"Psycho Killer": una buena premisa desperdiciada
Este thriller de terror está disponible en Disney +
El thriller de terror "Psycho Killer", dirigido por Gavin Polone, llegó a Disney+ bajo una lluvia de malas críticas, en lo que termina siendo un claro ejemplo de cómo una premisa interesante puede convertirse en una película bastante deficiente.
Jane Thorne, interpretada por una sólida Georgina Campbell, es una oficial de policía que presencia la muerte de su colega y esposo, Mike, a manos de un extraño sujeto al que se encontraba realizando un control de identidad en plena carretera.
Incapaz de retomar su vida con normalidad y luego de descubrir que está embarazada, Jane emprende una solitaria búsqueda del responsable. En el camino descubre que se trata de un asesino serial que recorre el país matando personas de manera sádica y aparentemente aleatoria. Pero hay algo más, no solo es un psicópata, sino también un ferviente adorador de Satán.
La película sigue principalmente a Jane y, de manera paralela, a este asesino que tiene en jaque al FBI. La protagonista demuestra tener una capacidad de análisis y perfilamiento bastante superior, anticipando en varias oportunidades los movimientos del criminal, mientras el FBI parece ir siempre un paso más atrás.
Sobre el papel, el planteamiento resulta atractivo. Tenemos una protagonista marcada por una tragedia personal, un asesino brutal con motivaciones que podrían haber dado mucho más y un enfrentamiento que promete convertirse en un tenso juego del gato y el ratón.
El problema es que "Psycho Killer" no sabe aprovechar sus propios elementos.

Escrita por Andrew Kevin Walker, guionista de Se7en y 8mm, la película comienza construyendo cierta tensión que poco a poco se va diluyendo. El desarrollo de sus protagonistas es insuficiente y, aunque Jane tiene potencial para convertirse en un personaje mucho más complejo, la historia termina reduciéndola principalmente a su obsesiva búsqueda de venganza.
Algo similar ocurre con el asesino. La película intenta construirlo como una figura perturbadora y misteriosa, pero sus motivaciones quedan en una superficie bastante poco satisfactoria. Incluso el componente satánico, que podría haber sido utilizado para profundizar en su psicología o darle una dimensión más inquietante, termina sintiéndose más como un recurso para reforzar su condición de villano.
Y si hablamos de personajes desaprovechados, el caso de Malcolm McDowell resulta especialmente llamativo. El actor interpreta a un personaje prácticamente irrelevante para la trama, cuando su presencia podría haber sido utilizada para entregar información clave sobre el asesino y ayudar a comprender mejor sus motivaciones.
En materia de dirección también existen decisiones poco acertadas. Algunas escenas aparecen desordenadas cronológicamente, afectando la fluidez del relato, mientras que un accidente particularmente mal resuelto no solo resulta poco convincente, sino que tampoco parece aportar demasiado al desarrollo de la historia.
A esto se suma un final apresurado que intenta cerrar rápidamente los conflictos planteados, dejando la sensación de que la película tenía mucho más potencial, además de ser un tanto confuso.
"Psycho Killer" tenía todos los ingredientes para convertirse en un interesante thriller de terror: una protagonista con una potente historia personal, un asesino perturbador, una investigación policial y la participación de uno de los guionistas más reconocidos del género. Sin embargo, las decisiones de dirección, el escaso desarrollo de sus personajes y un desenlace poco satisfactorio terminan convirtiendo una buena premisa en una oportunidad perdida.































