8 de abril de 2022

Conversamos con Sharay Chirino, autora del libro bestseller que enseña a sanar las heridas de la infancia a través del juego

La obra se posicionó como la más vendida en México, España y Estados Unidos.

Convirtió una experiencia dolorosa en una oportunidad para sanar y sus conocimientos sobre psicología en herramientas que transforman vidas. Desde que Sharay Chirino se propuso ser un agente de cambio, no hay quien la detenga. Su meta, es que la mayor cantidad de personas posible se reconecten con su niño interior. Y va bien encaminada, su libro “7 heridas de la infancia que te marcan para siempre y cómo sanarlas jugando”, ya es bestseller en Amazon. 

La obra fue un éxito desde un comienzo, el día que lo subió a la plataforma en e-book se vendieron 100 ejemplares. Los días siguientes, se repitió la misma tónica. 

Este gran debut llegó a oídos de la editorial chilena Trayecto. El equipo quedó fascinado con el libro e inmediatamente se contactó con Sharay para publicarlo en formato físico. Por supuesto, la autora y psicóloga aceptó la invitación, porque le hacía mucha ilusión que la obra se distribuyera en su tierra natal. 

Después de unas cuantas gestiones, el libro ya estaba impreso y horas más tarde en las manos de varios lectores que desean reescribir su historia.

Sharay, en este libro tú has sido bastante generosa, compartes un periodo complejo de tu vida, en el que intentaste suicidarte, ¿Cómo fue relatar esa experiencia dura, y de manera intensa, porque tengo entendido que te demoraste 7 días en escribir el borrador del libro?
Fue una experiencia intensa como tú dices, pero bonita, porque verla desde la sanidad es algo mágico, saber que miraste hacia atrás y pudiste superar todo eso doloroso y que puedes plasmarlo en una hoja y ayudar a todo aquel que se encuentra en el mismo estado. Fueron siete días que escribí con mucha motivación, con pasión, con ganas de que la gente pudiera saber lo que a mí me pasó, y cómo pude ayudar a mis pacientes y cómo me pude ayudar a mí misma, para salir de ese estado de depresión que es tan doloroso.

¿Por qué le perdiste el sentido a la vida?, ¿por qué intentaste quitarte la vida?
Es por temas sociales básicamente, la sociedad te arrastra con los prejuicios, con las heridas de infancia, el abandono, el rechazo, el miedo a ser reemplazado, el aislamiento, porque tú no encajas con ciertos patrones o con ciertas creencias, entonces te aíslan automáticamente. Y uno va sumando, es como una basura que vas acumulando, y no te haces cargo, porque tienes que estar siempre sonriente, la sociedad te exige que tienes que ser buena mamá, amiga, siempre tienes que estar bien, no puedes estar mal, porque si no eres débil.

Yo me acuerdo que en la adolescencia estaba muy aislada, me sentaba al último en el liceo, era muy inteligente, me sacaba muy buenas notas, y eso no le gustaba mucho a mis compañeros. Era la típica matea que aislaban atrás. El no sentirte parte de una comunidad, de un grupo de amigos afecta. Llega un momento en el que te sientes tan sola, tan triste, que nadie está ahí cuando lo necesitas, y simplemente tomas una mala decisión, porque dices para qué voy a estar acá, si realmente nadie va a notar que no esté, porque el circulo de pensamientos negativos va llevando a una conducta y a una emoción negativa, entonces te vas hundiendo cada vez más en la tristeza, y una vez que estás ahí es muy difícil volver atrás.

Tal como dice el título del libro, tú abordas 7 heridas de la infancia, ¿cuáles son estas?
Yo atendiendo a mis pacientes, viendo a mis familiares y viendo mi propia experiencia me di cuenta que son más de 5 las que se repetían y estas son: miedo al abandono, miedo al rechazo, miedo a confiar, miedo a ser reemplazado, miedo a ser maltratado y ahí viene el tema del abuso sexual también en esta herida, miedo a sentir la injusticia y miedo a ser insuficiente.

