22 de agosto de 2022

“Ted Bundy: La confesión final”: entender la mente de un asesino serial

La cinta llegó este agosto a Netflix.

Theodore Bundy, nacido en 1946 y criado principalmente por sus abuelos, ha sido el psicópata más famoso de los Estados Unidos. Con un carisma único, que lo llevó a recibir cientos de cartas de mujeres en prisión, y, además, de gran inteligencia, cometió más de 30 crímenes en 7 estados de su país. Secuestro, sadismo, violación y muerte de jóvenes mujeres.

“Ted Bundy: La confesión final” (No man of god), dirigida por la también actriz, Amber Sealer, nos presenta al asesino entre 1985 y 1989, mientras se encontraba en el corredor de la muerte. En esos años, recibió regularmente al analista del FBI, Bill Hagmaier, con quien establece una particular y compleja relación.

Una mirada distinta a la que ofrece el director Joe Berlinger en sus trabajados audiovisuales sobre el reconocido criminal (también disponibles en Netflix), sólo un par de años antes: el documental “Las cintas de Ted Bundy” y la película protagonizada por Zac Efron, “Extremely Wicked, Shockingly Evil, and Vile”.

En el trabajo de Sealer no hay sangre, ni violencia, pero sí una sensación de perturbadora incomodidad, al adentrarse en la mente de Bundy. Las visitas de Hagmaier son de un nivel de tensión importante, allí se nos revelarán las confesiones del asesino, muchas veces en tercera persona, en las que ayuda al analista a comprender y perfilar a psicópatas de su categoría y, también, a él mismo.

Con el pasar de los años, fue inevitable que entre ellos se generaran lazos de confianza, momentos de risas, lo que supone un cierto conflicto interno en Bill Hagmaier, en especial acercándose el momento de la ejecución de Bundy.

Las actuaciones de Elijah Wood (Hagmaier) y de Luke Kirby (Bundy) son impresionantes, hacen gran parte de la cinta. Ambos Llenos de sutilezas y detalles, se les ve absolutamente íntimos. Kirby también luce físicamente muy parecido al psicópata.




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