Pamela Maercovich es psicóloga y Master of Science in Coaching Psychology Positive. Su trabajo queda muy bien explicado en el libro “Alimentación emocional”, donde nos habla de las razones por las que comemos y cómo el manejo de las emociones puede influir en lo que consumimos. La relación con la comida puede convertirse en un factor que determina la conducta de muchas mujeres y no precisamente de una buena manera. Cómo nos alimentamos influye en nuestra salud y en la forma en que nos vemos, por lo que es un tema del que se hace necesario conversar. Con respecto a este tema Pamela nos explica que “el hambre emocional es lo que generalmente conocemos como el comer por ansiedad o el comer por alguna emoción, que sabemos que pueden ser distintos tipos de emociones. Uno puede comer porque está estresado, porque está enojado, porque está triste, porque se siente solo, porque está aburrido, es como, bueno, como emociones existen, a veces también por alegría, aunque sabemos que las emociones difíciles son las que más nos generan estragos con la comida, en el hambre emocional.” En el libro “Alimentación emocional”, Pamela nos habla de un concepto clave: la nutrición del corazón, el que plantea “como una propuesta de que no solo basta con la alimentación consciente, yo estuve muchos años haciendo programas de alimentación consciente, de mindful eating, ayudando a las personas a tomar conciencia del proceso de comer, y entendiendo las claves del cuerpo y todo eso, pero había una dimensión que faltaba, algo más profundo, y en esta dimensión de la nutrición del corazón, lo que planteo es que hay temas que tenemos que abordar a nivel emocional.” Una manera diferente de enfrentar un tema que siempre se encuentra presente y que es la manera en que nos ve el resto y en que nos vemos a nosotras mismas. Si quieres ver la entrevista completa lo puedes hacer en nuestro canal de youtube.
María vive con su papá y su mamá en una casa en el sur de Chile -en 1988- cerca de un lago y con un entorno lleno de vegetación, diferentes especies y mucha soledad. La niña transita entre un pequeño internado en Osorno durante la semana y este hogar donde quien más se preocupa por ella es la empleada de la casa. Así comienza “Después de la niebla”, película chilena inspirada libremente en el libro de María Edwards y dirigida por Miriam Heard. En su elenco podemos encontrar a Ema Godoy, Valentina Murh, Inés Martín, Mario Horton, Heidrun Breier, Viviana Herrera y Álvaro Espinoza, entre otros. En este filme se hace presente la angustia y la falta de cuidado por una niña, que debe preocuparse ella sola de sí misma y que muchas veces tendrá que enfrentar situaciones complejas y peligrosas, debido al descuido de sus frívolos y frustrados padres. La niñez se ve frágil y con carencias que son aplacadas por personajes secundarios que entregan más amor que los mismos progenitores. Una falta de cariño que se hace presente con actitudes negligentes y llenas de egoísmo. María nos entrega ternura, pero también nos muestra la soledad en su máxima expresión, donde una amiga del internado jugará el rol de familia, ese que la suya no logra desarrollar. La mujer que trabaja en la casa donde viven sus padres es también un gran apoyo y su profesora alemana, aunque estricta, genera un lazo más cercano que quienes deberían tenerlo. Los paisajes son bellos y nos introducen en una atmósfera de calma, una mirada a ratos demasiado contemplativa, pero a la vez de miedo por lo que debe enfrentar María, una despreocupación asfixiante y un temor a lo que se ve expuesta esta niña. Una película que nos hace pensar en cómo nos relacionamos con el resto y cómo eso determinará la forma en que vivimos y sentimos. Una mirada dura a la falta de responsabilidad de una madre y un padre, a los temores de una hija y el sueño de volver a empezar. Si quieres ver “Después de la niebla”, ya se encuentra en salas de cine del país.
