Para quienes crecieron frente al televisor durante los años 90, la voz y las canciones del Gato Juanito son parte de la memoria de toda una generación. Ahora, más de tres décadas después, el personaje regresará de la mano de su intérprete original, Fernando Ortiz, quien asumirá un nuevo desafío: debutar como animador en ToyCon Chile 2026. Ortiz fue quien dio vida originalmente al popular gato, cuyo origen se remonta al programa La Casa Encantada de La Red, antes de incorporarse junto al León Chester al mítico espacio Cachureos de TVN. En 1993 comenzó su participación en el recordado espacio infantil y, un año más tarde, apareció “Yo soy Juanito”, una de las primeras canciones sobre el personaje. Ortiz permaneció en el programa hasta 1995. Hoy, el actor vuelve a ponerse el traje para participar especialmente en Mundo Retro y el escenario central de ToyCon Chile, donde animará distintas actividades durante las dos jornadas del encuentro. “Estoy súper contento de regresar a los escenarios. Fue emocionante que se acordaran de mí y me hicieran esta propuesta”, comenta Fernando Ortiz, quien además espera reencontrarse con quienes alguna vez cantaron junto al personaje y compartir nuevamente con el público. Muchos de los adultos que asistan a la ToyCon conocieron al Gato Juanito durante su infancia y ahora podrán reencontrarse con él acompañados de sus propios hijos. ToyCon Chile 2026 se realizará los días 31 y de octubre y 1 de noviembre en el Centro Cultural Estación Mapocho, con entradas disponibles a través de Ticketplus.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
Con un sonido contagioso y una propuesta lúdica, Sangre Chilena se ha posicionado en un año y medio como una de las agrupaciones revelación de la escena tropical ranchera. La banda destaca por la diversidad geográfica de sus integrantes, distribuidos entre la Región Metropolitana y la Región del Maule, con músicos de Molina, Marchigüe, Buin, San Bernardo y Puente Alto. El grupo define su propuesta como un ritmo picadito, caracterizado por ser rápido, alegre y bailable, diseñado especialmente para conectar con el público rural. Esta fórmula les ha reportado un éxito rotundo en plataformas digitales, donde sencillos comoDoña Juana yLa Picaré han alcanzado cifras impactantes que superan los dos millones de reproducciones, consolidándose junto a otros éxitos virales comoEl Teterete y su más reciente sencillo La Borrachera , gracias a sus pegajosas letras al estilo de trabalenguas. A la hora de seleccionar su repertorio, la agrupación realiza un trabajo riguroso enfocado en adaptar covers con los que el público se identifique plenamente, dejando de lado las composiciones románticas. En su búsqueda de identidad, eligieron el nombre Sangre Chilena para enaltecer la chilenidad dentro de un género de raíces mexicanas, sellando su propuesta con el contundente eslogan:la misma que corre por tus venas. Entre sus referentes principales destacan agrupaciones icónicas como Los Tigres de Parral y Los Intocables de Chile, aunque Jonathan González recalca que ellos buscan una identidad propia y no parecerse a nadie. Luego de algunas presentaciones agendadas por Fiestas Patrias en el Potrero Grande de Curicó, Rincón Ranchero de Molina, el Estadio Municipal Tinguiririca de Chimbarongo y en la Región de Coquimbo, el grupo no detiene su marcha. Su próximo hito está fijado para el 28 de septiembre, fecha en la que ingresarán a los estudios de HS Producciones para grabar más sorpresas, incluyendo una colaboración inédita y un nuevo tema con su característico sello de trabalenguas. Te invitamos a disfrutar de la entrevista completa con Jonathan González de Sangre Chilena y conocer todos los detalles de esta entretenida conversación en nuestro canal oficial de YouTube de En Palco.
Burger King se une a Dragon Ball Super con un menú especial que incluye el nuevo Super Saiyan Whopper y seis figuras coleccionables de los personajes de la popular saga. El combo promocional contiene una hamburguesa de 100% carne de vacuno, pan con sésamo negro, cebolla crispy, tocino, queso cheddar, lechuga, tomate, pepinillos y salsa teriyaki. Además, incorpora las nuevas Jalapeño Balls, disponibles también en formato snack de 5 u 8 unidades. Las seis figuras coleccionables de Dragon Ball Super están disponibles tanto en el menú King Jr. como junto al Super Saiyan Whopper. Los fanáticos podrán encontrar a Goku, Goku Super Saiyajin God Super Saiyajin, Vegeta, Vegeta Super Saiyajin God Super Saiyajin, Piccoro y Bills. La experiencia también llegará a uno de los locales de Burger King, el ubicado en Gran Avenida José Miguel Carrera 5769, San Miguel. Entre el 26 de septiembre y hasta el 9 de octubre contará con un espacio especial para fotografías. Además, los días 26 de septiembre, 3 y 9 de octubre contará con DJ, animación y concursos de cosplayer. Durante esas jornadas, quienes lleguen caracterizados como sus personajes favoritos del animé podrán participar, entre las 15:00 y 17:00 horas, por un premio de 1.000 coronas cargadas en la app Mi BK. El Combo Super Saiyan Whopper y las figuras coleccionables ya están disponibles en los locales de Burger King en Chile y a través de la app Mi BK, hasta el próximo 18 de octubre o hasta agotar stock.
