Con más de 60 años de trayectoria, la partida del actor y político argentino Luis Brandoni enluta el mundo de las artes y la cultura en Argentina y Latinoamérica. Luego de varios días internado por una caída doméstica, “el Beto” —como le llamaban sus amigos— falleció a los 86 años, dejando proyectos inconclusos como la segunda parte de la exitosa serie “ Nada ”, que protagonizó magistralmente en 2023, creada y dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, donde dio vida al irreverente crítico gastronómico Manuel Tamayo Prats. Actor de teatro, cine y televisión, también fue un personaje polémico y desenfadado en materia política. Estuvo exiliado algunos meses en los años 70, fue cercano a Raúl Alfonsín, resultó electo diputado en los años 90, apoyó a Mauricio Macri y fue férreo detractor del kirchnerismo y de la denominada cultura woke. En cine, protagonizó grandes películas como la clásica comedia argentina “ Esperando la carroza ”, dirigida por Alejandro Doria, además de participar en cintas como “Esa maldita costilla”, junto a Susana Giménez. También destacó en la hilarante “Mi obra maestra”, que protagonizó con Guillermo Francella y en “La odisea de los giles”, junto a Ricardo Darín. Bajo la dirección de Juan José Campanella, trabajó en “El cuento de las comadrejas” y “Parque Lezama”, esta última estrenada este 2026, disponible en Netflix. Un grande de la actuación, al que la ironía y el cinismo en la comedia le quedaban muy bien, al igual que su manejo del drama. Su talento, carisma y presencia escénica lo convirtieron en una figura entrañable para generaciones de espectadores, dejando una huella imborrable en la historia del teatro, el cine y la televisión argentina. Su legado artístico permanecerá vivo en cada una de sus interpretaciones.
Hay estrellas de cine… y después está Chuck Norris. Su muerte a los 86 años no solo marca la partida de un actor, sino el fin de una presencia que parecía inquebrantable. Porque Norris nunca fue simplemente un rostro del cine de acción: fue una idea, una energía, una figura que habitaba ese territorio donde el cine se vuelve mito. Antes de las cámaras, fue campeón. Antes de los aplausos, disciplina. En el mundo real, Norris construyó su leyenda a pulso, dominando el karate y enfrentándose -literalmente- a figuras como Bruce Lee en la inolvidableWay of the Dragon, donde su combate en el Coliseo Romano quedó grabado como uno de los duelos más icónicos de la historia del cine. Pero fue en los años 80 donde su figura encontró su forma definitiva. En títulos comoMissing in Action oThe Delta Force, Norris encarnó al héroe absoluto: un hombre de pocas palabras, mirada firme y golpes certeros. No necesitaba adornos. Su presencia bastaba. En una época donde el cine de acción se construía a base de testosterona y carisma, Norris era la síntesis perfecta: seco, directo, implacable. Mientras otros actores interpretaban héroes, Norris parecía ser uno. La televisión amplificó su figura conWalker, Texas Ranger, donde su imagen se volvió casi institucional: un justiciero incorruptible, guiado por un código moral tan rígido como sus patadas giratorias. Para muchos, ese fue el rostro definitivo del orden, la justicia y la fuerza. Y cuando parecía que el tiempo comenzaba a cerrar su ciclo, ocurrió algo inesperado: internet lo hizo inmortal. Los memes de Chuck Norris no fueron simples bromas; fueron una reescritura moderna del mito. Lo transformaron en una figura omnipotente, capaz de desafiar la física, la lógica y la muerte misma. En una era de ironía, Norris se convirtió en una leyenda irónica… pero también profundamente respetada. Porque, en el fondo, todos entendían el chiste: Chuck Norris siempre fue más grande que sus películas. Hoy, con su partida, queda una filmografía que respira el pulso de otra época, donde los héroes no dudaban y el bien y el mal se enfrentaban sin matices. Pero también queda algo más difícil de definir: una presencia cultural que cruzó generaciones, formatos y lenguajes. Quizás por eso su muerte se siente extraña. Como si no encajara del todo con el personaje. Como si, en algún lugar, Chuck Norris siguiera de pie. Esperando. Porque hay figuras que el cine convierte en eternas. Y otras -muy pocas- que simplemente nunca aprendieron a caer.
