A 50 años del estreno de Carrie en cines: El peso del clásico frente a sus fallidas versiones y la nueva serie de Mike Flanagan
Un baile de graduación teñido de sangre, poderes sobrenaturales y el peso del fanatismo religioso. La pesadilla adolescente de Carrie White cambió el cine de terror para siempre, y a 50 años de la obra maestra de Brian De Palma, analizamos su imborrable legado y lo que promete su nueva adaptación en streaming.
En noviembre de este año se cumple medio siglo desde que Brian De Palma tiñó de rojo la pantalla grande con Carrie (1976). A 50 años de su estreno, la primera adaptación cinematográfica de la obra de Stephen King no solo se mantiene como una pieza icónica del terror, sino que sigue siendo el estándar con el que se mide cualquier intento de revivir la tragedia de Carrietta White.
La excusa para volver a este clásico no viene solo de la mano del aniversario fílmico. El año pasado, Penguin Random House lanzó una hermosa edición especial de tapa dura del libro con un prólogo de Margaret Atwood -junto a otros tres títulos del autor- convirtiéndose en la invitación perfecta para revisitar la novela que lo inició todo y descubrir cómo una historia sobre el dolor, el aislamiento y la venganza adolescente sigue más vigente que nunca.
El origen: De la basura a la consagración
Publicada en 1974, Carrie fue la primera novela de King editada por una editorial grande. Sin embargo, estuvo a punto de no existir. Frustrado por no lograr plasmar adecuadamente la enajenación que sufren los adolescentes distintos a la mayoría en su etapa escolar, King tiró el primer manuscrito a la basura. Fue su esposa Tabitha quien rescató las páginas, las leyó a escondidas y lo convenció de seguir. El éxito fue rotundo y el libro, dedicado a ella, catapultó la carrera del maestro del terror.
El libro es una experiencia fascinante que expone los hechos a través de diversas crónicas, mezclando el punto de vista del libro escrito por la única sobreviviente Sue Snell, recortes de prensa e investigaciones policiales.
Este formato coral y fragmentado le otorga un realismo espeluznante a la narrativa.

Cuando la historia llegó a manos de Brian De Palma, el guionista Lawrence D. Cohen optó por un camino distinto: estructurar la historia de manera lineal. El resultado fue una película que, si bien es muy fiel a los diálogos y hechos esenciales (como el cruel baño de sangre de chancho en el baile de graduación), cambia sutilmente las psicologías de los personajes.
En la novela, Carrie alberga mucha más rabia interior y tiene un dejo malévolo. En la película de De Palma, Sissy Spacek (quien logró una nominación al Oscar, al igual que Piper Laurie como su fanática madre) nos entrega una Carrie mucho más inocente, bondadosa y vulnerable, generando una compasión absoluta en el espectador. Otras diferencias sutiles asoman en detalles: en el libro, el personaje de Billy (interpretado por John Travolta en el cine) tiene una maldad intrínseca mucho mayor, mientras que en la cinta se ve más como un rebelde que sigue el juego de su insoportable novia Chris (Nancy Allen). Además, los orígenes del abandono paterno cambian, en la cinta el padre huye con otra mujer aparentemente cansado del delirio religioso de su mujer, pero en el texto original muere en un accidente cuando Carrie tenía apenas tres años.

Ambas obras, libro y película de 1976, se complementan a la perfección: el primero es la minuciosa base de datos psicológica y coral, y la segunda es el drama humano y visual llevado a la perfección.
Las secuelas y remakes que nadie pidió
Lamentablemente, el peso de la cinta original dio pie a otras versiones bastante desafortunadas a lo largo de las décadas:
The Rage: Carrie 2 (1999): Una secuela directa de la película del 76, totalmente innecesaria. No adapta la obra de King, sino que inventa a Rachel Lang (Emily Bergl), una adolescente marginada que resulta ser la media hermana menor de Carrie (algo ilógico considerando que en la obra original no tiene hermanos). Tras el suicidio de su mejor amiga, Rachel desata su propia venganza telequinética. El único puente real con la original es la actriz Amy Irving, quien retoma su rol como Sue Snell, quien intenta nuevamente ayudar a la protagonista.
Carrie (2002): Un telefilme con guion de Bryan Fuller (Hannibal). Aunque intentó emular el formato de "falso documental" y crónicas del libro mediante flashbacks e interrogatorios, falló rotundamente por su pobre nivel técnico y actuaciones deficientes (especialmente la protagonista Angela Bettis, que imitaba burdamente a Spacek). Como originalmente iba a ser el piloto de una serie que nunca se concretó, posee el cambio más imperdonable de la saga, Carrie sobrevive al trágico e icónico final.
Carrie (2013): Dirigida por Kimberly Peirce y protagonizada por Chloë Grace Moretz y Julianne Moore. Esta versión actualizó el entorno al incorporar redes sociales y ciberbullying como, por ejemplo, el incidente de las duchas es grabado con celular. Sin embargo, a pesar de sus buenos efectos especiales, no logró distanciarse de la estructura de la película de 1976, sintiéndose como un remake con poco que aportar, además que la actuación de Chloë Grace Moretz dejó bastante que desear.
La nueva era: La visión de Mike Flanagan
Y cuando pensábamos que la historia ya no daba para más, el ecosistema del streaming nos trae la gran novedad del mes. Este 7 de octubre se estrena en Prime Video una nueva serie sobre Carrie, y hay quizás razones de sobra para tener fe: el proyecto está en manos del aclamado realizador Mike Flanagan (The Haunting of Hill House, Midnight Mass), quien además dirige cuatro episodios, contando con el propio Stephen King como productor ejecutivo.
Producida por Amazon MGM Studios, esta serie de ocho episodios promete ser una reinvención audaz y oportuna. La trama nos presentará a una Carrie White interpretada por Summer H. Howell, en su primer gran rol, quien debe enfrentar el implacable mundo de la escuela pública actual tras la muerte de su padre.
Aquí, el despertar de los poderes telequinéticos de Carrie chocará de frente con la crueldad cotidiana de la era de las redes sociales, en medio de un caso de acoso que se vuelve viral. El elenco lo completan Samantha Sloyan como la temible madre Margaret White, Siena Agudong como Sue Snell, Alison Thornton como Chris Hargensen, y un rostro conocido del terror como Matthew Lillard en el rol del director del colegio.

Según anuncian sus creadores, la serie buscará profundizar en las pequeñas elecciones cotidianas que construyen el camino hacia esa trágica noche de graduación, planteando una reflexión profundamente humana, frente a la bondad y la crueldad, ¿estamos presenciando el nacimiento de una heroína, de un monstruo, o de algo mucho más complejo?
A 50 años del gran hito de De Palma, Carrie vuelve a mancharse de sangre. Solo queda ver si esta nueva adaptación logra, por fin, estar a la altura de la reina del baile original.

