Para quienes crecieron frente al televisor durante los años 90, la voz y las canciones del Gato Juanito son parte de la memoria de toda una generación. Ahora, más de tres décadas después, el personaje regresará de la mano de su intérprete original, Fernando Ortiz, quien asumirá un nuevo desafío: debutar como animador en ToyCon Chile 2026. Ortiz fue quien dio vida originalmente al popular gato, cuyo origen se remonta al programa La Casa Encantada de La Red, antes de incorporarse junto al León Chester al mítico espacio Cachureos de TVN. En 1993 comenzó su participación en el recordado espacio infantil y, un año más tarde, apareció “Yo soy Juanito”, una de las primeras canciones sobre el personaje. Ortiz permaneció en el programa hasta 1995. Hoy, el actor vuelve a ponerse el traje para participar especialmente en Mundo Retro y el escenario central de ToyCon Chile, donde animará distintas actividades durante las dos jornadas del encuentro. “Estoy súper contento de regresar a los escenarios. Fue emocionante que se acordaran de mí y me hicieran esta propuesta”, comenta Fernando Ortiz, quien además espera reencontrarse con quienes alguna vez cantaron junto al personaje y compartir nuevamente con el público. Muchos de los adultos que asistan a la ToyCon conocieron al Gato Juanito durante su infancia y ahora podrán reencontrarse con él acompañados de sus propios hijos. ToyCon Chile 2026 se realizará los días 31 y de octubre y 1 de noviembre en el Centro Cultural Estación Mapocho, con entradas disponibles a través de Ticketplus.
“Catedrales” es de esas series que no dejan indiferente, tanto por el nivel de sus actuaciones como por una trama potente basada en la obra homónima de la escritora argentina Claudia Piñeiro. Hasta 1986, los Sardá eran una familia normal de clase media alta, compuesta por papá Adolfo ( Alfredo Castro), mamá Dolores ( Paulina García) y sus tres hijas: la recatada y religiosa Carmen ( Paula Luchsinger), la mayor; la rebelde Lía ( Vivianne Dietz), la hija del medio, considerada por su madre como la oveja negra; y la soñadora y coqueta Ana ( Octavia Bernasconi), la menor. Pero toda su dinámica familiar cambia cuando, una mañana, la policía llega con la peor noticia de todas, Ana ha sido encontrada muerta de manera brutal y nadie sabe qué ocurrió. Desde ese momento, los Sardá comienzan a desmoronarse en medio de una sociedad altamente conservadora, donde, a pesar del dolor, siempre hay apariencias que mantener. Treinta años más tarde, la casa familiar solo es habitada por el padre, quien lleva años viudo. Carmen ( Amparo Noguera), casada con un exseminarista, sigue siendo una mujer extremadamente conservadora y preocupada por el qué dirán, muy parecida a su madre. Ella cuida de su padre puertas afuera, al igual que su hijo adolescente Mateo ( Clemente Rodríguez), quien mantiene un vínculo muy especial con su abuelo. Lía ( Ignacia Baeza) lleva décadas en España, alejada de su familia y harta de la hipocresía y el secretismo que rodeó la muerte de Ana, de quien era muy cercana. Pero un día decide volver cuando se entera de que su Adolfo tiene leucemia y ha decidido no someterse a mayores tratamientos. El regreso es un shock para ella. Se siente ajena y, al mismo tiempo, temerosamente cerca de sus raíces. Lía espera quedarse poco tiempo, pero Adolfo no quiere morir sin saber qué pasó realmente con Ana. Es así como, con el apoyo inesperado de Mateo y de un investigador ( Pablo Cerda), comienzan la búsqueda de la verdad, algo a lo que Carmen se opone tajantemente debido a sus creencias. La historia se narra en dos líneas paralelas: el pasado, donde conocemos los acontecimientos ocurridos antes, durante e inmediatamente después de la trágica muerte de Ana; y el presente, tres décadas después, marcado por el regreso de Lía, lo que este reencuentro provoca en su familia y en ella misma, además de la investigación en búsqueda de la verdad. Ambas temporalidades se complementan perfectamente y hacen que uno quiera seguir viendo. Poco a poco vamos descubriendo quién es quién y qué es lo que motiva a cada personaje. Es una trama de intriga y alto drama familiar que nos habla de una sociedad que muchas veces esconde la basura bajo la alfombra para evitar ser señalada por inquisidores que pueden ser igual o incluso más hipócritas. En “Catedrales”, otro punto destacable es la intensidad de sus intérpretes. Sin ese importante elemento, sería difícil que esta producción funcionara de la misma manera, a pesar de contar con una buena dirección y una gran historia de base. El elenco logra transmitir la tensión, los conflictos y las contradicciones de una familia que lleva décadas cargando con una tragedia que nunca terminó de resolverse. Y es precisamente en esos silencios, miradas y relaciones quebradas donde la serie encuentra buena parte de su fuerza. “Catedrales” es una historia sobre secretos, dolor, religión, apariencias y verdades que, aunque intenten permanecer ocultas durante años, tarde o temprano terminan buscando la manera de salir a la luz. La serie estrena sus seis episodios este 16 de septiembre, exclusivamente por Prime Video.
