Te recomiendo este 14 de febrero: Sintonía de Amor
Un clásico romántico de los 90 que nos recuerda que el amor puede aparecer cuando menos lo esperamos y que, incluso a la distancia, dos almas pueden reconocerse.
Tom Hanks y Meg Ryan fueron dos de las más grandes estrellas de Hollywood durante la década de los noventa, por lo tanto, verlos juntos en la pantalla grande era un verdadero deleite.
La directora Nora Ephron fue la encargada de reunirlos en 1993 -por segunda vez, y luego lo haría una tercera-en una película muy especial que, si bien tiene comedia, también está cargada de romance a la antigua y de personajes comunes intentando ser felices. Se trata de "Sleepless in Seattle", conocida en Latinoamérica como "Sintonía de Amor".
Sam Baldwin (Hanks) es un arquitecto devastado por la muerte de su esposa que vive en Seattle. Su hijo Jonah (Ross Malinger) es su gran motor para seguir adelante, junto al apoyo de una pareja amiga. Sin embargo, con el paso del tiempo la tristeza de Sam persiste, y el niño siente que quizá su padre necesita una nueva mujer que le devuelva la alegría.
Paralelamente, en Baltimore, vive Annie (Ryan), una mujer algo acelerada, comprometida con Walter (Bill Pullman), un hombre noble y correcto que ha sido su novio durante años.

La noche de Navidad, Jonah llama a escondidas a un programa radial de consejos y cuenta la historia de su papá, lo que causa furor entre las auditoras. Cuando Sam lo descubre se molesta, pero finalmente accede a hablar al aire sobre su dolor. Al otro lado del país, Annie escucha el relato y queda profundamente conmovida. Se siente atraída por la idea de un hombre que aún ama a su esposa incluso después de su muerte. Ellos no se conocen, pero ella siente que ya ha visto su alma, por lo que comienza a cuestionar su relación con Walter, que parece ser más costumbre que otra cosa.
Así nace un amor platónico que crece sin parar para Annie, mientras el hijo cupido solo quiere ver feliz a su padre y parece encontrar en ella las cualidades necesarias, esto después de recibir una carta de la mujer. Por su parte, Sam intenta sobrevivir al duelo, tratando de abrir nuevamente su corazón al amor, pero no cree en los métodos y conclusiones de Jonah.
Es una historia hermosa y luminosa sobre la esperanza y sobre las múltiples formas del amor. Una película que invita a creer que siempre hay alguien para ti y que, si tiene que concretarse, contra todo pronóstico, se concretará.

"Sintonía de Amor" obtuvo varias nominaciones a premios, incluyendo Mejor Guion y Mejor Canción en los Oscar.
Muchos creen que es un remake de "Algo para recordar" 1957, pero no es así. La película de Ephron incluye guiños directos a ese clásico romántico -e incluso en España fue titulada de la misma manera- reforzando su espíritu nostálgico y su amor por las grandes historias románticas del cine.



































