14 de enero de 2022

PAULA JOFRÉ: LA ASTRÓNOMA CHILENA QUE CONSTRUYÓ EL PRIMER ÁRBOL EVOLUTIVO DE LAS ESTRELLAS

Conversamos con la científica sobre su libro “Fósiles del cosmos: descifrando la historia de la Vía Láctea”.


Ni las críticas de sus colegas, ni la discriminación que sufrió por ser madre cuando estudiaba un doctorado en Alemania, y ni el poco apoyo y espacio que tienen las mujeres en la ciencia, impidió que Paula Jofré marcara un hito en la historia de la astronomía con su revolucionaria idea de que se puede construir un árbol evolutivo de las estrellas, que permita comprender cómo y cuándo se crearon las galaxias y de qué material estamos formados los seres humanos.

Comprobar esta innovadora teoría- por la cual fue destacada por la Revista Times como una de las 100 personas más influyentes del mundo- no fue sencillo. Su primer desafío, fue crear un método para identificar cuál es el ADN de una estrella. No había precedentes en esta área, pero eso no significaba que fuera imposible. Después de horas de pensar, analizar, estudiar e investigar, se dio cuenta que en la composición química de estos astros está contenida su información genética. Este hallazgo iluminó el camino: ahora sólo le faltaba elegir un grupo representativo de estrellas y compararlas para determinar qué características se transmiten de una generación a otra, y qué modificaciones se producen con los años, porque sin cambios no hay evolución. Ese trabajo le tomó bastante tiempo, pero valió la pena cada segundo invertido, pues al final del proceso, allí estaba flamante y colorido su árbol genealógico estelar, en el cual se podían apreciar tres familias (amarilla, roja y azul) conectadas por un punto. Para fortuna nuestra, la historia no termina ahí. Hace poco, Paula se ganó un financiamiento para comprobar una nueva hipótesis: que la tercera familia de estrellas es un grupo ancestral de la familia de dónde viene el sol de nuestra galaxia.

 Que se prepare Chile y el mundo, porque se vienen descubrimientos aún más fascinantes. Esto, recién comienza...

 

Paula, la idea de crear un árbol genealógico de las estrellas nació cuando tú ingresaste al King's College de la Universidad de Cambridge, específicamente en una conversación que tuviste con un biólogo. Explícanos cómo fue ese encuentro y cómo nació la idea.

Fue como de esas casualidades de la vida, que son tan bonitas, porque yo siento que la vida no hay que planearla tanto, sino que hay que ir tomando las oportunidades que van llegando. En esa oportunidad, yo tenía una colega ahí en King's College que también era post doctorado como yo, pero ella estaba estudiando la historia del arte, a ella le interesaba entender el tema de los diagramas visuales que se usaban en la ciencia antes y cómo ha ido evolucionando eso ahora con la llegada de los computadores. Entonces, ella juntó a un grupo de científicos para hacer un panel sobre cómo nosotros usábamos nuestras herramientas visuales para comunicar la ciencia. Y vino este biólogo. En esa discusión, a mí me cayó la teja de que efectivamente esos árboles yo jamás los había visto en el campo mío y eso que nosotros también trabajamos con evolución, entonces nos pusimos a conversar si eso se podía hacer en la astronomía y nos dimos cuenta que se sí podía.

 

¿Qué principios de la teoría de la evolución de Darwin se aplican en el campo de la astronomía?

La evolución química en las galaxias consiste en que las estrellas son las que generan los elementos químicos y al morir, estos elementos químicos son reciclados en la siguiente generación de estrellas. Entonces, hay un proceso de herencia y eso es en el fondo en lo que la teoría de Darwin se basa. Además, hay una modificación en la información que pasa de una generación a la siguiente, porque si no, si nada cambia no hay evolución. En este caso, como las estrellas hacen elementos químicos nuevos cuando están viviendo y después explotan y entregan este material nuevo al medio donde viven las estrellas para que se formen estrellas nuevas, entonces, las estrellas nuevas, por definición van a ser distinta a las anteriores, están modificadas.


Tú para poder elaborar este árbol escogiste 20 estrellas de nuestra galaxia, de la Vía Láctea, ¿Por qué 20 ?

Este profesor, el biólogo con el que empezamos, me dijo que yo tenía que hacer esto a mano, pero por qué a mano. Porque cuando tú escribes en un papel, te vas dando cuenta y lo entiendes, se te incorpora. Y yo le decía no puedo poner miles de millones de estrellas a mano en un árbol. Me dijo bueno, pero no tienes que poner miles de estrellas, pon una cantidad que sea suficiente para hacerlo a mano. Entonces, ahí empezamos con el proceso de elegir dentro de miles de estrellas una muestra que podía ser de un tamaño que nosotros pudiésemos de alguna forma tratar a mano o de forma más simple. Y estas 20 estrellas que escogimos inicialmente son estrellas como el sol. Entonces, yo sé que son estrellas que conocemos y entendemos muy bien.

 

Después de todo este estudio minucioso, tú llegaste a la conclusión que nosotros los seres humanos estamos formados por polvo estelar y esto está relacionado con los elementos de la tabla periódica. Explícanos esta relación.

Todos los elementos químicos los hacen las estrellas o la gran mayoría. Los elementos más livianos se crearon después del Big Bang y después el resto de los elementos químicos, como más típico, digamos, los han hecho las estrellas adentro, a través del proceso de nucleosíntesis. Hay un capítulo en el libro que se trata de eso, que lo explica en detalle. Y nosotros estamos compuestos de elementos químicos entre comillas típicos. Entonces, tuvo que haber estrellas en el pasado que crearon estos elementos químicos en su interior, y haber explotado para que ese material estuviese disponible para que se formara la tierra. De ahí, viene la idea de que somos polvo de estrellas.



Al principio muchos criticaron la idea del árbol evolutivo estelar, ¿cómo lidiaste con la crítica?

Yo sabía que esto tenía que funcionar. Mientras más crítica mejor uno está, creo. Cuando a uno lo critican mucho tiene que ser por algo. Se quedan pensando, les remueve algo. Pero, también hubo mucho entusiasmo por amigos y colegas. No era que todo el mundo estuviese en contra, sino que había un par de gente, de las que no tengo una opinión muy elevada, porque me parece que son conservadores y de alguna manera ignorantes, porque yo ya llevaba pensando mucho tiempo en esto. Entonces, la forma en que te critican es una forma que uno no debería tampoco tomársela muy en serio porque, por ejemplo, yo estoy presentando este trabajo en una conferencia y llevo mucho tiempo pensando y alguien se sienta, mira mi póster, piensa diez minutos y opina que esto no funciona. Yo digo “a ver, si te has pasado diez minutos pensando en esto y yo sé que me he pasado tres o cuatro años pensando en esto, es que no estamos hablando el mismo idioma. Entonces, no puedo tomarme en serio tu crítica

Yo creo que uno tiene que ver si es que esas críticas tienen o no tienen lugar. Y este caso particular, yo siento que a la larga no importa tanto, porque si estoy bien o mal, ¿a quién le afecta? O sea, es una forma más de interpretar los datos.


Revisa la entrevista completa en el siguiente video:



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