Basado en un hecho real ocurrido en plena dictadura chilena,Un crimen en La Cruz es el nuevo libro del periodista y guionista Jorge Díaz Saenger. La obra reconstruye uno de los casos policiales más estremecedores de la Región de Valparaíso: el asesinato de Alberto “el Beto” Muñoz, un crimen marcado por el abuso de poder, la impunidad y una red de silencios que protegió al responsable. La historia se inicia con un disparo en medio de la noche que rompe la aparente calma rural del pueblo de La Cruz, en 1975. La víctima, un joven trabajador de la zona, muere a manos de Cayo Beltrán, un poderoso empresario local. A partir de ese hecho, el relato avanza entre la desesperada búsqueda de una madre, la investigación policial y un entorno social que se resiste a que la verdad salga a la luz. “A mí el caso, como crimen policial en sí, no es lo que más me interesaba”, explica Díaz Saenger. “Lo que me interesó mucho fue el entorno. Esto ocurrió en plena dictadura, cuando había personajes que se sentían protegidos por el nuevo régimen y que hicieron buenos negocios al amparo del poder”. Periodismo, memoria y ficción A medio camino entre el periodismo narrativo y la novela policial, Un crimen en La Cruz se lee con el pulso de un thriller, pero también funciona como una radiografía social de una época marcada por el miedo. El propio autor define el libro como una “novela periodística”, donde los hechos reales conviven con recursos narrativos propios de la ficción. “He cambiado nombres y algunos diálogos, pero la línea central de lo que realmente pasó está ahí”, señala. “Lo que quise trasladar fue el ambiente, las vivencias de esa época, porque es importante recordarlas para no volver a vivir situaciones de esa naturaleza”. Díaz Saenger conoció el caso siendo reportero policial y judicial en el diario Crónica de Concepción, cuando ejercer el periodismo durante la dictadura no era sencillo. Tras publicar las primeras notas, logró acceder al expediente judicial completo, material que conservó durante décadas. “Intenté escribir un cuento, un guion cinematográfico, pero por distintas responsabilidades nunca tuve el tiempo. Ahora sentí que era el momento de volver a este caso y presentárselo a los lectores”, cuenta. Del noticiero a las teleseries icónicas Con una extensa trayectoria en medios, Jorge Díaz Saenger fue reportero, conductor y editor de noticias en Canal 13 durante más de 20 años, experiencia que se refleja en el rigor investigativo del libro. A eso se suma su formación en dramaturgia y escritura creativa, que lo llevó a convertirse en uno de los guionistas clave de la televisión chilena. Dentro del área dramática de Canal 13 escribió y adaptó teleseries que marcaron época, como Ángel Malo, Semidiós, La Invitación y ¿Te Conté?. “Toda esa formación me ayudó a crear una historia atractiva para el lector”, reconoce. “Cuando uno escribe teleseries aprende a manejar el suspenso, a dejar finales arriba, a construir tensión para que la gente quiera seguir”. Ese aprendizaje se traslada directamente a Un crimen en La Cruz. “Hoy las series policiales parten con escenas muy fuertes para atrapar al espectador. Eso mismo apliqué acá. Muchos lectores me han dicho que tomaron el libro y no lo pudieron soltar hasta llegar al final”. Un crimen que refleja un país Más allá del suspenso, el libro propone una reflexión profunda sobre el abuso de poder y la complicidad civil durante la dictadura. “Lo que más me impactó fue la sensación de impunidad”, afirma el autor. “Alguien que se siente con tanto poder que cree que no va a ser castigado. Eso es un microcosmos de lo que pasaba a nivel nacional”. En ese sentido, la historia trasciende el caso específico. “Aquí hay hechos que reflejan muchas de las violaciones a los derechos humanos en Chile, pero con participación de civiles. Eso también es importante de mirar”, subraya. Al cierre, Díaz Saenger espera que el libro deje una resonancia clara en el lector: “Que hagamos una reflexión frente a nuestra historia y que tratemos de no repetirla. Los abusos de poder y la corrupción son cosas que tenemos que desterrar”. Un crimen en La Cruz ya se encuentra disponible en librerías del país y en plataformas digitales. Un thriller intenso y ágil, que no solo reconstruye un asesinato, sino que expone una época, un sistema y una forma brutal de ejercer el poder. Revisa la entrevista completa con Jorge Díaz en nuestro canal de YouTube.