Eric Dane, reconocido actor de series como “ Euphoria ” y “ Grey’s Anatomy ”, murió este 19 de febrero a los 53 años, según informó su familia en un sentido comunicado: “Con el corazón adolorido, compartimos que Eric Dane falleció este jueves en la tarde luego de una valiente batalla contra el ELA”. El también histrión de películas como “Valentine’s Day”, “Marley y yo” y “Burlesque”, fue diagnosticado a comienzos de 2015 con Escleorosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que no tiene cura. Desde el Diagnóstico Dane trabajó por visibilizar esta enfermedad tan compleja y costosa en tratamientos. ¡Descansa en paz Dr. Sloan!
El cine perdió hoy a uno de sus intérpretes más formidables. Robert Duvall falleció a los 95 años este 15 de febrero de 2026. Su esposa, Luciana Duvall, confirmó que murió pacíficamente en su hogar en Middleburg, Virginia, acompañado de su familia. Con él se va uno de los últimos gigantes del Hollywood clásico, un actor que atravesó más de siete décadas de historia del cine sin perder nunca rigor, verdad ni presencia. Duvall fue, probablemente, el actor más versátil de su generación. Su carrera es una lección de amplitud y profundidad interpretativa. Fue el sobrio y leal Tom Hagen en The Godfather, el inolvidable teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now, y el misterioso Boo Radley en To Kill a Mockingbird. En cada uno de esos papeles -tan distintos entre sí- construyó personajes que hoy forman parte del imaginario colectivo del cine moderno. Pero su grandeza no se limita a esos títulos monumentales. Fue el villano Ned Pepper en True Grit, participó en la ciencia ficción distópica de THX 1138, y dejó huella en el western clásico con Lawman. En los años setenta se movió con naturalidad por el thriller y el cine urbano en películas como Badge 373 y The Outfit, y fue parte del elenco de Network, una de las sátiras más feroces sobre los medios de comunicación. Incluso en un breve pero inquietante cameo en Invasion of the Body Snatchers demostró que no necesitaba mucho tiempo en pantalla para dejar marca. En 1983 alcanzó el reconocimiento máximo de la Academia al ganar el Oscar por Tender Mercies, donde interpretó a un cantante de country en busca de redención. Fue una actuación de una honestidad conmovedora, sostenida en silencios y fragilidad, y en la que además cantó él mismo, aportando una autenticidad poco común. Si hubo un territorio donde Duvall se sintió especialmente en casa fue el western. Su amor por el género fue constante y profundo, y encontró una de sus cumbres en la miniserie Lonesome Dove, donde encarnó a Augustus “Gus” McCrae. Para muchos, se trata de uno de los grandes westerns jamás realizados, y la interpretación de Duvall es central en esa grandeza: carismática, melancólica y profundamente humana. A lo largo de su carrera encarnó al vaquero no como caricatura, sino como figura compleja, atravesada por el tiempo y la memoria. Robert Duvall no fue un actor de excesos ni de gestos grandilocuentes. Su fuerza estaba en la contención, en la mirada, en la precisión. Podía ser protagonista o secundario y aun así dominar la escena con una autoridad silenciosa. Entendía la actuación como oficio, como disciplina, como una búsqueda constante de verdad. Con su partida, el cine pierde a uno de sus intérpretes más completos. Su legado, sin embargo, permanece intacto en una filmografía sólida y diversa que seguirá dialogando con nuevas generaciones. Hoy el mundo del cine es un poco más pequeño, pero su presencia seguirá viva cada vez que una pantalla vuelva a iluminarse con alguno de sus personajes.