Antonia Guzmán es diseñadora gráfica, pero escribe desde que era una niña, creando mundos llenos de magia y romance. Cuenta con seis publicaciones: A través de las sombras, Incandescente, Iridiscente, Incandescente, Morir mintiendo y Vivir amando, este último es el que se encuentra promocionando actualmente. Sobre esta publicación nos cuenta que “nació de una conversación muy loca que yo tuve con una compañera de colegio, que estábamos hablando de cosas nada que ver y ella dijo la frase morir mintiendo y yo dije hoy esto sería un título increíble para un libro y empecé a pensar, yo decía esto es un título súper dramático, tendría que tener una historia que vaya con este drama”, explica. La historia de Violeta, que comenzó en Morir mintiendo, trae nuevos temas y vueltas del destino, donde la protagonista deberá enfrentar momentos buenos y malos, en los que el aprendizaje será importante para todos los personajes. Antonia desarrolla diferentes géneros y plasma en su pluma inquietudes juveniles e historias que funcionan en un mundo donde la fantasía también hace falta. Sobre sus trabajos comenta, “estos libros yo creo que le pueden gustar a cualquier persona independiente de si les gusta el romance o si no les gusta tanto, porque son libros que tienen trama más allá de personajes enamorándose”. Puedes ver la entrevista completa con la autora chilena en el canal de youtube de En Palco.
Imágenes que aparecen frente a nosotros y dan cuenta de sucesos que marcan nuestra historia reciente, de las vicisitudes que hemos debido enfrentar como sociedad y de las batallas que se han luchado durante décadas, en un país que pareciera caer en la desesperanza y el desencanto. “La vida que vendrá” escrita y dirigida por Karin Cuyul, nos introduce en un mundo de emociones que se entrelazan y que, a través de archivos, dan cuenta de aquello que vivió un país sometido al dolor y el miedo, pero también a la esperanza. De una manera diferente, se nos muestran hechos pasados en colores lo que brinda una nueva arista a momentos difíciles y llenos de enfrentamiento. ¿Cómo contamos las historias? es una reflexión que se hace presente en este documental y que nos lleva a repensar la forma en que planteamos el pasado. Una narración que no es cronológica, y que va entrelazando ideas y momentos importantes de Chile, en una constante búsqueda por entender el sentimiento de desolación que tiene la autora de la obra, ante algunos hechos que vive el país. La frase “lo que soportan las imágenes” retrata una parte importante de este documental, su valor en los recuerdos y en cómo construimos nuestras historias, cuando solo tenemos pedazos de ésta y necesitamos entender el panorama completo… o lo más cercano a esto. Comprender los sentimientos que se desprenden de cada ser no es fácil, pero la directora logra transmitir su especial búsqueda y cómo sus descubrimientos la llevan a encontrar explicaciones, que generan un grado de serenidad. Si quieres disfrutar de “La vida que vendrá”, ya se encuentra en salas de cine seleccionadas.
Vivian y Edward -ella una prostituta de Los Angeles, él un millonario empresario- no tienen nada en común, distintas vidas que luego de un encuentro casual cambian para siempre. Edward le mostrará a Vivian un mundo totalmente abrumador y ella le enseñará que hay cosas más importantes que los negocios. “Pretty Woman: el musical” nos invita a revivir la historia que cautivó como película, pero esta vez a través de melodías contagiosas y bastante humor. Con un elenco conformado por Nicolás Oyarzún, Carmen Zabala, Max Salgado, Josefina Fiebelkorn, José Antonio Raffo, Germán Pinilla, Antonia Bosman, entre otros, y dirigida por Ezequiel Fernanz, reconocido actor y director de musicales; esta puesta en escena atrapa con una propuesta llena de emoción y con momentos de mucho de romanticismo. La música que cuenta con composiciones de Bryan Adams, es envolvente y nos invita a un viaje a los 90, donde es imposible no ponerse a cantar o tararear algunas de las melodías, muy bien ejecutadas por los artistas de este espectáculo. Carmen Zabala realiza un muy buen trabajo, con carisma y espontaneidad, logra una Vivían con la que te encariñas y que envuelve siempre que entona una canción o realiza una escena. José Antonio Raffo y Bastián Aldebarán, como los trabajadores del hotel, destacan con interpretaciones llenas de histrionismo y comedia, donde cada participación logra una respuesta espontánea del público, que los aplaude con gran entusiasmo. La producción tiene una propuesta escenográfica muy potente, con cambios de escenario bien equilibrados y con una iluminación que destaca, además de músicos en vivo. Cada número llena de emoción el escenario, generando momentos hermosos. Dos horas y media que se pasan volando (con un intermedio), repletos de comedia, música y amor, que nos hacen pensar en que las historias que cautivan a veces tienen que ver con relaciones impensadas, sueños que se convierten en realidad. Un imperdible de la cartelera teatral, que se puede disfrutar hasta el 14 de junio en el Teatro Municipal de las Condes.
