27 de octubre de 2022

“Lilo, Lilo, Cocodrilo”: un entretenido musical sobre el valor de la amistad

La cinta se estrenó este 27 de octubre en Chile.

El reconocido actor español, ganador de un Oscar, Javier Bardem se luce en “Lilo, Lilo, Cocodrilo”, película familiar basada en el libro homólogo escrito por Bernard Waber en 1965. 

El intérprete encarna a Héctor P. Valenti, un carismático mago que se la pasa de casting en casting buscando una oportunidad para triunfar en el escenario. Lamentablemente, no logra sorprender a los cazatalentos con el viejo truco del conejo saliendo de un sombrero negro. Cierto día, al terminar una audición un joven le dice: si quieres quedar tienes que mostrar algo que nunca hayan visto.

El artista se va triste. Pero después de un rato cobra ánimo y se dirige a una tienda de animales exóticos. Cree que allí podrá encontrar a su nuevo compañero de espectáculo. Y estaba en lo cierto, el vendedor tenía un cocodrilo que podía cantar. Al verlo, Héctor alucina y sin pensarlo dos veces lo compra, lo bautiza como Lilo (Shawn Mendes en la versión en inglés) y se lo lleva a casa. 

Luego comienza a entrenar al reptil. Le enseña unas cuantas canciones de su repertorio, un par de coreografías y le confecciona un traje de lentejuelas. Posteriormente, invierte todo su dinero y lanza un entretenido show junto a Lilo. Estaba seguro que se haría millonario, pero durante la presentación al cocodrilo le da pánico escénico y no logra entonar ni una sola nota. El público queda decepcionado y Héctor pierde toda su plata. Para pagar algunas deudas vende su casa, deja a su amigo en el ático y se va de gira. 

Más tarde un matrimonio joven, con un hijo adolescente compra el departamento. Allí, el niño llamado Josh conoce a Lilo y con el tiempo se convierten en amigos inseparables. Luego, el cocodrilo se gana el corazón de los padres. Los cuatro eran muy felices, hasta que Grumps, el antipático administrador del edificio, descubre que tienen a un reptil y los denuncia. La policía al enterarse captura a Lilo y lo traslada a un zoológico. 

Héctor Valenti regresa de su viaje e intenta rescatar al cocodrilo junto a Josh. El plan es mostrarle al mundo que es un animal exótico inofensivo y dueño de un talento único. 

A lo largo del film los protagonistas interpretan varias canciones originales escritas por los mismos compositores que trabajaron en las cintas “La La Land” y “El gran showman”. Este formato musical le da mucha fuerza a la historia. Por cierto, los singles son bastante pegajosos, no es extraño que a los espectadores se le quede grabada una parte de la letra. 

La cinta es un poco larga, pero la trama es tan entretenida y ágil que el tiempo pasa volando. 

Por lejos, lo mejor de la película son las moralejas que deja. Lilo le enseña a Josh y a su familia que no debe importarles lo que digan los demás, que tienen que dejar el miedo de lado y hacer lo que les gusta, que las reglas impuestas por la sociedad que causan infelicidad están hechas para romperlas y que la amistad es uno de los tesoros más preciados de la vida. 

¿Todavía no tienes panorama para este fin de semana largo? Ver “Lilo, Lilo, Cocodrilo” junto a tu familia puede ser una excelente opción.






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