La pubertad es una etapa marcada por transformaciones profundas: el cuerpo cambia, las emociones se intensifican y la identidad comienza a reconfigurarse. Sin embargo, sigue siendo un tema que muchos adultos evitan o abordan de manera incompleta. Frente a ese escenario, el libroYo y la pubertad, de la psicóloga y sexóloga Constanza del Rosario, propone una guía clara y cercana para acompañar a niños, niñas y sus familias en este proceso. Pensado para lectores entre los 8 y 13 años, el libro aborda la pubertad desde una mirada integral, explicando no solo los cambios físicos, sino también los emocionales, cerebrales y sociales. Todo, con un lenguaje directo, respetuoso y libre de tabúes, acompañado por las ilustraciones de Itza Maturana, que visibilizan la diversidad corporal, sexual y de género. “El silencio no protege”, afirma Del Rosario, una idea central tanto del libro como de su trabajo clínico y educativo. Para la autora, evitar las preguntas o responder con ambigüedades no resguarda a niños y niñas, sino que los deja sin herramientas para comprender lo que les ocurre. Por el contrario, la información entregada de forma oportuna y adecuada a la edad permite mayor autocuidado y vínculos más sanos. Uno de los puntos que más le preocupa a la autora es el contexto actual en el que niños y niñas entran a la pubertad: una combinación de cambios biológicos cada vez más tempranos y una alta exposición a contenidos sexualizados a través de internet, redes sociales y plataformas digitales. En ese escenario, contar con información clara se vuelve también una forma de protección. El libro pone especial énfasis en los ritmos distintos de desarrollo, evitando comparaciones que suelen afectar la autoestima. “Los tiempos pueden variar mucho y eso es normal”, explica Del Rosario, quien recoge experiencias de adultos que cargaron durante años con inseguridades nacidas en esta etapa. Otro aspecto clave es la explicación de los cambios neurológicos que ocurren durante la pubertad. La autora destaca que el cerebro atraviesa un proceso de reorganización que influye en la regulación emocional y el control de impulsos, lo que vuelve fundamental el acompañamiento empático por parte de los adultos. La idea de pertenencia atraviesa todo el libro. En una etapa marcada por estereotipos y comparaciones, Yo y la pubertad refuerza el valor de la diversidad y la importancia de reconocerse como parte. “No hay una sola forma de ser, de verse o de sentir”, sostiene la autora. Más que un manual informativo, el libro busca abrir conversaciones y convertirse en un apoyo concreto para familias y educadores. A largo plazo, Del Rosario cree que hablar de pubertad con menos miedo y más información podría construir relaciones más empáticas y comprensivas. “Entender lo que viven niños y niñas en esta etapa cambia completamente la forma de acompañarlos”, concluye. “Yo y la Pubertad” ya está disponible en librerías del país y en el sitio web de La Bonita Ediciones. Revisa la entrevista completa con Constanza del Rosario en nuestro canal de YouTube, donde profundiza en los temas del libro y reflexiona sobre la importancia de hablar de pubertad sin silencios ni tabúes.
