concentración, el lenguaje y la capacidad de comprender el mundo”, señala. En ese sentido, su propuesta no es imponer libros, sino invitar a descubrirlos desde el interés personal: cómics, mangas o novelas juveniles pueden ser puertas de entrada válidas para formar lectores. Esa idea se refleja en Violeta y la guerra de los libros, que combina texto con ilustraciones —a cargo de Carolina Undurraga— y suma elementos lúdicos como actividades, preguntas y espacios para intervenir el propio libro. La intención es clara: que el lector no sea pasivo, sino que dialogue con la historia. Un universo en expansión La saga de Violeta se proyecta como un universo en crecimiento, siempre ligado al mundo de los libros. De hecho, Kuhne ya trabaja en una tercera entrega, donde la protagonista enfrentará uno de los mayores desafíos creativos: la temida página en blanco. Así, la historia no solo acompaña el desarrollo del personaje, sino también el del lector, en un tránsito que va desde descubrir la lectura hasta atreverse a escribir. Con imaginación, humor y múltiples referencias culturales, la propuesta de Kuhne busca algo simple pero ambicioso: que los niños se entretengan, se hagan preguntas y, sobre todo, quieran seguir leyendo. Si quieres conocer más detalles del libro y escuchar directamente al autor, te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.