Conversamos con la psicóloga clínica Camila Bascou sobre su primer libro,El duelo, duele. Con más de 15 años de experiencia, la autora presenta una guía cercana y práctica, diseñada tanto para quienes atraviesan un dolor profundo por una pérdida como para aquellos que buscan apoyar y acompañar a un ser querido en su proceso. Sobre el origen del texto, la especialista explica que la obra surgió como ese recurso que a ella misma le habría gustado poder recomendar en su consulta. Tras notar que la literatura sobre el tema solía ser muy teórica o abrumadora para pacientes en pleno caos emocional, decidió crear uncompañero de ruta accesible que, sin sustituir la terapia, ofrezca un lugar seguro. A la hora de desmitificar cómo enfrentamos las pérdidas, Bascou aclara que el duelo no se supera a través de etapas lineales, el sufrimiento no se hace más pequeño, sino que es la vida de la persona la que, poco a poco, crece y se expande alrededor de esa herida. Por lo mismo, aconseja a quienes acompañan a un doliente que ofrezcan ayuda práctica y presencia constante, evitando frases cliché comotienes que seguir adelante, ya que estas solo invalidan la tristeza del otro. Se trata de estar al servicio de lo que necesiten: desde ayuda concreta con trámites o con el cuidado de los niños, hasta ofrecer un espacio libre de juicios para llorar o, si lo prefieren, para distraerse y no hablar del tema. Esconder la muerte a los niños: Evitar llevar a los más pequeños a los funerales para protegerlos suele ser contraproducente. Los niños también sienten la ausencia y necesitan de estos ritos para entender lo que pasa y encontrar contención en su entorno. La psicóloga también hace hincapié en que los procesos de duelo no se limitan únicamente al fallecimiento de un ser querido. Afrontar un despido laboral, vivir una separación amorosa o tener que cambiar de país también representan pérdidas significativas. Reconocer estas experiencias cotidianas como verdaderos duelos, concluye la autora, es el primer paso para dejar de minimizar nuestro dolor y comenzar a sanar. Para revisar la entrevista completa con Camila Bascou visita nuestro canal de Youtube.
Pamela Maercovich es psicóloga y Master of Science in Coaching Psychology Positive. Su trabajo queda muy bien explicado en el libro “Alimentación emocional”, donde nos habla de las razones por las que comemos y cómo el manejo de las emociones puede influir en lo que consumimos. La relación con la comida puede convertirse en un factor que determina la conducta de muchas mujeres y no precisamente de una buena manera. Cómo nos alimentamos influye en nuestra salud y en la forma en que nos vemos, por lo que es un tema del que se hace necesario conversar. Con respecto a este tema Pamela nos explica que “el hambre emocional es lo que generalmente conocemos como el comer por ansiedad o el comer por alguna emoción, que sabemos que pueden ser distintos tipos de emociones. Uno puede comer porque está estresado, porque está enojado, porque está triste, porque se siente solo, porque está aburrido, es como, bueno, como emociones existen, a veces también por alegría, aunque sabemos que las emociones difíciles son las que más nos generan estragos con la comida, en el hambre emocional.” En el libro “Alimentación emocional”, Pamela nos habla de un concepto clave: la nutrición del corazón, el que plantea “como una propuesta de que no solo basta con la alimentación consciente, yo estuve muchos años haciendo programas de alimentación consciente, de mindful eating, ayudando a las personas a tomar conciencia del proceso de comer, y entendiendo las claves del cuerpo y todo eso, pero había una dimensión que faltaba, algo más profundo, y en esta dimensión de la nutrición del corazón, lo que planteo es que hay temas que tenemos que abordar a nivel emocional.” Una manera diferente de enfrentar un tema que siempre se encuentra presente y que es la manera en que nos ve el resto y en que nos vemos a nosotras mismas. Si quieres ver la entrevista completa lo puedes hacer en nuestro canal de youtube.