Para quienes fuimos adolescentes o adultos jóvenes entre fines de los años 90 y comienzos de los 2000,Dawson’s Creek se convirtió en una serie fundamental y en tema de conversación semanal. Su protagonista, Dawson Leery -un joven bonachón, leal con sus amigos, fanático del cine y especialmente de Steven Spielberg- fue interpretado por James Van Der Beek, quien alcanzó el estrellato gracias a este papel. Sin duda, su carrera televisiva fue mucho más prolífica que la cinematográfica. Además de la producción que lo lanzó a la fama -creada por Kevin Williamson- participó como invitado en populares series como Clarissa lo explica todo, Robot Chicken, One Tree Hill, La Ley y el Orden: UVE y Ugly Betty, y también protagonizó telefilmes. En cine trabajó en títulos comoVarsity Blues, Jay y el Silencioso Bob, la cinta de terrorThe Plague y, más recientemente, en producciones juveniles como la sagaAmor fuera de tiempo, donde interpretaba al estricto padre del protagonista. Van Der Beek fue diagnosticado en 2023 con cáncer colorrectal. Si bien en un comienzo fue muy reservado respecto a su diagnóstico, posteriormente decidió compartir públicamente su lucha, mostrando fortaleza y ganas de vivir, especialmente por sus hijos pequeños. En septiembre de 2025, parte del elenco estelar de Dawson’s Creek -encabezado por Michelle Williams- se reunió en un evento especial para recaudar fondos en apoyo al actor y a una fundación contra el cáncer. James no pudo asistir debido a su estado de salud, pero sí estuvieron presentes su esposa, Kimberly, y sus hijos, en un momento que resultó profundamente emotivo para los seguidores de la serie. Este 11 de febrero, a través de su cuenta oficial, se anunció el lamentable fallecimiento de James Van Der Beek a los 48 años. El comunicado señala que murió en paz durante la mañana y que enfrentó sus últimos días con coraje, fe y dignidad. https://www.instagram.com/p/DUoR_x4EkTm/
Con más de 60 años de trayectoria, la partida del actor y político argentino Luis Brandoni enluta el mundo de las artes y la cultura en Argentina y Latinoamérica. Luego de varios días internado por una caída doméstica, “el Beto” —como le llamaban sus amigos— falleció a los 86 años, dejando proyectos inconclusos como la segunda parte de la exitosa serie “ Nada ”, que protagonizó magistralmente en 2023, creada y dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, donde dio vida al irreverente crítico gastronómico Manuel Tamayo Prats. Actor de teatro, cine y televisión, también fue un personaje polémico y desenfadado en materia política. Estuvo exiliado algunos meses en los años 70, fue cercano a Raúl Alfonsín, resultó electo diputado en los años 90, apoyó a Mauricio Macri y fue férreo detractor del kirchnerismo y de la denominada cultura woke. En cine, protagonizó grandes películas como la clásica comedia argentina “ Esperando la carroza ”, dirigida por Alejandro Doria, además de participar en cintas como “Esa maldita costilla”, junto a Susana Giménez. También destacó en la hilarante “Mi obra maestra”, que protagonizó con Guillermo Francella y en “La odisea de los giles”, junto a Ricardo Darín. Bajo la dirección de Juan José Campanella, trabajó en “El cuento de las comadrejas” y “Parque Lezama”, esta última estrenada este 2026, disponible en Netflix. Un grande de la actuación, al que la ironía y el cinismo en la comedia le quedaban muy bien, al igual que su manejo del drama. Su talento, carisma y presencia escénica lo convirtieron en una figura entrañable para generaciones de espectadores, dejando una huella imborrable en la historia del teatro, el cine y la televisión argentina. Su legado artístico permanecerá vivo en cada una de sus interpretaciones.
