30 de septiembre de 2021

“No time to die”: la emocional despedida de Daniel Craig

La película 25 de Bond llegó a los cines nacionales, luego de casi dos años sin poder estrenarse debido a la pandemia.


Terminó la espera, desde este 30 de septiembre se podrá ver en cines la película número 25 del agente con licencia para matar.

Después de muchas especulaciones con respecto a la historia, por lo mismo ha habido bastante hermetismo por parte de Universal en que no se filtre nada de la trama. Es más, tienen una campaña anti spoilers con el hashtag #SinTiempoParaSpoilers. Así que si ves el filme, no compartas contenido vital, no mates las revelaciones.

La premisa de “No time to die” o “Sin tiempo para morir” es la siguiente: Bond (Daniel Craig) se encuentra retirado, disfrutando en solitario de una playa paradisíaca, hasta que su viejo amigo de la CIA, Felix Leiter (Jeffrey Wright), lo visita para pedirle ayuda en recuperar a un científico ruso secuestrado que trabajaba para MI6. Lo que parecía una simple misión se complica cuando detrás de todo esto hay un desconocido sociópata, quien posee una tecnológica arma masiva.

En esta película vemos a James Bond más humano, vulnerable, maduro y también más gracioso, recordando esto último a la interpretación que Roger Moore hacía del personaje. Durante la entrega, pasa por varios estados que antes le habíamos visto de forma distanciada.



La historia es ágil, las casi 3 horas no se hacen pesadas, entrega varias sorpresas, algunas difíciles de anticipar. Ahora, para los que somos fanáticos y hemos seguidos las 24 cintas anteriores, entrega muchos guiños a ellas. Incluso hay situaciones similares vistas en “Sólo se vive dos veces”, “Al servicio secreto de su majestad”,“Licencia para matar” o “Die another day”.

“No time to die” está bien dirigida por Cary Joji Fukunaga (True detective 2014, Jane Eyre), en su primer blockbuster cinematográfico. Buenos efectos especiales, musicalización clásica y una fotografía maravillosa, que resalta los diversos paisajes ofrecidos, además de la misma trama.

Un gran cierre para Daniel Craig y para una era de Bond. Sale por la puerta ancha, cosa que no pasó probablemente con ninguno de sus antecesores.


ADIÓS A BOND

Sean Connery luego de “Sólo se vive dos veces” no quiso seguir. Aburrido del rol que le dio fama y peleado con los productores -Cubby Broccoli y Harry Saltzman- dejó la saga dando paso a Lazenby, para volver una película más tarde en “Los diamantes son eternos”, su aventura más floja. Lo hizo por un contrato jugoso y varias garantías. Después dejó a 007 en manos de su amigo Roger Moore. Finalmente, retomó el papel por fuera de la producción original en el polémico remake de “Thunderball”, “Nunca digas nunca jamás” en los años 80. Tuvo buena taquilla, a pesar de competir con “Octopussy”, pero no era necesario ese revival de su interpretación.

El reemplazo de Connery, George Lazenby, un modelo australiano, hizo debut y despedida. “Al servicio secreto de su majestad” fue su única oportunidad de ser Bond, y la echó a perder. Si bien, es una buena película -subestimada a veces- es la única en la que el agente se casa (con el personaje de Diana Rigg) y, además, lucha en contra de Telly Savalas como Blofeld. Su actitud post filmación agotó a la producción, quienes optaron por dejarlo fuera de la siguiente historia.

En el caso de Roger Moore, su despedida fue en 1985 con “A view to a kill”, hizo 7 películas y ya tenía casi sesenta años. Él pasó de manera natural la posta. Su última entrega fue una correcta y entretenida película, con Duran Duran en el tema central, y Christopher Walken con Grace Jones de co-protagonistas.

Timothy Dalton, en cambio, tenía que hacer 3 filmes por contrato, pero sólo realizó 2, siendo la última: “License to kill”. Una película oscura, algo incomprendida, pero de todas formas interesante. A él le tocaba luego interpretar “GoldenEye”, pero como la producción entre una cinta y otra tardó demasiado, el actor prefirió dar un paso al costado.

Para Pierce Brosnan era todo perfecto, él debía ser un gran Bond, pero malas decisiones de producción hicieron que sus películas, aunque eran taquilleras, fueran decayendo para la crítica, debido a sus ridículas tramas y malos efectos especiales. Su última presentación en el rol, “Die another day”, es de las peores de la franquicia, luego de esta, los productores prefirieron buscar un nuevo intérprete para el proyecto de “Casino Royale” y decir adiós a Brosnan, quien estaba dispuesto a seguir.




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