14 de julio de 2022

“Black Bird: Confesiones de un Asesino”: una intrigante miniserie basada en la vida real

La nueva propuesta de Apple TV+ ya estrenó dos capítulos, y cada viernes presentará uno nuevo.

Tras las impresionantes ‘True Detective’ de HBO, y ‘Mindhunters’ de Netflix; ahora Apple TV+ nos entrega lo que podría ser el show policíaco del momento. Una miniserie que pretende encantar a los amantes de la criminología, las investigaciones y la fracturada mente de los asesinos seriales.

Con dos potentes y sumamente entretenidos capítulos (que ya fueron estrenados el viernes pasado), ‘Black Bird: Confesiones de un asesino’, nos pone en los zapatos de James Keene (Taron Egerton), una ex promesa del fútbol americano e hijo de un ex policía condecorado (Ray Liotta), que se dedica a traficar drogas.

Sin embargo, su mundo de éxito y dinero fácil se derrumba tras ser atrapado en una emboscada y condenado a 10 años de prisión sin la posibilidad de apelar. El FBI le da un ultimátum a Keene: puede conseguir su libertad, pero solo con la condición de ingresar a una cárcel de máxima seguridad para hacer confesar a un asesino y revelar el paradero específico del cuerpo de una de sus víctimas.

Paralelamente, la serie se sitúa cuatro años antes, para narrarnos las peripecias del detective Miller para encontrar a un psicópata que mata mujeres adolescentes. El principal sospechoso es Larry D. Hall (Paul Walter Hauser), un amante de la Guerra Civil Norteamericana, que suele confesar crímenes que, supuestamente, no cometió.

Creada por el escritor Denis Lehane, autor de las conocidas novelas que dieron pie a las adaptaciones cinematográficas de 'Río Místico' y 'Shutter Island'; y basada en la biografía de James Keene, titulada ‘In with the devil: a fallen hero, a serial killer, and a dangerous bargain for redemption’, la miniserie de seis capítulos en total, cada viernes irá estrenando un episodio nuevo, finalizando el 5 de agosto.

Con soberbias actuaciones de todo el elenco -especialmente de Egerton (Rocketman) y Hauser (Richard Jewell)- que presentan un duelo interpretativo intenso; y un guión tan cautivante como siniestro, el show logra introducir rápidamente en la acción y dejar al espectador con ganas de más. Además, nos permite ver por a Ray Liotta, luego de su fallecimiento hace sólo unas semanas, un papel póstumo que enseña muchas facetas que marcaron su fascinante carrera: violencia, vulnerabilidad, empatía, culpa y dolor.



Ambientada en la década de los 90’, este true crime de suspenso, revela que la realidad, muchas veces, supera la ficción y como en muchas otras ocasiones, nos muestra como la misma policía boicotea sus propios planes, con el objetivo de robarse el crédito al resolver muchos casos.




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