8 de enero de 2021

3 años sin la inolvidable voz de The Cramberries

El 15 de enero se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Dolores O’Riordan. Uno de los íconos femeninos más potentes de rock noventero.


Si bien no fue la única mujer que lideró una banda de rock en los noventa – también estuvo Shirley Manson (Garbage) y Gwen Stefani (No Doubt), entre otras – su particular voz la destacó entre todas. De hecho, nadie que escuche hoy a The Cranberries podría confundir la voz de Dolores O’Riordan. Un ícono del rock femenino, que logró imponerse en una industria predominantemente masculina.

De origen irlandés, con una infancia marcada por la música religiosa, tomó las raíces celtas como inspiración y con su timbre mezzosoprano logró llevar a The Cranberries a la fama mundial. Traspasó sus miedos personales, la muerte y la depresión a sus letras, impactando a una generación que el 15 de enero de 2018 quedó en shock tras su muerte. Una pérdida sentida, que año a año une a miles de fanáticos para recordarla y tributarla.

Al igual que artistas como Amy Winehouse o Alanis Morissette en los noventa (cuando lanzó su obra maestra “Jagged Little Pill”), Dolores O’Riordan cargó con una depresión que contrastó su éxito mundial. Mientras “Linger” se convertía en uno de los primeros hits de la banda, la mayoría desconocía que esa letra reflejaba una fuerte decepción amorosa: a los 17 años, Dolores vio de regreso a su novio – un soldado enviado al Líbano – con otra mujer. Esa fue solo una historia en sus 46 años de vida.



Durante tres décadas - con una interrupción entre 2003 y 2009 - The Cranberries publicó 8 discos de estudio, incluido “In The End” lanzado después del fallecimiento de Dolores. Se realizaron 5 giras, entre ellas “Reunion Tour” que los trajo por primera vez a Chile en 2010. Antes de eso, Dolores había visitado nuestro país en solitario el 2007.

Grabó dos discos como solista, cantó en el Vaticano, The Rolling Stone definió su voz como única y vibrante, mientras ella luchaba contra un trastorno bipolar diagnosticado el 2015 y el recuerdo de haber sufrido abusos sexuales durante su infancia. Una marca imborrable que la habría llevado a la anorexia.

El 15 de enero de 2018, fue encontrada sumergida en la tina de un hotel en Londres. Según las pruebas toxicológicas, Dolores consumió alcohol a tal punto que se encontró 330 mg en su cuerpo por cada 100 ml de sangre. Su boca y nariz estaban completamente bajo el agua, mientras en la habitación había una botella de champan y 5 mini botellas de licor vacías.



A las 9:16 horas Dolores O’Riordan falleció por una intoxicación, dejando un disco póstumo titulado “In the End”. Casi como un presagio, la voz de The Cranberries cerró este trabajo cantando “No es extraño, cuando todo lo que querías, no era nada de lo que querías, en el final”.


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