Hay autores que vuelven una y otra vez a los rincones más oscuros de la condición humana. Nicolás Poblete es uno de ellos. Tras novelas como Succión, Corral y La Casa de las Arañas, el escritor regresa con Séptima Región, una inquietante historia que mezcla thriller psicológico, exploración espiritual y crítica social para adentrarse en temas como la culpa, el duelo, la necesidad de creer y la fragilidad humana. La novela sigue a Renato, un hombre de cuarenta años que acaba de sufrir una devastadora tragedia personal. Tras la muerte de su esposa en un accidente automovilístico del que se siente responsable, recibe una inesperada invitación de Eneas, un antiguo conocido que vive aislado en el Maule. Lo que parece una oportunidad para reconstruirse emocionalmente se transforma en una experiencia cada vez más perturbadora, marcada por rituales, discursos seductores y una compleja relación de poder. En conversación con En Palco, Poblete explicó que el origen de la novela se encuentra en distintas experiencias e investigaciones. Entre ellas, recordó su participación, hace varias décadas, en un grupo de artes marciales que poseía ciertas dinámicas cercanas a las de una secta. A ello se sumó su interés por conocidos casos sectarios y diversas lecturas de antropología vinculadas a los ritos de iniciación y transformación. Uno de los aspectos centrales del relato es la vulnerabilidad de Renato. El protagonista no sólo carga con la culpa por la muerte de su esposa, sino también con una profunda sensación de fracaso personal. Según explica el autor, se trata de un hombre marcado por una educación católica que experimenta la culpa de manera especialmente intensa, hasta el punto de iniciar un progresivo desmoronamiento físico y psicológico. En contraste aparece Eneas, un personaje fascinante y perturbador. Marcado por traumas propios y dotado de un enorme carisma, construye un discurso convincente basado en preocupaciones muy reales, como la crisis ecológica y la destrucción del medioambiente. Esa mezcla entre verdades evidentes y promesas de redención lo convierte en una figura particularmente peligrosa. Para Poblete, sin embargo, la novela no trata únicamente sobre sectas. El verdadero núcleo de la historia está en la necesidad humana de encontrar sentido cuando la vida parece derrumbarse. En ese contexto, las sectas aparecen como una posible respuesta a vacíos emocionales, espirituales o existenciales que muchas personas experimentan. Cuando estás muy mal, cualquier ayuda puede parecer bienvenida, reflexiona el escritor.La pregunta es a quién acudimos cuando estamos atravesando una crisis. Otro elemento fundamental de la novela es el territorio. Eneas insiste en llamar al Maule por su antigua denominación administrativa: Séptima Región. Una expresión que ya no existe oficialmente, pero que dentro del relato adquiere un significado simbólico. Para Poblete, se trata de una forma de resistencia frente al paso del tiempo, pero también de una referencia a una zona cerebral relacionada con el procesamiento de estímulos sensoriales, un detalle que conecta con las experiencias alucinatorias y los rituales que atraviesan los personajes. A ello se suma la presencia de una puma ciega, una figura cargada de simbolismo que representa tanto la relación entre el ser humano y la naturaleza como la fragilidad de aquello que creemos controlar. Como ocurre en gran parte de la obra de Poblete, el paisaje también adquiere un rol protagónico, transformándose en un personaje más dentro de la narración. Con una atmósfera inquietante y una constante sensación de amenaza, Séptima Región propone una reflexión sobre el duelo, la manipulación emocional y la necesidad de pertenecer. Más que una novela sobre líderes carismáticos o grupos sectarios, es una historia sobre personas heridas que buscan desesperadamente una respuesta, incluso cuando esa respuesta puede conducirlas a lugares oscuros. Publicada por Cuarto Propio, Séptima Región ya se encuentra disponible en librerías de todo el país. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