Una nueva serie Original de Prime Video reúne a dos grandes actores en una trama basada en hechos reales ocurridos en México, que aborda temas como el abuso de poder, la corrupción, la paternidad, la adolescencia y los dilemas morales. Miguel ( Eugenio Derbez) es un padre viudo que intenta salir adelante por su hija de 17 años, Andrea ( Karla Gaytán), quien estudia en una escuela preparatoria donde la mayoría de los jóvenes provienen de familias acomodadas. Pero cuando su hija le confiesa que fue abusada sexualmente por su compañero de colegio, Carlos Huerta ( Iker Sánchez Solano), durante una fiesta, todo cambia para ellos. Miguel, desesperado, decide en primera instancia y a espaldas de Andrea, ir a hablar con el padre del muchacho, Raúl Huerta ( Pedro Alonso), un inescrupuloso empresario que ni siquiera parece interesado en saber qué ocurrió realmente, sino únicamente en proteger a su hijo y evitar el escándalo. Pronto, ambos padres se pondrán en pie de guerra para defender lo que creen correcto o lo que consideran mejor para sus vidas, muchas veces sin siquiera tomar en cuenta lo que está ocurriendo con sus propios hijos o el daño que pueda causar en su entorno. Son personajes humanos e imperfectos, con los que resulta difícil empatizar en todo momento. Cada uno tiene sus propias formas de enfrentar la situación, pero Raúl cuenta con dinero, influencias y, sobre todo, una sangre fría que le permite hacer todo lo que esté a su alcance para evitar un castigo para Carlos. Sin embargo, a ratos pareciera que ni siquiera actúa realmente para salvar a su hijo, sino que todo se transforma en un desafío personal, en una demostración de poder y en la necesidad de no permitir que nadie se interponga en su camino. En esta suerte de pelea entre ambas familias, todos cometen errores. Pero quizás lo más doloroso es ver cómo se termina minimizando el acto que da origen a todo y, con ello, los daños a corto y largo plazo que quedan en la víctima, por más imperfecta que esta sea. Andrea es una chica de carácter fuerte, que también tiene sus secretos y contradicciones, pero en ningún caso merecía lo que Carlos le hizo ni el trato que recibió posteriormente por buscar justicia. Carlos, por su parte, es un muchacho inmaduro y caprichoso, criado para mirar a todo el mundo por encima del hombro y sentir que el mundo le pertenece. Por eso, ni siquiera parece tener la capacidad de comprender realmente el daño que ha provocado, un hecho que finalmente termina afectando a ambas familias. Son ocho capítulos los que componen “El juicio”, una de esas series que resulta imposible soltar y que provoca una verdadera montaña rusa de emociones: tristeza, impotencia, sorpresa, rabia y también enojo. Las actuaciones son de gran nivel, pero sobresale ampliamente Pedro Alonso, a quien recordamos como Berlín en “La Casa de Papel”. El actor interpreta al calculador Raúl, un personaje complejo y duro, que de vez en cuando deja entrever algunos atisbos de debilidad. Su actuación está llena de sutilezas y logra transmitir mucho incluso en aquellos momentos en que su personaje parece tenerlo todo bajo control. También es muy destacable el trabajo de Eugenio Derbez, a quien no habíamos visto habitualmente en un tono netamente dramático y que aquí nos entrega a un Miguel vulnerable, contradictorio y, al mismo tiempo, profundamente cariñoso y preocupado de su círculo cercano. “El juicio” es una serie que da para conversar una vez finalizada y que deja varias preguntas sobre la mesa. Porque más allá del caso que presenta, finalmente obliga a cuestionarnos sobre los límites que somos capaces de cruzar cuando creemos estar protegiendo a quienes amamos. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para ayudar a un hijo? ¿Qué significa realmente ayudarlo? ¿Protegerlo significa evitar que enfrente las consecuencias de sus actos? ¿Es realmente justa la justicia?
