2 de noviembre de 2022

Roma: Las Basílicas Mayores

Un tour por las cuatro principales iglesias de la Città Eterna.

Visitar la Ciudad Eterna nos abre una multiplicidad de caminos. Los innumerables monumentos, iglesias, plazas y rincones, llenos de encanto e historia, bien valen la pena. Si te gustan las iglesias, Roma es el lugar indicado: en la capital italiana existen alrededor de 900 templos católicos. En esta escapada te propongo visitar las cuatro iglesias principales de la ciudad que alguna vez fue el centro del mundo, las basílicas mayores: San Pedro, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor. No solo son consideradas las iglesias más importantes de esta hermosa ciudad, sino que además todas son de considerables dimensiones, cuentan con invaluables obras de arte y… pueden ser visitadas sin desembolsar dinero (¡ingresar a las iglesias católicas en Roma es absolutamente gratis!), pero vistiendo de manera que los hombros y las rodillas estén tapadas. 

Ciudad del Vaticano, es la basílica de San Pedro, San Pietro, erigida sobre la tumba del primer Papa y fundador de la Iglesia Romana. El imponente edificio actual es la reconstrucción de la primera basílica en honor al Santo, que fue construida bajo el alero del emperador Constantino en la primera mitad del siglo IV d.C. Su construcción demoró 120 años (1506-1626) y en ella trabajaron genios de la talla de Bramante, Miguel Ángel y Bernini. Se recomienda ir con ropa cómoda, ya que es muy probable que te encuentres con una larga fila que recorre la famosa plaza de San Pedro, ya que existe un control de scanner para los bolsos y mochilas (es la única de las basílicas que cuenta con este sistema). Una vez adentro podrás visitar (y rezar si así lo deseas) frente a las tumbas San Juan XXIII y San Juan Pablo II; conocer la famosa Piedad de Miguel Ángel y el baldaquino de Gian Lorenzo Bernini y contemplar la grandeza y arte del, probablemente, más icónico templo cristiano de la actualidad. Además, y desde el mismo interior de la basílica, está el acceso a las tumbas papales, que se encuentran al nivel de la antigua basílica constantiniana. La cúpula de la basílica puede ser visitada vía ascensor (10 euros) o a pie (8 euros), regalando unas vistas únicas de la ciudad de la Loba.

También puedes visitar la Necrópoli Vaticana y la tumba de San Pedro. Esto te lo recomiendo, es una visita guiada por una excavación donde podrás conocer tumbas romanas y, por supuesto, la tumba de San Pedro (no recomendable para claustrofóbicos). Solo se puede visitar previa reserva enviando un correo a [email protected] El valor es de 13 euros, pero si te gusta la historia te lo recomiendo a ojos cerrados. Finalmente, para llegar a la basílica de San Pedro, además del taxi, puedes llegar en autobús y en metro (la estación más cercana es Ottaviano-San Pietro, línea A).



La segunda basílica es San Juan de Letrán, San Giovanni in Laterano, la cual, al igual que San Pedro, fue, en sus inicios, una basílica paleocristiana que posteriormente fue reconstruida. En este caso, al mando de Borromini, durante el siglo XVII, aunque su fachada actual corresponde al proyecto del florentino Alessandro Galilei llevado a cabo en el siglo XVIII. Podríamos decir que esta basílica, y el aledaño Palacio Apostólico Lateranense, conformaron hasta inicios del siglo XIV la sede papal (función que hoy cumple el Vaticano). En esta basílica consagrada los santos Juan Bautista y Juan Evangelista se encuentra hoy la sede episcopal de la diócesis romana. En otras palabras, San Juan de Letrán es la catedral de la ciudad de Roma, en ella se encuentra la cátedra del obispo romano, es decir, el Papa. En su interior, llaman la atención el techo de madera dorada original del siglo XVI y el ciborio gótico con unos frescos preciosos que engalana el altar. Tras el altar puedes encontrar la cátedra (el asiento) del Papa, en su rol de obispo romano. La basílica se encuentra en la Piazza di San Giovanni in Laterano. Además de llegar en autobús y taxi, puedes llegar en metro, bajándote en la estación San Giovanni (líneas A y C).



Cruzando la vía Merulana puedes llegar desde San Giovanni hasta la basílica de Santa María la Mayor, Santa Maria Maggiore (también puedes llegar en metro y caminando unas cuadras, bajándote en la estación Termini – líneas A y B). Esta basílica consagrada en honor a la Virgen María, la principal de las muchas iglesias romanas en su honor, en el siglo IV, en la zona del Esquilino (una de las siete colinas de la Antigua Roma), si bien es de menor tamaño que las otras tres, destaca por su elegante arquitectura y hermoso techo de madera tallada pintado con oro. El edificio actual fue tomando forma con trabajos llevado a cabo desde entre los siglos XVII y XVIII. Destacan en su interior sus capillas, sus mosaicos y la tumba del ya nombrado Gian Lorenzo Bernini.

He dejado para el final a la basílica de San Pablo extramuros, San Paolo Fuori le Mura, no por ser menos importante (está situada en el lugar de la tumba de San Pablo, la cual puedes ver en su interior, además de ser la segunda basílica más grande en tamaño, solo superada por San Pedro), sino porque acceder a ella implica invertir más tiempo que en las anteriores. Como su nombre lo dice, esta basílica mayor se encuentra fuera del casco histórico de la ciudad de Roma. La manera más rápida y directa es el metro (línea B). Debes bajarte en la estación San Paolo, la que, para nuestra fortuna, se encuentra exactamente al lado de la basílica. Sus grandes dimensiones fueron proyectadas por diversos arquitectos desde su consagración en tiempos del emperador Constantino. Pero la más profunda de las reconstrucciones se produjo tras el incendio que afectó a la basílica en 1823. Además de la conservación del diseño de la planta central paleocristiana, tiene como particularidad exhibir bajo las ventanas de sus naves los retratos de todos los papas de la Iglesia Católica, desde San Pedro hasta el actual. Recomiendo, finalmente, una visita al claustro y sitio arqueológico de la basílica. Si bien hay que pagar (4 euros) creo que vale la pena. No solo se puede apreciar la belleza arquitectónica del claustro y conocer las excavaciones, sino también una completa exposición sobre el Concilio Vaticano II.



Una de las cosas que destacan a Roma son sus iglesias, edificios cargados de historia, arte y espiritualidad. Es imposible conocerlas todas, pero las cuatro basílicas mayores son un imprescindible dentro de las actividades que pueden realizarse. Te invito a escaparte a conocerlas si tienes algunos días destinado a conocer Roma en tu próximo viaje!

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