Hay personajes que no envejecen. Se transforman. Mutan. Vuelven. Doctor Mortis es uno de ellos. Creado hace ocho décadas por Juan Marino Cabello, Mortis no solo marcó a generaciones de oyentes con su voz cavernosa y sus relatos radiales, sino que se convirtió en el gran emblema del terror chileno. Hoy, ese legado recibe un homenaje a la altura de su leyenda con Mortis: El último testamento, novela de Miguel Ferrada que funciona tanto como relectura moderna del mito como una carta de amor al género. La historia nos traslada al sur de Chile, territorio ideal para que lo inexplicable eche raíces. Allí se cruzan Susan Clark, una investigadora inglesa, y Rubén Duarte, un agente chileno. Aunque se presentan como policías, en realidad pertenecen a una organización secreta dedicada a investigar fenómenos paranormales. Su caso más reciente los enfrenta a una cadena de crímenes brutales, a las ruinas de una casa ligada a un científico nazi y, sobre todo, a una presencia que parece atravesar siglos de horror: Mortis. ¿Es una persona? ¿Una entidad? ¿Un concepto que se manifiesta una y otra vez en los momentos más oscuros de la historia? Ferrada juega con esas preguntas y empuja a sus protagonistas -y al lector- hacia un escenario donde el apocalipsis no es una metáfora, sino una posibilidad concreta. Lo interesante de El último testamento es cómo dialoga con referentes reconocibles sin perder identidad propia. Hay ecos de Stephen King, de Los Expedientes X, del thriller conspirativo y de la ciencia ficción clásica, pero siempre filtrados por una sensibilidad local: bosques húmedos, pueblos aislados, secretos enterrados y un mal que parece conocer muy bien nuestra historia. Más que una simple novela de terror, el libro se lee como una actualización necesaria del mito Mortis, pensada tanto para quienes crecieron escuchándolo en la radio como para nuevos lectores que quizás se acerquen por primera vez al personaje. Ferrada no busca imitar, sino expandir el universo, darle cuerpo, contexto y un nuevo pulso narrativo. A 80 años de su creación, Mortis demuestra que sigue siendo una figura incómoda, inquietante y vigente. Y que el terror, cuando está bien contado, no necesita presentaciones: solo volver a pronunciar su nombre para que algo se despierte en la oscuridad. Conversamos con Miguel Ferrada sobre su nuevo libro “Mortis, el último testamento”. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
EnLa música de los domingos por la tarde, Gonzalo Garay vuelve a tensionar los límites de su escritura. Si en La vida de los otros el anclaje estaba puesto en la experiencia judicial y una narración más lineal, esta nueva novela se abre hacia un territorio más fragmentario, oscuro y experimental, donde las identidades se cruzan, los narradores se desdoblan y los mundos -domésticos, legales, culinarios, sexuales- chocan entre sí. “La música de los domingos por la tarde” no surge como un quiebre abrupto dentro de su obra, sino como la decantación de un universo que Garay viene explorando desde libros anteriores. “Yo venía ya en este universo experimentando”, explica el autor. “En cada libro intento hacer algo diferente. No sé si lo logro, pero al menos ese es el ánimo: la búsqueda de un hallazgo distinto”. La novela se articula desde la memoria y la introspección. Nicolás Stewart, escritor en formación, revisa su vida desde un sillón cargado de recuerdos, en un ejercicio casi judicial consigo mismo. Desde ahí emerge una narración que no privilegia la cronología, sino las escenas, los ecos, las obsesiones. “Esta novela no importa tanto la cronología como las escenas”, señala Garay. “Quise complicarle bien la lectura al lector, exigirle más”. Uno de los núcleos más perturbadores del libro es la relación entre Nicolás y Bastián Richter, el pastelero iluminado y psicópata de sonrisa apacible. La gastronomía, lejos de ser un mero decorado, se convierte en un mundo simbólico que arrastra otros temas: la soledad, la iniciación, la moral, la delincuencia y sus orígenes. “Hay límites morales que se van expandiendo”, dice Garay. “Hay una administración de la soledad, hay un universo femenino muy rico, y también una pulsión que atraviesa todo el libro”. Esa pulsión es, justamente, la música del título. No una melodía concreta, sino un estado interno. “Lo que los escritores sienten, al menos yo, es un sonido muy musical que vas transformando en ideas, imágenes y finalmente en palabras”, explica. “La música de los domingos por la tarde es ese exceso, todo lo que realiza Nicolás para intentar entender el mundo y entenderse a sí mismo”. El libro también propone un juego explícito entre realidad y ficción. A través de Gustavo García -abogado y narrador paralelo- Garay introduce una historia dentro de otra, en un ejercicio consciente de metanarrativa. “Fue absolutamente a propósito, fue un juego”, reconoce. “Me