Conversamos con la psicóloga clínica Camila Bascou sobre su primer libro,El duelo, duele. Con más de 15 años de experiencia, la autora presenta una guía cercana y práctica, diseñada tanto para quienes atraviesan un dolor profundo por una pérdida como para aquellos que buscan apoyar y acompañar a un ser querido en su proceso. Sobre el origen del texto, la especialista explica que la obra surgió como ese recurso que a ella misma le habría gustado poder recomendar en su consulta. Tras notar que la literatura sobre el tema solía ser muy teórica o abrumadora para pacientes en pleno caos emocional, decidió crear uncompañero de ruta accesible que, sin sustituir la terapia, ofrezca un lugar seguro. A la hora de desmitificar cómo enfrentamos las pérdidas, Bascou aclara que el duelo no se supera a través de etapas lineales, el sufrimiento no se hace más pequeño, sino que es la vida de la persona la que, poco a poco, crece y se expande alrededor de esa herida. Por lo mismo, aconseja a quienes acompañan a un doliente que ofrezcan ayuda práctica y presencia constante, evitando frases cliché comotienes que seguir adelante, ya que estas solo invalidan la tristeza del otro. Se trata de estar al servicio de lo que necesiten: desde ayuda concreta con trámites o con el cuidado de los niños, hasta ofrecer un espacio libre de juicios para llorar o, si lo prefieren, para distraerse y no hablar del tema. Esconder la muerte a los niños: Evitar llevar a los más pequeños a los funerales para protegerlos suele ser contraproducente. Los niños también sienten la ausencia y necesitan de estos ritos para entender lo que pasa y encontrar contención en su entorno. La psicóloga también hace hincapié en que los procesos de duelo no se limitan únicamente al fallecimiento de un ser querido. Afrontar un despido laboral, vivir una separación amorosa o tener que cambiar de país también representan pérdidas significativas. Reconocer estas experiencias cotidianas como verdaderos duelos, concluye la autora, es el primer paso para dejar de minimizar nuestro dolor y comenzar a sanar. Para revisar la entrevista completa con Camila Bascou visita nuestro canal de Youtube.
Pamela Maercovich es psicóloga y Master of Science in Coaching Psychology Positive. Su trabajo queda muy bien explicado en el libro “Alimentación emocional”, donde nos habla de las razones por las que comemos y cómo el manejo de las emociones puede influir en lo que consumimos. La relación con la comida puede convertirse en un factor que determina la conducta de muchas mujeres y no precisamente de una buena manera. Cómo nos alimentamos influye en nuestra salud y en la forma en que nos vemos, por lo que es un tema del que se hace necesario conversar. Con respecto a este tema Pamela nos explica que “el hambre emocional es lo que generalmente conocemos como el comer por ansiedad o el comer por alguna emoción, que sabemos que pueden ser distintos tipos de emociones. Uno puede comer porque está estresado, porque está enojado, porque está triste, porque se siente solo, porque está aburrido, es como, bueno, como emociones existen, a veces también por alegría, aunque sabemos que las emociones difíciles son las que más nos generan estragos con la comida, en el hambre emocional.” En el libro “Alimentación emocional”, Pamela nos habla de un concepto clave: la nutrición del corazón, el que plantea “como una propuesta de que no solo basta con la alimentación consciente, yo estuve muchos años haciendo programas de alimentación consciente, de mindful eating, ayudando a las personas a tomar conciencia del proceso de comer, y entendiendo las claves del cuerpo y todo eso, pero había una dimensión que faltaba, algo más profundo, y en esta dimensión de la nutrición del corazón, lo que planteo es que hay temas que tenemos que abordar a nivel emocional.” Una manera diferente de enfrentar un tema que siempre se encuentra presente y que es la manera en que nos ve el resto y en que nos vemos a nosotras mismas. Si quieres ver la entrevista completa lo puedes hacer en nuestro canal de youtube.