El próximo 7 de junio, el escenario del Teatro CA660 de Fundación CorpArtes recibirá Drácula: Sound of the Shadow, un montaje que reinterpreta el universo creado por Bram Stoker a través de una propuesta artística que mezcla literatura, música clásica contemporánea y puesta en escena inmersiva. En conversación con En Palco, su director y productor general, Felipe Andreani, explicó que el origen del proyecto nace desde la música y particularmente desde su admiración por el compositor estadounidense Philip Glass, reconocido por su trabajo minimalista, su increíble aporte en películas como The Truman Show y por haber compuesto en 1999 una nueva banda sonora para la icónica versión de Drácula protagonizada por Bela Lugosi. “Quisimos crear un concepto nuevo que uniera literatura y música en un formato más sensorial. Tomamos capítulos fidedignos de la novela y los llevamos a escena junto a la música en vivo”, comentó Andreani. La propuesta utiliza las 26 piezas compuestas por Glass para cuarteto de cuerdas como columna vertebral del espectáculo, acompañadas por narración en vivo, danza y elementos visuales que transforman la experiencia en una especie de “película viva”. Según explica el director, el objetivo no es simplemente contar una historia de vampiros, sino explorar los temas humanos que atraviesan la obra de Stoker: la muerte, la soledad, el deseo de eternidad y la oscuridad interior. “La obra habla de cosas profundamente humanas y transversales. Por eso sigue viva después de tantos años”, señaló. Uno de los aspectos más llamativos del montaje es su carácter inmersivo. Los personajes aparecen entre el público y la puesta en escena busca convertir a los espectadores en parte activa de la experiencia. Andreani destacó además el trabajo del narrador principal, interpretado por el actor Bastián Bodenhöfer, junto a un elenco multidisciplinario compuesto por músicos, bailarines y artistas escénicos. El director también adelantó que el proyecto seguirá creciendo y que ya trabajan en una segunda parte enfocada nuevamente en la literatura fantástica. “Drácula tiene vida propia. No lo podemos detener”, comentó entre risas. El espectáculo ya tuvo exitosas funciones previas en Santiago y Viña del Mar, agotando entradas en sus presentaciones anteriores. Ahora, el montaje llegará por primera vez a uno de los grandes escenarios de la capital. Lejos del terror explícito o el gore, Drácula: Sound of the Shadow apuesta por una experiencia elegante y emocional, donde la música minimalista de Philip Glass y la atmósfera gótica se fusionan para transportar al público al corazón de la novela. La invitación es para el próximo 7 de junio en el Teatro CA660 de CorpArtes. Y para conocer más detalles sobre este innovador espectáculo, te invitamos a ver la entrevista completa con Felipe Andreani en el canal de YouTube de En Palco.
La guerra civil de 1891 es, con certeza, uno de los episodios más oscuros que ha vivido el Chile republicano, conflicto que enfrentó a los chilenos y que terminó con más muertos que los que tuvo el país durante la Guerra del Pacífico, que había terminado sólo unos años antes. Es en este lamentable contexto histórico en el que se desarrolla la última novela histórica del, a esta altura, exitoso escritor Guillermo Parvex, quien ha dado en el clavo al incursionar en este subgénero narrativo. La obra trata sobre las vivencias, durante este conflicto entre compatriotas, de dos amigos que no solamente compartieron aula desde pequeños, sino que también fueron camaradas de armas en la Guerra del Pacífico: Pedro Alvarado e Ignacio Aguirre. El primero, con un buen trabajo en una salitrera; y el segundo, capitán del Ejército de Chile. Por sus respectivos trabajos, y también por afinidad política, terminan formando parte de los ejércitos que terminaron enfrentándose: Alvarado fue reclutado en el ejército congresista; Aguirre, como miembro de línea del ejército, tuvo que participar en el bando presidencialista. A través de los ojos de ambos personajes, que vivieron el conflicto en veredas opuestas, Parvex de manera contundente y, como siempre, muy documentada, nos va relatando los pormenores de esta guerra fratricida. Desde el punto de vista histórico, y en especial para aquellos que no han profundizado en estos sombríos acontecimientos, es un relato que sorprende por la crueldad y crudeza de los hechos; una sorpresa que da paso a más preguntas que certezas, por cuanto es difícil imaginar los grados de odio generalizado que dividieron al país. Desde el punto de vista de la novela, en mi opinión, Parvex ha logrado una historia cautivante, sólida, de esas que el lector está ávido por conocer el final y, sobre todo, el destino de los personajes. Una lectura recomendadísima. El libro ya está disponible en las librerías del país. Para ver la entrevista completa con el autor deGuerra entre hermanos, visita nuestro canal de Youtube.