gusta leer literatura que me exija, y quise hacer algo similar”. No es casual que el derecho tenga un lugar central en este entramado. Para Garay, la conexión entre literatura y derecho es profunda. “ El derecho es un lugar súper importante para mí. Hay una conexión muy estrecha entre derecho y literatura. Es algo que conozco, que he vivido, y que inevitablemente aparece”. Más allá de sus múltiples capas, La música de los domingos por la tarde no busca complacer. Garay lo asume sin rodeos: “No creo que sea un libro para todo el mundo”. Lo que sí espera es provocar una experiencia particular en el lector. “Me parecería interesante que alguien sintiera un placer incómodo. Reconocer en el otro algo que pensaste que nunca serías capaz de hacer, pero darte cuenta de que sí”. Ese espejo inquietante es, para el autor, una de las funciones esenciales de la literatura. “El mundo tampoco es un camino de rosas. Yo no estoy mintiendo: las cosas que están en el libro son cosas que pasan. Con cierta ficción, pero pasan”. Después de siete libros, Garay reconoce que esta novela lo enfrentó a algo nuevo: “Aquí me enfrenté directamente con mi miedo, con mi fantasma, y lo compartí con los lectores”. Un proceso más denso, más exigente, donde los personajes terminaron por soltarse de cualquier amarre moral. “ Ellos hicieron la historia. El libro se fue haciendo solo”. Como resume la contraportada -y como insiste el propio autor- La música de los domingos por la tarde es “una novela sobre la memoria, el deseo y el fuego que no todo lo consume”. Una historia íntima y brutal, donde el pasado suena como un disco rayado en tardes de domingo. Y la pregunta queda flotando, como eco final: ¿Qué música suena dentro de ti cuando todo parece callar? Revisa la entrevista completa con Gonzalo Garay sobre su nuevo libro en nuestro canal de Youtube.
¿Cómo construir organizaciones más humanas sin perder efectividad? ¿Cómo conectar el trabajo con un sentido real y no solo con metas o indicadores? Esas fueron algunas de las preguntas que conversamos con Carolina Marcone, escritora, consultora y coach con más de una década acompañando procesos de evolución cultural, quien acaba de lanzar Efecto Polilla, un libro que propone mirar el mundo laboral desde otra luz. Inspirado en la metáfora de las polillas que buscan claridad en la oscuridad, el libro plantea un giro profundo: pasar del ego al amor, del control al propósito y de la productividad individual a la conciencia compartida. Un cambio que, según Marcone, no solo es necesario, sino urgente. “Lo que uno aprende cuando trabaja con organizaciones es que la cultura no se cambia desde afuera, se transforma desde adentro, desde el ser”, nos comenta. De ahí que Efecto Polilla combine neurociencia, biología, pensamiento sistémico y gestión. No se trata de una receta, sino de una invitación a comprender cómo funcionamos como personas y cómo eso repercute en lo que construimos juntos. GlocalQ y Talento Único: dos caminos para transformar Dentro del libro, Marcone presenta dos metodologías propias desarrolladas tras años de acompañar a líderes, equipos y empresas: GlocalQ, diseñada para acelerar la evolución cultural de las organizaciones. Se basa en cinco pilares —propósito anclado, identidad vivida, liderazgo alineado, performance medible y dinámicas conscientes— y tiene una particularidad: se adapta al estado evolutivo de cada empresa. “Si una organización está en un nivel muy temprano de conciencia, no le puedes pedir dinámicas avanzadas de cultura. La metodología se mueve con ellos”, explica. Talento Único, una herramienta orientada a descubrir y potenciar las habilidades naturales de cada persona. Inspirada en el Ikigai, busca responder preguntas clave: qué amas, en qué eres bueno, qué aportas y por qué te pagan. A partir de ahí se encuentran la misión, la vocación y el propósito de vida, que luego se alinean con el propósito organizacional. “Cuando ves el valor de tu propósito en el de la empresa, cambias la forma en que trabajas. Te sientes parte, no solo ejecutor”, dice Carolina. Un libro para quienes buscan sentido en el trabajo Durante la conversación, Marcone insistió en que esta transformación no es solo para los líderes: “El Talento Único lo tenemos todos. Todos podemos llevar luz a los espacios oscuros”. Efecto Polilla es, así, una guía para líderes, emprendedores, consultores o cualquier persona que quiera repensar la forma en que se relaciona con su trabajo. “Hoy el futuro del trabajo no está en la automatización, está en la humanización”, enfatiza. “Las organizaciones del mañana serán las que comprendan primero a las personas”. Si quieres conocer más sobre el libro, su proceso creativo y la experiencia de Marcone trabajando con equipos en Chile y en el extranjero, te dejamos la entrevista completa que realizamos para nuestro canal de Youtube.
