10 de mayo de 2022

Países Bajos: mucho más que Ámsterdam

Te invitamos a conocer Róterdam, Dordrecht, Delft y La Haya.

Países Bajos, también llamado popularmente como Holanda, es una de las naciones europeas más populares para turistear, en especial para los jóvenes. Conocido por sus tulipanes, sus libertades con respecto a la marihuana y el hachís, las papas fritas con mayonesa y el barrio rojo, es sin duda un destino diverso, algo caro, pero muy interesante.

La mayoría de los visitantes no se pierden su capital, Ámsterdam, que atractivos tiene de sobra para mantener la atención de los turistas, pero ¿qué pasa con el resto del país?

Aquí les invitamos a conocer las bondades de cuatro ciudades que deberían incluir en su itinerario de viaje a Países Bajos, más tomando en cuenta que esta nación está muy bien interconectada a través del tren y de los waterbus (ferries). Entre 2,5 y 20€ aproximadamente -y según la distancia- puede costar el traslado de una ciudad a otra.

Delft:

Uno de los lugares más antiguos, con gran relación con la monarquía, pero sobretodo famoso por la clásica cerámica azul con blanco (Delftware), Delft es el centro neurálgico de este arte. Hay muchos locales donde comprar souvenirs de este tipo, algunos más económicos que otros. Este trabajo nació como imitación de la porcelana china que llegaba al país en el 1600.

Rodeada de canales, tiene muchos edificios antiguos como una casa de piedra de estilo gótico del 1500, sus iglesias nueva y vieja (Nieuwe Kerk y Oude Kerk), el mercado, la plaza y el edificio del ayuntamiento.

Para comer o tomar algo está lleno de locales -muchos de comida internacional, de diferentes países- la mayoría con mesas afuera para disfrutar el paisaje cuando no hay días fríos.

Delft es un lugar con mucha vida ideal para caminar, tomar fotos y comprar hermosos souvenirs.



Dordrecht:
Fundada en 1008, es la ciudad más antigua del país. Si bien no muy turística, caminar por sus calles, cruzar sus puentes -en los que por lo general circula poca gente- es un deleite.

Además, posee muchos museos como el de Huis Van Gijn sobre una importante familia local tradicional; el Museo de Dordrecht; 1940-1945, museo sobre la segunda guerra; entre otros.

Una visita obligada es a la Grote Kerk o a la iglesia de Nuestra Señora. Un imponente edificio de estilo gótico construido entre 1284 y 1285 como católico, para convertirse en protestante en 1572. 

Posee una torre y campanario con hermosas vistas de la ciudad, la que solo se puede con buen estado físico. La entrada a la Grote Kerk (iglesia grande en dutch) es de 4€. 

Los fanáticos de las antigüedades no pueden dejar de dar un paseo por este lugar. En Dordrecht encontrarán una numerosa cantidad de locales con antigüedades de todo tipo. Las personas que coleccionan vinilos, por ejemplo, podrán comprar joyas de discos, muchos a muy buen precio. 

Otro imperdible es la feria que se instala en la zona central, principalmente con exquisiteces como stroopwafels, quesos y dulces.


La Haya:
Capital administrativa de Holanda, donde se concentra el poder legislativo y el lugar de trabajo de la monarquía Orange. El Rey Willem y la Reina Máxima pasan tiempo en el Palacio Noordeinde, que a veces se pierde entre el comercio, ya que está ubicado en una de las calles más concurridas. Los jardines del Palacio, en ciertas ocasiones, pueden ser visitados por los turistas.

Otro lugar de importancia es el Palacio de La Paz, sede del derecho internacional. Una imponente edificación con un hermoso y extenso jardín, que opera desde principios del siglo XX. Dentro de las instituciones que funcionan allí está la Corte Internacional de Justicia, el Tribunal Permanente de Arbitraje y la Academia de Derecho Internacional de La Haya.

El centro comercial más antiguo de Países Bajos se encuentra en Den Haag (nombre original de esta ciudad), se llama The Passage y emula las galerías italianas como Vittorio Emanuele de Milán. Ahí podrán encontrar ropa, cafés y artículos de recuerdo.

Después de comprar en The Passage, pueden ir por unas exquisitas papas fritas con mayonesa a ´t Kleinste Winkeltje, un pequeño y sabroso negocio para llevar.

En el sector costero, la playa de Scheveningen es un relajante lugar que no pueden dejar de disfrutar, con aires a Santa Mónica en California, posee una extensa playa, un entretenido muelle donde hay juegos, puedes comer y comprar souvenirs a buen precio, además existen numerosos restaurantes con terraza y vista al mar, y hasta playgrounds para que se entretengan los niños. Los fines de semana y festivos, esta playa puede ser muy concurrida, hay que tener paciencia para soportar los embotellamientos y los pocos estacionamientos disponibles.



Rotterdam:
Esta es una ciudad grande, la segunda más poblada del país. Con su preciosa arquitectura, el puerto más grande de Europa y la aún fuerte presencia del filósofo y teólogo, Erasmo, un paseo por sus calles se convierte en una interesante atracción.

Si llegan en waterbus, lo primero que podrán apreciar es el imponente y moderno puente Erasmus (Erasmusbrug), que conecta el norte y sur de Róterdam (nombre en español), pasando sobre el Nieuwe Maas.

Visitar el Museo Marítimo es una de las actividades primordiales para conocer la importancia de su puerto a nivel mundial y la historia naval. Es interactivo, ideal para niños.

Pasear, comprar y comer platillos de distintos países en el Markthal, mercado que por fuera parece un moderno mall, es un panorama entretenido e imperdible. Y tras este, pueden dar una vuelta por la feria que se instala allí, donde encontrarás alimentos, ropa barata, útiles de aseo y más.

Muy cerca del mercado, frente a la estación Rotterdam Blaak, están las célebres Casas Cubo o Kubuswoning, joya arquitectónica de los años 80, en las que efectivamente vive gente, aunque parezca increíble. Es fácil maravillarse con ese sector, tomar una buenas fotos y -como dato extra- aprovechar de comprar recuerdos en la tienda que esta en el patio interior de la edificación. Tienen mucha variedad de productos y a buen precio.

A pocos metros del Markthal, si está permitido (no siempre se puede ingresar), conozcan la iglesia protestante de San Lorenzo (Grote of Sint-Laurenskerk), una de las construcciones más antiguas de la ciudad . Al frente de esta, podrán apreciar una escultura de Erasmo de Rotterdam, y a un costado un innovador monumento de este mismo personaje, hijo predilecto de la ciudad.


Países Bajos es un precioso país para recorrer. Es ordenado, diverso, seguro y con muchas historias que contar. Un consejo para tener en cuenta, es que para pagar en muchos comercios aceptan sólo tarjetas de crédito. 

Con respecto al covid-19, el requisito de ingreso es tener esquema de vacunación al día, validado de manera internacional y llenar un breve formulario de salud. Allí ya no se utiliza mascarilla -sólo en recintos de salud- no hay aforos, sólo hay dispensadores de alcohol gel en aeropuertos, restaurantes y museos.

TEMAS