Hay estrellas de cine… y después está Chuck Norris. Su muerte a los 86 años no solo marca la partida de un actor, sino el fin de una presencia que parecía inquebrantable. Porque Norris nunca fue simplemente un rostro del cine de acción: fue una idea, una energía, una figura que habitaba ese territorio donde el cine se vuelve mito. Antes de las cámaras, fue campeón. Antes de los aplausos, disciplina. En el mundo real, Norris construyó su leyenda a pulso, dominando el karate y enfrentándose -literalmente- a figuras como Bruce Lee en la inolvidableWay of the Dragon, donde su combate en el Coliseo Romano quedó grabado como uno de los duelos más icónicos de la historia del cine. Pero fue en los años 80 donde su figura encontró su forma definitiva. En títulos comoMissing in Action oThe Delta Force, Norris encarnó al héroe absoluto: un hombre de pocas palabras, mirada firme y golpes certeros. No necesitaba adornos. Su presencia bastaba. En una época donde el cine de acción se construía a base de testosterona y carisma, Norris era la síntesis perfecta: seco, directo, implacable. Mientras otros actores interpretaban héroes, Norris parecía ser uno. La televisión amplificó su figura conWalker, Texas Ranger, donde su imagen se volvió casi institucional: un justiciero incorruptible, guiado por un código moral tan rígido como sus patadas giratorias. Para muchos, ese fue el rostro definitivo del orden, la justicia y la fuerza. Y cuando parecía que el tiempo comenzaba a cerrar su ciclo, ocurrió algo inesperado: internet lo hizo inmortal. Los memes de Chuck Norris no fueron simples bromas; fueron una reescritura moderna del mito. Lo transformaron en una figura omnipotente, capaz de desafiar la física, la lógica y la muerte misma. En una era de ironía, Norris se convirtió en una leyenda irónica… pero también profundamente respetada. Porque, en el fondo, todos entendían el chiste: Chuck Norris siempre fue más grande que sus películas. Hoy, con su partida, queda una filmografía que respira el pulso de otra época, donde los héroes no dudaban y el bien y el mal se enfrentaban sin matices. Pero también queda algo más difícil de definir: una presencia cultural que cruzó generaciones, formatos y lenguajes. Quizás por eso su muerte se siente extraña. Como si no encajara del todo con el personaje. Como si, en algún lugar, Chuck Norris siguiera de pie. Esperando. Porque hay figuras que el cine convierte en eternas. Y otras -muy pocas- que simplemente nunca aprendieron a caer.
Eric Dane, reconocido actor de series como “ Euphoria ” y “ Grey’s Anatomy ”, murió este 19 de febrero a los 53 años, según informó su familia en un sentido comunicado: “Con el corazón adolorido, compartimos que Eric Dane falleció este jueves en la tarde luego de una valiente batalla contra el ELA”. El también histrión de películas como “Valentine’s Day”, “Marley y yo” y “Burlesque”, fue diagnosticado a comienzos de 2015 con Escleorosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que no tiene cura. Desde el Diagnóstico Dane trabajó por visibilizar esta enfermedad tan compleja y costosa en tratamientos. ¡Descansa en paz Dr. Sloan!