Basado en un hecho real ocurrido en plena dictadura chilena,Un crimen en La Cruz es el nuevo libro del periodista y guionista Jorge Díaz Saenger. La obra reconstruye uno de los casos policiales más estremecedores de la Región de Valparaíso: el asesinato de Alberto “el Beto” Muñoz, un crimen marcado por el abuso de poder, la impunidad y una red de silencios que protegió al responsable. La historia se inicia con un disparo en medio de la noche que rompe la aparente calma rural del pueblo de La Cruz, en 1975. La víctima, un joven trabajador de la zona, muere a manos de Cayo Beltrán, un poderoso empresario local. A partir de ese hecho, el relato avanza entre la desesperada búsqueda de una madre, la investigación policial y un entorno social que se resiste a que la verdad salga a la luz. “A mí el caso, como crimen policial en sí, no es lo que más me interesaba”, explica Díaz Saenger. “Lo que me interesó mucho fue el entorno. Esto ocurrió en plena dictadura, cuando había personajes que se sentían protegidos por el nuevo régimen y que hicieron buenos negocios al amparo del poder”. Periodismo, memoria y ficción A medio camino entre el periodismo narrativo y la novela policial, Un crimen en La Cruz se lee con el pulso de un thriller, pero también funciona como una radiografía social de una época marcada por el miedo. El propio autor define el libro como una “novela periodística”, donde los hechos reales conviven con recursos narrativos propios de la ficción. “He cambiado nombres y algunos diálogos, pero la línea central de lo que realmente pasó está ahí”, señala. “Lo que quise trasladar fue el ambiente, las vivencias de esa época, porque es importante recordarlas para no volver a vivir situaciones de esa naturaleza”. Díaz Saenger conoció el caso siendo reportero policial y judicial en el diario Crónica de Concepción, cuando ejercer el periodismo durante la dictadura no era sencillo. Tras publicar las primeras notas, logró acceder al expediente judicial completo, material que conservó durante décadas. “Intenté escribir un cuento, un guion cinematográfico, pero por distintas responsabilidades nunca tuve el tiempo. Ahora sentí que era el momento de volver a este caso y presentárselo a los lectores”, cuenta. Del noticiero a las teleseries icónicas Con una extensa trayectoria en medios, Jorge Díaz Saenger fue reportero, conductor y editor de noticias en Canal 13 durante más de 20 años, experiencia que se refleja en el rigor investigativo del libro. A eso se suma su formación en dramaturgia y escritura creativa, que lo llevó a convertirse en uno de los guionistas clave de la televisión chilena. Dentro del área dramática de Canal 13 escribió y adaptó teleseries que marcaron época, como Ángel Malo, Semidiós, La Invitación y ¿Te Conté?. “Toda esa formación me ayudó a crear una historia atractiva para el lector”, reconoce. “Cuando uno escribe teleseries aprende a manejar el suspenso, a dejar finales arriba, a construir tensión para que la gente quiera seguir”. Ese aprendizaje se traslada directamente a Un crimen en La Cruz. “Hoy las series policiales parten con escenas muy fuertes para atrapar al espectador. Eso mismo apliqué acá. Muchos lectores me han dicho que tomaron el libro y no lo pudieron soltar hasta llegar al final”. Un crimen que refleja un país Más allá del suspenso, el libro propone una reflexión profunda sobre el abuso de poder y la complicidad civil durante la dictadura. “Lo que más me impactó fue la sensación de impunidad”, afirma el autor. “Alguien que se siente con tanto poder que cree que no va a ser castigado. Eso es un microcosmos de lo que pasaba a nivel nacional”. En ese sentido, la historia trasciende el caso específico. “Aquí hay hechos que reflejan muchas de las violaciones a los derechos humanos en Chile, pero con participación de civiles. Eso también es importante de mirar”, subraya. Al cierre, Díaz Saenger espera que el libro deje una resonancia clara en el lector: “Que hagamos una reflexión frente a nuestra historia y que tratemos de no repetirla. Los abusos de poder y la corrupción son cosas que tenemos que desterrar”. Un crimen en La Cruz ya se encuentra disponible en librerías del país y en plataformas digitales. Un thriller intenso y ágil, que no solo reconstruye un asesinato, sino que expone una época, un sistema y una forma brutal de ejercer el poder. Revisa la entrevista completa con Jorge Díaz en nuestro canal de YouTube.
