“Los renacidos”: una segunda vida al otro lado de la cordillera
La película, que se estrena este jueves 11 de junio en cines nacionales, le valió al chileno Pedro Fontaine el premio a Mejor Actor en el Festival de Huelva.
Con paisajes imponentes, silencios cargados de tensión y personajes atrapados entre la lealtad familiar y la supervivencia, “Los renacidos”, la nueva película del director argentino Santiago Esteves, construye un thriller áspero y profundamente humano.
La historia sigue a Manuel y Óscar, dos hermanos distanciados que se ven obligados a reencontrarse para continuar un oscuro negocio heredado de su padre: fingir la muerte de personas para ayudarlas a desaparecer y cruzarlas ilegalmente hacia Chile con nuevas identidades. Tienen un método tan preciso que son capaces de engañar tanto a médicos forenses como a familiares que asisten a funerales y velorios.
Manuel, interpretado por el actor chileno Pedro Fontaine, intenta dejar atrás ese pasado criminal. Trabaja como médico en un pequeño pueblo de montaña y vive con su pareja Ivana (Verónica Gerez), quien está a punto de dar a luz al primer hijo de ambos. Sin embargo, la reaparición de su tío Horacio (Óscar de la Fuente) lo arrastra nuevamente hacia el negocio familiar y hacia una espiral de violencia que parece no tener salida.
Horacio les encarga ayudar a huir a un contador que es perseguido por un cartel narco. Lo que parecía un último trabajo pronto se transforma en una operación fuera de control marcada por traiciones, violencia y una persecución implacable a través de la cordillera.

Con un estilo seco, austero y tenso, Santiago Esteves apuesta por un cine donde la acción y el lenguaje visual pesan más que los diálogos. En “Los renacidos”, los cuerpos, las miradas y los silencios transmiten más que las palabras. La película se mueve constantemente entre grandes paisajes nevados y espacios claustrofóbicos, como ambulancias o el estrecho baúl de un automóvil, reforzando la sensación de encierro y peligro permanente.
El director vuelve a demostrar la potencia visual que ya había desarrollado en “La educación del Rey”, utilizando la inmensidad de la cordillera como escenario emocional para sus personajes: hombres vulnerables y rotos enfrentados a un entorno hostil y desolador. Sin duda, el paisaje de montaña se convierte en un personaje más dentro del relato.
“Es una película de ficción pura y en ese sentido hay un imaginario que tiene un tono particular y que yo creo que está muy atravesado e influido por la montaña, por esta imagen de la soledad de la montaña, de lo aislado, qué ocurre en la montaña, cuántas cosas puede contener una montaña de la cual uno no se entera, qué tipo de personajes habitan ahí. Los personajes son bastante ermitaños en la película. También tienen una cosa media carroñera, a mí me gusta decir que son como animales carroñeros los personajes de esta película. Entonces, creo que todo eso está dado un poco por el imaginario que se desprende de mirar la cordillera e imaginar”, señaló Pedro Fontaine a En Palco.
“Los renacidos” también aborda temas como la culpa y la imposibilidad de escapar completamente del pasado. Los personajes se mueven entre la necesidad de sobrevivir y el deseo de comenzar una nueva vida, aunque las decisiones que toman parecen empujarlos siempre hacia el mismo lugar.
El largometraje marcó un importante momento en la carrera de Pedro Fontaine, quien recibió el premio a Mejor Actor en el Festival de Huelva por su interpretación de Manuel. “La construcción del personaje fue un proceso colectivo, creo que hubo bastantes referentes que tomamos junto a Santi Estevez. Por ejemplo, hay un cuento de Franz Kafka que se llama La madriguera, que se trata de un animal que se siente que le están invadiendo su madriguera y está siempre buscando la manera de salir. Después hubo muchas películas que vimos para buscar el tono, para encontrar la atmósfera, películas tanto latinas como no latinas. Y también estuvo el trabajo con Marco Caponi, que fue un gran compañero de ruta, porque trabajamos mucho el vínculo de Manuel con su hermano Óscar, que son personajes bastante parcos, de pocas palabras. Entonces, había que habitar esos silencios desde un lugar que se viera que hay un vínculo previo, que hay una historia familiar ahí”, afirmó el actor.
Sobre la experiencia de trabajar con el director argentino, Fontaine aseguró que fue un proceso muy enriquecedor. “Santi me dio mucha confianza, se acercó a mí cuando el proyecto estaba muy en pañales aún, cuando era solamente un guion. Entonces, fue muy enriquecedor participar de todo ese proceso con tiempo, irlo desarrollando, pensando, conversando. Todo eso fue muy especial y después en el rodaje mismo fue un gran aprendizaje, tanto trabajar con Santi como con toda la gente que estaba vinculada a la película”, comentó.
“Los renacidos” es un thriller helado, tenso y original que atrapa desde el primer minuto y que ya se puede disfrutar en las salas de nuestro país.

