Hay libros que nacen desde la imaginación y otros que emergen como una necesidad urgente.En las cenizas, de Luis Alberto Soto, pertenece a esta última categoría: un texto que cruza autobiografía, ensayo y autoficción para dar forma a una experiencia límite. La historia parte con un diagnóstico brutal: un cáncer que regresa, esta vez en otra zona, con mayor agresividad y con la posibilidad concreta de la muerte. Pero más que centrarse en lo médico, el libro se instala en otro territorio: el de la incertidumbre, el miedo y la necesidad de entender, aunque no siempre haya respuestas. Soto cuenta que la escritura apareció primero como una inquietud, casi como un impulso postergado. Sin embargo, fue el segundo cáncer el que transformó ese gesto en una urgencia: escribir para ordenar el caos, para darle sentido a lo que estaba viviendo. “Era una manera de contener la experiencia”, explica, reconociendo en el proceso incluso un carácter terapéutico. El libro adopta la forma de una bitácora -dos cuadernos que recorren sus dos enfermedades- pero se lee con la fluidez de una novela. En sus páginas conviven reflexiones personales con referencias literarias, películas y pensamientos que ayudan a anclar una experiencia que, por momentos, parece inabarcable. Uno de los puntos más potentes del relato es su mirada crítica frente a las ideas instaladas sobre el cáncer. Soto cuestiona conceptos como “dar la batalla” o “ser un guerrero”, que muchas veces recaen con un peso innecesario sobre el enfermo. “Uno está bajo los efectos de la quimioterapia, hecho pedazos, y te dicen que tienes que luchar. No hace mucho sentido”, plantea. En lugar de esa lógica, el autor propone otra mirada: aceptar la posibilidad de la muerte. Lejos de ser una rendición, esa aceptación abre paso a algo inesperado: una pulsión vital más intensa, una nueva forma de habitar la vida. “Si me moría mañana, estaba bien. Había tenido una buena vida”, reflexiona. Y es justamente desde ese lugar donde aparece una renovada energía por vivir. En las cenizas no busca dar lecciones ni respuestas fáciles. Más bien, se instala como una compañía honesta, tanto para quienes atraviesan una enfermedad como para su entorno. Un libro que invita a mirar de frente la fragilidad, pero también a redescubrir lo esencial: los afectos, los pequeños placeres y la manera en que elegimos vivir. Hoy, ya recuperado y en buen estado de salud, Luis Alberto Soto sigue escribiendo. De hecho, ya trabaja en un segundo libro, confirmando que aquella urgencia inicial se transformó en un camino creativo. Porque si algo deja claro En las cenizas, es que incluso en los momentos más oscuros, la escritura -y la vida- pueden abrirse paso. Revisa la entrevista completa con Luis Alberto Soto en el canal de YouTube de En Palco.
Hay autores que vuelven una y otra vez a los rincones más oscuros de la condición humana. Nicolás Poblete es uno de ellos. Tras novelas como Succión, Corral y La Casa de las Arañas, el escritor regresa con Séptima Región, una inquietante historia que mezcla thriller psicológico, exploración espiritual y crítica social para adentrarse en temas como la culpa, el duelo, la necesidad de creer y la fragilidad humana. La novela sigue a Renato, un hombre de cuarenta años que acaba de sufrir una devastadora tragedia personal. Tras la muerte de su esposa en un accidente automovilístico del que se siente responsable, recibe una inesperada invitación de Eneas, un antiguo conocido que vive aislado en el Maule. Lo que parece una oportunidad para reconstruirse emocionalmente se transforma en una experiencia cada vez más perturbadora, marcada por rituales, discursos seductores y una compleja relación de poder. En conversación con En Palco, Poblete explicó que el origen de la novela se encuentra en distintas experiencias e investigaciones. Entre ellas, recordó su participación, hace varias décadas, en un grupo de artes marciales que poseía ciertas dinámicas cercanas a las de una secta. A ello se sumó su interés por conocidos casos sectarios y diversas lecturas de antropología vinculadas a los ritos de iniciación y transformación. Uno de los aspectos centrales del relato es la vulnerabilidad de Renato. El protagonista no sólo carga con la culpa por la muerte de su esposa, sino también con una profunda sensación de fracaso personal. Según explica el autor, se trata de un hombre marcado por una educación católica que experimenta la culpa de manera especialmente intensa, hasta el punto de iniciar un progresivo desmoronamiento físico y psicológico. En contraste aparece Eneas, un personaje fascinante y perturbador. Marcado por traumas propios y dotado de un enorme carisma, construye un discurso convincente basado en preocupaciones muy reales, como la crisis ecológica y la destrucción del medioambiente. Esa mezcla entre verdades evidentes y promesas de redención lo