La pubertad es una etapa marcada por transformaciones profundas: el cuerpo cambia, las emociones se intensifican y la identidad comienza a reconfigurarse. Sin embargo, sigue siendo un tema que muchos adultos evitan o abordan de manera incompleta. Frente a ese escenario, el libroYo y la pubertad, de la psicóloga y sexóloga Constanza del Rosario, propone una guía clara y cercana para acompañar a niños, niñas y sus familias en este proceso. Pensado para lectores entre los 8 y 13 años, el libro aborda la pubertad desde una mirada integral, explicando no solo los cambios físicos, sino también los emocionales, cerebrales y sociales. Todo, con un lenguaje directo, respetuoso y libre de tabúes, acompañado por las ilustraciones de Itza Maturana, que visibilizan la diversidad corporal, sexual y de género. “El silencio no protege”, afirma Del Rosario, una idea central tanto del libro como de su trabajo clínico y educativo. Para la autora, evitar las preguntas o responder con ambigüedades no resguarda a niños y niñas, sino que los deja sin herramientas para comprender lo que les ocurre. Por el contrario, la información entregada de forma oportuna y adecuada a la edad permite mayor autocuidado y vínculos más sanos. Uno de los puntos que más le preocupa a la autora es el contexto actual en el que niños y niñas entran a la pubertad: una combinación de cambios biológicos cada vez más tempranos y una alta exposición a contenidos sexualizados a través de internet, redes sociales y plataformas digitales. En ese escenario, contar con información clara se vuelve también una forma de protección. El libro pone especial énfasis en los ritmos distintos de desarrollo, evitando comparaciones que suelen afectar la autoestima. “Los tiempos pueden variar mucho y eso es normal”, explica Del Rosario, quien recoge experiencias de adultos que cargaron durante años con inseguridades nacidas en esta etapa. Otro aspecto clave es la explicación de los cambios neurológicos que ocurren durante la pubertad. La autora destaca que el cerebro atraviesa un proceso de reorganización que influye en la regulación emocional y el control de impulsos, lo que vuelve fundamental el acompañamiento empático por parte de los adultos. La idea de pertenencia atraviesa todo el libro. En una etapa marcada por estereotipos y comparaciones, Yo y la pubertad refuerza el valor de la diversidad y la importancia de reconocerse como parte. “No hay una sola forma de ser, de verse o de sentir”, sostiene la autora. Más que un manual informativo, el libro busca abrir conversaciones y convertirse en un apoyo concreto para familias y educadores. A largo plazo, Del Rosario cree que hablar de pubertad con menos miedo y más información podría construir relaciones más empáticas y comprensivas. “Entender lo que viven niños y niñas en esta etapa cambia completamente la forma de acompañarlos”, concluye. “Yo y la Pubertad” ya está disponible en librerías del país y en el sitio web de La Bonita Ediciones. Revisa la entrevista completa con Constanza del Rosario en nuestro canal de YouTube, donde profundiza en los temas del libro y reflexiona sobre la importancia de hablar de pubertad sin silencios ni tabúes.
