"El Día D: Bajo Presión": las 72 horas que definieron el destino de la guerra
La nueva producción inglesa sobre el desembarco de Normandía llega a los cines nacionales.
Tras "Ike: Countdown to D-Day", la película del 2004 para la televisión magistralmente protagonizada por Tom Selleck (el recordado Magnum), nuevamente tenemos a nuestra disposición una producción que nos sumerge en los días previos a la mayor empresa militar de todos los tiempos: el desembarco de Normandía.
Se trata de "El Día D: Bajo Presión" (Pressure), una película inglesa dirigida por Anthony Maras que relata las 72 horas previas al inicio del desembarco desde la perspectiva de dos personas que tuvieron un papel clave. En primer lugar, el capitán meteorólogo inglés James Stagg, protagonizado por el ex Band of Brothers Andrew Scott, quien es el responsable de dar al alto mando un pronóstico del tiempo confiable que determine si es o no posible realizar el desembarco. En segundo lugar, el general Dwight Eisenhower, personificado por el ganador del Oscar Brendan Fraser, el que debe tomar la decisión final de llevar a cabo, o no, el desembarco.
La trama se va desarrollando basado en la presión que deben soportar ambos personajes, quienes tienen en sus manos no sólo la vida de un poco más de 150.000 soldados, sino también el destino de la guerra. Si toman la decisión equivocada, se pierde la guerra y el mundo libre quedará bajo el yugo del Nacional Socialismo de Hitler.
El reporte meteorológico fue, a la postre fundamental, y si bien es un factor que ya había sido tocado en otras producciones, en esta, la participación de James Stagg es más detallada, siendo el principal aporte para todos aquellos fanáticos de las películas sobre la Segunda Guerra Mundial.

En términos generales, "El Día D: Bajo Presión" es una película bien producida, con buenas actuaciones.
Punto aparte merece Damian Lewis, el recordado Mayor Winters de la ya legendaria serie de HBO Band of Brothers, en el papel del General Montgomery, con una imitación genial de su voz. Pero, en mi opinión, y a pesar de las buenas actuaciones, la tensión imperante no se transmite como, por ejemplo, en la ya nombrada "IkeW. Si bien se recurre a los hechos históricos, más o menos modificados (como en toda obra de ficción), el relato mismo en varias escenas no permitió generar un desarrollo interno de ambos personajes que diera cuenta, con profundo dramatismo, el via crucis que de hecho vivieron.
La película llega a cines nacionales el 6 de agosto.
