convierte en una figura particularmente peligrosa. Para Poblete, sin embargo, la novela no trata únicamente sobre sectas. El verdadero núcleo de la historia está en la necesidad humana de encontrar sentido cuando la vida parece derrumbarse. En ese contexto, las sectas aparecen como una posible respuesta a vacíos emocionales, espirituales o existenciales que muchas personas experimentan. Cuando estás muy mal, cualquier ayuda puede parecer bienvenida, reflexiona el escritor.La pregunta es a quién acudimos cuando estamos atravesando una crisis. Otro elemento fundamental de la novela es el territorio. Eneas insiste en llamar al Maule por su antigua denominación administrativa: Séptima Región. Una expresión que ya no existe oficialmente, pero que dentro del relato adquiere un significado simbólico. Para Poblete, se trata de una forma de resistencia frente al paso del tiempo, pero también de una referencia a una zona cerebral relacionada con el procesamiento de estímulos sensoriales, un detalle que conecta con las experiencias alucinatorias y los rituales que atraviesan los personajes. A ello se suma la presencia de una puma ciega, una figura cargada de simbolismo que representa tanto la relación entre el ser humano y la naturaleza como la fragilidad de aquello que creemos controlar. Como ocurre en gran parte de la obra de Poblete, el paisaje también adquiere un rol protagónico, transformándose en un personaje más dentro de la narración. Con una atmósfera inquietante y una constante sensación de amenaza, Séptima Región propone una reflexión sobre el duelo, la manipulación emocional y la necesidad de pertenecer. Más que una novela sobre líderes carismáticos o grupos sectarios, es una historia sobre personas heridas que buscan desesperadamente una respuesta, incluso cuando esa respuesta puede conducirlas a lugares oscuros. Publicada por Cuarto Propio, Séptima Región ya se encuentra disponible en librerías de todo el país. Revisa la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.
El próximo 7 de junio, el escenario del Teatro CA660 de Fundación CorpArtes recibirá Drácula: Sound of the Shadow, un montaje que reinterpreta el universo creado por Bram Stoker a través de una propuesta artística que mezcla literatura, música clásica contemporánea y puesta en escena inmersiva. En conversación con En Palco, su director y productor general, Felipe Andreani, explicó que el origen del proyecto nace desde la música y particularmente desde su admiración por el compositor estadounidense Philip Glass, reconocido por su trabajo minimalista, su increíble aporte en películas como The Truman Show y por haber compuesto en 1999 una nueva banda sonora para la icónica versión de Drácula protagonizada por Bela Lugosi. “Quisimos crear un concepto nuevo que uniera literatura y música en un formato más sensorial. Tomamos capítulos fidedignos de la novela y los llevamos a escena junto a la música en vivo”, comentó Andreani. La propuesta utiliza las 26 piezas compuestas por Glass para cuarteto de cuerdas como columna vertebral del espectáculo, acompañadas por narración en vivo, danza y elementos visuales que transforman la experiencia en una especie de “película viva”. Según explica el director, el objetivo no es simplemente contar una historia de vampiros, sino explorar los temas humanos que atraviesan la obra de Stoker: la muerte, la soledad, el deseo de eternidad y la oscuridad interior. “La obra habla de cosas profundamente humanas y transversales. Por eso sigue viva después de tantos años”, señaló. Uno de los aspectos más llamativos del montaje es su carácter inmersivo. Los personajes aparecen entre el público y la puesta en escena busca convertir a los espectadores en parte activa de la experiencia. Andreani destacó además el trabajo del narrador principal, interpretado por el actor Bastián Bodenhöfer, junto a un elenco multidisciplinario compuesto por músicos, bailarines y artistas escénicos. El director también adelantó que el proyecto seguirá creciendo y que ya trabajan en una segunda parte enfocada nuevamente en la literatura fantástica. “Drácula tiene vida propia. No lo podemos detener”, comentó entre risas. El espectáculo ya tuvo exitosas funciones previas en Santiago y Viña del Mar, agotando entradas en sus presentaciones anteriores. Ahora, el montaje llegará por primera vez a uno de los grandes escenarios de la capital. Lejos del terror explícito o el gore, Drácula: Sound of the Shadow apuesta por una experiencia elegante y emocional, donde la música minimalista de Philip Glass y la atmósfera gótica se fusionan para transportar al público al corazón de la novela. La invitación es para el próximo 7 de junio en el Teatro CA660 de CorpArtes. Y para conocer más detalles sobre este innovador espectáculo, te invitamos a ver la entrevista completa con Felipe Andreani en el canal de YouTube de En Palco.