Hay personajes que no envejecen. Se transforman. Mutan. Vuelven. Doctor Mortis es uno de ellos. Creado hace ocho décadas por Juan Marino Cabello, Mortis no solo marcó a generaciones de oyentes con su voz cavernosa y sus relatos radiales, sino que se convirtió en el gran emblema del terror chileno. Hoy, ese legado recibe un homenaje a la altura de su leyenda con Mortis: El último testamento, novela de Miguel Ferrada que funciona tanto como relectura moderna del mito como una carta de amor al género. La historia nos traslada al sur de Chile, territorio ideal para que lo inexplicable eche raíces. Allí se cruzan Susan Clark, una investigadora inglesa, y Rubén Duarte, un agente chileno. Aunque se presentan como policías, en realidad pertenecen a una organización secreta dedicada a investigar fenómenos paranormales. Su caso más reciente los enfrenta a una cadena de crímenes brutales, a las ruinas de una casa ligada a un científico nazi y, sobre todo, a una presencia que parece atravesar siglos de horror: Mortis. ¿Es una persona? ¿Una entidad? ¿Un concepto que se manifiesta una y otra vez en los momentos más oscuros de la historia? Ferrada juega con esas preguntas y empuja a sus protagonistas -y al lector- hacia un escenario donde el apocalipsis no es una metáfora, sino una posibilidad concreta. Lo interesante de El último testamento es cómo dialoga con referentes reconocibles sin perder identidad propia. Hay ecos de Stephen King, de Los Expedientes X, del thriller conspirativo y de la ciencia ficción clásica, pero siempre filtrados por una sensibilidad local: bosques húmedos, pueblos aislados, secretos enterrados y un mal que parece conocer muy bien nuestra historia. Más que una simple novela de terror, el libro se lee como una actualización necesaria del mito Mortis, pensada tanto para quienes crecieron escuchándolo en la radio como para nuevos lectores que quizás se acerquen por primera vez al personaje. Ferrada no busca imitar, sino expandir el universo, darle cuerpo, contexto y un nuevo pulso narrativo. A 80 años de su creación, Mortis demuestra que sigue siendo una figura incómoda, inquietante y vigente. Y que el terror, cuando está bien contado, no necesita presentaciones: solo volver a pronunciar su nombre para que algo se despierte en la oscuridad. Conversamos con Miguel Ferrada sobre su nuevo libro “Mortis, el último testamento”. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
EnLa música de los domingos por la tarde, Gonzalo Garay vuelve a tensionar los límites de su escritura. Si en La vida de los otros el anclaje estaba puesto en la experiencia judicial y una narración más lineal, esta nueva novela se abre hacia un territorio más fragmentario, oscuro y experimental, donde las identidades se cruzan, los narradores se desdoblan y los mundos -domésticos, legales, culinarios, sexuales- chocan entre sí. “La música de los domingos por la tarde” no surge como un quiebre abrupto dentro de su obra, sino como la decantación de un universo que Garay viene explorando desde libros anteriores. “Yo venía ya en este universo experimentando”, explica el autor. “En cada libro intento hacer algo diferente. No sé si lo logro, pero al menos ese es el ánimo: la búsqueda de un hallazgo distinto”. La novela se articula desde la memoria y la introspección. Nicolás Stewart, escritor en formación, revisa su vida desde un sillón cargado de recuerdos, en un ejercicio casi judicial consigo mismo. Desde ahí emerge una narración que no privilegia la cronología, sino las escenas, los ecos, las obsesiones. “Esta novela no importa tanto la cronología como las escenas”, señala Garay. “Quise complicarle bien la lectura al lector, exigirle más”. Uno de los núcleos más perturbadores del libro es la relación entre Nicolás y Bastián Richter, el pastelero iluminado y psicópata de sonrisa apacible. La gastronomía, lejos de ser un mero decorado, se convierte en un mundo simbólico que arrastra otros temas: la soledad, la iniciación, la moral, la delincuencia y sus orígenes. “Hay límites morales que se van expandiendo”, dice Garay. “Hay una administración de la soledad, hay un universo femenino muy rico, y también una pulsión que atraviesa todo el libro”. Esa pulsión es, justamente, la música del título. No una melodía concreta, sino un estado interno. “Lo que los escritores sienten, al menos yo, es un sonido muy musical que vas transformando en ideas, imágenes y finalmente en palabras”, explica. “La música de los domingos por la tarde es ese exceso, todo lo que realiza Nicolás para intentar entender el mundo y entenderse a sí mismo”. El libro también propone un juego explícito entre realidad y ficción. A través de Gustavo García -abogado y narrador paralelo- Garay introduce una historia dentro de otra, en un ejercicio consciente de metanarrativa. “Fue absolutamente a propósito, fue un juego”, reconoce. “Me