Pueden provocar depresión, trastorno de ansiedad, trastornos alimentarios y un sinfín de traumas en la adultez cuando no se tratan.

Tú creaste un método para sanar las heridas de la infancia, es un método que incluye el juego, un método que enseñas en el libro, ¿en qué consiste?
Hace un par de años era imposible hablar de este método, porque creíamos que las neuronas se morían y con eso era todo. Ahora con la investigación sabemos que nosotros podemos crear nuevas neuronas a través de la neuroplasticidad cerebral. Entonces, este juego consiste en siete fases en el que incluimos este elemento novedoso que es la neuroplasticidad, donde podemos crear un nuevo circuito neuronal que nos permite liberar serotonina, dopamina, endorfina, que es la neurona de la felicidad y disminuir la hormona del estrés, que es el cortisol. 

A través del juego nos podemos relajar y podemos aumentar inmediatamente esta neurona de la felicidad.

El primer paso es conocer las heridas; el segundo, identificar cuál es tu vivencia, cuál te hace sentido, por ejemplo, yo tengo miedo a ser reemplazado, por eso, soy tan celoso, tan impulsivo, porque me da miedo que me cambien por otra persona. Después de esa identificación, aceptar que necesito ayuda, que necesito sanar esa herida, ese sería el tercer paso, el cuarto paso- y esto es súper importante- es perdonar, perdonarse a uno mismo y perdonar a los demás, es un proceso lento, pero cuando estás preparado lo puedes lograr. El quinto paso sería resignificar, darle un nuevo sentido a tu historia, es decir, ir hacia atrás, a la infancia, al hecho que te causó daño y darle un sentido desde el leguaje. Es verdad que no podemos cambiar el pasado, pero si podemos cambiar la forma en que lo recordamos. Este paso se complementa con el siguiente, que es potenciar y aquí entra la neuroplasticidad cerebral.
Nosotros tenemos que hablarle al cerebro en imágenes, porque ese es su lenguaje. Entonces, para potenciar esto, por ejemplo, vivimos un daño en la infancia, en el libro el capítulo se llama “el cerebro, mi amigo fotógrafo”. Entonces, yo saco una fotografía de esa imagen, ahí yo relato cuando sufrí bullying de niña, que estaba con un vestido blanco, y me hacían bullying por verme bonita, me hicieron mucha persecución, muchas cosas horribles, entonces yo me acuerdo que sanando esta herida, yo saqué la foto, me veía yo con el vestido blanco de niña y la persona que me estaba haciendo bullying, saqué la foto. Ahora, a esta foto yo la puedo cambiar, le puedo cambiar el color, a nivel cerebral, le puedo poner brillitos, le puedo poner algo que a mí me guste mucho, por ejemplo, yo ahora soy madre, la sonrisa de mi hija me encanta, cuando yo la veo soy muy feliz, entonces a esta imagen yo le puse la fotografía de mi hija, la sonrisa de mi hija, di vuelta la fotografía mental, la alejé, le quité todos los colores, la volví a traer a mi mente, todo esto mediante la imaginación y la visualización, jugando como en un video. Entonces, le agrego frases, tú puedes, tú eres bella, ese bullying no significa que tú seas perdedora, sino que es como el otro ve el mundo.
Después de eso, vas sacando más fotografías y haces una galería de arte hermosa en tu cerebro, y cada vez que recuerdes eso doloroso no vas a ver la imagen del pasado, sino que vas a ver esta imagen cambiada, entonces de a poco vas entrenando y vas sanando.

El último paso sería confianza total. Cuando he hecho estos pasos previos, confiar, practicar y creer ya está listo, ya te reconectaste con tu niño interior, ya lo fuiste a buscar, ya lo abrazaste.


Revisa, a continuación, la entrevista completa.



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