El cine perdió hoy a uno de sus intérpretes más formidables. Robert Duvall falleció a los 95 años este 15 de febrero de 2026. Su esposa, Luciana Duvall, confirmó que murió pacíficamente en su hogar en Middleburg, Virginia, acompañado de su familia. Con él se va uno de los últimos gigantes del Hollywood clásico, un actor que atravesó más de siete décadas de historia del cine sin perder nunca rigor, verdad ni presencia. Duvall fue, probablemente, el actor más versátil de su generación. Su carrera es una lección de amplitud y profundidad interpretativa. Fue el sobrio y leal Tom Hagen en The Godfather, el inolvidable teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now, y el misterioso Boo Radley en To Kill a Mockingbird. En cada uno de esos papeles -tan distintos entre sí- construyó personajes que hoy forman parte del imaginario colectivo del cine moderno. Pero su grandeza no se limita a esos títulos monumentales. Fue el villano Ned Pepper en True Grit, participó en la ciencia ficción distópica de THX 1138, y dejó huella en el western clásico con Lawman. En los años setenta se movió con naturalidad por el thriller y el cine urbano en películas como Badge 373 y The Outfit, y fue parte del elenco de Network, una de las sátiras más feroces sobre los medios de comunicación. Incluso en un breve pero inquietante cameo en Invasion of the Body Snatchers demostró que no necesitaba mucho tiempo en pantalla para dejar marca. En 1983 alcanzó el reconocimiento máximo de la Academia al ganar el Oscar por Tender Mercies, donde interpretó a un cantante de country en busca de redención. Fue una actuación de una honestidad conmovedora, sostenida en silencios y fragilidad, y en la que además cantó él mismo, aportando una autenticidad poco común. Si hubo un territorio donde Duvall se sintió especialmente en casa fue el western. Su amor por el género fue constante y profundo, y encontró una de sus cumbres en la miniserie Lonesome Dove, donde encarnó a Augustus “Gus” McCrae. Para muchos, se trata de uno de los grandes westerns jamás realizados, y la interpretación de Duvall es central en esa grandeza: carismática, melancólica y profundamente humana. A lo largo de su carrera encarnó al vaquero no como caricatura, sino como figura compleja, atravesada por el tiempo y la memoria. Robert Duvall no fue un actor de excesos ni de gestos grandilocuentes. Su fuerza estaba en la contención, en la mirada, en la precisión. Podía ser protagonista o secundario y aun así dominar la escena con una autoridad silenciosa. Entendía la actuación como oficio, como disciplina, como una búsqueda constante de verdad. Con su partida, el cine pierde a uno de sus intérpretes más completos. Su legado, sin embargo, permanece intacto en una filmografía sólida y diversa que seguirá dialogando con nuevas generaciones. Hoy el mundo del cine es un poco más pequeño, pero su presencia seguirá viva cada vez que una pantalla vuelva a iluminarse con alguno de sus personajes.
Para quienes fuimos adolescentes o adultos jóvenes entre fines de los años 90 y comienzos de los 2000,Dawson’s Creek se convirtió en una serie fundamental y en tema de conversación semanal. Su protagonista, Dawson Leery -un joven bonachón, leal con sus amigos, fanático del cine y especialmente de Steven Spielberg- fue interpretado por James Van Der Beek, quien alcanzó el estrellato gracias a este papel. Sin duda, su carrera televisiva fue mucho más prolífica que la cinematográfica. Además de la producción que lo lanzó a la fama -creada por Kevin Williamson- participó como invitado en populares series como Clarissa lo explica todo, Robot Chicken, One Tree Hill, La Ley y el Orden: UVE y Ugly Betty, y también protagonizó telefilmes. En cine trabajó en títulos comoVarsity Blues, Jay y el Silencioso Bob, la cinta de terrorThe Plague y, más recientemente, en producciones juveniles como la sagaAmor fuera de tiempo, donde interpretaba al estricto padre del protagonista. Van Der Beek fue diagnosticado en 2023 con cáncer colorrectal. Si bien en un comienzo fue muy reservado respecto a su diagnóstico, posteriormente decidió compartir públicamente su lucha, mostrando fortaleza y ganas de vivir, especialmente por sus hijos pequeños. En septiembre de 2025, parte del elenco estelar de Dawson’s Creek -encabezado por Michelle Williams- se reunió en un evento especial para recaudar fondos en apoyo al actor y a una fundación contra el cáncer. James no pudo asistir debido a su estado de salud, pero sí estuvieron presentes su esposa, Kimberly, y sus hijos, en un momento que resultó profundamente emotivo para los seguidores de la serie. Este 11 de febrero, a través de su cuenta oficial, se anunció el lamentable fallecimiento de James Van Der Beek a los 48 años. El comunicado señala que murió en paz durante la mañana y que enfrentó sus últimos días con coraje, fe y dignidad. https://www.instagram.com/p/DUoR_x4EkTm/