La guerra civil de 1891 es, con certeza, uno de los episodios más oscuros que ha vivido el Chile republicano, conflicto que enfrentó a los chilenos y que terminó con más muertos que los que tuvo el país durante la Guerra del Pacífico, que había terminado sólo unos años antes. Es en este lamentable contexto histórico en el que se desarrolla la última novela histórica del, a esta altura, exitoso escritor Guillermo Parvex, quien ha dado en el clavo al incursionar en este subgénero narrativo. La obra trata sobre las vivencias, durante este conflicto entre compatriotas, de dos amigos que no solamente compartieron aula desde pequeños, sino que también fueron camaradas de armas en la Guerra del Pacífico: Pedro Alvarado e Ignacio Aguirre. El primero, con un buen trabajo en una salitrera; y el segundo, capitán del Ejército de Chile. Por sus respectivos trabajos, y también por afinidad política, terminan formando parte de los ejércitos que terminaron enfrentándose: Alvarado fue reclutado en el ejército congresista; Aguirre, como miembro de línea del ejército, tuvo que participar en el bando presidencialista. A través de los ojos de ambos personajes, que vivieron el conflicto en veredas opuestas, Parvex de manera contundente y, como siempre, muy documentada, nos va relatando los pormenores de esta guerra fratricida. Desde el punto de vista histórico, y en especial para aquellos que no han profundizado en estos sombríos acontecimientos, es un relato que sorprende por la crueldad y crudeza de los hechos; una sorpresa que da paso a más preguntas que certezas, por cuanto es difícil imaginar los grados de odio generalizado que dividieron al país. Desde el punto de vista de la novela, en mi opinión, Parvex ha logrado una historia cautivante, sólida, de esas que el lector está ávido por conocer el final y, sobre todo, el destino de los personajes. Una lectura recomendadísima. El libro ya está disponible en las librerías del país. Para ver la entrevista completa con el autor deGuerra entre hermanos, visita nuestro canal de Youtube.
Hay libros que nacen desde la imaginación y otros que emergen como una necesidad urgente.En las cenizas, de Luis Alberto Soto, pertenece a esta última categoría: un texto que cruza autobiografía, ensayo y autoficción para dar forma a una experiencia límite. La historia parte con un diagnóstico brutal: un cáncer que regresa, esta vez en otra zona, con mayor agresividad y con la posibilidad concreta de la muerte. Pero más que centrarse en lo médico, el libro se instala en otro territorio: el de la incertidumbre, el miedo y la necesidad de entender, aunque no siempre haya respuestas. Soto cuenta que la escritura apareció primero como una inquietud, casi como un impulso postergado. Sin embargo, fue el segundo cáncer el que transformó ese gesto en una urgencia: escribir para ordenar el caos, para darle sentido a lo que estaba viviendo. “Era una manera de contener la experiencia”, explica, reconociendo en el proceso incluso un carácter terapéutico. El libro adopta la forma de una bitácora -dos cuadernos que recorren sus dos enfermedades- pero se lee con la fluidez de una novela. En sus páginas conviven reflexiones personales con referencias literarias, películas y pensamientos que ayudan a anclar una experiencia que, por momentos, parece inabarcable. Uno de los puntos más potentes del relato es su mirada crítica frente a las ideas instaladas sobre el cáncer. Soto cuestiona conceptos como “dar la batalla” o “ser un guerrero”, que muchas veces recaen con un peso innecesario sobre el enfermo. “Uno está bajo los efectos de la quimioterapia, hecho pedazos, y te dicen que tienes que luchar. No hace mucho sentido”, plantea. En lugar de esa lógica, el autor propone otra mirada: aceptar la posibilidad de la muerte. Lejos de ser una rendición, esa aceptación abre paso a algo inesperado: una pulsión vital más intensa, una nueva forma de habitar la vida. “Si me moría mañana, estaba bien. Había tenido una buena vida”, reflexiona. Y es justamente desde ese lugar donde aparece una renovada energía por vivir. En las cenizas no busca dar lecciones ni respuestas fáciles. Más bien, se instala como una compañía honesta, tanto para quienes atraviesan una enfermedad como para su entorno. Un libro que invita a mirar de frente la fragilidad, pero también a redescubrir lo esencial: los afectos, los pequeños placeres y la manera en que elegimos vivir. Hoy, ya recuperado y en buen estado de salud, Luis Alberto Soto sigue escribiendo. De hecho, ya trabaja en un segundo libro, confirmando que aquella urgencia inicial se transformó en un camino creativo. Porque si algo deja claro En las cenizas, es que incluso en los momentos más oscuros, la escritura -y la vida- pueden abrirse paso. Revisa la entrevista completa con Luis Alberto Soto en el canal de YouTube de En Palco.