“El gran premio: a toda velocidad”, una película animada que invita a atreverse a cumplir los sueños
La cinta ya está disponible en cines chilenos.
No siempre gana quien llega primero, a veces se lleva el triunfo aquella persona que sabe trabajar en equipo, que es fiel a sí misma y que tiene claro que la amistad vale más que una copa o medalla. Esta profunda y valiosa moraleja deja a niños y adultos la cinta “El gran premio: a toda velocidad”.
La película se centra en la vida de Edda, una joven y audaz ratona que quiere ser piloto de autos de carreras. Su vida da un vuelco cuando se entera que su padre está muy endeudado y puede perder el parque de diversiones que construyó con tanto esfuerzo. Con tal de salvar el negocio familiar, se las ingenia para participar en la competencia “el Gran Premio de Europa”.

Su objetivo es captar clientes, pero en lugar de enfocarse en esta misión provoca que Ed, la mega estrella del evento y actual campeón de carreras, se esguince el brazo y no pueda conducir. Edda se hace pasar por su ídolo y participa en el torneo. Pero las cosas no salen como imaginaba.
En medio de la competencia, la protagonista deberá enfrentarse no solo a rivales cada vez más exigentes, sino también a sus propios miedos, errores y decisiones. Esta aventura la ayuda a entender que es fundamental competir sin hacer trampa, incluso cuando la presión por ganar parece justificar cualquier atajo.

La cinta, dirigida por Waldemar Fast y producida por MACK Magic, también aborda otro tema clave: la importancia de sanar las heridas de la infancia para poder disfrutar plenamente la vida adulta.
Gracias a sus escenas llenas de color y adrenalina, el largometraje logra cautivar a los niños en los primeros minutos. Mientras los más pequeños se emocionan con las locuras de la joven ratona, los adultos conectan más con la historia de Ed, personaje que se ha vuelto muy individualista, porque se enfoca cien por ciento en sus metas, pero que finalmente aprende a cultivar la amistad y a celebrar sus triunfos con los demás.
Definitivamente, “El gran premio: a toda velocidad” es una hermosa película para ver en familia, que recuerda que vale la pena trabajar por nuestros sueños.