gusta leer literatura que me exija, y quise hacer algo similar”. No es casual que el derecho tenga un lugar central en este entramado. Para Garay, la conexión entre literatura y derecho es profunda. “ El derecho es un lugar súper importante para mí. Hay una conexión muy estrecha entre derecho y literatura. Es algo que conozco, que he vivido, y que inevitablemente aparece”. Más allá de sus múltiples capas, La música de los domingos por la tarde no busca complacer. Garay lo asume sin rodeos: “No creo que sea un libro para todo el mundo”. Lo que sí espera es provocar una experiencia particular en el lector. “Me parecería interesante que alguien sintiera un placer incómodo. Reconocer en el otro algo que pensaste que nunca serías capaz de hacer, pero darte cuenta de que sí”. Ese espejo inquietante es, para el autor, una de las funciones esenciales de la literatura. “El mundo tampoco es un camino de rosas. Yo no estoy mintiendo: las cosas que están en el libro son cosas que pasan. Con cierta ficción, pero pasan”. Después de siete libros, Garay reconoce que esta novela lo enfrentó a algo nuevo: “Aquí me enfrenté directamente con mi miedo, con mi fantasma, y lo compartí con los lectores”. Un proceso más denso, más exigente, donde los personajes terminaron por soltarse de cualquier amarre moral. “ Ellos hicieron la historia. El libro se fue haciendo solo”. Como resume la contraportada -y como insiste el propio autor- La música de los domingos por la tarde es “una novela sobre la memoria, el deseo y el fuego que no todo lo consume”. Una historia íntima y brutal, donde el pasado suena como un disco rayado en tardes de domingo. Y la pregunta queda flotando, como eco final: ¿Qué música suena dentro de ti cuando todo parece callar? Revisa la entrevista completa con Gonzalo Garay sobre su nuevo libro en nuestro canal de Youtube.
¿Cómo construir organizaciones más humanas sin perder efectividad? ¿Cómo conectar el trabajo con un sentido real y no solo con metas o indicadores? Esas fueron algunas de las preguntas que conversamos con Carolina Marcone, escritora, consultora y coach con más de una década acompañando procesos de evolución cultural, quien acaba de lanzar Efecto Polilla, un libro que propone mirar el mundo laboral desde otra luz. Inspirado en la metáfora de las polillas que buscan claridad en la oscuridad, el libro plantea un giro profundo: pasar del ego al amor, del control al propósito y de la productividad individual a la conciencia compartida. Un cambio que, según Marcone, no solo es necesario, sino urgente. “Lo que uno aprende cuando trabaja con organizaciones es que la cultura no se cambia desde afuera, se transforma desde adentro, desde el ser”, nos comenta. De ahí que Efecto Polilla combine neurociencia, biología, pensamiento sistémico y gestión. No se trata de una receta, sino de una invitación a comprender cómo funcionamos como personas y cómo eso repercute en lo que construimos juntos. GlocalQ y Talento Único: dos caminos para transformar Dentro del libro, Marcone presenta dos metodologías propias desarrolladas tras años de acompañar a líderes, equipos y empresas: GlocalQ, diseñada para acelerar la evolución cultural de las organizaciones. Se basa en cinco pilares —propósito anclado, identidad vivida, liderazgo alineado, performance medible y dinámicas conscientes— y tiene una particularidad: se adapta al estado evolutivo de cada empresa. “Si una organización está en un nivel muy temprano de conciencia, no le puedes pedir dinámicas avanzadas de cultura. La metodología se mueve con ellos”, explica. Talento Único, una herramienta orientada a descubrir y potenciar las habilidades naturales de cada persona. Inspirada en el Ikigai, busca responder preguntas clave: qué amas, en qué eres bueno, qué aportas y por qué te pagan. A partir de ahí se encuentran la misión, la vocación y el propósito de vida, que luego se alinean con el propósito organizacional. “Cuando ves el valor de tu propósito en el de la empresa, cambias la forma en que trabajas. Te sientes parte, no solo ejecutor”, dice Carolina. Un libro para quienes buscan sentido en el trabajo Durante la conversación, Marcone insistió en que esta transformación no es solo para los líderes: “El Talento Único lo tenemos todos. Todos podemos llevar luz a los espacios oscuros”. Efecto Polilla es, así, una guía para líderes, emprendedores, consultores o cualquier persona que quiera repensar la forma en que se relaciona con su trabajo. “Hoy el futuro del trabajo no está en la automatización, está en la humanización”, enfatiza. “Las organizaciones del mañana serán las que comprendan primero a las personas”. Si quieres conocer más sobre el libro, su proceso creativo y la experiencia de Marcone trabajando con equipos en Chile y en el extranjero, te dejamos la entrevista completa que realizamos para nuestro canal de Youtube.