18 de noviembre de 2022

Roma: la ruta de Ángeles y Demonios

Una escapada por los lugares en que se desarrolla la novela de Dan Brown.

'Ángeles y Demonios', novela publicada el año 2000 (llevada al cine el 2009) nos lleva a acompañar al profesor Robert Langdon (Tom Hanks en su versión cinematográfica) en su frenética búsqueda por resolver el origen de un supuesto ataque Illuminati que ha puesto en jaque al Vaticano; cuatro cardenales secuestrados y una bomba a solo horas de estallar en pleno corazón de la sede papal, en momentos en que el cónclave se encuentra encerrado dirimiendo quien será el próximo sucesor de San Pedro. Langdon, intentando dilucidar el paradero de los cardenales y de los responsables, interpretando símbolos en diversas obras de arte, recorre, en cuestión de horas, varios lugares icónicos de Roma y la Ciudad Vaticano. Y es a este recorrido conformado por lugares interesantes, bellos e históricos a los que me referiré en esta nueva escapada.

Comenzamos en el Panteón, uno de los edificios más hermosos de toda la ciudad eterna. Fue construido como templo en tiempos del Imperio Romano, a inicios del siglo II d.C., y posteriormente convertido en Iglesia Católica (s. VII), pasándose a llamar Basílica de Santa María y de los Mártires. Esto no es menor, porque es la principal causa de que el edificio haya llegado tan bien mantenido hasta el día de hoy. Su grandes dimensiones, su cúpula (joya de la arquitectura) y su particular óculo que permite que ingrese la luz y evita que se moje su interior al llover, además de las tumbas de reyes y del famoso artista Rafael Sanzio. Todas las iglesias en la ciudad de Roma tienen entrada gratuita (pero si lo visitas el fin de semana o en un día festivo, debes reservar en la siguiente página https://pantheon.cultura.gov.it/it//) Para llegar, la estación de metro más cercana es la Barberini (línea A). Desde el Panteón estarás a pocos metros de la Fontana di Trevi y de la Piazza Navona. Por último, disfruta de la hermosa Piazza della Rotonda, al frente del edificio, y de bella fuente.



La segunda parada es en la basílica de Santa María del Popolo, edificio lleno de simbología que hace referencia a la muerte, y en el que trabajaron hombres de la talla de Bramante y el ya mencionado Rafael. Este último es el responsable de proyectar la capilla Chigi, de la cual se hace referencia en la novela, en especial de la escultura de Gian Lorenzo Bernini “Habacuc y el ángel”. También es fundamental observar dos obras maestras del tenebrismo de Caravaggio: La crucifixión de San Pedro y La conversión de San Pablo, ambas en la capilla Cerasi. A pocos pasos de la estación Flaminio-Piazza del Popolo (línea A), te recomiendo apreciar en esta zona la puerta del Popolo, entrada norte de la Roma medieval; la Piazza del Popolo y su fuente con leones coronada con un obelisco; y si tienes tiempo y quieres cambiar el cemento por lo verde, visitar uno de los parques más hermosos de Roma: la Villa Borghese.



La tercera estación es la famosa Plaza de San Pedro, antesala de la basílica del mismo nombre (para saber de ella, te sugiero ver esta escapada) en la Ciudad del Vaticano. No solo podrás descubrir las diversas placas con sus respectivos bajorrelieve que identifican a los vientos. Te invito a encontrar la que buscan en la película, la West Ponente. Además podrás apreciar la magnífica columnata de Bernini. También puede ser el punto de partida para visitar los Museos Vaticanos, caminando hacia la derecha de la basílica y rodeando el muro llegarás a la entrada. La estación de metro más cercana es Ottaviano (línea A).

Continuamos en basílica, la de Santa Maria della Vittoria. Más pequeña que el promedio de las iglesias romanas, este hermoso edificio barroco una de las esculturas más bellas y conocidas del maestro Bernini: El éxtasis de Santa Teresa, en la capilla Cornaro. Solo por ella es necesario (sí, necesario) visitar esta iglesia. La estación más cercana es Repubblica-Teatro dell’Opera, donde puedes aprovechar de disfrutar de la fuente de las Náyades en la plaza del mismo nombre, y visitar la iglesia de Santa Maria de los ángeles y de los mártires, en especial su monumental órgano que fue regalado a Juan Pablo II con ocasión del jubileo del año 2000.

La penúltima parada es la Piazza Navona, otro lugar imprescindible si visitas Roma. En ella no solo podrás conocer tres de las fuentes más hermosas de Roma: la Fuente de Neptuno, la Fuente de los Cuatro Ríos y la Fuente del Moro, sino también visitar la iglesia de Sant’ Agnese in agone, tomar un rico gelato (no se puede estar en Italia y no tomar helado) o tomar un café viendo como a los turistas les hacen retratos. Esta plaza está a pocos metros del Panteón, en dirección contraria a la Fontana di Trevi.

Finalmente, para completar este tour de Ángeles y Demonios, debes conocer el Castel Sant’Angelo. Inicialmente el mausoleo del emperador Adriano, pasó a ser la fortaleza papal durante las convulsionadas décadas de la Roma bajomedieval. Hoy es un museo (12 euros, cerrado los lunes) que, además de la experiencia de conocer su particular arquitectura y unas maravillosas vistas de la basílica de San Pedro y del río Tiber, nos muestra colecciones de armas, uniformes y otros objetos relacionados con los ejércitos papales de antaño. Este edificio queda muy cerca de la plaza de San Pedro, cruzando la tradicional Vía della Conciliazione.








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