Con un sonido contagioso y una propuesta lúdica, Sangre Chilena se ha posicionado en un año y medio como una de las agrupaciones revelación de la escena tropical ranchera. La banda destaca por la diversidad geográfica de sus integrantes, distribuidos entre la Región Metropolitana y la Región del Maule, con músicos de Molina, Marchigüe, Buin, San Bernardo y Puente Alto. El grupo define su propuesta como un ritmo picadito, caracterizado por ser rápido, alegre y bailable, diseñado especialmente para conectar con el público rural. Esta fórmula les ha reportado un éxito rotundo en plataformas digitales, donde sencillos comoDoña Juana yLa Picaré han alcanzado cifras impactantes que superan los dos millones de reproducciones, consolidándose junto a otros éxitos virales comoEl Teterete y su más reciente sencillo La Borrachera , gracias a sus pegajosas letras al estilo de trabalenguas. A la hora de seleccionar su repertorio, la agrupación realiza un trabajo riguroso enfocado en adaptar covers con los que el público se identifique plenamente, dejando de lado las composiciones románticas. En su búsqueda de identidad, eligieron el nombre Sangre Chilena para enaltecer la chilenidad dentro de un género de raíces mexicanas, sellando su propuesta con el contundente eslogan:la misma que corre por tus venas. Entre sus referentes principales destacan agrupaciones icónicas como Los Tigres de Parral y Los Intocables de Chile, aunque Jonathan González recalca que ellos buscan una identidad propia y no parecerse a nadie. Luego de algunas presentaciones agendadas por Fiestas Patrias en el Potrero Grande de Curicó, Rincón Ranchero de Molina, el Estadio Municipal Tinguiririca de Chimbarongo y en la Región de Coquimbo, el grupo no detiene su marcha. Su próximo hito está fijado para el 28 de septiembre, fecha en la que ingresarán a los estudios de HS Producciones para grabar más sorpresas, incluyendo una colaboración inédita y un nuevo tema con su característico sello de trabalenguas. Te invitamos a disfrutar de la entrevista completa con Jonathan González de Sangre Chilena y conocer todos los detalles de esta entretenida conversación en nuestro canal oficial de YouTube de En Palco.
Burger King se une a Dragon Ball Super con un menú especial que incluye el nuevo Super Saiyan Whopper y seis figuras coleccionables de los personajes de la popular saga. El combo promocional contiene una hamburguesa de 100% carne de vacuno, pan con sésamo negro, cebolla crispy, tocino, queso cheddar, lechuga, tomate, pepinillos y salsa teriyaki. Además, incorpora las nuevas Jalapeño Balls, disponibles también en formato snack de 5 u 8 unidades. Las seis figuras coleccionables de Dragon Ball Super están disponibles tanto en el menú King Jr. como junto al Super Saiyan Whopper. Los fanáticos podrán encontrar a Goku, Goku Super Saiyajin God Super Saiyajin, Vegeta, Vegeta Super Saiyajin God Super Saiyajin, Piccoro y Bills. La experiencia también llegará a uno de los locales de Burger King, el ubicado en Gran Avenida José Miguel Carrera 5769, San Miguel. Entre el 26 de septiembre y hasta el 9 de octubre contará con un espacio especial para fotografías. Además, los días 26 de septiembre, 3 y 9 de octubre contará con DJ, animación y concursos de cosplayer. Durante esas jornadas, quienes lleguen caracterizados como sus personajes favoritos del animé podrán participar, entre las 15:00 y 17:00 horas, por un premio de 1.000 coronas cargadas en la app Mi BK. El Combo Super Saiyan Whopper y las figuras coleccionables ya están disponibles en los locales de Burger King en Chile y a través de la app Mi BK, hasta el próximo 18 de octubre o hasta agotar stock.