Pamela Maercovich es psicóloga y Master of Science in Coaching Psychology Positive. Su trabajo queda muy bien explicado en el libro “Alimentación emocional”, donde nos habla de las razones por las que comemos y cómo el manejo de las emociones puede influir en lo que consumimos. La relación con la comida puede convertirse en un factor que determina la conducta de muchas mujeres y no precisamente de una buena manera. Cómo nos alimentamos influye en nuestra salud y en la forma en que nos vemos, por lo que es un tema del que se hace necesario conversar. Con respecto a este tema Pamela nos explica que “el hambre emocional es lo que generalmente conocemos como el comer por ansiedad o el comer por alguna emoción, que sabemos que pueden ser distintos tipos de emociones. Uno puede comer porque está estresado, porque está enojado, porque está triste, porque se siente solo, porque está aburrido, es como, bueno, como emociones existen, a veces también por alegría, aunque sabemos que las emociones difíciles son las que más nos generan estragos con la comida, en el hambre emocional.” En el libro “Alimentación emocional”, Pamela nos habla de un concepto clave: la nutrición del corazón, el que plantea “como una propuesta de que no solo basta con la alimentación consciente, yo estuve muchos años haciendo programas de alimentación consciente, de mindful eating, ayudando a las personas a tomar conciencia del proceso de comer, y entendiendo las claves del cuerpo y todo eso, pero había una dimensión que faltaba, algo más profundo, y en esta dimensión de la nutrición del corazón, lo que planteo es que hay temas que tenemos que abordar a nivel emocional.” Una manera diferente de enfrentar un tema que siempre se encuentra presente y que es la manera en que nos ve el resto y en que nos vemos a nosotras mismas. Si quieres ver la entrevista completa lo puedes hacer en nuestro canal de youtube.
María vive con su papá y su mamá en una casa en el sur de Chile -en 1988- cerca de un lago y con un entorno lleno de vegetación, diferentes especies y mucha soledad. La niña transita entre un pequeño internado en Osorno durante la semana y este hogar donde quien más se preocupa por ella es la empleada de la casa. Así comienza “Después de la niebla”, película chilena inspirada libremente en el libro de María Edwards y dirigida por Miriam Heard. En su elenco podemos encontrar a Ema Godoy, Valentina Murh, Inés Martín, Mario Horton, Heidrun Breier, Viviana Herrera y Álvaro Espinoza, entre otros. En este filme se hace presente la angustia y la falta de cuidado por una niña, que debe preocuparse ella sola de sí misma y que muchas veces tendrá que enfrentar situaciones complejas y peligrosas, debido al descuido de sus frívolos y frustrados padres. La niñez se ve frágil y con carencias que son aplacadas por personajes secundarios que entregan más amor que los mismos progenitores. Una falta de cariño que se hace presente con actitudes negligentes y llenas de egoísmo. María nos entrega ternura, pero también nos muestra la soledad en su máxima expresión, donde una amiga del internado jugará el rol de familia, ese que la suya no logra desarrollar. La mujer que trabaja en la casa donde viven sus padres es también un gran apoyo y su profesora alemana, aunque estricta, genera un lazo más cercano que quienes deberían tenerlo. Los paisajes son bellos y nos introducen en una atmósfera de calma, una mirada a ratos demasiado contemplativa, pero a la vez de miedo por lo que debe enfrentar María, una despreocupación asfixiante y un temor a lo que se ve expuesta esta niña. Una película que nos hace pensar en cómo nos relacionamos con el resto y cómo eso determinará la forma en que vivimos y sentimos. Una mirada dura a la falta de responsabilidad de una madre y un padre, a los temores de una hija y el sueño de volver a empezar. Si quieres ver “Después de la niebla”, ya se encuentra en salas de cine del país.
Antonia Guzmán es diseñadora gráfica, pero escribe desde que era una niña, creando mundos llenos de magia y romance. Cuenta con seis publicaciones: A través de las sombras, Incandescente, Iridiscente, Incandescente, Morir mintiendo y Vivir amando, este último es el que se encuentra promocionando actualmente. Sobre esta publicación nos cuenta que “nació de una conversación muy loca que yo tuve con una compañera de colegio, que estábamos hablando de cosas nada que ver y ella dijo la frase morir mintiendo y yo dije hoy esto sería un título increíble para un libro y empecé a pensar, yo decía esto es un título súper dramático, tendría que tener una historia que vaya con este drama”, explica. La historia de Violeta, que comenzó en Morir mintiendo, trae nuevos temas y vueltas del destino, donde la protagonista deberá enfrentar momentos buenos y malos, en los que el aprendizaje será importante para todos los personajes. Antonia desarrolla diferentes géneros y plasma en su pluma inquietudes juveniles e historias que funcionan en un mundo donde la fantasía también hace falta. Sobre sus trabajos comenta, “estos libros yo creo que le pueden gustar a cualquier persona independiente de si les gusta el romance o si no les gusta tanto, porque son libros que tienen trama más allá de personajes enamorándose”. Puedes ver la entrevista completa con la autora chilena en el canal de youtube de En Palco.
Imágenes que aparecen frente a nosotros y dan cuenta de sucesos que marcan nuestra historia reciente, de las vicisitudes que hemos debido enfrentar como sociedad y de las batallas que se han luchado durante décadas, en un país que pareciera caer en la desesperanza y el desencanto. “La vida que vendrá” escrita y dirigida por Karin Cuyul, nos introduce en un mundo de emociones que se entrelazan y que, a través de archivos, dan cuenta de aquello que vivió un país sometido al dolor y el miedo, pero también a la esperanza. De una manera diferente, se nos muestran hechos pasados en colores lo que brinda una nueva arista a momentos difíciles y llenos de enfrentamiento. ¿Cómo contamos las historias? es una reflexión que se hace presente en este documental y que nos lleva a repensar la forma en que planteamos el pasado. Una narración que no es cronológica, y que va entrelazando ideas y momentos importantes de Chile, en una constante búsqueda por entender el sentimiento de desolación que tiene la autora de la obra, ante algunos hechos que vive el país. La frase “lo que soportan las imágenes” retrata una parte importante de este documental, su valor en los recuerdos y en cómo construimos nuestras historias, cuando solo tenemos pedazos de ésta y necesitamos entender el panorama completo… o lo más cercano a esto. Comprender los sentimientos que se desprenden de cada ser no es fácil, pero la directora logra transmitir su especial búsqueda y cómo sus descubrimientos la llevan a encontrar explicaciones, que generan un grado de serenidad. Si quieres disfrutar de “La vida que vendrá”, ya se encuentra en salas de cine seleccionadas.
Vivian y Edward -ella una prostituta de Los Angeles, él un millonario empresario- no tienen nada en común, distintas vidas que luego de un encuentro casual cambian para siempre. Edward le mostrará a Vivian un mundo totalmente abrumador y ella le enseñará que hay cosas más importantes que los negocios. “Pretty Woman: el musical” nos invita a revivir la historia que cautivó como película, pero esta vez a través de melodías contagiosas y bastante humor. Con un elenco conformado por Nicolás Oyarzún, Carmen Zabala, Max Salgado, Josefina Fiebelkorn, José Antonio Raffo, Germán Pinilla, Antonia Bosman, entre otros, y dirigida por Ezequiel Fernanz, reconocido actor y director de musicales; esta puesta en escena atrapa con una propuesta llena de emoción y con momentos de mucho de romanticismo. La música que cuenta con composiciones de Bryan Adams, es envolvente y nos invita a un viaje a los 90, donde es imposible no ponerse a cantar o tararear algunas de las melodías, muy bien ejecutadas por los artistas de este espectáculo. Carmen Zabala realiza un muy buen trabajo, con carisma y espontaneidad, logra una Vivían con la que te encariñas y que envuelve siempre que entona una canción o realiza una escena. José Antonio Raffo y Bastián Aldebarán, como los trabajadores del hotel, destacan con interpretaciones llenas de histrionismo y comedia, donde cada participación logra una respuesta espontánea del público, que los aplaude con gran entusiasmo. La producción tiene una propuesta escenográfica muy potente, con cambios de escenario bien equilibrados y con una iluminación que destaca, además de músicos en vivo. Cada número llena de emoción el escenario, generando momentos hermosos. Dos horas y media que se pasan volando (con un intermedio), repletos de comedia, música y amor, que nos hacen pensar en que las historias que cautivan a veces tienen que ver con relaciones impensadas, sueños que se convierten en realidad. Un imperdible de la cartelera teatral, que se puede disfrutar hasta el 14 de junio en el Teatro Municipal de las Condes.